Duodécima región de Magallanes y Antártica Chilena
El aislamiento de la región,
únicamente accesible por barco o avión (por carretera
sólo está unida a Río Gallegos, en Argentina),
es uno de sus rasgos característicos.
En esta región, la cordillera andina ha perdido altura, pero
posee alguno de los relieves más espectaculares gracias a la
acción de los glaciares. Como en otras regiones del sur de Chile,
buena parte del territorio es de carácter insular, al tratarse
de zonas inundadas por el océano Pacífico, con abundantes
fiordos, islas y pasos. Buena parte de la cordillera está cubierta
por extensos glaciares y campos de hielo, donde sobresalen algunos picos
graníticos modelados por la acción del hielo y el viento.
En el Parque nacional Torres del Paine, los picos epónimos son
el objetivo de muchos alpinistas por la verticalidad de sus paredes,
que alcanzan los 2.800 m de altitud. Habitada antiguamente por los indios
ona, yahgan y alacalufes, que vivían de la caza y de la pesca,
fueron desapareciendo con la llegada de los europeos, que hasta la apertura
del canal de Panamá debieron utilizar el difícil estrecho
de Magallanes como paso obligado entre el océano Atlántico
y el Pacífico. Esta zona apenas fue colonizada por los españoles,
y entró a formar definitivamente parte de Chile, como una región,
en el año 1974.