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El mayor poder que
Dios le concede al hombre es:
"La
Palabra"
Veamos su importancia al comienzo nomás
de la Biblia:
Libro de Génesis Capítulo 1:1 a 31:
“En
el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y
vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios
se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y
vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó
Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana
un día. Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las
aguas de las aguas. Y fue la tarde y la mañana el día tercero. Dijo luego
Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la
noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por
lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así.
Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y
para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas.
Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. Dijo Dios:
Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la
abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y
todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y
toda ave halada según su especie. Y vio Dios que era bueno. Y Dios los bendijo,
diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense
las aves en la tierra. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y
ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según
su especie. Y vio Dios que era bueno. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar,
en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal
que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de
Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo:
Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los
peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven
sobre la tierra. Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da
semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da
semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves
de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida,
toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había
hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día
sexto.”
Capítulo 2:1 y siguientes versículos:
“Fueron,
pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó
Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la
obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él
reposó de toda la obra que había hecho en la creación. Estos son los orígenes
de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, el día que Jehová Dios
hizo la tierra y los cielos,”
Ahora veamos que dice el Nuevo Testamento
en Lucas 17:6:
"Entonces el Señor dijo: Si
tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro (árbol):
Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería."
Y Mateo 17:18 a 21
"Y reprendió Jesús al demonio, el
cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora. Viniendo
entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no
pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os
digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate
de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no
sale sino con oración y ayuno".
Por ello la Biblia expresa con tanta
importancia y adjudicándoles tanta importancia a las palabras bendecir y
maldecir, sencillamente hablar bien de alguien o algo, o mal.
Tengamos en cuenta que si fe es creer en
aquello de lo cual es intangible, si podemos creer con plena seguridad lo que no
nos es posible comprobar por nuestros sentidos, proclamándolo, decretándolo en
el precioso nombre de Jesucristo se hará.



La instrucción que Jesús dio respecto a
la oración nos llega del Sermón dado en el Monte, relatado en Mateo 6 y Lucas
11.
Jesús da un patrón, es decir un modelo,
para regirse en la oración, pero antes de citar su ejemplo de oración Jesús
dice:
"Y cuando oréis, no seáis como los
hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las plazas
bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben
su paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después
de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre,
que ve en lo secreto, te recompensará. Y al orar, no charléis mucho, como los
gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis
como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo."
(Mateo 6:5 a 8)
Luego en Mateo 6:9 a 13:
"Vosotros, pues, orad así:
Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu Nombre;
venga tu Reino;
hágase tu Voluntad
así en la tierra como en el cielo.
Nuestro pan cotidiano dánoslo hoy;
y perdónanos nuestras deudas,
así como nosotros hemos perdonado a
nuestros deudores;
y no nos dejes caer en tentación,
mas líbranos del mal."
Y continúa diciendo Jesús en Mateo 6:14
a 15:
"Que si vosotros perdonáis a los
hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras
ofensas".
ANÁLISIS
Comencemos analizando el contenido de los
versículos del libro de Mateo 6:5 a 8 Jesús refiere:
..."Y cuando oréis, no seáis como
los hipócritas, que gustan de orar en las sinagogas y en las esquinas de las
plazas bien plantados para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya
reciben su paga..."
Claramente es de notar que menciona el
tipo de denominación eclesiástica de la época y del pueblo judío. A nosotros
nos corresponde transponer el término sinagoga por iglesia o templo. Por lo demás,
la advertencia nos cabe a todos por igual, a los antiguos fariseos, judíos,
como hoy en día en cualquier iglesia de cualquier denominación que sea. La
hipocresía del hombre es igual hoy tanto como ayer. En una iglesia cualquiera
de sus integrantes, de la menor oveja hasta el pastor, sacerdote, anciano, diácono,
o ministro de lo que sea, nadie está exento, justamente por ser hombre, de
cometer hipocresía. La conducta normal del hombre es hipócrita. Necesita
aparentar ser quien no es, y si lo es se esmera en propagarlo. Dios, sabe que el
hombre es así, por eso Jesús, antes de suministrarles el modelo de oración
que le requerían, estableció ante todo esta salvedad. Desgraciadamente los
complejos de inferioridad y de superioridad alcanzados por el hombre, llevan a
este tipo de conductas que a Dios no le agradan. Pues Él conoce los secretos de
los corazones de todos y evalúa a cada uno según su especie, por ello es que
dijo:
"en verdad os digo que ya reciben su
paga. Tú, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, después de
cerrar la puerta, ora a tu Padre, que está allí, en lo secreto; y tu Padre,
que ve en lo secreto, te recompensará."
Además decía Jesús:
"Y al orar, no charléis mucho, como
los gentiles, que se figuran que por su palabrería van a ser escuchados. No seáis
como ellos, porque vuestro Padre sabe lo que necesitáis antes de pedírselo."
Puso directamente su dedo en el defecto
principal de los hombres que a Dios le molesta: que oren y alaben en parte para
que los demás digan por ejemplo: -¡Que buen devoto de Dios es este!, mirá
como ora, parece un locutor de radio, ¡Que bárbaro! ¡Que habilidad! ¡Ora a
todo lo que da!, ¡Yo jamás podría hacerlo así!, ¡Él es superior sin duda!
¡POR LO TANTO ESTO ES CAUSA PRINCIPAL QUE
LA ORACIÓN QUE NO TENGA EL EFECTO ESPERADO!



"Padre
nuestro..."
Jesús hablaba en arameo y usó la palabra
Abba que significa papá o papito, irónicamente vivimos hoy en un mundo
que da por sentado que todos somos hijos de Dios, todos o al menos la gran mayoría
se refieren a él como el Padre.
En
la Biblia claramente está expresado quienes únicamente son los que Dios
considera sus hijos: aquellos que creen en el evangelio, es decir en la
justificación total realizada por Cristo. No en aquellos que repiten de memoria
versículos sencillos sin meditar profundamente sus significados evidentes. Jesús
pagó la deuda de todos los pecados de cada una de nuestras vidas, todos los
pecados, los del pasado, los del presente y los que no es imposible no realizar
en el futuro. A aquellos que creemos en esto así como pretende el Señor, si
dudas ni "telas de juicio", nos considera sus hijos, pero a los que
estamos creyendo en nuestras propias justificaciones, nuestra propia justicia,
nuestros propios razonamientos morales y éticos, nuestras mismas oraciones
suplicando perdón que solo desmerecen la justificación realizada por Cristo y
por poco analizar son una ofensa a él, ¡NO!.
Es
condición esencial para ser un hijo de Dios creer el evangelio y haciendo la
voluntad de Dios, sino cumplimos con esta condición no somos hijos de Dios sino
del diablo.
Donde
dice:
"...que estás
en los cielos, "
Es porque en aquellos tiempos existía
gran duda acerca de la ubicación exacta de la presencia de Dios. Dios es
omnipotente y omnipresente, no hay restricciones finitas a su divina presencia,
pero al decir que está en los cielos representa también que está por sobre
nosotros, cubriéndonos, protegiéndonos.
"santificado
sea tu Nombre;"
"Esto es lo que habló Jehová,
diciendo: en los que a mi se acercan me santificaré, y en presencia de todo el
pueblo seré glorificado" (Levítico
10:3)
Dios
exige ser tratado como santo, el cela su honor.
"Por tanto, di a la casa de Israel:
Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel,
sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las
naciones adonde habéis llegado”.
"Y santificaré mi grande nombre, profanado
entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán
las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado
en vosotros delante de sus ojos." (Ezequiel
36: 22 y 23)
Hoy , desgraciadamente, existe una gran
falta de temor a Dios, y no se considera tener temor a Dios por ser él es
bueno, no se considera que su Palabra también dice que es Fuego Consumidor, y
que el Libro de Proverbios afirma que el principio de la sabiduría es el temor
a Dios.
"venga tu
Reino;"
Uno de los mensajes que proclamaba Juan el
Bautista era:
"Arrepentíos, porque el reino de los
cielos se ha acercado"
Jesús dice que debemos proclamar que el
reino de Dios se haga visible acá en la tierra, y el poder invisible de su
reino se haga visibles aquí.
Cuando
el pueblo clama que se acerque el reino de Dios, todas las autoridades quedan
dependiendo aún más de la voluntad de Dios, que ha dispuesto sus cargos.
Por
eso el salmista dice:
“Ahora,
pues, oh reyes, sed prudentes; Admitid amonestación, jueces de la tierra.
Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor. Honrad al Hijo, para que no
se enoje, y perezcáis en el camino; Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían."
"hágase tu
Voluntad"
Siempre en una oración debe respetarse la
voluntad de Dios, marcadas en parte por los mandamientos, y otras por las cosas
que él haya predeterminado.
"así en la
tierra como en el cielo."
En el cielo se practica únicamente la
voluntad de Dios, pero aquí en la tierra, mucha gente sosteniendo lo del libre
albedrío, hacen su propia y personal voluntad y no la de Dios.
En
esta oración, Jesús, está poniendo por condición para ser escuchado por el
Padre, estar integrado dentro de la voluntad de nuestro hacedor, practicar la
voluntad de Dios, no hacer la nuestra.
“Nuestro pan
cotidiano dánoslo hoy;”
Dios sabe nuestra necesidad y nos brinda
todo lo que poseemos, solo debemos tomar conciencia de esto, reconocerlo, y no
quejarnos como hicieron los israelitas en el desierto cuando se quejaban de no
comer carne mientras Dios les daba maná que les hacía llover del cielo. El
abre las puertas a los medios para que nosotros podamos acceder a nuestras
necesidades de hambre, dinero o lo que sea.
“y perdónanos
nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;”
Esta es otra condición esencial para ser
escuchados: saber perdonar, para que Dios también nos perdone a nosotros
mismos.
Si
nosotros somos salvados por el perdón de nuestros pecados, saldados como deuda
por Jesús, ¿Cómo no perdonar a nuestros semejantes y sentenciarlos?
Es
aterrador verdaderamente pretender perdón de Dios de la misma forma en que
nosotros perdonamos a otros. Así no hace el Señor, pero el manda mencionar
esta oración para que estemos concientizados de que estamos "mal
parados" en nuestro clamor en oración si no cumplimos esta condición.
Dios
promete perdón a quien cree en su evangelio, a quien cumple la condición que
estipula este, y es como un insulto hacia él, las actitudes arrogantes de
aquellos que a pesar de creer en su evangelio, con orgullo no aceptan su perdón.
“y no nos dejes
caer en tentación, mas líbranos del mal."
Dios da pruebas para aumentar nuestra
experiencia y otorgarnos dones tales como la paciencia y la santidad.
Le
pedimos a Dios, entonces, que nos de fuerzas para sobrellevar estas pruebas.
Además
le pedimos ser librados del mal, de las manos de Satanás, el cual se acerca a
nuestras vidas por causa de nuestras faltas o pecados, pero especialmente se
acerca a causa de no sentirnos liberados por Jesús debidamente y por creer que
estamos en condición de deudores y no de que tenemos "saldo a favor",
es decir de que Cristo pagó también por nuestras faltas futuras. Esto le da
ocasión de intervenir al demonio en nuestras vidas, la falta de la fe correcta
en la salvación.
Oí
una vez de un Pastor decir: - No se si al fin de mis días seré salvo o no,
pues dice la palabra que la puerta es estrecha, pero que el camino de la perdición
es ancho. Debemos creerle a Jesús, debemos creer en la justicia de Dios,
debemos creer en la Palabra de Dios, sin andar mirando tanto si es la versión
Reina Valera o La Santa Biblia de Jerusalén, si dice usando un tipo de traducción
u otra, dejémonos de detalles sin sentido, en todas ellas claramente expresan
que la salvación es por gracia, es decir Dios, a pesar de que nosotros no lo
merecemos, se agradó de nuestra triste condición de pecadores y envió a su
hijo amado, unigénito, para otorgarnos su perdón a todas, pero TODAS nuestras
faltas.
¿Que
falta?... Si lo que le agregamos siempre...Amén, es decir el deseo de: ¡Que así
sea! No Olvidemos nunca que al decir amén, como hijos de Dios estamos
decretando, como príncipes de su reino que todo se haga de acuerdo a lo que
oramos antes, y si analizamos el llamado "Padre Nuestro", si no
hacemos antes una verdadera introspección, solo estamos auto-juzgándonos a
nosotros mismos ante Dios.



1ro. Dios se
presenta y afirma ser Jehová:
"Oye, Israel, los estatutos y
decretos que yo pronuncio hoy en vuestros oídos. Aprendedlos y guardadlos, para
ponerlos por obra. Yo soy Jehová, tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto,
de la casa de servidumbre".
2do. Dios reprueba
hacer imágenes o estatuas como objetos de adoración:
"No tendrás dioses ajenos delante de
mí. No harás para ti escultura ni imagen alguna de cosa que está arriba en
los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te
inclinarás a ellas ni les servirás. Porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte,
celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y
cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a
los que me aman y guardan mis mandamientos."
3ro. No tomar en
vano el nombre de Dios:
"No tomarás el nombre de Jehová tu
Dios, en vano, porque Jehová no considerará inocente al que tome su nombre en
vano".
4to. Respetar el día
de descanso:
"Guardarás el día del sábado para
santificarlo, como Jehová, tu Dios, te ha mandado. Seis días trabajarás y harás
toda tu obra, pero el séptimo, día es de reposo para Jehová, tu Dios. Ninguna
obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey,
ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus
puertas, para que tu sirvo y tu sierva puedan descansar como tú. Acuérdate que
fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios, te sacó de allá con
mano fuerte y brazo extendido, por lo cual Jehová, tu Dios, te ha mandado que
guardes el sábado."
5to. Honrar a los
padres:
"Honra a tu padre y a tu madre, como
Jehová, tu Dios, te ha mandado, para que sean prolongados tus días y para que
te vaya bien sobre la tierra que Jehová, tu Dios, te da."
6to. No matar:
"No matarás".
7mo. No engañar:
"No cometerás adulterio".
8vo. No robar:
"No hurtarás".
9no. No mentir:
"No dirás falso testimonio contra tu
prójimo".
10mo. No envidiar:
"No codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva,
su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo."
Poder
engañoso
El Poder engañoso que Dios envía para
que crean en la mentira los que no creyeron o que no permanecieron en la verdad.
IIda Tesalonicenses
Capítulo 2:1 a 17 "El hombre de iniquidad" :
“Pero
con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él,
os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de
pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como
si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.
Nadie os engañe en ninguna manera; porque
no vendrá sin que antes venga la apostasía (Falta de fe), y se manifieste el
hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra
todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo
de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.
¿No
os acordáis que cuando yo estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora
vosotros sabéis lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se
manifieste. Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que
hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en
medio.
Y entonces se manifestará aquel inicuo, a
quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el
resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con
gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad
para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser
salvos.
Por esto Dios les envía un poder engañoso,
para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no
creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
Pero nosotros debemos dar siempre gracias
a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya
escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el
Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio,
para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo.
Así que, hermanos, estad firmes, y
retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.
Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y
Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena
esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena
palabra y obra.
REFLEXIÓN
Aquellos que habiendo podido creer la
verdad del Evangelio, no han creído que la única manera de ser salvos es creer
en que Jesús se hizo cargo de todos nuestros pecados (pasados, presentes,
futuros) en su bautismo pagando por nuestros pecados en la cruz, convirtiéndonos
en justificados por fe, para que nadie pueda elogiarse, jactarse o gloriarse por
sus propias obras.
La
Biblia dice en Romanos Capítulo 3, que ningún hombre es justo, por cuanto
todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, por eso vino Jesús,
para aquellos que seamos "capaces de creer" (nacer de nuevo o morir al
viejo hombre) en el completo Evangelio de Jesús, esto es el del Agua y el Espíritu,
y no solo en la sangre o solo en el bautismo o solo en el nombre de Jesús, sin
creer que si mañana pecamos él ya ha pagado también ese futuro pecado y que
no es posible ser perdonados reincidentemente y cada vez que se nos ocurra, ¿Como
podrá perdonarnos Dios si es tan imperdonable no creer que él nos liberó que
terminamos en el infierno?.
Es
decir que si creemos que por nuestras obras, y no solo esto, aun más, que por
nuestras justificaciones y arrepentimientos solos llegaremos a justificar
nuestras maldades: estamos errando a la interpretación del verdadero evangelio.
Que
luego de creer en este, su evangelio, su buena nueva, la buena noticia que nos
dio, de poder ser salvos solo por creer que solo él nos justifica con la
condición de poder creerlo, entonces podemos recién ser considerados hijos de
Dios, dignos únicamente de recibir su Espíritu Santo, y es ahí entonces que
éste, nos sostiene para no pecar, gravita sobre nuestro arrepentimiento y
meditación de no volver a hacerlo.
Pensar
que cada vez que cometemos un pecado hay que postrarse y pedir perdón a Dios,
creo que es deshonrar a Dios, pues estamos poniendo de manifiesto que dudamos
acerca de si Jesucristo pagó o no también por ese pecado que acabamos de
cometer, si dudamos de esto todavía nuestros pecados entonces se encuentran en
nuestros corazones, por lo tanto somos entonces viles pecadores, y no
convertidos.
No
es una hipocresía decir que ya no somos pecadores aunque se nos escape algún
que otro pecado, es creer que Cristo pagó por todos, y cada uno de nuestros
pecados, ESTÁN PAGOS, no los debemos. Justamente el vino porque no nos era
posible pagar por ellos y estar libre de deuda.
Los versículos de II Tesalonicenses 2:10
a 12 dicen:
“...y
con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron
el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso,
para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no
creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. Y esto va
dirigido a aquellos que no creen en el verdadero evangelio y aunque crean en Jesús,
y en su sangre, sin creer que Cristo nos justificó de todo enteramente, Dios
les envía un poder engañoso, para que crean en la mentira como si fuera
cierta, ya que no creyeron en la verdad.”
¡Nadie puede decir que Dios no nos da lo
que pedimos!
Aquellos que conocen la palabra de Dios, y
luego apartan y vuelven a la vidente, bruja, médium, “mano chanta” o como
se haga llamar, esto es lo que Dios
les manda para complacerlos en su "libre albedrío" ridículo, ya que
no proceden por ignorancia.



Dios desea que lo adoremos a él, a su Espíritu
Santo y a su Hijo Jesús con el solo fin de mantenerlo presente en nuestras
vidas y ser dependientes de estar en comunión con él para que nos pueda ir
bien en esta vida.
Es
una ofensa para él nuestro materialismo de buscarlo adorando estatuas o imágenes
que lo representen, durante todas estas citas bíblicas lo podrás comprobar, él
aborrece la idolatría, y dice que los mismos ángeles son nuestros consiervos,
es decir nuestros pares ante él. Él desea que solo a él demos la gloria, la
honra y la alabanza para que sostengamos
con mayor fuerza nuestra fe en la existencia, el apoyo,
la inmensa sabiduría de él.
Si
te cuentan lo que dice la Biblia no es lo mismo que si vos mismo la lees
y sencillamente si no comprendés algo, pedí a dios claridad de
entendimiento, perseverando en ello. no creas a los que dicen que no comprenden
las escrituras, la mayoría jamás siquiera tomo la Biblia en sus manos, jamás
la leyó o jamás lo hizo con la verdadera intención de buscar allí con sed
tomar la palabra de dios para sus vidas sino que para algún objetivo errado, no
olvide que Satanás también conoce la Biblia, y mejor que muchos, pero este la
conoce para tergiversar todo con maldad y usar la ley misma de Dios para atrapar
mediante el pecado a los hombres que no puedan creer que Jesús ya pagó por
nuestros pecados, y si él pago, simple y sencillamente no debemos nada, es
decir no somos pecadores sino justificados por Cristo, es la condición
establecida por Dios: Creer en ello, y solo así seremos salvos, limpios,
justos, dignos de ser llamados Hijos de Dios, porque nadie tiene al Padre sino
por el Hijo, Jesucristo.
Más acerca de la
Idolatría o Adoración a los Santos u otros Dioses:
II Reyes 23:5:
"Y quitó a los sacerdotes idólatras
que habían puesto los reyes de Judá para que quemasen incienso en los lugares
altos en las ciudades de Judá, y en los alrededores de Jerusalén; y asimismo a
los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del zodíaco,
y a todo el ejército de los cielos"
(si no desea que adoremos al Ejercito del
Cielo cuanto menos querrá la adoración a los santos que como han sido hombres
también han sido menores que ellos al igual que refirió Jesús de Juan el
Bautista).
Cristo Dijo De Juan El Bautista en Mateo
11:11:
"de cierto os digo: entre los que
nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista; pero el más
pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él."
Si es más pequeño en el reino de los
cielos siendo el más grande de los hombres reconocido por Jesús, y dios no
desea la idolatría, ni la adoración de los ejércitos de los cielos, tampoco
la de los santos, solo la de su hijo, el espíritu santo y él.



El gran porcentaje
de lo escrito en el antiguo mandamiento refiere a la idolatría como tal.
Los siguientes son los versículos que
hacen mención a la cantidad de advertencias contra la idolatría:
II Tesalonicenses 2:4,
Éxodo 20:4, Éxodo 32:25, Levítico 19:4, Jueces 18:30, Números 12:8, Números
33:52, Deuteronomio 5:8,Deuteronomio 7:5,I Reyes 15:12,Deuteronomio
29:16,Deuteronomio 32:21,Jueces 3:19,Jueces 3:26,II Reyes 17:12,Jueces
18:14,Jueces 18:17,Jueces 18:18,Jueces 18:20,II Reyes 23:24,I Samuel 6:5,I
Samuel 6:11,II Samuel 5:21,I Reyes 14:9,II Crónicas 33:19,I Reyes 16:26,I Reyes
21:26,II Reyes 11:18,II Reyes 16:10,I Macabeos 1:43,II Reyes 17:41,II Reyes
21:7,II Reyes 21:11,II Reyes 21:21,II Macabeos 2:2,II Crónicas 23:17,II Crónicas
24:18,II Crónicas 33:7,II Crónicas 33:15,Salmos 78:58,II Crónicas 34:3,II Crónicas
34:4,Tobías 14:6,Ester 4:17-o,Salmos 135:15,I Macabeos 3:48,I Macabeos 5:68,I
Macabeos 10:83,I Macabeos 13:47,Sabiduría 14:17,Salmos 16:4,Salmos 31:7,Salmos
49:15,Salmos 73:20,Sabiduría 15:15,Salmos 106:20,Salmos 106:36,Salmos
106:38,Salmos 115:4,Jeremías 51:17, Sabiduría 14:8,Sabiduría 14:11,Sabiduría
14:12,Sabiduría 14:15,Ezequiel 8:5, Sabiduría 14:29,Sabiduría 14:30,Sabiduría
15:5,Sabiduría 15:13,Oseas 13:2, Eclesiástico 17:3,Eclesiástico 30:19,Eclesiástico
34:3,Isaías 2:8,Nahún 1:14, Isaías 10:10,Isaías 10:11,Isaías 19:1,Isaías
19:3,Hechos 7:41, Isaías 42:8,Isaías 42:17,Isaías 44:9,Isaías 44:10,Romanos
2:22, Isaías 45:16,Isaías 45:20,Isaías 46:1,Isaías 48:5,I Corintios 8:4,
Jeremías 10:8,Jeremías 10:14,Jeremías 50:2,Jeremías 50:38,I Corintios 11:7,
Jeremías 51:52,Baruc 6:72,Ezequiel 7:20,Ezequiel 8:3,Gálatas 5:20, Daniel
14:3,Daniel 14:5,Oseas 4:17,Oseas 11:2,Santiago 3:9, Amós 5:26,Jonás
2:9,Miqueas 1:7,Miqueas 5:13,Apocalipsis 13:14,Zacarías 13:2,Mateo 22:20,Marcos
12:16,Lucas 20:24,Jueces 18:31, Hechos 15:20,Hechos 15:29,Hechos 17:16,Hechos
21:25,I Reyes 16:13, I Corintios 5:10,I Corintios 5:11,I Corintios 6:9,I
Corintios 8:1,II Reyes 17:16, I Corintios 8:10,I Corintios 10:7,I Corintios
10:14,I Corintios 10:19,I Crónicas 14:12, I Corintios 15:49,II Corintios
3:18,II Corintios 4:4,II Corintios 6:16,II Crónicas 33:22, Colosenses
1:15,Colosenses 3:5,I Tesalonicenses 1:9,Santiago 1:23,I Macabeos 1:47, I Juan
5:21,Apocalipsis 2:14,Apocalipsis 2:20,Apocalipsis 9:20,II Macabeos 12:40,
Apocalipsis 14:9,Apocalipsis 14:11,Apocalipsis 15:2,Apocalipsis 16:2,Salmos
97:7, Apocalipsis 21:8,Apocalipsis 22:15,Isaías 2:18,Apocalipsis 19:20,Sabiduría
13:13, Levítico 26:1,Isaías 30:22,Levítico 26:30,Isaías 41:7,Sabiduría
14:27, Deuteronomio 9:12,Isaías 44:15,Deuteronomio 27:15,Isaías 44:17,Sabiduría
17:21,Jueces 17:3,Isaías 66:3, Jueces 17:4, Jeremías 8:19, Jeremías 51:47,
Romanos 8:29, Hechos 7:43, Habacuc 2:18, Ezequiel 16:17, Oseas 14:9, I Corintios
8:7, Apocalipsis 13:15, I Pedro 4:3, I Corintios 12:2, Efesios 5:5


Versículos y
comentarios

Romanos 11:1
“Por
tanto, pregunto: ¿Es que ha rechazado Dios a su pueblo? " ¡De
ningún modo! ¡Que también yo soy israelita, del linaje de Abraham, de la
tribu de Benjamín!”
Romanos 11:5 a 11
“Pues
bien, del mismo modo, también en el tiempo presente subsiste un resto elegido
por gracia. Y, si es por gracia, ya no lo es por las obras; de otro modo, la
gracia no sería ya gracia.”
Entonces, ¿qué?
Que Israel no consiguió lo que buscaba; mientras lo consiguieron los elegidos.
Los demás se endurecieron, como dice la Escritura:
"Les dio Dios un espíritu de
embotamiento: ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de
hoy."
David también dice:
"Conviértase su mesa en trampa y
lazo, en piedra de tropiezo y justo pago, oscurézcanse sus ojos para no ver;
agobia sus espaldas sin cesar."
Y pregunto yo: ¿Es que han tropezado para
quedar caídos? ¡De ningún modo! Sino que su caída ha traído la salvación a
los gentiles, para llenarlos de celos.
Dios cegó a los judíos para que seamos
salvos y a causa de ello para que los judíos tengan celos de que todo el mundo
puede creer en Jesucristo como el Mesías que el Dios de Israel prometió a la
humanidad y ellos no pueden, y que en varias partes del mundo, Dios, el mismo
"de ellos", se manifiesta con poder, para aquellos que no niegan a su
hijo unigénito y que creen en su santo y verdadero evangelio. entonces serán
creyentes a causa de celos.
Ya
hoy existen muchos judíos mesiánicos
Veamos que dice Romanos 11:12:
“Y,
si su caída ha sido una riqueza para el mundo, y su mengua, riqueza para los
gentiles ¡qué no será su plenitud!”
Romanos 11:15
“Porque
si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión
sino una resurrección de entre los muertos?”
A causa de esos celos respecto a nuestro
acercamiento a Dios, mediante el espíritu santo a causa de la fe en Jesucristo,
muchos judíos serán salvos y nos celaban porque ellos consideraban que de
ellos era Dios, pero verán que no solo de ellos y por sus celos buscaran
nuestro lugar para con dios para recibir el bautismo del Espíritu Santo
teniendo que someterse a la creencia en Jesús, sincera y de corazón.
Romanos 11:16
“Y
si las primicias son santas, también la masa; y si la raíz es santa también
las ramas.”
Si Israel es santo, también nosotros, y
si Dios lo es todos los que habitemos en santidad lo somos, tanto Israel como
nosotros.
Romanos 11:17 a 29:
“Que
si algunas ramas fueron desgajadas, mientras tú - olivo silvestre fuiste
injertado entre ellas, hecho participe con ellas de la raíz y de la savia del
olivo, no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, sábete que no eres tú
quien sostiene la raíz, sino la raíz que te sostiene. Pero dirás: Las ramas
fueron desgajadas para que yo fuera injertado. ¡Muy bien! Por su incredulidad
fueron desgajadas, mientras tú, por la fe te mantienes. ¡No te engrías!; más
bien, teme. Que si Dios no perdonó a las ramas naturales, no sea que tampoco a
ti te perdone. Así pues, considera la bondad y la severidad de Dios: severidad
con los que cayeron, bondad contigo, si es que te mantienes en la bondad; que si
no, también tú serás desgajado. En cuanto a ellos, si no se obstinan en la
incredulidad, serán injertados; que poderoso es Dios para injertarlos de nuevo.
Porque si tú fuiste cortado del olivo silvestre que eras por naturaleza, para
ser injertado contra tu natural en un olivo cultivado, ¡con cuánta más razón
ellos, según su naturaleza, serán injertados en su propio olivo! Pues no
quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios:
el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la
totalidad de los gentiles, y así, todo Israel será salvo, como dice la
Escritura: "Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las
impiedades." "Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado
sus pecados." En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero
en cuanto a la elección amados en atención a sus padres. Que los dones y la
vocación de Dios son irrevocables.”
Romanos 11:33 a 35:
“¡Oh
abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán
insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! En efecto, ¿quién
conoció el pensamiento de Señor? O ¿quién fue su consejero? O ¿quién le
dio primero que tenga derecho a la recompensa? Porque de él, por él y para él
son todas las cosas. ¡A él la gloria por los siglos! Amén.”
Recibimos de esta palabra como enseñanza
que Israel, el pueblo santo de Jehová fue cegado por causa nuestra para
permitirnos la salvación por medio de la fe y nosotros la salvación de ellos
que dará motivo a sus celos de nuestra relación con quien consideran su Dios,
pero que en realidad es el de todos los hombres, y de acuerdo a lo señalado en
los versículos.
Romanos 10:9 y 11:
"Porque,
si confiesas con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le
resucitó de entre los muertos, serás salvo."
Porque dice la Escritura:
"Todo el que crea en él no será
confundido."
Romanos 10:14
“Pero
¿cómo invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Cómo creerán en aquel a
quien no han oído? ¿Cómo oirán sin que se les predique?”
Romanos 10:16 y 17
“Pero
no todos obedecieron a la Buena Nueva. Porque Isaías dice: "¡Señor!,
¿quién ha creído a nuestra predicación?" Por tanto, la fe viene de la
predicación, y la predicación, por la Palabra de Cristo.”



Debo congregar porque Dios nos manda hacerlo.
Debo congregar para aprender la Palabra de Dios, comprender el porque de
sus mandamientos y estatutos.
Debo congregar para reforzar cada día mi fe a través de los testimonios
de los hermanos.
Debo congregar para aprender a ser agradecido hasta con lo más mínimo
que me da el Señor, observando que mayormente me quejo de lleno cuando existen
gentes que poseen tan poco, o no tengo en cuenta mi salud y la de mis seres
queridos para dar gracias, cuando existen familias que han entrado en grandes
desesperaciones por enfermedades terminales.
Debo congregar, además, no solo para el desarrollo y la práctica de
vivir por fe, y la propia necesidad de fortalecimiento en el Espíritu, sino
también porque esta acción de la unión en una iglesia exhorta a quienes no
son tan conscientes de vivir por su misma cuenta buscando todos los días a
Dios, escuchando su voz en su propio corazón y clamando en oración.
"¡Oh,
qué bueno, qué dulce habitar los hermanos todos juntos!"
...dice la palabra de Dios en el Salmo
133, pues las maldades del hombre no tienen límites, y parece casualidad que
ello pase, que se pueda armonizar al menos mientras estamos en la Iglesia. Pero
esa es la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos y en todas partes.
Todos en la iglesia nos santificamos por, debido o para recibir su Santo Espíritu.
Todos en la Iglesia nos esforzamos, a
pesar de nuestra maldad humana y carnal por comportarnos como santos agradables
a la vista de nuestro Padre celestial. A pesar de ello, a veces observamos los
dejos de la maldad humana en los rostros de nuestros hermanos, sea en la
congregación o ya fuera de ella, y nos molesta, pero... ¿Realmente es que
tanto nos molestan los dejos de maldad de los demás siendo que nosotros también
los tenemos a diario? ¿Reconocemos
que los tenemos o somos tan soberbios para no hacerlo?
Cristo debió venir a pagar por nosotros a
causa de nuestra incapacidad para poder justificarnos, pues así clamáramos
perdón todos los días por nuestras faltas, por nuestra propia soberbia somos
incapaces de ver que existen miles de actos y pensamientos que no corresponden a
la justicia de Dios, sino a la injusticia del hombre... pero nosotros con
soberbia exclamamos ¡Yo
estuve bien, él provocó esta situación, o cosas semejantes.¡Nos es imposible
poder clamar perdón a Dios así!, ¿Cómo arrepentirnos de aquello en que no
creemos que hemos cometido falta?
Por eso Cristo vino a justificarnos, pues
somos incapaces de hacerlo. En la antigüedad el hombre, iba ante el sacerdote,
llevaba con él un animal sin defecto físico, e imponiendo su mano sobre la
cabeza del animal, comenzaba a confesar sus pecados a Dios, transponiendo la
carga del pecado al animalito, esto la Biblia lo cuenta que lo hacía para
expiación del pecado, pero... ¿Y las obras de maldad que no recordaba? ¿Y las
que no sabía que había pecado siquiera? Justamente esas faltas, por no
presentar el debido arrepentimiento, o no solicitar el debido perdón, aún le
eran contadas.
Somos incapaces, no tenemos justificación.
Dios se apiadó de nosotros y mandó a Jesús a hacerse cargo en las aguas de su
bautismo de nuestras faltas y pagar por nuestros pecados en la cruz, con su
sangre, al igual que los animalitos del viejo testamento, porque sin sangre no
existe la remisión del pecado.
Cristo pagó ya toda la deuda con su
sangre y por ello ya no debe derramarse más sangre inocente para pagar por la
maldad de la gente.
Nosotros debemos congregar y enfrentar a
nuestros hermanos en la iglesia, procurando ser imitadores de Cristo, procurando
seguir sus mandamientos, y especialmente los mencionados en el nuevo mandamiento
por Jesús, debemos negarnos a la murmuración y al desprecio, pues muchas veces
nuestras mentes carnales hacen propios juicios de lo que justamente somos
nosotros mismos en los demás, es decir, vemos la paja en el ojo ajeno y no
vemos terrible viga en nuestros ojos.
Pero en realidad, sabemos de tal viga, y
es por eso que nos fijamos con hipocresía en la paja que tiene el ojo de
nuestro hermano en Cristo. Como la viga es más pesada que la paja, nosotros
para sacarla de nuestro ojo no hacemos grandes esfuerzos, pero pretendemos
justificarnos observando que existe otro con defecto como nosotros mismos que al
menos posee una paja en su ojo, nos atrevemos a juzgar la paja por su liviandad
de como es posible que no sea arrancada ya.
Es decir, entonces ¿de dónde nace la raíz
de estas observaciones?: de nuestra propia auto justificación. Pretendemos
justificarnos en la injusticia ajena y la convertimos en propia.
Si murmuramos que este, esto y aquel otro,
solo conlleva a que el murmullo llegue a oídos de aquel y sirva para desunión
y contienda, para división. Si enfrentamos a un hermano con defecto, y en lo
privado y con tacto señalamos que hallamos un defecto desagradable en él y que
justamente pudimos verlo porque nos molestó tanto, pues se trata del mismo
defecto que tanto nos cuesta a nosotros mismos sacar, y aún no podemos, puede
que tal hermano cuando reconozca su defecto le de mucho valor a la crítica y
observando que quien la hizo también declaró tener dicho defecto, desee unirse
para tratar juntos de eliminarlo (esto es como cuando se juntan dos amigos que
se están poniendo gordos y deciden ir a correr para adelgazar un poco).
La congregación ¿de los santos? ¡Sí de
los santos!, ¿con defectos e imperfecciones, con errores o pecados?, ¡Si solo
Dios es perfecto! Tenemos millones de imperfecciones, pero Jesús habiendo
tomado nuestros pecados en las aguas del bautismo, recibiéndolos de Juan el
Bautista como representante de la humanidad, y habiendo dado pago en la cruz con
su sangre saldó la deuda por ellos y nos justificó. Y si nos justificó, también
nos santificó, por lo tanto somos tan santos o más como los santos venerados
en la iglesia católica, como aquellos en que mucha gente cree, creyéndose
incapaz de igualar, pero es solo posible creyendo que Cristo nos justificó, y
este es precisamente el evangelio de salvación, solo Dios y esos santos de la
antigüedad pueden saber si creían en el verdadero evangelio de salvación o
no, es decir si su fe se ajustaba a la condición establecida por Dios como para
realmente ser santos.
Al congregarnos nos enfrentamos con
nosotros mismos al ver los rostros de los demás, pensamos: ¡humm este o esta
mirá como me saluda atentamente y el otro día me dio vuelta la cara, o me cruzó
en la calle y no me saludo ... y ahora se hace la santa y me viene con los dos
besos, uno en cada mejilla, ¿de donde salió?.
Al observar esa clase de defectos nos
estamos juzgando también a nosotros mismos, por eso no debemos murmurar para no
arrojar nuestra propia sentencia. Y esto sirve para propio perfeccionamiento, lo
dispone Dios para invitarnos a cambiar nuestras propios defectos, así no sean
el mismo tipo y se trate de otros. Si reconocemos el error o la falta del otro
no tenemos justificación para no reconocer las nuestras.
A mi no me hace falta que me estén
adorando, y eso que soy hecho a imagen y semejanza de Dios, pero soy imperfecto
en mi carne, menos a Dios que es perfecto, solo que Dios invita a hacerlo, a
reconocer su santidad, a decirle halagos a adorarlo, para permitirnos tomar
conciencia mayor que aquel que no podemos ver, es tan grande y majestuoso y tan
poderoso. Nos permite adorarlo para que se nos "haga carne" las
condiciones del aquel que vive y reina por los siglos de los siglos, pero no
exactamente porque Dios sea hedonista y necesite de nuestras alabanzas y
nuestros halagos.
Nos permite adorarlo, nos da su espíritu
santo y luego nos deja encontrarnos con nosotros mismos para que podamos ver
entre nosotros mismos lo despreciable de nuestro ser carnal, lleno de toda clase
de ambiciones, de engaños, de contiendas y todo tipo de defectos. Y esto no lo
hace porque el se enseñoree en vano sobre nosotros sino para producir una
transformación.
El podría transformarnos automáticamente
así como transformaba de un momento a otro los pensamientos del Faraón de
Egipto, así como endurecía su corazón para que no dejara partir a Israel de
la esclavitud, él podría cambiar nuestros pensamientos para bien, nuestras
actitudes por mejores, pero él desea que nosotros mismos luchemos por hacerlo,
él nos apoya en la lucha, pero debemos autogobernarnos, debemos aprender a ser
imitadores de Jesús, no debemos pensar que a él le fue posible porque era su
hijo, nosotros también lo somos si creemos en su evangelio de justificación.
Cristo vino también a demostrarnos que es
posible a un alma habitar en forma carnal y poder cumplir los mandamientos, o al
menos de la mejor manera posible. Vino también a poner el ejemplo ideal de como
debemos de ser y comportarnos, o por lo menos tratar con todo nuestro esfuerzo
de alcanzar ese ideal.
Además Pablo dice
"todo lo puedo en Cristo que me
fortalece",
...porque a la vez que su Santo Espíritu
nos refuerza en las pruebas y a diario, debemos también pensar: ¿Si Cristo, al
estar en nuestra propia condición carnal lo soportó y pudo vencer, porqué yo
no?
Jesús
ya con su ejemplo de vida nos da nuevas fuerzas, sin contar con la ayuda y el
refuerzo de su Santo Espíritu.
Debemos
congregar, debemos enfrentarnos con nuestros hermanos, debemos enfrentarnos a
nosotros mismos, debemos tratar cada día de hacernos más aptos para Dios,
habitar en santidad pensando que algún día debemos cohabitar allí en su
reino.
Debemos
congregar porque en el comportamiento santo que guardamos allí en su templo está
el ideal de comportamiento con que debemos comportarnos a diario fuera de sus
atrios, y si así lo hiciéramos recuperaríamos en parte a este mundo de los
niveles de maldad alcanzada, acrecentada en gran parte por el mal ejemplo
televisivo y la música con letras degradantes y hasta a veces directamente satánicas
emanadas de países que solo pueden ser la tierra natal del mismo anticristo.
Hermanos
cuando congregamos, y habitamos en santidad los atrios de nuestro señor,
comenzamos con profundos análisis introspectivos, solo que a veces no nos damos
cuenta, comenzamos a juzgar a los demás pues nuestro propio interior está
podrido y nos molesta, cometemos hipocresía hasta que nos damos cuenta
"que no hemos de ver nuestra propia viga en nuestros ojos", y entonces
ahí se producen grandes cambios, pues al reconocer nuestros propios defectos,
nos preocupamos por arrancarlos pues hemos experimentado de que forma molestan
al prójimo.
Nadie
que sea sano mental desea ser despreciado, así que llegará a la misma tesis de
auto corrección personal.
Debemos
perfeccionar, cada día hacernos más agradables para los demás, como si estuviéramos
rindiendo exámenes parciales con la gente y el final lo rindiéramos con Dios.
Que la gracia de nuestro Señor que vive y
reina por siempre nos ilumine con entendimiento y podamos ser dignos enteramente
de su presencia y su gracia hoy y especialmente cuando partamos ya a su
presencia.



Idólatras -
Fornicadores - Homosexuales Afeminados Secuestradores - Mentirosos - etc.
Corintios 6:8-10 dice:
“Pero
vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos. ¿No sabéis
que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios,
ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con
varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes,
ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
I Timoteo 1:8 -11
“Pero
sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que
la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes,
para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los
parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los
sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para
cuanto se oponga a la sana doctrina, según el glorioso evangelio del Dios
bendito, que a mí me ha sido encomendado.”
Romanos 1:20-32
“Porque
las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente
visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas
hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le
glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus
razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se
hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de
imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo
cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus
corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que
cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las
criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por
esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el
uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los
hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos
con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí
mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en
cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no
convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad,
avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y
malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos,
soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios,
desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo
entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de
muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las
practican.”
La Palabra de Dios habla por si sola, no
hace falta aclarar más nada pues queda todo dicho.


(Extracción Bíblica).

Job 19:25 a 27:
“Yo
sé que mi Defensor está vivo, y que él, el último, se levantará sobre el
polvo. Tras mi despertar me alzará junto a él, y con mi propia carne veré a
Dios. Yo, sí, yo mismo le veré, mis ojos le mirarán, no ningún otro.
Dentro de mí languidecen mis entrañas!”
Juan 11:25 y 26; 14:1 a 6:
“Jesús
le respondió: Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?".
"No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí. En
la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo hubiese dicho; porque voy
a prepararos un lugar. Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré
y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y
adonde yo voy sabéis el camino". Le dice Tomás: "Señor, no sabemos
a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?" Le contestó Jesús:
"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí".
Romanos 8:29 a 39; 14:7 a 9:
“Pues
a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen
de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos; y a los
que predestinó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos
también los glorificó. Ante esto ¿qué diremos? Si Dios es por nosotros ¿quién
contra nosotros?. El que no perdonó ni a su propio Hijo, antes bien lo entregó
por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas?
¿Quién acusara los elegidos de Dios?. Dios es quien justifica. ¿Quién
condenará?, ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el que resucitó,
el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros? ¿Quién nos
separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?,¿la angustia?, ¿la persecución?,
¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la
Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas
destinadas al matadero. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que
nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni
los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la
profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios
manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro. Porque ninguno de nosotros vive
para sí mismo; como tampoco muere nadie para sí mismo. Si vivimos, para el Señor
vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos,
del Señor somos. Porque Cristo murió y volvió a la vida para eso, para ser Señor
de muertos y vivos.”
I
Tesalonicenses 4:13 a 18
“Hermanos,
no queremos que estéis en la ignorancia respecto de los muertos, para que no os
entristezcáis como los demás, que no tienen esperanza. Porque si creemos que
Jesús murió y que resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo a
quienes murieron en Jesús. Os decimos eso como Palabra del Señor: Nosotros,
los que vivamos, los que quedemos hasta la Venida del Señor no nos
adelantaremos a los que murieron. El Señor mismo, a la orden dada por la voz de
un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en
Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que
quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor
en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues,
mutuamente con estas palabras.”



¿Qué enseña la
Palabra de Dios acerca del divorcio y el nuevo matrimonio?
Aunque Dios desea que los esposos estén
unidos hasta la muerte, permite el divorcio en algunas circunstancias.
Existen
tres pasajes bíblicos que nos dan la guía suficiente en que apoyarnos:
Deuteronomio 24:1 a 4:
"Si un hombre toma una mujer y se
casa con ella, y resulta que esta mujer no halla gracia a sus ojos, porque
descubre en ella algo que le desagrada, le redactará un libelo de repudio, se
lo pondrá en su mano y la despedirá de su casa. Si después de salir y
marcharse de casa de éste, se casa con otro hombre, y luego este otro hombre le
cobra aversión, le redacta un libelo de repudio, lo pone en su mano y la
despide de su casa (o bien, si llega a morir este otro hombre que se ha casado
con ella), el primer marido que la repudió no podrá volver a tomarla por
esposa después de haberse hecho ella impura. Pues sería una abominación a los
ojos de Yahvé, y tú no debes hacer pecar a la tierra que Yahvé tu Dios te da
en herencia."
Mateo 19:1 a 10
“Y
sucedió que, cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a
la región de Judea, al otro lado del Jordán. Le siguió mucha gente, y los curó
allí. Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron:
¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera? El respondió: "¿No
habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra, y
que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su
mujer, y los dos se harán una sola carne? De manera que ya no son dos, sino una
sola carne. Pues bien, lo que Dios unió no lo separe el hombre. Dícenle:
"Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y
repudiarla?" Díceles: "Moisés, teniendo en cuenta la dureza de
vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no
fue así. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer - no por fornicación
- y se case con otra, comete adulterio.&" Dícenle sus discípulos: "Si
tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta
casarse."
I
Corintios 7:10 a 16
“En
cuanto a los casados, les ordeno, no yo sino el Señor: que la mujer no se
separe del marido, mas en el caso de separarse, que no vuelva a casarse, o que
se reconcilie con su marido, y que el marido no despida a su mujer. En cuanto a
los demás, digo yo, no el Señor: Si un hermano tiene una mujer no creyente y
ella consiente en vivir con él, no la despida. Y si una mujer tiene un marido
no creyente y él consiente en vivir con ella, no le despida. Pues el marido no
creyente queda santificado por su mujer, y la mujer no creyente queda
santificada por el marido creyente. De otro modo, vuestros hijos serían
impuros, mas ahora son santos. Pero si la parte no creyente quiere separarse,
que se separe, en ese caso el hermano o la hermana no están ligados: para vivir
en paz os llamó el Señor. Pues ¿qué sabes tú, mujer, si salvarás a tu
marido? Y ¿qué sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer?”
Además existe otro
pasaje bíblico que puede servir de principal referencia, es cuando cuenta al Apóstol
Juan en 4:7 a 26:
"Vino una mujer de Samaria a sacar
agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la
ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío,
me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos
no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de
Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría
agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es
hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que
nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y
sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua,
volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá
sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que
salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no
tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y
ven acá. Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has
dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes
no es tu marido; esto has dicho con verdad. Le dijo la mujer: Señor, me parece
que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís
que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: Mujer, créeme,
que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la
salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los
verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también
el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le
adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Le dijo la mujer: Sé
que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará
todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.”
Jesús a lo largo de este pasaje reconoció
como marido a cada hombre con que esta mujer samaritana había estado unida,
incluso diferenció bien que el último no era marido de ella, quizás porque
este hombre tenía mujer además de "tener algo" con ella. Pero es de
notar en este pasaje, que pese a no estar siquiera casada, porque es de suponer
que si lo estaba del primero y se hubiese divorciado, de los demás es poco
probable que se haya casado y luego divorciado, Jesús reconoció a cada uno de
los hombres que estuvieron con ella "juntados" como maridos.
Existen
muchos pastores que obcecados en sus legalistas razonamientos, en lugar de
proceder con prudencia en el consejo a matrimonios se ponen a realizar
"moraleos" que muchas veces llevan a la triste separación de un
matrimonio, y esto es debido a su ignorancia, esto es debido a ser obcecados,
aferrados tanto a la ley que están ciegos de entendimiento de la palabra de
Dios.
La Palabra expresa:
"Ahora bien, os digo que quien
repudie a su mujer - no por fornicación - y se case con otra, comete
adulterio."
Entiéndase bien, dicho de otra forma, si es por causa de
fornicación: no es adulterio.En una oportunidad en un matrimonio joven, el
marido pretendía ir a bailar con su mujer a un boliche. Ella se lo contó a los
pastores. Ellos aconsejaron en contra e intervinieron inclusive aconsejando
respecto a la sexualidad de la pareja, censurando lo que a ellos les parecía
incorrecto. Yo me opuse, hablé con el matrimonio por separado, él estaba
exigiendo de ella lo que cualquier mujer de la calle le podía dar, él además
estaba resentido porque ella antes de conocer al Señor lo había engañado
hasta con sus amigos, así que ya la engañaba con una chica mucho más joven, y
quería ver si ella estaba dispuesta a competir con esa mujer más joven. El tenía
rencor hacia ella. Rencor justificado por el adulterio inicial de ella. Yo lo
aconseje de que debía perdonarla, que no la deje, ni a sus hijos o solo sufriría
y con el tiempo se daría cuenta. A ella también la aconsejé que no haga caso
a los pastores, que el Señor me brindó mis propias experiencias como para
decirle lo que le decía, que no permita que ellos se metan en su vida sexual,
la que solo pertenece a ella y a su marido, que no hay límites en ello mientras
sea realizada con amor, nada es pecaminoso, por el contrario es regalo de Dios,
es la demostración cumbre del amor. También la aconsejé que vaya, pues la
mujer debe seguir a su marido, y que proceda con inteligencia y feminidad de
mujer, y si al llegar el ambiente no era acorde solo tenía que aplicar con toda
su feminidad las "palabras mágicas" tales como: - Querido, vine aquí
para hacerte sentir bien, pero este ambiente me hace sentir mal, porque no
intentamos en otro. Si ella, según también los pastores, era una hermana
crecida en el Señor, seguramente podría conducirse bien, venciendo toda
"tentación pecaminosa". Los Pastores se obcecaron contra el baile y
contra el marido que tenía una amante y contra el tipo de relaciones sexuales
que mantenían, olvidando la faz psicológica en que este muchacho se
encontraba, su grado de resentimiento, su revancha, se olvidaron de tratar de
salvar la pareja o no supieron, y se opusieron a que lo haga yo que poseía
experiencia u otra persona como yo. La chica se sujetó a los pastores, él se
unió a la niña amante y se separó un tiempo encargando un hijo con esta
amante. Un matrimonio es una sociedad, nadie tiene potestad de sí sino el otro.
Si uno quiere hacer algo, como en cualquier sociedad, debe contar con el acuerdo
del otro, porque como decía Jesús son solo una sola carne, pero una asociación
que debe respetarse. Las opiniones que no procedan de la pareja no deben tener
lugar. El muchacho pasaba por un tiempo de revancha que hubiera culminado antes
pues ama a su mujer a pesar del motivo que lo resentía, el ponía como condición
que al menos satisfaga sus expectativas de que él, al ser menor que ella, y ser
ella la primer mujer de su vida, lo acompañe a realizar lo que no pudo antes,
es decir conocer y disfrutar el baile. El baile en sí no tiene nada de malo.
Los israelitas bailaban y también lo hacían para Jehová. Hoy ya no se
congregan con esos Pastores porque entienden que por haber sido mal aconsejados
han terminado separados del todo, pues ellos en lugar de aconsejar de modo
conveniente e inteligente se han puesto a aplicar moralidad, la cual tiene
claros componentes de hipocresía y no deberían algunos puntos ser de su
incumbencia por cuanto son de trato personal de la pareja con el Señor. Otro
matrimonio se encontraba separado, yo lo conocía a él hacía tiempo y lo
encontré, comencé guiado por el Espíritu Santo a aconsejarlo, quitando el
rencor de su corazón. Cuando el refería que ella lo había engañado le dije:
- En estas semanas que venimos hablando ya has tenido relaciones con varias
mujeres distintas y aún tenés rencor hacia tu esposa cuando ella te había
dejado por un hermano de la iglesia a que ibas a causa, según creo de tu
vagancia. El tenía rencor hacia la iglesia, pues los pastores y ministros de
allí sabían desde el comienzo acerca de la relación que inició en las mismas
reuniones con aquel joven, pero se lo habían ocultado. Yo lo exhorté a que debía
perdonar, y que debía quitar su postura machista, pues a causa de su machismo
no lo podía hacer hasta ahora, pero mientras no lo haga iba a ser infeliz, pues
la amaba y en toda mujer la buscaba. El regresó a perdonarla y se encontró que
ella no dejaba de esperarlo, pues estaba arrepentida, y hacía años que lo hacía,
la relación que la había unido a aquel ministro de jóvenes no había durado
mucho, aquel había dejado esa iglesia avergonzado, ella viajó con su marido a
la casa de este y se reconciliaron. Los pastores de aquella iglesia lo habían
juzgado por sus diezmos de vago y negativo para la vida de ella, por lo tanto,
como ellos no estaban casados legalmente, y a pesar de tener un hijo, apoyaron
la relación de ella con el Ministro de Jóvenes.¿Que les pasa a los pastores?,
¿porqué se envanecen en sus razonamientos?, ¿Acaso se creen Dios?, ¿No les
parece que es demasiado lujo así creerlo?



Libro de Zacarías, Capítulo 2
"Llamado para volver a Sión" - Versículos 1 a 6
“Alcé
después mis ojos y miré, y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel
de medir. Y le dije: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir a Jerusalén,
para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. Y he aquí, salía aquel
ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, y le dijo:
Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a
causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. Yo seré para
ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de
ella. Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro
vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová.”
Capítulo 5 "El rollo que
volaba" Versículos 1 a 11
“De
nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí un rollo que volaba. Y me dijo: ¿Qué
ves? Y respondí: Veo un rollo que vuela, de veinte codos de largo, y diez codos
de ancho.”
“Entonces
me dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque
todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo
aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será
destruido.”
“Yo
la he hecho salir, dice Jehová de los ejércitos, y vendrá a la casa del ladrón,
y a la casa del que jura falsamente en mi nombre; y permanecerá en medio de su
casa y la consumirá, con sus maderas y sus piedras.”
“Y
salió aquel ángel que hablaba conmigo, y me dijo: Alza ahora tus ojos, y mira
qué es esto que sale.”
“Y
dije: ¿Qué es? Y él dijo: Este es un efa que sale. Además dijo: Esta es la
iniquidad de ellos en toda la tierra.”
“Y
he aquí, levantaron la tapa de plomo, y una mujer estaba sentada en medio de
aquel efa”.
“Y
él dijo: Esta es la Maldad; y la echó dentro del efa, y echó la masa de plomo
en la boca del efa. “
“Alcé
luego mis ojos, y miré, y he aquí dos mujeres que salían, y traían viento en
sus alas, y tenían alas como de cigüeña, y alzaron el efa entre la tierra y
los cielos.”
“Dije
al ángel que hablaba conmigo: ¿A dónde llevan el efa?”
“Y
él me respondió: Para que le sea edificada casa en tierra de Sinar; y cuando
esté preparada lo pondrán sobre su base.”
Capítulo 6 "Los cuatro carros de
juicio" Versículos 1 a 8:
“De
nuevo alcé mis ojos y miré, y he aquí cuatro carros que salían de entre dos
montes; y aquellos montes eran de bronce.
En
el primer carro había caballos alazanes, en el segundo carro caballos negros,
en el tercer carro caballos blancos, y en el cuarto carro caballos overos rucios
rodados.
Respondí
entonces y dije al ángel que hablaba conmigo: Señor mío, ¿qué es esto? Y el
ángel me respondió y me dijo: Estos son los cuatro vientos de los cielos, que
salen después de presentarse delante del Señor de toda la tierra.
El
carro con los caballos negros salía hacia la tierra del norte, y los blancos
salieron tras ellos, y los overos salieron hacia la tierra del sur.
Y
los alazanes salieron y se afanaron por ir a recorrer la tierra. Y dijo: Id,
recorred la tierra. Y recorrieron la tierra.
Luego
me llamó, y me habló diciendo: Mira, los que salieron hacia la tierra del
norte hicieron reposar mi Espíritu en la tierra del norte.”
¿Tendrá
esto relación con las "Torres Gemelas"? pues la visión que Dios le
dio a un profeta de la antigüedad a la par de ser representativa o similar a la
profecía , debemos pensar que un hombre que en la era medieval haya visto
semejantes edificaciones revestidas en acrílico o vidrio dorado no la describiría
como otra cosa que dos montes de bronce.
Los cuatro carros que denominó el ángel
al profeta los cuatro vientos de los cielos, ¿no serían los cuatro aviones?,
el rumbo de ellos, sabe Dios.
Todo lo que puedo decir, que al enterarme
la noticia, oré al Señor, tomé mi Biblia, pedí respuesta al Señor del porqué
de este horror y abrí la misma, confiando en recibir la respuesta, y absorto leí
el mensaje profético.



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