Conoce la Verdad respecto a los Cultos
Afrobrasileños

 

 

 

 

   

Sitio de Argentina













Sos el visitante:

Contador

 

Temas de esta Página
Biografía del Autor
- Introducción - Parte I - Capítulo I: "Los Esclavos" - Capítulo II: Orígenes del Sincretismo - Elementos de Origen Africano - Elementos de Origen Amerindio - Elementos de Origen Católico - Elementos de Origen Espiritista - Los Diversos Cultos Afrobrasileños - Parte II -  Capítulo I  - Umbanda - Capítulo II  - Creencias Umbandistas - Capítulo III - Jerarquía Umbandista - El Ritual Umbandista - Parte III - Algunas consideraciones en torno de los cultos afrobrasileños - Los cultos afrobrasileños no son cristianos - Referencias Bíblicas

Extracción del libro: "Los cultos afrobrasileños" de José María Baamonde

Biografía del Autor:

Ir al Inicio del Capítulo

Nació en Buenos Aires, en mayo de 1959. Es licenciado en sicología, con especialización en abordaje psicológico del fenómeno sectario y psicoterapéutico de ex-sectarios.

Presidente de la Fundación Spes, primer organismo argentino dedicado al estudio de las sectas desde diversas disciplinas profesionales.

Entre otros trabajos, ha publicado los siguientes libros: Los niños de Dios, Sectas y lavado de cerebro y Las sectas en preguntas y respuestas.

Introducción

Ir al Inicio del Capítulo 

En los últimos años, nuestro país ha registrado un incremento de diversos cultos, comúnmente conocidos como "afrobrasileños". Este incremento no se refiere solo a la cantidad de cultos, sino también a toda una serie de negocios que han generado, íntimamente relacionado con ellos -por lo visto muy rentables- bajo la denominación de "santerías"; ya muchos los han bautizado con el nombre de "cambalache", en honor al tango homónimo, pues allí fácilmente, se encontraría la Biblia junto al calefón.

Esta importación de concepciones religiosas originarias de nuestra propia América latina -y con una repercusión que no deja de llamar la atención- está dejando perplejo a más de un supuesto investigador del tema que tiende a reducir el fenómeno sectario a una cuestión de orden político, sosteniendo que el mismo responde a una penetración imperialista en el continente sudamericano.

Los cultos afrobrasileños ya han ocupado su lugar en dos sesiones de los periódicos. Por un lado, los clasificados, donde diariamente los avisos superan la docena y promocionan destrabes de negocios, unión de parejas, ayuda espiritual, adivinación con buzios, poder para revertir las malas ondas o cambiar la vida o en veinticuatro o cuarenta y ocho horas. La otra sección corresponde a la de los policiales, por los diversos procedimientos a causa del ejercicio ilegal de la medicina y la alteración del orden público, entre otros.

Cuando se hace referencia a estos cultos, se registran opiniones dispares y contradictorias, evidenciando un desconocimiento general del tema. Algunos los consideran grupos dedicados a  la magia negra o la magia blanca; otros a la invocación de espíritus, y así podríamos seguir con una lista interminable. Esto ocurre porque en dichos cultos suelen darse elementos como los mencionados y muchos más, en razón de ser fundamentalmente sincretistas y con una autocefalía tal, que posibilita introducir todas las variantes imaginables.

En el presente trabajo intentaremos brindar una breve y sencilla noción de los cultos afrobrasileños, con especial detención en el Umbanda, reseñado sus orígenes y contenidos, prácticas y rituales, concluyendo con algunas líneas orientadoras para aquellos que, por sus actividades pastorales, deban tener un contacto más directo con esa realidad.

Cabe destacar, finalmente, que hemos utilizado como base, entre otros, un trabajo elaborado por la Conferencia Nacional de Obispos del Brasil (CNBB), coordinada por el Cirilo Folch Gomes, OSB, obra que consideramos excelente y recomendamos a todos los que deseen profundizar la temática referente a los cultos afrobrasileños (VARIOS, CNBB Leste 1, Macumba. Cultos afrobrasileños, Ediciones Paulinas, San Pablo, 1976)

Parte I - Capítulo I: "Los Esclavos"

Ir al Inicio del Capítulo

Después de la masiva llegada de europeos a América, se inició muy pronto el comercio esclavista. Según algunos autores, se calcula en más de veinticuatro millones los esclavos traídos al continente, aunque difícilmente la mitad alcanzó su destino final. (Diccionario enciclopédico Planeta, Tomo IV, Barcelona, 1984, p. 1719).

Sin tomar en cuenta a América del Norte, donde a principios del siglo XIX comenzó a extenderse el movimiento abolicionista con la consecuente Guerra de Secesión, entre un norte industrializado y un sur agrícola. 

En lo que respecta a América del Sur, los puntos de destino de los traficantes fueron, especialmente las Antillas y el Brasil.

El origen de los esclavos llevados al Brasil por parte de los traficantes portugueses, correspondían a dos categorías diferentes.

Por un lado estaban los sudaneses que provenían de la (en aquella época) llamada Costa de los Esclavos y que abarca el (actual), golfo de Guinea e incluía Benín, Nigeria, parte de Togo, Camerún, etc, hasta los límites con Egipto al sur del desierto del Sahara y al norte de la línea del Ecuador. Estos aborígenes integraban diversas tribus y eran conocidos con el nombre de géges, nagós o yorubas, fanti-ashanti o también "negros-mina", y los hausás, quienes contaban en sus cultos con elementos de origen islámico.

Por el otro, estaban los bantúes, que provenían del centro y sur de África y de los actuales del Congo, Angola y Mozambique, con una cultura menos desarrollada que los anteriores.

Hacinados en los barcos esclavistas en condiciones realmente infrahumanas que horrorizarían al hombre de hoy, eran bajados preferentemente en la zona de Bahía, mezclándose entre ellos en una sola población esclava.

Una vez desembarcados se efectuaba cierta selección, de acuerdo con el trabajo para el que se los compraba. De esta manera los fanti-ashanti eran preferidos para los trabajos relativos a la exportación minera, siendo redistribuidos hacia los estados de Goiás y Minas Gerais. Otros eran enviados a las haciendas para desempeñar tareas agrícolas en las plantaciones de café, algodón, caña de azúcar y cacao. También existía una cantidad menor, pero importante, de esclavos que permanecían en las ciudades, trabajando dentro como fuera de la casa de sus señores, desempeñando tareas de servidumbre, comercialización y de carga y descarga de barcos, entre otras.

Esta redistribución provocó una serie de consecuencias ya que, por las condiciones propias del trabajo a que eran sometidos, se dificultaba en mayor o menor medida la continuidad de sus creencias originales.

Los esclavos llevados a las minas eran sometidos a un sistema de trabajo tan absorbente y obligados a vivir en condiciones tan precarias que, de echo, se les imposibilitaba la reunión entre ellos para poner en práctica sus costumbres y trasmitirlas a sus ocasionales descendientes.

Esto no ocurría con los destinados en las haciendas. Allí los tiempos eran más elásticos en razón de las estaciones, los días de descanso por ciertas festividades y un sistema general de vida que no dificultaba la práctica y trasmisión de algunos elementos de la cultura africana. La vida en las ciudades y la pequeñez de las mismas facilitaban el contacto entre ellos. Además poseían sus lugares de encuentros dirigidos  por esclavos que habían podido comprar su libertad, posibilitando la conservación de ciertas costumbres.

Pese a ello, la falta de un contacto fluido con su tierra natal y su inserción en una cultura totalmente distinta, provocó que tanto las creencias como sus prácticas se fueran desdibujando paulatinamente, a medida que absorbían por una especie de ósmosis, elementos de orígenes diversos con los que se encontraban obligados a convivir. 

Capítulo II: Orígenes del Sincretismo

Ir al Inicio del Capítulo

Como decíamos en el capítulo anterior, los provenientes del África eran transplantados a un continente donde se registraba una cultura fundamentalmente europea, que se alimentaba  del constante intercambio comercial con el viejo mundo.

Una vez aquí, las dificultades para mantener vivas sus costumbres, y el contacto con una cultura basada sobre concepciones en todos los ámbitos distinta de la de ellos, hicieron que asimilaran contenidos ajenos. Ni siquiera la continua llegada de nuevos esclavos podías reavivar las antiguas prácticas, ya que la redistribución, como así también la conformación de una sola población esclava, eran causa de que esclavos de tribus y culturas diferentes compartieran quizá un mismo barracón, profundizando el efecto sincretista.

Consignaremos algunos de estos elementos de origen diverso para que, con mayor facilidad, pueda observarse el fenómeno sincretista del que los cultos afrobrasileños son un claro exponente. Tomamos las cuatro vertientes principales:

  *  Africana

  *  Amerindia

  *  Católica

  *  Espiritista

Elementos de Origen Africano

Ir al Inicio del Capítulo

Las creencias de las diversas tribus africanas, inmersas n un ámbito hostil y peligroso, con una naturaleza violenta y misteriosa con la que se enfrentan cotidianamente, son en general, fuertemente animistas y poseen marcados contenidos de características mágicas. Lo evidencian en las prácticas que acompañan al aborigen desde su nacimiento hasta su muerte, en un intento de someter a todo un universo que parece presentarse como un constante enemigo.

Los bantúes, si bien creían en un ser supremo al que llamaban Zambí, centraban su religión en el culto a los muertos y, en forma preeminente, a las almas de sus parientes fallecidos. Sostenían que luego de esta vida, vagaban por el mundo. A estas almas errantes las denominaban zumbís; de esta cultura provienen los famosos zoombies, popularizados por el vudú en Haití.

Por su parte, los sudaneses, poseían un culto algo más elaborado. Además de un ser supremo al que conocían con el nombre de Olorum y al que identificaban con el cielo, creían en una serie de entidades intermediarias entre este y los hombres. Estos entes intermediarios -que en la práctica acaparaban prácticamente toda la acción cultural- eran denominados Voduns por los Géges, y los Orixás, entre los Yorubas. Asimismo, cada uno de estos Voduns u Orixás -que según los distintos investigadores oscilan entre cuatrocientos y seiscientos en el Olimpo africano- recibían en estas culturas sacrificios específicos y era la personificación de algún elemento o fenómeno natural.

La mitología referente a los Orixás sostenía que Orixalá, que personificaba el firmamento, se une con Odudua, que es el mundo. De tal unión proceden Aganjú, que es la tierra firme, e Iemanjá, que es la personificación del agua. A su vez, la unión de Iemanjá con Odudua, dio origen a Orungan que es el aire.

El mito relata también que Orungan sostiene un amor incestuoso con su madre, Iemanjá, y esta, al huir horrorizada y perseguida por su propio hijo, cae al suelo cortándose el vientre y saliendo de él los demás Orixás, entre los que encontramos a los siguientes:

  *  Xango: personificación del rayo.

  *  Olokun:personificación del mar.

  *  Ogum: Orixá de la guerra.

  *  Oxôsse: Orixá de la caza.

  *  Oloxa: Orixá de los lagos.

  *  Dadá: Orixá de los vegetales.

  *  Omulu: Orixá de las enfermedades.

  *  Ajexaluka: Orixá de la salud.

También existen otros orixás que no son los hijos de Iemanjá y Orugan, como Ifa, que es el Orixá de la adivinación; Ibeji, Orixá protector de los mellizos, y Doum, que es el Orixá protector de los trillizos, entre otros.

Por su posterior vigencia en los cultos afrobrasileños, aunque con características diferentes, cabe destacar la creencia en una entidad más: Exu. Corresponde a una entidad menor, intermedia entre los hombres y los Orixás o mensajero de estos últimos; en un principio era identificado con la fecundidad, con posterioridad personifica al placer sexual.

Todos estos Orixás, si bien en sentido estricto y originalmente no eran dioses, asumían luego en los sincretismos afrobrasileños, el carácter de tales.

Elementos de Origen Amerindio

Ir al Inicio del Capítulo

En las últimas tribus amerindias encontramos, en lo que atañe al animismo y los contenidos de características mágicas, particularidades similares a las de las tribus africanas.

También tenían una creencia en un ser superior y personal al que denominaban Tupa y , por debajo de él, una serie de entes que se destacaban por su carácter travieso y malicioso. entre ellos encontramos, en forma destacada:

Yara

Divinidad de los ríos y protectora de los peces. Según el mito, poseía una belleza poco común, de la que se servía para seducir a los que se acercaban al agua y los ahogaba atrayéndolos hacia sí.

Jurupari

Entidad que sobresalía por su maldad. Se la suele homologar a la figura del demonio cristiano.

Curupira

Protector de las plantas y de los animales, que perseguía a los cazadores. Se lo solía representar con los pies hacia atrás, pues así dejaba huellas que confundían a los que merodeaban por la selva.

Saci-Pereré

Era el equivalente del "cuco" de las culturas occidentales, que se dedicaba a asustar a los pequeños.

Muchos de estos mitos y creencias han subsistido en nuestro país con algunas variantes, especialmente en las localidades mesopotámicas, en razón del contacto con las culturas guaraníes, de profundo arraigo en dichas regiones. Sobre esto hay una abundante bibliografía.

Estas culturas amerindias asignaban una calidad negativa a las almas de las personas fallecidas. Sostenían que las mismas asumían las formas de lagartijas, sapos o pájaros, que vagaban durante la noche y al acecho. Para defenderse de ellos, recurrían a los servicios de los hechiceros, conocidos con el nombre de Payés.

Los Payés se encargaban no solo de apartar a las entidades mencionadas -en forma especial a Jurapari- sino, también de realizar curaciones y hechizos. Para estos fines se valían de prácticas mágicas, tanto de carácter imitativo como contagioso.

La magia de tipo imitativo u homeopática, se basa en el principio de semejanza. Es decir que, por ejemplo, para la cura de una afección del corazón, se utilizaban infusiones o emplastos hechos con hojas de alguna especie vegetal que tuviera una forma similar a la del órgano afectado.

Por su parte la magia del tipo contagioso, se lleva a cabo sobre la base del factor de la transitividad. Esta es quizás la vulgarmente más conocida; consistía en tomar un sapo y realizar sobre el animal lo que se quería provocar en la persona hacia la cual iba destinado el maleficio. Así si el objetivo era debilitarlo, se cocía la boca del sapo para que no pudiera comer y muriera de hambre, los cual provocaría en la persona hechizada, por efecto transitivo, la no asimilación de la comida que injería hasta que también muriera.

Elementos de Origen Católico

Ir al Inicio del Capítulo

Del catolicismo se han tomado, fundamentalmente, las figuras de Jesucristo, la Virgen María y las de los santos, quienes son homologados con las figuras de los orixás. También han copiado en uso de algunos sacramentales como estampas, medallas, cruces, agua bendita, etc.

Según algunos autores, la utilización de las figuras de santos cristianos habría obedecido a la necesidad de disfrazar sus creencias nativas frente a los portugueses, en razón de que no eran permitidas. Otros aducen esta homologación a motivos de orden psicosociológico, por la asimilación paulatina de la cultura dominante.

Consignamos algunas de las figuras cristianas y los correspondientes orixás con que se los identifica. Esta homologación puede variar según los diversos cultos afrobrasileños, como  así también según las distintas localidades donde se desarrollen los mencionados cultos.

Jesucristo

Oxalá, el más importante de los Orixás, quien recibe un culto preferencial.

Virgen María

Iemanjá, Orixá o diosa de las aguas.

San Jerónimo

Xango, Orixá o dios del rayo, del trueno.

San Jorge

Ogum, Orixá o dios de la guerra.

San Sebastián

Oxôsse, Orixá o dios de la caza.

Santa Bárbara

Lanzá, esposa de Xango.

San Lázaro

Omulu, Orixá o dios de las enfermedades (también se lo suele representar con las figuras de San Roque o San Benito).

San Bartolomé

Oxum, Orixá o dios de los ríos.

Santa Ana

Naná Buruku.

Santos Cosme y Damián

Ibêji, Orixá o dios protector de los mellizos.

Espíritu Santo

Ifa, Orixá o dios de la adivinación.

San Francisco

Orôko

El demonio

Exu, no es un Orixá propiamente dicho, sino un intermediario entre estos y los hombres, o también considerado como mensajero de los orixas

Elementos de Origen Espiritista

Ir al Inicio del Capítulo

Los cultos afrobrasileños en general, y en especial el Umbanda, han incorporados también elementos provenientes del espiritismo de tipo kardecista y, en consecuencia, con contenidos gnósticos, esotéricos y ocultistas.

Del espiritismo se integran las prácticas de mediunidad en la supuesta comunicación con los muertos, las incorporaciones, los baños de descarga, los "trabajos", los fluidos y la utilización de ropas blancas por su relación con la pureza.

También han asumido la creencia en la reencarnación y la ley del karma, que sostienen la constante purificación a través de vidas sucesivas, como así mismo el pago inexorable de deudas contraídas por faltas cometidas en vidas anteriores. Estas creencias definen el origen kardecista de las ideas espiritistas, contrarias al espiritismo inglés que no sostiene la reencarnación. 

Los Diversos Cultos Afrobrasileños

Ir al Inicio del Capítulo

De esta manera como consecuencia de la conjunción de todos los elementos en forma sincretista, surgen una serie de cultos conocidos bajo la denominación de "afrobrasileños". Entre ellos, sobresalen los siguientes (Codificación efectuada por Valdeli Carvalho da Costa SJ, en Histórico do sincretismo afrobrasileiro, resumen de un curso):

Pajelança

con preeminencia a las localidades de Pará y Amazonas

Casa de Mina

especialmente en la zona de Maranhão.

Catimbo

desde Piauí hasta Río Grande do Norte

Xangô

desde Paraíba hasta Segipe

Batuque

sobre todo en Río Grande do Sul

Candomblé

especialmente en San Salvador da Bahía

Quimbanda o Macumba

en las localidades de Espíritu Santo, Río de Janeiro, Guanabara, y São Paulo.

Umbanda

principalmente en las mismas localidades del Quimbanda o Macumba.

En nuestro país encontramos, fundamentalmente, los cultos Candomblé, Quimbanda o Macumba y el Umbanda. Este último se desarrolla en forma preeminente; a él nos abocaremos en la segunda parte.

Parte II -  Capítulo I  - Umbanda

Ir al Inicio del Capítulo

El vocablo "Umbanda" proviene de la lengua bantú; su raíz es el término "ymbanda", con el cual se designaba a los hechiceros o jefes de dichas tribus.

A partir de mediados del siglo XIX, comienza a registrarse en los cultos afrobrasileños la incorporación de elementos espiritistas, especialmente en los grupos que desarrollaban sus prácticas en las ciudades.

La opinión con más consenso acerca de los orígenes de la Umbanda, estipula sus comienzos alrededor de 1930, en la localidad de Niteroi, frente a Río de Janeiro. Lo empieza el Capitán Pesoa, quien se dedicaba al espiritismo kardecista.

De allí se propaga rápidamente y surgen distintas variantes. En distintas oportunidades se intentó la realización de congresos, con el objetivo de uniformar el ritual y la doctrina; en general, nunca tuvieron éxito -con la salvedad de raras excepciones- por eso, en la actualidad, la variedad de contenidos puede registrarse hasta de templo a templo.

La impregnación con el espiritismo ha provocado que, en líneas generales, se considere al Umbanda como un culto más desarrollado o como una evolución del Quimbanda o Macumba.

Los que opinan esto se apoyan en el hecho de que el primitivismo del Quimbanda reduce, en cierta forma, la cantidad de entidades a las que se invoca; que las mismas no poseen una carga moral definida, como ocurre en la Umbanda y que veremos más adelante, y que  -a diferencia del Quimbanda que se sirve de la magia negra- el Umbanda tiene ordinariamente una finalidad positiva.

La realidad muestra que ambas realidades son relativas, por la diversidad de tendencias que se encuentran dentro del Umbanda. La autocefalía y la autonomía de cada terreiro, es decir, la no dependencia entre un templo y otro de una organización de tipo jerárquica y doctrinal, ha hecho de que se registren grupos Umbandas con tendencias africanistas; otros, más espiritistas o más esotéricas, etc. Esto es consecuencia de su sincretismo original que, a posteriori, se profundiza por su unión con otras concepciones también fuertemente sincréticas, como el espiritismo.

Difícilmente se puede pretender pureza y estabilidad de contenidos, en concepciones que surgen en forma sincrética y que hacen de esta mezcla, su esencia.

En Brasil, por ejemplo, a los umbandistas no les gusta ser relacionados con el Quimbanda o ser llamados "macumberos"; sin embargo, en nuestro país la relación Umbanda-Quimbanda suele registrarse con cierta frecuencia. (Clarín, Segunda Sec. 13/10/91)

A fin de que puedan observarse con mayor facilidad las distintas tendencias de la Umbanda, transcribimos a continuación una codificación realizada por monseñor Boaventura Klopenburg, OFM, sobre la base de los estatutos de más de dos mil terreiros, publicada en su trabajo "A Dimensão Cultual na Umbanda" (CNBB Leste 1, o. c., pag. 61)

*  Terreiros con tendencias indefinidas: algunos dicen simplemente que quieren hacer espiritismo, y otros, que desean hacer espiritismo Umbanda, pero sin aclarar que entienden por Umbanda.

*   Terreiros con tendencia cristiana: son los que se denominan cristianos y hasta católicos; también registran una variedad bastante amplia.

*   Terreiros con tendencia kardecista: con elementos del espiritismo de Alan Kardec; hay inclusive terreiros que tienen días en que son más kardecistas y días que son algo africanistas.

*   Terreiros con tendencias esotérica: un poco inspirados por movimientos esotéricos como el Círculo Esotérico de la Comunión del Pensamiento, Organización de Teosofía o de la Rosa Cruz, u otras organizaciones más o menos ocultistas.

*  Terreiros con tendencias sanciprianistas: que tienen su inspiración principal en el libro de San Cipriano; muchas veces esos terreiros se especializan en prácticas de magia negra.

Asimismo el mencionado investigador se refiere a la existencia de terreiros que se definen como algo masónicos y terreiros de tipo antiafricanista, como la Fraternidad Espiritualista Universal del maestro Yokanam.

Capítulo II  - Creencias Umbandistas

Ir al Inicio del Capítulo

Pese a las diferencias existentes, reseñadas en el capítulo anterior, se pueden observar algunos elementos coincidentes.

La entidades intermedias entre el ser supremo y los hombres -que con el tiempo empezaron a ser divinizadas- se dividen en siete líneas que, a su vez, se subdividen en legiones y falanges. Dichas líneas son:

* de Oxalá

* de Iemanjá

* de Oriente

* de Oxõsse

* de Xangó

* de Ogum

* africana

Otros investigadores como el caso de Cavalcanti Bandeira realizan una codificación diferente de la mencionada, como la que consigna en su trabajo "A Teología da Umbanda", estas líneas son:

* de los santos, ligada a Oxalá como su jefe supremo.

* de los caboclos, ligada a oxõsse

* de Oriente, ligada a Xangó y Oxalá.

* de los pretos-velos, ligada a todos los orixás.

* de las almas, ligada a San Miguel, Omulu y los pretos-velos.

* de las criaturas, ligada a Ibêji

* de los elementales o hechizadores, ligada a Exu.

Asimismo, todas las entidades de las líneas del Umbanda -y aquí si encontramos un acuerdo general- pueden pertenecer a tres categorías diferentes:

* Orixás y Exus (Entidades animísticas)

* Caboclos (Espíritus de Indios)

* Pretos-Velhos (Espíritus de Africanos)

Entre los caboclos encontramos, como más conocidos a Tupinambá, Tupimirím, Ubirajara, Siete Flechas, Jurema.

Entre los pretos-velhos, los que más frecuentemente reciben una acción cultural, son conocidos bajo los nombres de: Rey Congo, Velho Lourenço, Pai Cuiné, Mãe María, Tía Rosa, Vovó Luísa, etc.

Por su parte, los Orixás (que son entidades que se homologan con las figuras de santos cristianos) registran una variable dentro del Umbanda; merced al componente espiritista, se elevan de los fenómenos naturales y adquieren una capacidad de orden moral, como puede observarse en el cuadro:

ORIXA

ORIGINALMENTE

EN UMBANDA

Ogum

Dios de la Guerra

Administrador de Justicia

Oxôsse

Dios de la Caza

Fomenta el desarrollo espiritual

Xango

Dios del rayo

Decide sobre el destino de las almas

Iemanjá

Diosa de las aguas

Purifica las pasiones terrestres

Ibêji

Dios de los mellizos

Devuelve el espíritu de la infancia

Omulu

Dios de las enfermedades

Dirige los Exus

Otro elemento proveniente del espiritismo consiste en que estos Orixás no solo reciben una acción cultural, sino que también se manifiestan a través del fenómeno de la mediunidad, incorporando a los participantes del culto que entran en trance, a los que llaman caballos o burros de acuerdo con la entidad que incorporen.

Aquí también se registra una diferencia con otros cultos afrobrasileños como podría ser el caso del Candomblé, ya que en el Umbanda se sostiene que una misma persona puede incorporar sucesivamente a varia entidades.

La magia también ocupa un lugar preponderante dentro de la Umbanda. si bien, como ya explicamos, es creencia generalizada que en el Umbanda se utiliza solamente la magia blanca para fines buenos, en la realidad observamos que en ciertos días y luego de ciertas horas, se efectúan en muchos terreiros prácticas de magia negra, la que, teóricamente, sería atributo exclusivo del Quimbanda. De esta manera, y gracias a las prácticas mágicas, se pretende movilizar a diversas entidades y a las fuerzas de la naturaleza para distintos fines.

También observamos en el Umbanda - a diferencia de otros cultos afrobrasileños- la creencia en la reencarnación y la ley del Karma, de origen espiritista de línea Kardecista. 

En razón de ello, teóricamente, no realizaría sacrificios de animales en sus rituales, sin embargo, en la práctica, se llevan a cabo al igual que en la Quimbanda.

Capítulo III - Jerarquía Umbandista

Ir al Inicio del Capítulo

En todos los cultos afrobrasileños existe una jerarquía bien definida. En el caso del Umbanda esta jerarquía abarca desde el Jefe del templo (que dirige los rituales) hasta el último de los médium que incorpora a las entidades menores, de la siguiente manera:

* Babalorixá, Babalaô o Pãe: Jefe del terreiro o templo.

* Babà o Mãe: En caso de ser mujer la jefa del terreiro.

* Ogás: Auxiliares directos del Babalorixá.

* Jabonan o Mãe pequeña: en caso de ser mujer la auxiliar de una Babà o Mãe.

* Cambonos: hijos de santo u Orixá que protege al terreiro.

* Sambas: hijas de santo u Orixá que protege al terreiro

* Caballos de santos: Médium que incorporan durante el culto a las diversas entidades.

* Burros: médium que incorporan durante el culto a Exu.

Durante el desarrollo del culto o rito Umbanda, cada uno de estos oficiales se aboca a una serie de actividades específicas, que se encuentran rígidamente estipuladas.

El Babalorixá incorpora en forma constante al Orixá bajo el que se encuentra la protección del terreiro y se hacen los trabajos. Asimismo recae sobre él la tarea de identificar a las diversas entidades que se van manifestando durante los rituales; preparar e iniciar a los feligreses; consagrar las imágenes al terreiro; diagnosticar y curar, por medio de pases, amuletos  y hierbas; dirigir las oraciones y el culto en general.

También se encuentran a cargo del Babalorixá diversas técnicas adivinatorias, ya que mucho recurren a él a fin de hacerle consultas sobre las más variadas cuestiones. Generalmente estas adivinaciones se llevan a cabo por medio del Juego de Buzios. Los Buzios son pequeños caracoles -por lo general, doce- que se guardan habitualmente dentro del altar porque se encuentran consagrados. Cuando asiste algún consultante, el Babalorixá, luego de  una oración, los arroja de una a tres veces, y de acuerdo con la posición que adopten al caer, indicarán cuales son los pasos a seguir.

Los Ogas, Jabonan o Mãe pequeña, tienen a su cargo la entonación de los cánticos y dirigen las incorporaciones de los médium.

Los Cambonos y las Sambas, son quienes se encargan de abrir los terreiros, ayudar en las danzas y también a los médium, durante el transcurso de sus trances.

Finalmente, los Caballos de santos, Aparelhos o Burros, se dedican a efectuar pases sobre los presentes y, en algunos terreiros, también aconsejan ante diversas consultas de los que recurren a aquellos. De todas maneras, por lo general, las tareas de aconsejar en estado de trance son asumidas por el Babalorixá o Pãe durante la incorporación del Orixá bajo cuya protección se encuentra el terreiro.

El Ritual Umbandista

Ir al Inicio del Capítulo

La forma más común en el desarrollo del ritual Umbanda, consta de nueve fases, según lo consigna Valdeli Carvalho da Costa, SJ, en su trabajo "Historia del sincretismo afrobrasileño"

*  Cinco minutos antes del inicio de la sesión, los médium ya se encuentran en el terreiro, debidamente uniformados y concentrados; igualmente los Cambonos, etc.

*  El ambiente es sahumado para apartar a los malos espíritus y atraer a los espíritus de luz, por parte de los Cambonos; acompañan cánticos.

*  Oración del Babalorixá o la persona por él designada; explicación de la doctrina (especie de sermón) con una duración aproximada de quince minutos.

*  Declaración de la apertura de los trabajos en nombre de Zambi (Dios), Oxalá (Jesús), del patrono del terreiro (Orixá) y los guías invisibles.

*  Canto de los puntos de las falanges o líneas que deberán bajar. Generalmente, el babalorixá recita puntos de seguridad contra los Exus, derrama aguardiente (cachaça) en los cuatro puntos del terreiro.

*  Los médium entran en trance; incorporación de los guías, que atienden a los feligreses por medio de pases y consejos.

*  Danza de ronda y girando, delante del altar.

*  Cierre con puntos de subida para desincorporación de los guías.

*  Oración final.

Cabe destacar que, si bien esta es una de las formas más comunes en el desarrollo de un ritual, se registran a menudo algunas diferencias de acuerdo con la tendencia particular que tenga el terreiro donde se efectúa.

CAPITULO VI

Cuadro Comparativo

Para que puedan apreciarse con mayor facilidad las diferencias entre los distintos cultos afrobrasileños con más repercusión, consignaremos un cuadro comparativo (Cavalcanti Bandeira: "O que é a Umbanda", pp 95-96) de los aspectos dominantes en el Umbanda, el Candomblé y el Quimbanda o Macumba.

 

UMBANDA

CANDOMBLÉ

QUINBANDA

Ritual

variado según el origen o tendencia.

Fijo de una nación africana.

 

Lengua y costumbres

 

Africanas

 

Vestimentas

en general, blancas

Coloridas e insignias de cada Orixá

 

Altar

con imágenes católicas, pretos-velhos y caboclos.

Interno conforme a las usanzas africanas

 

Fiestas públicas

 

Solo para las divinidades.

 

Reencarnación

Creen

No creen y no la aceptan en forma general.

 

Preparación de adeptos

 

En forma extensa. Secreta y consagrada

 

Temores

 

A las almas

 

Elementos

 

Mosaicos mahometanos como base

 

Sacrificios

 

De animales

De animales

Música

 

Orquesta ritual constante

 

Sesiones

espiritistas, formando agrupamientos dispuestos en pié, en salones o terreiros.

 

Reservadas para trabajos. Públicas después de la media noche.

Desarrollo mediúnico

normal.

 

 

Elementos

Elementos: africanistas, espiritistas, católicos, amerindios, ocultistas como base.

 

 

Servicio social

constante en los centros.

 

 

Cura

material y espiritual como finalidad.

 

 

Magia

blanca.

 

Origen en la magia africana espíritus en un plano inferior. Trabajos para mal o para deshacer el mal remunerados

Otras

Bautiza, consagra y casa.

Bautiza y consagra

No tienen base doctrinaria. Gira en base a la magia y la hechicería

Parte III - Algunas consideraciones en torno de los cultos afrobrasileños

Ir al Inicio del Capítulo

Conocer para esclarecer

En los últimos años, los cultos de origen afrobrasileños han registrado un notable incremento en nuestro país. Consideramos que es de suma importancia, pues, que sacerdotes, catequistas y agentes pastorales conozcan sus doctrinas y características, al menos en sus elementos esenciales, a fin de que puedan realizar una efectiva tarea de esclarecimiento.

Muchos son los católicos con poca formación y superficial, que confundidos o engañados, adhieren a estos cultos por contenidos aparentemente semejantes, pensando que se puede ser católico y asistir a estas prácticas.

Cabe destacar que para fomentar esta confusión ayudan a muchos Pães y Mães que dirigen estos cultos.

Vemos y escuchamos, continuamente por diversos medios de comunicación, a líderes de cultos afrobrasileños manifestar que ellos pueden acercarse a personas de todas las religiones, que las prácticas que realizan contienen la más pura religiosidad y, por tanto, son compatibles con cualquier creencia.

También existen los que se sirven de la presentación, en lugares bien visibles para que puedan ser observados por todos los que entran en el terreiro, de bendiciones pontificas, como las que habitualmente cualquier persona puede adquirir mediante un sencillo trámite en Roma, tanto para sí como para un tercero, sin el pedido de requisitos. Y hay algunos que no tienen el más mínimo reparo para declarar, sobre la base de estas bendiciones, que cuentan con el respaldo del Papa.

Lamentablemente debemos repetirlo, la mayoría de los católicos no poseen la formación suficiente, en contenidos y en profundidad, como para no ser confundidos en su fe, y son presa fácil de las tácticas proselitistas engañosas.

Los cultos afrobrasileños no son cristianos

Ir al Inicio del Capítulo

Los cultos afrobrasileños son concepciones religiosas cósmicas que desarrollan una acción cultural a las fuerzas de la naturaleza.

No pueden ser considerados cristianos estos cultos, ya que la figura de Jesucristo no posee el carácter de Mesías, Hijo de Dios y Redentor, sino tan solo el de un Orixá, al que denominan Oxalá. Este si bien ocupa un lugar preeminente en razón de ser el más importante de los Orixás, no deja de ser una entidad menor en relación con Dios.

Los contenidos aparentemente cristianos, son solo elementos mezclados en forma sincrética con otros orígenes diversos, como hemos visto en la primera parte.

La profusión de las figuras cristianas, como la de la santísima Virgen María y los santos, son al igual que en el caso de Jesucristo, representaciones de divinidades africanas y fuerzas de la naturaleza convenientemente personificadas.

Otro elemento importante en los cultos afrobrasileños, y especialmente en el Umbanda, es la creencia en la reencarnación y la consecuente ley del karma. De esta manera, se niega tajantemente la redención de nuestro Señor Jesucristo: las personas alcanzan la salvación por medio de vidas sucesivas, donde se van purificando sus imperfecciones.

Al respecto cabe resaltar las expresiones de monseñor Boaventura Klopenburg, OFM, verdadero especialista: "Sería efectivamente difícil encontrar otro término tan cargado de elementos contrarios a la doctrina cristiana sobre la redención por el ministerio pascual de Jesucristo. La reencarnación es una doctrina soteriológica estrictamente autorredentora. Negando nuestra redención por Cristo, niega asimismo todo cuanto está íntimamente unido a esta redención o todo lo que de ella depende o deriva, como es la Iglesia, que continúa la obra de la salvación, y como son los sacramentos que solo tienen sentido y eficacia en el misterio pascual".

Asimismo, estos cultos afrobrasileños, reniegan de las enseñanzas bíblicas en lo que respecta a los fenómenos de mediunidad, y de la fe cristiana en general. Prosigue monseñor Klopenburg:

"Es que de echo no son cristianos. Se dicen creyentes, pero no aceptan la fe cristiana; se jactan de cristianos, pero rechazan el bautismo; se ufanan de llevar los evangelios, pero se oponen a la buena nueva de redención; se vanaglorian de tener la Biblia, pero desdeñan sus enseñanzas; admiran a Cristo, pero afirman que no es ni Dios, ni salvador; hablan de la madre de Jesús, pero no admiten que sea llena de gracia; toman a nuestros santos como patronos de sus centros, pero rehúsan la iglesia en cuyo seno se santificaron; alardean caridad, como si de ella tuviesen el absoluto monopolio, pero la practican mediante la evolución de espíritus, en una constante actitud de desobediencia al Creador. En verdad su cristianismo es fachada para embaucar a los incautos".

Referencias Bíblicas

Ir al Inicio del Capítulo

Consignamos algunas referencias bíblicas que pueden ser orientadoras con respecto a la evocación de los muertos y a la reencarnación, elementos clave en los cultos de origen afrobrasileño.

* Éxodo 22:18

* Levítico 19:31; 10:6 y 27

* Deuteronomio 18:9 a 12

* 1ra de Reyes 28:5 a 25

* Hechos 9:9 a 12; 13:6 a 12; 16:16 al 18; 19:11 a 20

*   Gálatas 5:20

Ir al Inicio del Capítulo  

 

Presioná aquí para ir a la página de Audio

Baja o escucha el audio del Sitio 
Presioná aquí para enviarme un Email sin necesidad de que tengas tu propia cuenta. Enviame un Email y contame tus inquietudes
Presioná aquí para ver el Foro de Opinión Ver el Foro de Opinión
Presioná aquí para Registrar tu Opinión Opinar en el Foro de Opinión
Presioná aquí para bajar el contenido del Sitio a un disquete Baja el contenido del Sitio a un Disquette
Baja la Biblia de Jerusalén (Prog. D.O.S. pero muy útil)

Presioná aquí para ir a la página ELECTROSOFT
Reparación de PC
Programación de
 Sitios Web

 

   
   
   

 

 
 

[email protected]

   
Hosted by www.Geocities.ws

1