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El
plan original de la Tormenta de Invierno, era penetrar hasta las posiciones
del VI ejército y establecer un corredor por el que pudieran
recibir suministros y refuerzos, y así poder mantener las posiciones
en Stalingrado. Manstein era
consciente de la imposibilidad de supervivencia de las tropas de Paulus
durante el invierno, y por su cuenta, desarrolló un plan más
amplio que preveía que tras un primer éxito del ataque
y una vez enlazado con el grueso del VI Ejército, este pudiera
huir e incorporarse a los ejércitos del Don. Este plan recibió
el nombre de Operación Trueno, pero tenía dos condiciones
en contra para que llegará a cumplirse, la primera era que había
que derrotar primero a los rusos en un ataque frontal; y la segunda
era, que habría que convencer a Hitler de que habrían
de abandonar Stalingrado.
Zhukov
había previsto la zona por la que muy probablemente los alemanes
realizarían el intento de salvación del VI Ejército
y advirtió al general Eremenko,
jefe de los ejércitos del frente de Stalingrado. La operación
preparaba dos ataques, uno desde el área de Kotelnikovo que estaba
a unos 160 km al sur de Stalingrado, y otro desde el frente del rio
Chir, que estaba a unos 65 km al oeste de las tropas de Paulus,
sin embargo, está última opción se descartó
por los continuos ataques del 5.º ejército de blindados
soviético.
Las tropas
de las que disponía Manstein
para esta operación era el LVII cuerpo blindado y el grueso del
4.º ejército blindado de Hoth.
El LVII cuerpo, estaba formado por dos divisiones de caballería
rumanas, la 23.ª división blindada y la 6.ª división
blindada que, está última, acababa de llegar de Francia
e incorporaba el primer batallón del nuevo tanque Tiger.
Por último, la 17.ª división blindada debía
unirse al ataque, pero no lo hizo hasta diez días después
del inicio de la ofensiva.
El 12 de diciembre,
Hoth atacó con sus panzers
consiguiendo avanzar unos 50 km , al día siguiente los blindados
de Hoth alcanzaron el rio Mishkova,
donde se produjo una fuerte batalla de carros que se tradujo en una
victoria pirrica para los alemanes. Sin embargo, las tropas de Hoth
estaban a menos de 65 km del Kessel de Stalingrado.
El general
Eremenko temía que los
panzers del VI ejército atacaran desde el norte, destruyendo
la retaguardía de sus tropas, y enlazaran con Hoth.
Sin embargo, Hitler había prohibido cualquier intento de fuga,
por no mencionar, que a los panzers de Paulus
sólo les quedaba combustible para 20 km.
Parecía
que las tropas de Hoth tendrían
que arreglarselas por si solas para salvar al VI Ejército de
su cerco. El general Eremenko
temía que de un momento a otro, las frágiles líneas
fueran rotas y los panzers destrozaran todos los logros de la Operación
Urano.
Pero la suerte
de la ofensiva se estaba decidiendo en otra parte, unos 200 km más
al norte. Eremenko sólo debía aguantar un poco más.
Comenzaba la Operación Pequeño
Saturno.

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