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La mayor batalla de la historia y el punto de inflexión de la II Guerra Mundial.
 

 

Segundo Acto:
Operación Urano(2)

 


Entre el 19 y el 23 de noviembre, la contraofensiva rusa destruyó 15 divisiones alemanas y aliadas, de las cuales tres eran acorazadas, haciendo 60.000 prisioneros; al terminar el quinto día, sus puntas más avanzadas en el extremo de la tenaza se encontraban a 65 km al oeste de Stalingrado, en Kalach. Alrededor de los alemanes se dibujó un anillo de unos 35-60 kilómetros que transformó a los asaltantes en asaltados.Paulus, que se encontraba en las cercanías de Kalasch, se libró por casualidad de ser capturado; entonces se dio cuenta de que el flanco sur estaba descubierto, que faltaba carburante y que tenían víveres para unos seis días.

 

 

 


 

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KatiuskasEl día 18 de noviembre, Stalin se desesperaba de impaciencia temiendo por la ofensiva que se iba a producir al día siguiente. Zhukov lo había preparado todo hasta el más mínimo detalle, sabía que el avance tendría que ser muy rápido para evitar la respuesta de las tropas blindadas alemanas. El punto clave de la operación era la debilidad de los aliados de Alemanía, principalmente rumanos, que defendían los flancos de Paulus.

A las 7.30 hora rusa del 19 de noviembre, la artillería y las baterías de morteros soviéticos comenzaron a disparar en el area de Kletscakia, al recibir la contraseña "Sirena". La señal fue dada por tropetas, que fueron oídas por las divisiones rumanas. En los dos principales sectores de la ofensiva norte, se concentraron más de 3.500 cañones y morteros pesados para abrir una brecha a una docena de divisiones de infantería, tres cuerpos de tanques y dos de caballería que formaban parte de los Cuerpos de Ejército de Vatutin y Rokossovsky.

Las tropas rumanas consiguieron repeler varios ataques soviéticos, pero la intensidad de la ofensiva y su carencia de suficientes armas antitanque era tal, que estaban condenados. A medio día del 19 de noviembre, los soviéticos aplastaron a los rumanos en el area de Kletskaia y, poco después, corrían la misma suerte las tropas del area de Serafimovich (Véase mapa, situación b).


El mal tiempo que acompañaba al ataque soviético, impedía que los aviones de la Luftwafe volaran. Durante la tarde del 17, los blindados soviéticos siguieron avanzando hacía el sur, sin embargo, la visibilidad era tan penosa que debían utilizar brujulas para no perderse. El cuartel general del Grupo de Ejércitos B al mando de Von Weichs, ordenó bloquear el avance soviético con parte del XI cuerpo y la 14.º división blindada, pero ya era tarde pues los blindados soviéticos habían superado ya la supuesta línea de defensa. Por la noche, Von Weichs, ordena interrumpir la lucha en Stalingrado con el objetivo de desviar tropas para cubrir la retaguardia del VI ejército de Paulus, amenazada tras el hundimiento del 3.er ejército rumano.

Von Paulus ordenó a varías divisiones trasladarse a la retaguardia, cerca del Don, para proterger la zona, sin embargo, la falta de combustible y las ordenes contradictorias, ralentizaron cualquier posible reacción. Habría que añadir, que Paulus al observar que los ataques se producián en una zona fuera de su área de responsabilidad, decidió no actuar por su cuenta y esperar ordenes superiores; a Von Weichs le pasaba algo parecido, esperando las ordenes del Führer. Hitler, en su deseo de controlar todo lo que ocurría en el frente, había provocado un inmovilismo y una lentitud de las tropas alemanas que incrementaron la magnitud del desastre.

 

motocicleta alemana atascada en la nieveEl día 20 a media mañana en medio de una espesa niebla, el general Eremenko, comandante del frente de Stalingrado, ordenaba el ataque al sur de Stalingrado contra el 4º ejército rumano. Se produjo una escena idéntica a la del día anteriór, los rumanos lucharon valientemente y consiguieron rechazar los primeros ataques soviéticos, sin embargo, era imposible contener el avance sin las suficientes armas antitanque. Los T-34 arrollaron a las debiles defensas rumanas pese a las terribles deficiencias de organización del ataque, ya que al día siguiente las tropas de la zona se quedaron sin suministros. Mientras, las tropas soviéticas del norte avanzaban sin demasiados problemas hacia Kalasch, puento de reunión del ataque combinado soviético. Los restos de las divisiones rumanas y alemanas, huían desperdigadas por la estepa intentando alcanzar el Don y reunirse con el grueso del VI Ejército (Véase mapa, situación c).

En las primeras horas del 22 de noviembre, el teniente coronel G.N. Filippov, comandante de la 19.ª brigada de tanques mandó que dos tanques alemanes y un vehículo de reconocimiento, capturados el día anterior, cruzaran el puente sobre el Don en Kalasch. Cuando las tropas alemanas que vigilaban el puente descubrieron la celada, los soviéticos habían cruzado el puente y evitaron que fuera volado.

En el sur, el 4.º ejército rumano era destruido y el 4.º ejercito Panzer de Hoth tenía que retirarse en medio de un duro combate para evitar ser copado (Véase mapa, situación d).

Kalach, el objetivo de la ofensiva, era el punto más vulnerable en ese momento. No tenía una defensa organizada y pronto se convirtió en un infierno al mezclarse las tropas desorganizadas que huían delante de los blindados soviéticos. Al día siguiente, las tropas del norte y del sur se reunían en las cercanías de Kalasch, completando el cerco (Véase mapa, situación e).

En los siguientes días los diferentes ejércitos soviéticos que habían participado en la operación y otros nuevos, fueron reforzando las nuevas posiciones para evitar una contraofensiva (Véase mapa, situación f).

El ejército alemán recurirría al genio de Manstein para una operación de rescate: Tormenta de Invierno.


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