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Mov. Est. ESPARTACO

Camilo Estrada Luviano

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YOHUALA  TONALTZIN

 

 

 

HATAJO  DE  MENTIRAS / III

Camilo Estrada Luviano

 

El ejército mexicano le cuesta al pueblo muchos, pero muchos, millones de pesos anualmente; ¿cuántos?, nadie lo sabe a ciencia cierta, porque esa institución no le da cuentas a nadie, como si no tuviera la obligación de hacerlo. En un país estructurado verticalmente, como el nuestro, el que el ejército no le rinda cuentas a nadie es como si el instituto armado estuviera en la cúspide, como si él fuera la institución de más poder, cuando el país, según la Constitución, es gobernado por tres poderes iguales y las fuerzas armadas no es ninguno de los tres. El ejército no es más que una dependencia que está directamente bajo el mando del titular del poder ejecutivo, así que si las Fuerzas Armadas se comportan de tal manera es porque el Jefe Nato de él, el Presidente de la República, así lo permite ya que él es un presidente constitucional, aquí no ha habido golpe de estado desde los inicios del siglo pasado y, según los libros de texto gratuitos, somos una república constitucional de hecho y derecho. Por todo esto el actuar y el comportamiento de los elementos armados del  país son avalados por el titular del poder al cual ellos se subordinan por ley, Vicente Fox y Quesada en este momento, como lo fueron Zedillo, Salinas, de la Madrid y otros más en sus respectivos sexenios

El ejército mexicano puede tener preparación excelente en muchas cosas, pero es falso que él esté listo y presto para defender la soberanía nacional, ésta no está amenazada por ningún país extranjero, si acaso, está siendo pisoteada por los gringos con todas las gringadas que le hacen a todos los pueblos del mundo, -no solamente a nosotros-, pero frente a los yanquis, patrones de los capitalistas que controlan nuestro país, qué puede hacer nuestro glorioso ejército por más que quiera y que en él se encuentren algunos “elementos” realmente patriotas. R.- Nada, aunque nos duela y nos indignemos.

El problema no es de patriotismo o no, sino el meollo y origen de él es que el sistema económicosocial del país, el capitalismo, con todas sus deformaciones, es el que ha colocado al ejército en situación tan indignante, donde se utiliza al soldado no en la defensa de la patria, que es el papel que le asigna la Constitucional General de la República, sino, cuando bien le va, es utilizado de vulgar “tecolote” para que patrulle las calles, si no es que se le enreda en líos de narcotráfico y, lo peor y más frecuentemente, en reprimir a los descontentos y más a los que protestan. Esto, durante años lo han documentado profusamente muchos medios de comunicación y algunos reporteros, tanto de la prensa como de la radio y la televisión, que todavía hay gente con dignidad y profesionalismo, para fortuna nuestra. La revista “Proceso” es paradigmática y en el número de esta semana publica fotos, verdaderamente vergonzosas para las armas nacionales, que se han cubierto de cualquier cosa, menos de gloria.

¿Qué mexicano sencillo no le teme a los soldados, no ve en ellos una amenaza más que una defensa? Quizá nada más los familiares cercanos a ellos y aún esos familiares los ven con recelo. Y esto no es exageración. ¿Habrá un soldado que no haya, por lo menos abusado de alguien, por el simple hecho de que es militar? Lo dudo yo y, estoy seguro, lo dudamos millones de mexicanos. Claro, que Fox nos colocará en el “círculo rojo” y nos diría, muy indignado, que el ejército siempre ayuda a la población en caso de desastres y esto, en la mayoría de los casos, es verdad, pero para eso les pagan. Bonito estaría que el pueblo mexicano, todo, no sólo los ricos, les pagaran a miles de uniformados para que ni siquiera hicieran eso.

Además, por favor, seamos honestos. Si los soldados no ayudaran a salir de las inundaciones y los desastres naturales en general a la gente que se ve en esos aprietos, la mortandad sería escandalosa, porque quienes tienen dinero casi siempre salen bien librados o, porque, precisamente, tienen los medios para hacerlo, escapan a tiempo. A los que “ayuda” el ejército es a aquellos que, definitivamente, en general, no tienen ni en qué caerse muertos. Si esto no se hiciera, el costo político que tendría que pagar el gobierno, que es un gobierno de empresarios y para empresarios no a partir de Fox, autor de la frase, sino desde mucho antes, sería altísimo, y si se tienen soldados, que paga el mismo pueblo, por qué no mandarlos en su auxilio y así se matan dos pájaros con una sola pedrada.

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