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YOHUALA TONALTZIN HATAJO DE MENTIRAS / II Camilo Estrada Luviano En todos lados se cuecen habas, dice un muy conocido refrán, y México no es la excepción cuando se trata de justificar lo que le conviene a los verdaderos mandones del país, los dueños del capital, dentro de los cuales el que más tiene es quien manda más o es el que realmente manda; los otros sólo comparten las migajas que este “tiburón” tira de la mesa. Como las habas son demasiadas, hablaremos de unas pocas, porque de todas ellas es casi imposible y nuestra ambición no es tan grande. Los gringos nos quieren hacer creer que su ejército y sus soldados son los mejores, confundiendo esto con el hecho de sea el mejor equipado y con el equipo más moderno, se les olvida el que la mona aunque se vista de seda, mona se queda, así los gobernantes mexicanos, sean civiles o militares, nos quieren embaucar con el cuento de que el ejército mexicano es un ejército popular, porque sus filas se encuentran puros “Juanes”. Tan mienten los del otro lado como mienten lo de éste. El soldado gringo es un ser humano al que sus entrenadores le quitan esa valiosa cualidad y lo convierten en una máquina de matar, porque el imperio necesita precisamente eso; un ejército agresor como lo es el de los EUA sería totalmente inútil si no estuviera formado por asesinos y lo formaran humanos, con todo lo que esto significa, pero, para desgracia de los halcones yanquis, quienes ingresan a las, así llamadas, Fuerzas Armadas, son un individuos, generalmente comunes, que por las condiciones socioeconómicas de su capitalista país que por muy desarrollado que esté, no tienen otro camino para asegurar su presente y eventualmente su futuro que enrolarse en una profesión en la que más temprano que tarde los expondrá a que los mate una “bomba inteligente” arrojada por un fáctico autómata piloto de un avión gringo, en un país desconocido a donde los hayan mandado, los de su gobierno, que, sin lugar a dudas, han de andar de facinerosos, como siempre, como siempre. El soldado mexicano no puede ser otro que no sea un Juan y un Juan puro. Solamente los “Juanes” están tan jodidos como para ingresar al ejército, lugar en donde tendrán casa, comida, ropa, un sueldo y un arma que les dará poder para hacer muchas cosas que de otra manera no las podrían hacer. Que tendrán que someterse a un entrenamiento no lo desanima porque cualquier entrenamiento, por duro que sea, es mejor que el morir de hambre. Que podrán sufrir vejaciones de sus superiores, no es tan malo, porque ellos también pueden infligirlas posteriormente y si no llegaran a ascender nunca, la población civil aguanta todo o casi todo. Pero, para no seguir con el rosario de posibilidades, ¿cuándo han visto a un “hijo de buena familia” enrolado en las filas de la tropa? Si acaso, los podemos encontrar entre los de la oficialidad y éstos son los encargados de adiestrar a los Juanes para que se hagan “soldados de la patria”, soldados que, quizá defiendan muchas cosas, pero la patria no tiene que ser defendida de nada ni de nadie, porque los guatemaltecos andan con más problemas que México para que pueda tener, aunque sea una mínima oportunidad de agredir a nuestro país y los de Belice, como parte del Commonwealth, ni necesidad de eso tienen. Pero, si pensamos en los vecinos del norte, los gringos, aunque cotidianamente agredan a casi todos los mexicanos y hasta con mucha frecuencia asesinan a nuestros coterráneos ilegales ¿qué les pueden hacer nuestra Fuerzas Armadas si ellos son los patrones de los jefes, son los dueños de casi toda nuestra economía, en fin, son casi dueños de todos nosotros? Así que ¿cuál es el enemigo de la patria del cual tienen que defenderla? Si no olvidamos que el ejército mexicano es un ejército mercenario, es decir que sus miembros perciben un sueldo por ser soldados, la defensa de la patria es un cuento que nos endilgan para que no se vea “tan feo” proclamar que el papel de nuestra Fuerzas Armadas es solamente la mera defensa de las instituciones burguesas de nuestra patria, porque es la burguesía la que dirige ésta, nuestra sufrida patria. Vicente Fox y Quesada dijo bien clarito que su gobierno es un gobierno de empresarios y para empresarios, así que el ejército tiene la función de defender, sobre todo, a los empresarios para que puedan seguir siendo empresarios. No hay de otra. Al pan hay que llamarlo pan y al vino, vino, para que el hatajo de mentiras no llegue a ser tan grande que nuestro surrealismo se convierta en vil cinismo. |