Artículo publicados en el diario Síntesis por:

Mov. Est. ESPARTACO

Camilo Estrada Luviano

Miguel Santiago Reyes Hernández

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Publicado en Síntesis el 10 de Agosto del 2001

OTLAIMANTIC

 

 

UN BUEN DESEO

Camilo Estrada Luviano

 

Seguimos insistiendo en la transición a la democracia, porque de ella hablan como si de verdad existiera hasta celebérrimos miembros del Sistema Nacional de Investigadores, del nivel que sea, y ya hemos señalado que este tipo de análisis macilento, flaco favor le hace al conocimiento puesto que no puede haber tal transición porque no se está hablando de un verbo, sino de un sustantivo que puede adjetivar muchas situaciones pero que nunca es un caminar. Hablando de democracia se es o no se es, (to be or not to be, para gusto de los amigous), no hay de otra; ahora bien, se puede hablar de actividad democrática, vida democrática, persona democrática, etc., pero en este caso, estamos hablando de una cualidad que consiste en calificar solamente, mas el hecho de esta calificación no debe, en absoluto, cambiar la esencia del sustantivo del cual deriva. Pero, precisamente porque a la raíz léxica cada cual le da el significado que quiere, obvio es que la cantidad de significados para el adjetivo es múltiple. Pero esto es producto de la arbitrariedad de quienes utilizan el concepto en diferentes acepciones, pero, en última instancia, algo solamente puede ser uno, y este hecho nos obliga y es imposible eludir la definición única de ese algo, es decir de ese uno y no más. Si a ese uno lo hacemos otro, sólo un cretino no vería que cambiamos de campo de análisis.

En política si no se quiere hacer análisis superficiales y vanos, se tiene forzosamente que llegar a la esencia de los hechos ya que no llegar a ella nos llevará obligadamente al chisme y la cháchara. Exactamente cuando se habla de la transición a la democracia se está haciendo un chisme de vecindad porque, insistimos e insistimos, no existe tal, a menos que andemos como chapulines, saltando de un campo a otro, de un lado a otro y esto, en la ciencia, no se puede hacer, en ella, es decir, en el conocimiento científico se debe siempre utilizar conceptos muy bien acotados, en otras palabras, muy precisos y exactos; cuando se recurre a acepciones laxas, se está dando gato por liebre que en política se puede traducir como que se está haciendo apología de algo con la finta de que se está analizando ese algo. Así hablamos de que el PAN es un partido democrático cuando éste puede ser democrático sólo en forma, sólo aparentemente, pero no puede serlo plenamente nunca, porque representa los intereses de sólo un pequeño grupo de individuos privilegiados de la sociedad por más que en sus filas militen obreros o campesinos. Lo mismo se puede decir de los demás partidos políticos. Luego, es obligado precisar de qué democracia estamos hablando para así poder compartir, porque si no, únicamente estamos haciendo afirmaciones apologéticas, pero no estamos colaborando en el conocer algo. Evidentemente está claro cómo se apologiza dizque analizando o tratando de conocer.

En el caso de los presidentes de la república mexicana, éstos son los presidentes de un país en el cual predominan las relaciones de producción capitalistas y aunque éste es una formación económicosocial mucho muy complicada debido a nuestro propio devenir como nación, las leyes económicas que predominan son las del capital, sometiendo a toda la sociedad a la férula de ellas y así, si no se logra ninguna conciliación o empalme entre los intereses de los diferentes grupos sociales se tienen éstos que subordinar y si no lo hacen se les subordina por la fuerza y la principal fuerza que lleva a cabo ésta, es la del Estado por medio de sus muchas y variadas instituciones, pero para ello, la más visible y expedita es la del gobierno. Éste, en nuestro país, teóricamente está formado por tres poderes iguales, pero uno, que es unipersonal, es el que ejecuta todo y éste es el Ejecutivo y más específicamente el Presidente la República es el que tiene que disponer llevar a cabo todo ese trabajo sucio para beneficio de los dueños del capital que son los verdaderos dueños de México y este capitalismo, con todos y sus bemoles, se va desarrollando cada día y por lo tanto cada día tiene más lastre, lastre que para su desgracia está constituido por gente que le sobra al sistema, y tiene que deshacerse de él. Por esto cada nuevo presidente es peor que el anterior. Esto es claro si vemos la sucesión de regímenes desde que México inició su “etapa pacífica” después de la Revolución Mexicana, es decir desde Lázaro Cárdenas hasta nuestros días.

¡Esperemos en Dios que no sea el patán prepotente de Jorge G. Castañeda o el “niño bien” de Santiago Creel Miranda el que suceda a Fox y que todos los dioses existentes nos libren de que sea el médico renegado de Julio Frenk!

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