Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 2 de Noviembre del 2001 YOHUALA TONALTZIN POLIVALENTE Y CONTUMAZ Camilo Estrada Luviano El
patrioterismo de muchos de nuestros políticos grita a los cuatro vientos que cómo
México no hay dos y que bueno que así sea, porque ¿qué sería del mundo con
tanta estolidez junta sobre su superficie?, quizá ya ni fuéramos “el tercer
planeta desde el sol” y esto es bueno pensarlo, aunque no deja de tener ideas
reclamatorias, a quien corresponda, de porqué a nosotros nos tocó tan dudoso
mérito; si no nos hubiera dios bendecido con esa “cualidad” quizá no tuviéramos
que ser paisanos de tantos personajes tan de triste todo que hasta gusto nos
daría, pero ni modo, como dice Cristina Pacheco, “aquí nos tocó vivir” y
seguiremos siendo paisanos de tales tipos, es más, incluso hasta sean nuestros representantes
y las tonterías que hagan o digan nos las achacarán a todos por igual, sin
preguntarnos si estamos o no de acuerdo, que por algo nos representan. Así es
la vida. Y
hablando de esos personajes de triste todo, tenemos al flamante canciller de México,
por decisión de Fush, perdón, Fox, nuestro presidente que entre sus
atribuciones tiene el de designar su propio gabinete de trabajo; el muy famoso
Jorge G. Castañeda, que debería llamarse, ahora, George W. Castañeda, como hace
años se debió haber llamado Camarada Castañeda. Eso, nomás como muestra de su
gran capacidad de seguir avanzando, porque, ha de pensar él que rectificar es
de sabios, sin tomar en cuenta lo que se rectifique, lo fundamental es seguir
avanzando y no lo que se rectifique que el fin justifica todo. Así, al
polivalente Secretario de Relaciones Exteriores de México, para estar al día,
en su momento preciso, dobló la columna vertebral ante el yanqui proclamando
que no se le iba a regatear nada, como si alguien cuestionara que se debe
luchar contra el terrorismo, pero mister Castañeda no ha dicho nada ahora que
está bien claro que el terrorista mayor del mundo es su gran amigo, el
sanguinario George W. Bush, que ha dilapidado miliardos de dólares de su
pueblo, bombardeando un país al que, no más por sus pistolas, mejor dicho,
cañones, ha declarado, sin prueba alguna, de que protege terroristas, amén de
que no ha definido nunca qué es lo que él entiende por terrorista. Quizá como
Osama Bin Laden fue socio de la hoy augusta presidencial familia gringa, sienta
él, el prepotente y asesino Bush, terror, y, como todo psicópata, este terror
lo proyecte hacia gente que está literalmente al borde de la extinción como lo
es el pueblo afgano. Lo de Bin Laden y lo de Al Qaeda es mero pretexto. El
gobierno de los Estados Unidos está invadiendo un país, con la ayuda muy
diligente del Primer Ministro inglés, Pony Blair y el pretexto
que ha esgrimido es del combate al terrorismo. Los afganos no le han hecho nada
a los gringos, ellos están librando una lucha interna que sólo ellos mismos
tienen que decidir y los Estados Unidos no son ungidos de dios para erigirse en
policía del mundo. El no condenar está felonía significa aceptarla y sólo
los bueyes hasta la coyunda lamen. Pero a Castañeda esto le importa un
bledo, como un bledo le importa a su jefe Fox quien considera que hasta la
soberanía se puede ceder si se hace con inteligencia, quizá como la que el
general Perveez Musharraf, dizque presidente de Pakistán, ha cedido a cambio de
un plato de lentejas. No, a Castañeda lo que ahora le interesa es que su jefe
Fush, perdón Fox, como lo publica Síntesis el 1/XI/01, “le ganó la
‘guerra de imagen’ al EZLN” y, agrega, “Hay tal convicción de que esto es así
en Europa Occidental, que en la última gira del presidente, salvo los pequeños
grupos de manifestantes que son conocidos aquí, bienvenidos por cierto, salvo
eso, en ninguna conversación, plática entre el jefe del Ejecutivo y sus
interlocutores, salió el tema de Chiapas”.¡Qué razones tan contundentes e
inteligentes de tan brillante pensador y hasta escribidor de libros! Sin
fijarnos en el cinismo de Castañeda el hecho de que Pony Blair o el propio Bush
no hable, con sus interlocutores, de los crímenes que están cometiendo, no es
prueba de que no existan, así el que Fox no haya hablando con sus
interlocutores del problema chiapaneco no quiere decir que se haya ganado la
“guerra de imagen”, porque lo de Chiapas no es un problema de imagen, sino de
hambre y de injusticia ancestrales. Pero los foxistas, como buenos modernos que
son todo lo ven en razón de imagen y su reflejo en las encuestas. Además cómo
iba Fox a hablar de Chiapas, con sus interlocutores, si él andaba de vendedor
ambulante y qué importancia puede tener para el cínico aspirante en un futuro,
cada vez más cercano, a la Presidencia de la República, que a su patrón le
hayan gritado ¡ASESINO! en Hamburgo, Alemania, pero a Fox si le dolió que hasta
le dedicó una aclaración, claro, a su modo. |