Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 26 de Abril del 2001 Xi Itziltia, Otlaimantic LA IZQUIERDA
DE GARCIA / I Camilo Estrada Luviano El pasado jueves, 19/IV/01, se publicó una nota en
La Jornada que no deja de llamar la atención por la luz que aclara más que
suficiente que, por lo menos la presidenta nacional del PRD, quien se dice de
izquierda ha de ser de izquierda,... pero de la mano, porque en cuanto a sus
planteamientos en la lucha política sus palabras nos lo demuestran. Amalia
García, dice la nota de David Zúñiga, “explicó que la idea es buscar ‘un pacto,
un gran acuerdo entre distintos actores políticos y sociales sobre cómo
recaudar recursos, pero sin injusticia, sino poniendo el acento en mecanismos
que no lastimen a los que menos tienen’” y eso lo declaró “luego de reunirse
durante más de tres horas con la Comisión Ejecutiva del Consejo Coordinador
Empresarial (CEE)”. Mas, adelante, en la misma nota, a pregunta expresa del
reportero el presidente del CCE contesta: “El gobierno tiene que comprometerse
a usar todos estos recursos (los captados con el reformón) para crear el entorno propicio para la creación de
empleos a través de la seguridad, la educación y la infraestructura y el apoyo
a los que menos tienen, mientras les podemos dar empleo. Este compromiso es
clave, porque el público tiene una gran desconfianza y teme que estos recursos
se usen para crear más burocracia en lugar de usarlos en forma eficiente y
honesta” No cabe duda que México es un país surrealista.
Claudio X González Laporte, que ni de broma aceptaría ser de izquierda, es
mucho más exigente con el gobierno con relación al dinero que supuestamente se
recaudará con el reformán que la
presidenta perredista. Claro, exige que exige que se cree el entorno propicio para que, mientras ellos puedan, generen
empleos y así, se entiende la gente tendrá de que vivir gracias a ellos y por
eso, el gobierno debe garantizar la seguridad, por supuesto que de los
inversionistas, la educación, porque sin ella el trabajador no serviría a la
industria que cada día incorpora más y más avances tecnológicos, (hay que hacer
notar que nuestro ideólogo empresarial confunde educación con instrucción, pero
eso es pecata minuta) y, claro, la infraestructura, si no, cómo se podría
garantizar el acceso a los mercados y, como es obligado decirlo en estos
tiempos turbulentos, el apoyo a los que
menos tienen. Pero esto no tiene nada de malo se ve que los empresarios sí
tienen claro lo que se debe hacer para garantizar que el sistema siga
funcionando “como Dios manda”. Ellos son empresarios y piensan como empresarios
y no andan diciendo que luchan por las causas del pueblo, no dicen lo
contrario, porque no son tontos, un empresario sin los trabajadores, que son
parte del pueblo, no puede hacer nada, así que están obligados a declarar que
exigen el apoyo a los que menos tienen y,
además, lo exigen porque esos, los que menos tienen, son un lastre para la
buena marcha de la economía. Como son los que menos tienen, tienen menos de
todo: preparación adecuada para el trabajo en fábricas y no sólo en su
comunidad; vivienda que le permita un descanso suficiente para que sean
productivos en la jornada del otro día; servicios, tanto para la vivienda como
lo es el drenaje, el alumbrado, el agua, ya no digamos potable, sino entubada,
etc. , así como servicios para ellos mismos como el transporte, que les
evitarían pérdida de tiempo lo que, a su vez, se traduciría en pérdida de
capacidad productiva; ingresos tanto para que puedan restaurar su capacidad de
trabajo como para que participen en el mercado donde se vende lo producido,
etc., etc. Claro, para los empresarios, lo producido existe gracias a sus
inversiones por eso que el gobierno les debe garantizar el entorno propicio. Los trabajadores no son mas que otro factor de la producción. Se columbra, por sus declaraciones, que la señora
García razona más o menos igual, pero ella, en cambio, sí se declara de
izquierda y aquí muy justo es aceptar que con esa
izquierda para qué quieres derecha. |