Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 24 de Mayo del 2001 Xi Itziltia, Otlaimantic ANTROPOFAGIA E “IZQUIERDA” / I Camilo Estrada Luviano Sin ningún afán de calificar y
simplificando y quizá hasta vulgarizando, sabemos que el hinduismo tiene en su
filosofía, entre otros muchos, el planteamiento de que hay tantas verdades como
individuos, cada cual tiene su verdad. Pero el hinduismo es una religión y a
nosotros no nos interesa para nada hablar de esos temas, encuadrados dentro del
idealismo filosófico y, además, este artículo lo hicimos con el fin de seguir
hablando de la izquierda, pero no de
la mano izquierda, sino de la izquierda
izquierda, esa que se refiere a la lucha de la clase obrera y sus aliados
naturales, los campesinos. Claro que esta izquierda
izquierda también tiene necesidad de tener “sputniks”, compañeros de
camino, que son precisamente eso, compañeros, pero sólo de un camino
determinado y después, cada cual sigue por el lado que considere que debe
seguir. Pero eso de que los tiempos cambian muy rápidamente y que hay que irse
adecuando a las circunstancias y que surgen muchas izquierdas, eso sí es para
discutirse. Que haya muchas izquierdas,
puede haberlas; es cuestión de subjetividades y cada cual ve bonito lo que
quiere ver bonito, como también puede ser que algunos o muchos no vean que en
la sociedad en la que vivimos existen clases sociales y al existir éstas y
tener intereses no tan sólo diferentes, sino incluso antagónicos, forzosamente
existe la lucha de clases. Pero si esos que no lo ven tendrán un problema para
interpretar correctamente los acontecimientos; y el problema será de ellos, no
de la realidad, ésta es lo que es y ya, nos guste o no nos guste y aquí sería
completamente estúpido el pretender que las cosas, la realidad, sea como ellos
quisieran que fuera y sería cretinismo darle valor absoluto a aquello de que
“yo así lo veo” o “yo así lo entiendo”. El yo
así lo veo o yo así lo entiendo es válido para quien sí lo vea o lo
entienda así, pero nada más y ese sujeto tiene todo el derecho de hacer lo que
él considere conveniente y debe asumir las consecuencias de sus palabras o
hechos, pero de ahí a pretender que todos los demás también lo acepten es
totalmente mentecato y sería totalmente absurdo el pretender que sí no acatan
su verbo divino quedan fuera de la corriente que se adjudican pos su linda
cara, como si fueran gurús por obra del espíritu santo. Se les olvida que el
espíritu santo embarazó a María y por eso ella es madre de Dios, pero en
política, hasta donde yo sé, no hay madres de nada, mas bien hay gente que ni
eso tiene. Dejando a un lado las
subjetividades, en donde hay de todo para todos los gustos y volviendo a la
realidad tal cual es, opinamos o actuamos de acuerdo a la interpretación que de
ella tengamos, habiéndola adquirido por la vía que sea, que no viene al caso
hablar de esto, y, por supuesto, tenemos que asumir las consecuencias de ello.
En este ser, coincidimos con muchos o a la inversa, que es lo mismo, y ahí sí,
si aceptamos que pensamos o actuamos de acuerdo a los mismos principios, es
decir que compartimos la misma ideología, entonces sí podemos discutir las
posibles diferencias que tengamos, porque hablamos
el mismo lenguaje. En caso contrario esto es imposible. Esta imposibilidad se da cuando
hacemos chapuza y usamos una determinada palabra, “izquierda”, por ejemplo,
que, como toda palabra, tiene muchos significados corrientes y pretendemos que
el que nosotros le damos sea el que todo mundo acepte. Aquí, decimos que hay
chapuza, porque no se trata de subjetividades sino del abuso del idioma, porque
él como el instrumento de la comunicación interhumana que es, es algo vivo, en
constante transformación, como el humano mismo, y, la vez, cada una de sus
palabras no tiene un único significado, porque entonces no serviría para esa
intercomunicación. Por eso es que anteriormente hablábamos de principios, en ellos no hay esa
flexibilidad, como no la hay en ningún campo del conocimiento científico y no
la hay, porque un determinado concepto, en este caso, “izquierda”, es
exactamente una sola izquierda, no puede haber muchas izquierdas, como todos
los renegados de ésta lo pretenden. En otro bando la misma palabra puede
significar otra cosa. Pero es en otro
bando y con ésos, no somos compañeros, ni queremos ser del otro bando. |