Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 15 de Mayo del 2001 Xi Itziltia Otlaimantic USO ALCAHUETE DE LA PALABRA
“IZQUIERDA” / II
Camilo Estrada Luviano El teórico Pablo Gómez Álvarez a
pregunta expresa de Mireya Cuéllar sobre “¿Cómo debe ser el PRD?”, le contesta:
“Cualquier respuesta sería un invento normalmente interesado. Las formaciones
políticas son producto de la historia, y como producto nosotros tenemos que
recoger la experiencia, es decir, el PRD, si quiere seguir siendo lo que es –un
partido de millones, de grandes masas-, tiene que ser bastante plural; si trata
de uniformarse, la izquierda se va a atomizar otra vez” (La Jornada, 10/V/01).
Supongo que cuando el supuestamente ideólogo de izquierda, el renegado Pablo
Gómez, habla de las formaciones políticas
se está refiriendo a las organizaciones políticas y no a las formaciones
económicosociales que nunca dejan de ser políticas, pero decir eso es como
rebuznar enfrente de uno, porque todo lo del hombre –y las organizaciones
políticas lo son-, es social, pero, para colmo, el rebuzno se desafina cuando
confunde una cosa con otra. Señalamos esto, simplemente porque no deja de
asombrarnos la gran degradación intelectual que puede tener un supuesto
izquierdista que ha sido fundador de tantos partidos políticos, que ha sido
dirigente de los autollamados comunistas mexicanos y que fue capaz de leer un
discurso brillantísimo en la Cámara de Diputados cuando los priístas con el
voto de los panistas aprobaron que la deuda de los transas ricos, concentrada
en el Fobaproa, la pagara el pueblo para que ellos siguieran haciendo lo único
que saben hacer: enriquecerse. Y es que hablar de que para que el PRD siga
siendo un partido de millones, de grandes masas tiene que ser plural, significa
que la única posibilidad que ve este expescado, es que para ser un partido de
millones tiene que aceptar en su seno a quien sea y de la calaña que sea, qué
importa eso frente al hecho de ser millones, billions and billions. Los principios son cosa del pasado. Y
profetiza: si trata de uniformarse, la
izquierda se va a atomizar otra vez... (porque en los tiempos que corren) Para
ser un partido grande no se puede ser de otra manera. ¿Por qué? Porque él,
el izquierdista Pablo Gómez Álvarez, así lo dice y punto. Las lecturas de
Lenin, lo más seguro es que le avergüencen o que por lo menos diga que no le
han servido para nada. Y eso de que no le han servido para nada no es culpa de
Lenin porque él que formó un partido de millones y millones, peleó sin cuartel
contra Martov que, al igual que Pablo Gómez proponía que para ser miembro del
partido simplemente había que aceptar su programa y ya; él, Lenin, en cambio
exigía que estuviera organizado en el partido, etc.... pero para qué recordarle
cosas penosas al dirigente de izquierda, es más, de comunistas, el camarada Pablo Gómez, si son cosas que,
como dice la canción, no quisiera ni
acordarme. La desgracia de los trabajadores
mexicanos es que siempre han sido dirigidos corporativamente por el Estado o
por gente como el renegado Pablo Gómez y congéneres del PCM y otros partidos
que siempre han abusado de la palabra izquierda queriendo hacerla sinónimo de
revolucionaria, cuando revolucionarios puede haber fuera de la izquierda
comunista que es la que debiera dirigir a los trabajadores a la toma del poder,
pero ésta, en México, nunca ha cumplido su papel histórico y ahora se ha pegado
a la izquierda progresista de la burguesía que sí ha sido capaz de aglutinar a
las masas de trabajadores, obreros, campesinos, indígenas, pequeños y
misérrimos productores precisamente porque aquellos nunca han sido representantes
de estas masas. El hacerlo no tendría nada de censurable si pudieran conservar
su identidad proletaria, cosa imposible, porque nunca la han tenido, solamente
la han proclamado. Por eso es que las declaraciones de Pablo Gómez son
vergonzosas en comparación con las del Ingeniero; pero éste no es ningún
renegado, sino es y ha sido lo que sigue siendo, un luchador por el bienestar
de los que menos tienen pero dentro del sistema capitalista; nunca ha dicho ser
comunista y no le espanta que lo cataloguen de izquierda si ser de izquierda es
luchar por lo que siempre ha luchado. En cambio los expescados, con muy pocas y
muy honrosas excepciones, han renegado de aquello por lo que dicen que luchaban
y van a la cola de éstos. Y qué bueno, porque con gente como esa a dónde
iríamos a aparar. No hay mal que por bien
no venga. |