Artículo publicados en el diario Síntesis por: Miguel Santiago Reyes Hernández Para
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Publicado en Síntesis el 7 de Mayo del 2001 Xi Itziltia, Otlaimantic LOS EMBROLLOS DE PABLO GOMEZ / I Camilo Estrada Luviano Pablo Gómez Álvarez fue
dirigente del engendro que parió el Partido Comunista Mexicano cuando decidió
despojarse, de una vez por todas, de su autodenominación de marxista-leninista
y se proclamó, en descarado revisionismo, como democrático, adoptando con ello de una manera cínicamente franca
toda el contenido burgués de los conceptos políticos que se utilizan en la
cotidiana lucha de clases. En el 1968 fue dirigente estudiantil y por ello fue
preso político y después se fue al extranjero, regresó, y él diría que se
reintegró a la lucha revolucionaria y llegó a ser dirigente partidario de eso
que salió del PCM cuando Martínez Verdugo dejó la dirección de los entonces
llamados pescados (por eso de pecé) y se siguió avanzando en el camino del antistalinismo, para llegar a ser un partido comunista democrático. Esa es
la terminología que en ese tiempo se usaba para abandonar de hecho la lucha por
el socialismo y seguirse llamando revolucionarios y hasta comunistas. El uso
desvergonzado de esta terminología no era privativo de los del PCM, sino de
todos los de la izquierda de entonces que deseaban hacer lo que habían empezado
los pescados. Con esto hubo un
período de confluencia de otros luchadores sociales que no deseaban el
socialismo, pero que no por eso dejaban de defender las causa populares, entre
ellos está Heberto Castillo que luchó denodadamente hasta lograr fundar el
Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) en el cual cabrían todos y no sólo
la clase obrera, integrando a su lucha, a la ahora llamada sociedad civil, porque, aunque no se dijera, todo individuo es
trabajador ya que, en la conciencia popular es trabajo todo, hágase lo que se
haga. Y así como el PMT, había otros partidos que con argumentos parecidos o
cercanos podrían confluir en un único partido. Simultáneamente en el PRI se
desgajaba la Corriente Democrática que también podía confluir en el mismo
partido, mas, sin embargo, no sucedió así, sino que en las elecciones de 1988
ésta logró aglutinar a casi todos los que se decían de izquierda menos, claro,
a los que se consideraban de izquierda por tradición como lo eran los que se
aglutinaron en eso que se llamó Partido Mexicano Socialista, por un lado, y,
por el otro, a luchadores sociales con posiciones que de una forma realmente
radical buscaban soluciones de fondo para los muchos problemas que enfrentaba
la mayoría del pueblo mexicano. El FDN tuvo como candidato a CCS, el PMS a
Heberto Castillo y el PRT a la heroica luchadora social, Rosario Ibarra de
Piedra. La derecha madrugadora,
encabezada por el PAN, tuvo como su candidato al así llamado Maquío y la derecha con un píe en la tumba, al
inolvidable CSG. Llamamos derecha madrugadora al PAN de Maquío, porque se adelantó, todavía
no era su tiempo y, claro, no ganó las elecciones y poco después murió en un
sospechoso accidente carretero, sospechoso, porque nadie quedó ni está
convencido de que hay sido accidente; y llamamos derecha con un pie en la tumba al PRI, porque en ese entonces a
Bartlett, Secretario de Gobernación, se
le cayó el sistema, consumando el PRI el fraude electoral más escandaloso
en nuestra historia reciente. Pera ésta no nos interesa, ella está en el poder
y la madrugada de Clouthier dio sus frutos que cosecharon, no los del PAN, sino
los amigos de Fox. Una vez consumado el fraude, hasta aquellos que no se decían de izquierda, menos el PRI, reconocieron el triunfo de quien en verdad lo obtuvo, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. La Corriente Democrática logró unir a todos, desde la derecha hasta la izquierda, contra el agonizante pero aún con fuerzas, PRI. El país estaba al borde de la guerra civil y, para evitarla, así como para salvar al capitalismo mexicano en crisis, el PAN, como era natural, concertacesionó con el PRI, eligiendo así el camino de entregarse al imperialismo, valiéndole un comino el país; en cambió Cárdenas, con el mismo fin, eligió la vía nacionalista y convocó a la formación de un nuevo partido para encabezar la lucha en contra del podrido PRI. El Ingeniero llamó a todas las fueras que no fueran de derecha porque, no hay que olvidar que el PRI surgió de una sangrienta guerra civil, la así llamada Revolución Mexicana, y en ella tenía, forzosa e históricamente, que haber gente del pueblo, hasta burgueses, que no habían recibido ningún beneficio de esa llamada revolución. Esta convocatoria, consecuente en CCS, fue un buen pretexto para muchos que no desaprovecharon la oportunidad. |