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 Agricultura:
Soñar que somos agricultores es signo de perfecta y
apacible felicidad. Si el campo está bien cuidado y floreciente es que nuestra
felicidad proviene de que estamos luchando y aprovechando a tope nuestras
cualidades y posibilidades, mientras que si está yermo y descuidado, es que
nuestra felicidad es negligente o conformista, prefiriendo la tranquila
comodidad al progreso en el trabajo.
- Campo, campiña:
Si es fértil y bien cultivado, si la campiña es
amplia, verde y soleada, nos presagia un período de prosperidad, éxito y
felicidad, y como más extenso sea, mayores serán las posibilidades que se
abren ante nosotros. Si son yermos, descuidados o secos, lo que nos espera es
desgracia y pobreza.
- No obstante, viendo
lo que le falta al campo, podremos conocer qué es lo que falla en nosotros que
nos conduce a la pobreza y el fracaso. Si está reseco por falta de agua es que
debemos poner más amor y sentimiento en cuanto hacemos, debemos hacernos más
sensibles y receptivos hacia los demás. Si el campo está improductivo a pesar
de existir suficientes medios de irrigación es que debemos ser más activos,
más trabajadores, más entusiasta y con más fe en nosotros mismos.
Cosecha:
Contiene un significado de riqueza. Lo malo es cuando
cosechamos fuera de la estación, siempre presagia enfermedad o muerte; lo mismo
para los jóvenes si la cosecha todavía está verde, o para los mayores, si la
cosecha amarillea, pero no está madura. Era:
Si la era está vacía, pronostica problemas y
dificultades, y a veces, penuria. Si contiene paja o grano, o ambas, augura
bienestar y provecho, tanto mayor como más repleta de halle. Según las
circunstancias del soñador puede indicar el cobro de una herencia que ya se
esperaba.
Hojas:
Si son verdes es un sueño de prosperidad, si están
secas y se caen es indicio de enfermedad y problemas.
- Huerto: Con
sus frutos y beneficios, siempre es presagio de riqueza y bienestar, aún
cuando la tierra es improductiva augura un duro camino antes de lograr el
éxito deseado.
- El sueño donde aparece el huerto y sus
trabajos suelen ser, ante todo, el reflejo de los deseos e inquietudes
sexuales, y basta acudir a las identificaciones sexuales de frutas y
hortalizas para traducir ampliamente el tipo de deseos y represiones que
aparecen aludidas en el sueño.
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- Jardín: Símbolo
de la naturaleza ordenada, sometida y domesticada por el hombre que se
destaca claramente de la naturaleza salvaje; del dominio de lo consciente
sobre lo inconsciente.
- Los jardines de nuestros sueños suelen estar
cercados por un muro, seto, o cualquier otra forma; o tal vez, ni siquiera
tienen cerco, tal y como sean, siempre producen la sensación de algo
oculto, íntimo y personal donde se respira paz y tranquilidad. Nunca nos
amenaza ningún peligro, ya que es la imagen de nuestro mundo interior.
- El tamaño, la riqueza y belleza de su
vegetación, su ornamento y distribución, qué es lo que hacemos en él,
todo ello ayudará a la interpretación del sueño. Si el conjunto es
armónico, también lo será nuestro interior; de lo contrario, somos
dominados por nuestro inconsciente; si es árido e inculto, también lo
será nuestra personalidad.
- Otro simbolismo que se le achaca al jardín es
su relación con la mujer, especialmente con los órganos sexuales
femeninos.
Prado, pradera: Si
son verdes, floridos, bien iluminados por el sol y sin animales nocivos, son un
buen augurio de tranquila prosperidad. Los detalles más relevantes, aquellos
que atraigan especialmente nuestra atención en el sueño, como el césped,
hierbas o flores, que terminarán de redondear la interpretación. Semillas, sembrar:
El sembrar es siempre un buen augurio de
creatividad, y que tanto puede referirse a los hijos del soñador, como a sus
bienes, negocios, creaciones personales, sentimientos y cuanto pueda ser una
creación o algo que nace y debe crecer. Lo que ocurra con la semilla de
nuestros sueños, como dónde la sembremos y cómo se desarrolle nos definirán
con más detalle el pronóstico del sueño. |