Principal Arriba

                      Naturaleza
  

Bestias Aves Peces Insectos Flora Cuerpo Naturaleza Colores

 

 

Abismo: Soñar que caemos en un abismo es el aviso de que está próximo el final catastrófico de una situación, debido a que las bases en que se asienta nuestra vida, moral, económica o profesionalmente, se están derrumbando por resultar falsas e inadecuadas, lo que hace necesario buscar con urgencias qué existe de malo en las mismas, para corregirlas y adecuarlas a la verdadera situación.
Si soñamos que caemos pero que logramos salir del abismo, o que nos vemos obligados a cruzarlo sobre una débil pasarela , es que existe la posibilidad de recomponer la situación y recobrar la felicidad, pero todo ello después de grandes dificultades.
Si vemos el abismo pero no llegamos a caer en él es que todavía estamos a tiempo de evitar los males que nos amenazan.

Acantilado: Se avecinan dificultades (o ya existen) cuya importancia se verá reflejaba por lo escarpado del acantilado, y su proximidad por lo más o menos cercano que nos veamos del pie del mismo. Si estamos escalando el acantilado, a pesar de todas las dificultades que puedan surgir, el éxito es seguro.

Arrecife: Simbolizan los obstáculos imprevistos que se interpondrán en la realización de nuestros proyectos.

Astros: Simbolizan nuestro destino. Como más brillantes y esplendorosos los soñemos, mejor presagio, y mejor todavía si lo que soñamos es un único astro rutilante en medio del firmamento, en cuyo caso podremos esperar el mayor de los éxitos en un futuro inmediato.
Si el astro soñado es débil, apagado, parpadeante, también nuestro destino inmediato será decepcionante, siendo de esperar enfermedades, reveses o duelos.
Soñar con astros que se caen, astros ennegrecidos, o sangrientos, son sueños que siempre han presagiado grandes desastres, unas veces personales y otras sociales.
 
Avalancha: Vernos sepultados por una avalancha son la premonición de la irrupción de algo imprevisto, y para su interpretación hay que tener en cuenta  la composición de la avalancha y el resultado final de la misma. 
Si cae sobre nosotros pero logramos salir indemnes y la avalancha es de tierra, piedras o cualquier elemento sólido, debemos esperar la próxima recepción de cierta cantidad de dinero o bienes materiales. Si la avalancha es de agua o de nieve es que nos veremos sumergidos en una fuerte turbulencia de pasiones de la que saldremos vencedores y mucho más fuertes moral y emocionalmente que antes. Si es de fuego, se trata de la inminente apertura a un nivel superior de conciencia, lo que se ha venido en llamar recepción de la gracia divina.
Cuando la avalancha cae sobre nosotros y perecemos bajo la misma, si es de material sólido previene de la posibilidad de un accidente o de una grave enfermedad; si es de agua, nieve o fuego, la advertencia es de que estamos manejando sentimientos, pasiones o energías superiores que amenazan con destruirnos mental o físicamente.
Cuando la avalancha es sobre otra u otras personas, tanto puede indicar que las consecuencias, buenas o malas, afectarán a alguien cercano a nosotros, como ser una advertencia mucho más suave de lo que nos puede acontecer en un futuro próximo.

Cataclismo, catástrofe: Representan un cambio violento, ya sea sufrido o buscado, que si bien por una parte acarrea destrucción, muerte o ruptura, por otra, abre la posibilidad de rehacer lo destruido en forma más armónica, más adecuada a la realidad actual.

Caverna: Se refiere a nuestro mundo interior, el mundo de lo subjetivo, aquel mundo en el que tomamos conciencia de nosotros mismos y de nuestra relación con el mundo externo, lo que nos permite alcanzar la madurez. Son sueños frecuentes de la infancia y la adolescencia y más raros en los adultos o en personas seguras de sí mismas. Lo importante en estos sueños es lo que sucede en la caverna, pues ello nos dará la pista de lo que madura y se consolida en nosotros.

Cieno, ciénaga: Son sueños penosos que indican que nos hemos dejado arrastrar a una vida demasiado relajada, por no decir degradante, y que de seguir así quedaremos atrapados en la misma y sin posibilidades de superación, tanto moral como material.

Colinas: Simboliza la elevación por encima de lo que le rodea. Subir ágilmente por una presagia que nuestras ambiciones serán colmadas mientras no sean excesivas, que conseguiremos aquello por lo que luchamos. Si nos vemos en la cima es que ya estamos a la vista de nuestra meta. Si nos vemos recostados en la ladera significa que nos apoyaremos en alguien cuya influencia será decisiva y beneficiosa para nosotros. Si resbalamos y caemos rodando colina abajo antes de llegar a la cima es que no lograremos conseguir nuestros objetivos, el fracaso nos amenaza.

Cometa: Ver un cometa (astro celeste) es un símbolo de mal agüero que siempre presagia grandes males y calamidades. Si se trata de una cometa (juguete) que vuela bien es que la situación se presenta favorable para el soñador; si está rota o desgarrada denota preocupaciones por algo que de momento no podremos resolver; si está en el suelo sin volar presagia enfermedad.
Si soñamos que la estamos construyendo es una advertencia para que no nos arriesguemos en especulaciones, pues en estos momentos son peligrosas y podemos perderlo todo.

Cumbre: Representa una meta cuya importancia es proporcional a su altura. Si llegamos a alcanzarla, es que en la vida real alcanzaremos nuestros objetivos, pues este sueño demuestra que tenemos la suficiente fuerza de voluntad para ello. Pero si apenas llegados a la cumbre caemos, o no llegamos a alcanzarla, es que no lograremos triunfar por alguna debilidad en nuestro carácter.

Desfiladero: Corresponde a la zona inferior de la conciencia y simbolizan las fisuras de la misma a través de las cuales puede adivinarse el proceloso mar del subconsciente. Pero también simbolizan un sentimiento de inferioridad ante fuerzas aplastantes que nos envuelven. Si en el desfiladero vemos discurrir un cauce de agua, al significado del sueño se le añade el de purificación y regeneración. 
Por todo ello, es un sueño que advierte a existencia de un peligro, externo o interno, tanto mayor como más profundo sea el desfiladero, peligro que sortearemos felizmente si en el fondo del mismo vemos las aguas de un manantial o de un riachuelo.

Desierto: La falta de agua  y la fuerza abrasadora del sol equivale a hacernos sentir la soledad y el sentimiento de que nadie se acuerda de nosotros, la carencia de amor en que vivimos. Pero este sueño nos recuerda que para que nos amen debemos darlo. En personas profundamente místicas, este sueño adqu8iere otro significado, pues simboliza el camino a seguir: la consunción del amor terreno en beneficio del fulgor divino de la Gracia.

Eclipse: Mal sueño que presagia desgracias y enfermedades. Si es de Luna, la cosa no reviste demasiada gravedad, pero si es de sol la cosa es más seria y puede llegar a anunciar algún duelo en la familia.

Estrellas: Verlas brillar en el cielo es un excelente presagio de riqueza y felicidad; si su aspecto es pálido y oscurecido, o si las vemos caer, hay que temer desgracias y cambios perjudiciales. En la adolescencia y en personas románticas este sueño viene acompañado por una sensación dulce melancolía, que refleja el anhelo de amor y ternura.

Fango, lodo: El fango simboliza todas aquellas circunstancias impuras, disolventes y desgraciadas, tanto en lo moral como en lo material. Pero aparte de presagiar desgracias, si al andar por el barro sentimos un temor excesivo a mancharnos con el mismo, el sueño pone de manifiesto nuestro temor a que se descubra alguno de nuestros pequeños secretos, que aun cuando puedan parecer insignificantes a los demás, para nosotros son realmente importantes.
Pero si al marchar por el lodo se nos hace difícil andar, hasta el punto de temer quedar atrapados en el mismo, además del significado de desgracia pone al descubierto nuestra excesiva timidez, que de no lograr superarla será un grave obstáculo en nuestra promoción social y profesional.

Fuente: Este tipo de sueños ponen de relieve nuestras esperanzas de regeneración, de purificación o de iniciación en los misterios de la vida. Si la fuente soñada está seca, es que todas estas esperanzas son vanas; si se nos impide beber de ella, es que todavía debemos esperar algún tiempo antes de que se conviertan en realidad, Si podemos beber y sus aguas son frescas y límpidas, es que nuestras necesidades físicas, emocionales y espirituales serán satisfechas; si el agua mana turbia e impropia como bebida, es una amenaza de ruina, moral o material. Por último, si la fuente mana en nuestro jardín, es el mejor símbolo de prosperidad en todos los sentidos.

Grieta: Siempre anuncian pérdidas de todas clases, cuya gravedad dependerá de su amplitud y de dónde se produzcan. Véase Casa.

Gruta: Todas las grutas tienen un sentido adivinatorio o terapéutico, gracias a su íntimo contacto con la tierra y las fuerzas telúricas. Por ello, su significado es casi siempre benéfico.

Isla: Simboliza el refugio, la seguridad y la libertad; en ella, la conciencia y la voluntad se unen para escapar de los asaltos del inconsciente. Por ello siempre son islas paradisíacas donde se cumplen nuestras ansias y anhelos. Sólo los tímidos sueñan con islas siniestras, deshabitadas, en las que la angustia de la soledad refleja la desesperación e impotencia de la misma timidez. Cuando soñamos que huimos de nuestros enemigos y nos refugiamos en una isla, el sueño refleja el deseo de escapar de nuestras condiciones actuales. Si en la isla hay mucha gente es que en la vida real nos sentimos solos y la huida es para buscar nuevas amistades y compañías; pero en todos estos sueños siempre existe un deseo de libertad ilimitadas.

Lago, estanque, piscina: Hay que diferenciar el agua de este tipo de superficie de la del pantano, la primera se trata de agua viva, simbolizando la vida, y la segunda son aguas muertas y por consiguiente simboliza la muerte.
El lago simboliza la vida personalizada, es decir, la nuestra y la de quienes rodean, principalmente nos informa sobre las emociones. Si está rodeado por una abundante vegetación aumenta el significado de vida y sentimentalidad, lo que indica el deseo de exteriorizar y vivir emociones y pasiones amorosas; si las orillas son áridas y pedregosas indica el temor a no conseguir realizar nuestros deseos amorosos. Un caso aparte sería la piscina, en la que lo importante es la observación de la gente.
Soñar con un lago de aguas límpidas, en que las mismas apenas se muevan, confirma lo bien fundados de nuestros sentimientos y esperanzas; pero si las aguas están turbias o agitadas por la tormenta nos vaticinan amores difíciles y turbulentos, muchas veces decepcionantes.
Las personas que nos acompañen en el lago o la piscina se hallan relacionadas con nosotros, y cuanto digan o hagan nos informarán sobre su verdadera personalidad, que será más sincera y auténtica cuando menor cantidad de ropa oculte su cuerpo.
Pescar en el lago indica nuestro deseo de hallar pareja, y todos los accidentes y problemas que nos sucedan indicarán los obstáculos y retrasos en nuestros proyectos.
Los peores sueños son los de lagos de aguas muy turbias o conteniendo peces muertos, en cuyo caso se deberá considerar como un sueño de PANTANO; o que el lago esté seco, indicando el fracaso total de las esperanzas sentimentales y, muchas veces, la carencia de sentimientos afectivos.
 
Luna: Simboliza todo aquello que es receptivo e influenciable, se relaciona con el lado femenino y fecundo de las cosas, con el amor y el romanticismo, siendo muy importante la fase en que soñamos a la luna, que nos informará del grado de evolución de lo presagiado.
Si soñamos un paisaje iluminado por la luna, se deduce el amor y el romanticismo; si la luna que vemos es nueva, nos hablará de armonía, más que de amor, pues está naciendo y todavía es inseguro. Si está en cuarto creciente, se trataría del amor ardiente que crece por momentos. En luna llena, sería la culminación del amor, la fusión de la pareja, y si algo hay que temer es que se desborden los sentimientos. En cuarto menguante, sería el amor ya maduro, que más que el deseo y la pasión, estimula los deseos de maternidad (o paternidad).
Hay que tener en cuenta los sentimientos que acompañan al sueño, pues si tenemos un sueño en luna nueva, puede indicar una ausencia de luna, cambiando su significado al de temor a la soledad, la inestabilidad nerviosa, o la muerte de un amor.
Ver una luna rodeada de un halo presagia penas; y si soñamos un eclipse de luna indica problemas amorosos que pueden llegar a la ruptura total.

Llanura: Símbolo del espacio ilimitado, feliz, rico y sin fronteras. Presagia el acceso a una mejor situación de riqueza y felicidad.

Mar, océano: Todo cuanto el mar presagia y representa en nuestros sueños se refiere a lo que sucede en nuestro interior. Si el mar está en calma también lo está nuestra vida, nada que temer ni nada que esperar; si está agitado, también lo está nuestro interior, traducido en complicaciones y problemas. Caernos en el mar presagia alguna desgracia de la que seremos culpables nosotros mismos por habernos dejado llevar por nuestras pasiones o instintos, o será el reflejo o el presagio de enfermedad. Si nos dejamos hundir es que nos resignamos ante lo que consideramos inevitable; pero si intentamos salir a la superficie y nos mantenemos en ella hasta recibir ayuda, refleja nuestro deseo de luchar con todas nuestras fuerzas.
Navegar por un mar encrespado significa que nos estamos dejando llevar a un asunto peligroso, a pesar de que inconscientemente sabemos el peligro que estamos corriendo.

Montañas: Refleja la tendencia humana hacia la elevación, hacia el logro de una meta, en alcanzar el conocimiento y la divinidad. Soñar con una montaña siempre representa una dificultad a superar, un objetivo a conseguir, y las dificultades, obstáculos y gente que hallemos en la subida (y en la bajada), así como los sentimientos que despierte el sueño, serán los obstáculos, dificultades y ayudas que en la vida real jalonarán nuestro camino en la lucha por alcanzar la meta soñada.

Oasis: Es un lugar de refugio en el que es posible recuperarse y descansar de las pasadas fatigas. Si nos hallamos en arduas dificultades y soñamos con un oasis, significará que ya finalizan los problemas y vamos a disfrutar de paz y tranquilidad. Si lo vemos a lo lejos es el anuncio de que se aproxima el fin de nuestros problemas. Abandonarlo significa que nos veremos obligados a afrontar una ardua y difícil tarea en la que sólo podremos contar con nuestras fuerzas.

Olas: Simbolizan el aspecto pasivo de nuestra existencia, especialmente el lado emotivo de la misma. Dejarnos mecer por ellas equivale a dejarnos llevar pasivamente por las circunstancias de la vida, sin graves problemas ni conflictos, pero sin poner nada de nuestra parte para modificar su curso. Las olas arrebatadas de tormenta simbolizan la irrupción impetuosa del inconsciente, de las pulsiones instintivas que pueden desarbolar el navío de nuestra razón, poniéndonos en guardia contra graves peligros, seguramente pasionales. Pero si andamos sobre las olas es un excelente sueño que manifiesta que somos capaces de hacer frente a cuantos problemas y obstáculos se opongan a nuestros deseos.

Paisaje: Éstos son simbólicos, es decir, que surgen  para explicar toda la serie de influencias que se superponen y confluyen sobre el soñador en el momento de soñar. Existen sueños muy repetitivos que suelen ser de gran trascendencia para el soñador, ya sea por tratarse de verdaderos sueños premonitorios o por delatar la existencia de circunstancias patológicas que aconsejan la visita a un especialista. Como es imposible analizar todo lo que un paisaje conlleva nos deberemos fijar en los detalles, las montañas, los colores, la orientación, los animales, etc.

Pantano: Son sueños producidos por la soledad, el desconsuelo y la desesperación, y son como un deseo inconsciente de perece, de volver al limo original, terminando así con nuestras desventuras. Pero las cosas son graves cuando nos hundimos en el pantano, pues predicen enfermedades o peligros, y su gravedad depende del ambiente general del sueño; pero si a lo lejos se perfila vegetación verde o algún rayo de sol, el presagio no es tan malo, indicando la esperanza y las posibilidades de salir indemne de la situación.

Paraíso: Estos sueños indican el deseo de vida similar a la de Adán y Eva, con cualidades sobrehumanas y vida paradisíaca, pero sin poner nada de nuestra parte para conseguirlo. Detrás de estos sueños se esconde la tendencia a la inactividad, la fantasía y la debilidad de carácter.

Piedra: Suelen representar problemas y obstáculos cuya importancia es proporcional a su tamaño. Soñar con una extensión pétrea nos advierte acerca de nuestra dureza y esterilidad interior, que sólo se verá disuelta más adelante, si en el mismo sueño o en otro posterior, el agua o la lluvia hacen su aparición.
Si en lugar de la extensión pétrea se trata de un terreno cubierto de piedras, expresará nuestra resistencia al cambio, y si decidimos marchar sobre ellas, será indicio de que el cambio -y por lo tanto la vida- nos resultará difícil y penoso.
Soñar con una piedra hendida presagia enfermedad o división familiar, y si ya se está rompiendo o disgregando puede presagiar la muerte de algo, la mayoría de las veces consiste en la disgregación de la familia, de los negocios, o de la propia personalidad.
 
Playa: Hay que tener en cuenta cómo llegamos a la misma y su aspecto en el sueño.
Si llegamos desde el mar en un BARCO o BARCA, casi siempre representa que nos salvamos de un peligro que se cierne sobre nosotros, especialmente si arribamos a la playa tras una tempestad o naufragio.
Si la vemos o llegamos a ella desde tierra y el mar está tranquilo, el sueño revela la nostalgia o la necesidad de una época de serena relajación , como pueden ser unas vacaciones. Si la playa se halla muy concurrida, lo que en realidad deseamos es una vida brillante en a que podamos lucirnos.
Si la playa está llena de guijarros que dificultan el andar significa que para realizar aquello que deseamos, descanso o actividad, deberemos vencer muchas dificultades.

Polvo: Se trata del estado mayor de destrucción y disgregación de las cosas al igual que la ceniza, por lo tanto lleva implícito un significado negativo relacionado con la muerte. La ceniza precisa del fuego, por lo que siempre será de algo vivo o espiritual, mientras que el polvo se trata de la disgregación de algo inerte, por lo que simbolizará la muerte de algo material: un negocio, bienes, etc

Río: Simboliza nuestra existencia y las peripecias de nuestro destino. Si baja manso, fecundando las tierras, simboliza la riqueza y el bienestar; si se desborda y arrasa furioso, presagia desgracia, hambre y quizás la muerte; si sus aguas son cristalinas, pureza y felicidad; aguas turbias y enlodadas, presagia sentimientos impuros y causa de pesares.
Pero también el fluir de sus aguas puede simbolizar el fluir de la vida y las generaciones, revelando nuestro deseo de perpetuarnos, ya sea a través de nuestros hijos o de nuestras obras. Ver un río fluir en la lejanía, refleja que estamos dejando perder la energía y los sentimientos sin aprovecharlos.

Sol: Soñar con un sol naciente indica el inicio de una creciente felicidad y prosperidad; si es claro y esplendoroso, anuncia abundancia, éxito y prosperidad, así como que nos hallamos pletóricos de salud y energía interior y de capacidades físicas y mentales; mientras que un sol oscurecido, sin brillo o negro, representa un grave peligro para la vida, los negocios y la felicidad; oculto por las nubes, revela tristeza, preocupaciones y miedo.

Subterráneo: Suele tratarse de un mal sueño, excepto si logramos salir a la luz del sol y el ambiente del sueño es agradable, en cuyo caso, puede augurar un período de pruebas o dificultades antes de lograr una nueva y mejor situación; pero en caso contrario siempre  denota que se está atravesando una situación de pesimismo y desconfianza en el porvenir; en el peor de los casos, augura el fracaso de nuestras ambiciones.

Terremoto: Cuando la tierra tiembla es que se rompe y desestabiliza la base sobre la que reposaba nuestra vida; que se deshace el mundo de nuestras certezas, de nuestras creencias y de nuestros hábitos. Por ello, revela una verdadera conmoción del ser y la conciencia cuyos efectos pueden ser destructores.

Túnel: Se trata de una vía de comunicación oscura y tenebrosa, entre dos zonas de clara luz. Por ello se le asocia con los ritos de iniciación y nacimiento. Suelen aparecer en pesadillas expresando angustia, inseguridad, o la inquieta espera de algo que se desea y teme y que no podremos obtener, ya sea de orden material o espiritual.

Vado, vadear: Estos sueños suelen surgir en momentos cruciales de la vida, cuando debe realizarse un cambio, ya sea material, mental o espiritual; para interpretarlo hemos de tener en cuenta lo que existe en la orilla que abandonamos y en aquella a la que nos dirigios, la profundidad y la peligrosidad del vado, y cuáles son los medios de que disponemos para cruzarlo.

Valle: Soñar con un apacible valle es uno de los sueños más prometedores de abundancia y felicidad en todos los terrenos.

Volcán: Una mutación brusca en la vida real debido a una época previa en la que existe un trabajo latente, contenido, subterráneo, oculto, tras el cual sobreviene la erupción. El volcán simboliza las pasiones largamente reprimidas que llegan a estallar con virulencia, pudiendo llegar a causar nuestra perdición. Pero si podemos sublimar y domar estas pasiones, se convertirán en fuente de la vida espiritual, lo que queda simbolizado por la extraordinaria fecundidad de las tierras volcánicas.

 

 

 

Principal Arriba


Copyright © 2002 Escuela de Navegantes
Última modificación: 28 de julio de 2002
Hosted by www.Geocities.ws

1