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Árboles Plantas Flores

 

Abeto: Representa a un amigo sincero que debemos conservar, procurando no herirle jamás.

 

Albaricoque, albaricoquero: Si el árbol está en flor es un buen augurio para nuestros proyectos y esperanzas. Si está lleno de frutos indican que aparecerán en nuestra vida nuevas oportunidades y amistades, que fructificarán nuestros proyectos; pero si están secos o echados a perder nos advierte para que prestemos mayor atención a los problemas materiales si queremos evitar engaños y decepciones.

Alcornoque, corcho: El corcho simboliza la ligereza, por ello, soñarlo nos indica que sentimos el corazón ligero como el de un adolescente, y si todavía lo somos, que nos embarga la alegría de vivir.

Almendras, almendro: Soñar con uno o varios almendros en flor, especialmente si es en primavera, pronostica la feliz realización de nuestris proyectos; pero si vemos caer la flor o las almendras antes de que maduren, es indicio de próximas decepciones.
Ver las almendras sin tocarlas anuncian dificultades; si las recogemos, nos espera una felicidad algo pálida; si extraemos las almendras de sus cáscaras para comerlas nos promete ganancias y beneficios cuya facilidad o dificultad en obtenerlos dependerá de lo que nos cueste extraerlas.
Si las almendras son amargas anuncian desavenencias y disturbios familiares que no tendrán graves consecuencias.
Árbol: Normalmente son símbolos de protección material, cuya fuerza dependerá del aspecto y fortaleza con que lo veamos.
Un árbol frondoso y robusto simboliza esta protección, y cuantos más árboles así veamos mayor será la cantidad de amigos fieles con los que contar. Un árbol enclenque y delicado nos dirá que nos hallamos desvalidos y entregados a nuestras únicas fuerzas.
Los árboles llenos de flores o frutos cuando estamos en la estación en la que no deberían de estarlo es indicio de pena, aflicción o enfermedad, mientras que si son en la estación nos presagia amistad, amor o pasión florecientes.
Árboles secos y deshojados, infortunio; ramas rotas, o se las rompemos, enfermedad o amputación; árbol abatido, perder la esperanza, pues la desgracia caerá sobre nosotros; árbol de hojas verdes y lustrosas, ganancias o aumento de familia.
Subirnos a un árbol presagia honores y fortuna; caerse, pérdida del empleo, o al menos, el favor de nuestros jefes y superiores, pero si la caída es de poca altura, el peligro es de quedar en ridículo.
Cuando el árbol está habitado por pájaros anuncia éxitos y fortuna, pero si los pájaros son negros, existirán muchos envidiosos que desearán perjudicarnos.

Avellanas: Presagian que alcanzaremos el fin propuesto tras innumerables dificultades. También presagia desavenencias y problemas, pero de escasa importancia.

Bellotas: Presagio de éxito y fortuna arduamente adquiridos. En un plano espiritual, las bellotas simbolizan el poder del espíritu y la virtud nutricia de la verdad procedente de dos fuentes: la naturaleza y la revelación.

Boj: Símbolo de duelo y de inmortalidad, por lo cual el soñarlo es un mal presagio, excepto cuando lo plantamos, que pronostica larga vida. Recogerlo es signo de aflicción; recibir un ramo, consuelo, pero en ambos casos a consecuencia de un fallecimiento.

Bosque: Representan a nuestro inconsciente, y las fieras que contiene así como los peligros, representan nuestros instintos, ansiedades y pasiones ocultas.
Lo importante para descifrar estos sueños son las sensaciones que nos produce el bosque soñado. Así, si paseamos plácidamente, encontrándolo bello y hermoso, sintiéndonos seguros en el mismo, es que somos dueños de nosotros mismos, lo que equivale a decir, que podemos contar con nuestra razón y buen criterio.
Pero si nos perdemos en el bosque, sentimos miedo y angustia, tanto si rugen como si se nos acercan las fieras, o nos envuelve un silencio lúgubre, es que todavía no somos dueños de nosotros mismos, que todavía nos hallamos dominados por las fuerzas interiores; no obstante, si a pesar de todo llegamos a ver brillar el sol, si su luz, aunque esporádica, nos permitir ver por donde caminamos, es señal de que tarde o temprano llegaremos a comprender el origen de nuestros problemas internos, de que no tardaremos en superar angustias y temores.

Café: Ver o tomar café en sueños es un buen presagio, tanto puede augurar el éxito en unas oposiciones o exámenes, como anunciar éxitos en trabajos intelectuales. No obstante, si se nos derrama el café, son temer próximas contrariedades.

Castañas, castaño: El árbol simboliza protección y su fruto previsión. Si nos comemos las castañas crudas nos presagia fuerza de carácter y previsión, lo que equivale a buenas posibilidades de triunfo, mientras que si son cocidas se limita a anunciarnos una alegre reunión de amigos para saborear una buena comida.

Cedro: Presagia larga vida.

Cerezas: Auguran buena suerte, tanto verlas como comerlas, solo que en el último caso sería más completo.

Chopo: Simboliza las fuerzas regresivas de la naturaleza, el pasado y el recuerdo, por ello, no es un mal augurio, en cambio, es indicativo de añoranza y melancolía.

Ciprés: Presagio de muerte, infortunio, aflicción y fracaso (o retraso) en los negocios y proyectos del soñador.

Ciruelas: Expresa deseos sexuales, gozosos y compartidos si las ciruelas están maduras, o no se realizarán si éstas están verdes. La excepción a su significado sexual será cuando las soñemos como pasas, indicándonos que meditemos bien por un tiempo, como medida de precaución,  antes de decidirnos.

Encina: Simboliza la fuerza moral y física y la sabiduría y sirve de comunicación entre el Cielo y la Tierra. 

Espino albar: Presagio de esperanza y amor, especialmente si lo vemos florido y en su propia mata; pero si soñamos con un ramillete de sus flores, lo que presagia es un amorío sin importancia ni porvenir.

Fruta: Soñarlas revela el deseo sensual, económico o espiritual, a la vez que son signo de abundancia, prosperidad y placer que lo habremos obtenidos sin méritos o esfuerzos.
Si la fruta soñada es ácida o verde, todavía no estamos preparados para disfrutar de todos estos beneficios, si está podrida o agusanada, los placeres se alcanzarán cuando ya no podremos disfrutarlos. 
Si la fruta es del tiempo el beneficio será máximo, si no, estos placeres se derivarán en escándalos, rupturas, enfermedades y problemas.

Granada: Símbolo de fecundidad y de numerosa descendencia, sensualidad y placer. Si soñamos con una granada abierta nos anuncia que alguien colmará nuestros deseos concupiscentes.

Grosella, grosellero: Ver el árbol habla de amor, pero sus frutos nos indicarán cómo será. Grosellas rojas anuncian un amor fiel y constante; blancas, satisfacciones puras del amor; negras, placeres carnales amorosos. Pero si las soñamos fuera de la estación, nos presagia infidelidad.

Higuera, higos: Simboliza la abundancia y la fertilidad así como sus higos. Si está seca es todo lo contrario: pobreza y esterilidad. Los higos al igual que las otras frutas anuncias pérdidas o beneficios dependiendo de si son soñados dentro o fuera de la estación.

Laurel: Simboliza la victoria. La corona de laurel habla de una victoria interior sobre las fuerzas negativas y disolventes de lo inferior. También simboliza la inmortalidad.
Vernos coronados augura una victoria o éxito en cualquier rama de la actividad humana, éxito que será premiado con alguna distinción honorífica o académica. En otro plano también nos indica que seremos capaces de vencer a nuestros instintos y sentimientos inferiores, logrando así una victoria e inmortalidad más elevada que la simplemente material.

Limón: Nos recuerda que en la vida hay momentos amargos, que son inapreciables para la salud del cuerpo, del alma o de los negocios.

 

Madera: Simboliza la materia prima. Soñarla en forma de ramas secas apiladas junto a la casa o en el interior presagia enfermedad o pobreza; si están atadas en haces y trasladadas a hombros auguran trabajos pesados y mal renumerados. Si la madera está cortada a tacos y lista para ser quemada, o en listas para ser trabajadas, son un sueño de riqueza y satisfacciones.

Manzana: Su forma simboliza la totalidad; su dulzor, los placeres terrenales; el dibujo de su corazón, el conocimiento. Se trata de una advertencia contra el conocimiento y abuso de los placeres terrenales que te arrastran a una vida materialista, opuesta a la vida espiritual; añadiendo a esto la necesidad de escoger.
La manzana simboliza todo esto, y por ello, si comemos una manzana, es que elegimos el goce de la vida material, que será plena y gozosa, aunque superficial, si la fruta está madura y sabrosa; pero llena de trabajos, dificultades y dolores si está verde; o si está pasada nos amenaza con engaños y desengaños.
Si nos limitamos a verla, pero no la comemos, es que escogemos otra especie de felicidad, más pura, más duradera, más profunda y más espiritual.
 
Melocotonero, melocotones: Simboliza la primavera y la abundancia; sus flores son matrimoniales y su madera proporciona protección mágica. En cuanto a su fruto, simboliza la prosperidad y el amor, y también a los senos femeninos.
Soñar con un melocotonero nos presagia que recibiremos protección y ayuda; verlo florido, la felicidad y el amor; si lo vemos cargado de frutos, especialmente si comemos alguno de ellos, la protección y la ayuda serán para conseguir riqueza y felicidad.

Mimosa: Su flor expresa tristeza y melancolía, pero también seguridad y certeza, aunque sea la certeza en otra vida.

Naranjo, naranjas: Soñar el naranjo ya sea con sus flores, sus hojas o sus frutos, se trata de un presagio venturoso y sumamente positivo que nos habla de amor y matrimonio; de amor puro, la flor; de amor cálido y apasionado, el fruto, prometiendo una numerosa descendencia. Todo ello siempre que cada matiz se halle en buen estado, pues si las flores están marchitas, o las naranjas pasadas se trata de amores que se extinguen o que no hemos sabido aprovechar.

Nuez: Nos hablan de objetivos posibles de conseguir, aun cuando se deba vencer numerosas dificultades. También indican toda clase de pequeños problemas y dificultades sin el menor provecho; soñar que las recogemos se considera presagia de una vida amorosa feliz, a pesar de que comporte numerosos problemas.

Olivo: Simboliza la paz, la fecundidad, la purificación, la fuerza, la victoria y la recompensa. Tanto el árbol como un ramito de hojas (con o sin olivas) siempre se refiere a paz y reconciliación; mientras que las olivas y el aceite se refieren de un modo indeterminado a beneficios en todos los órdenes de la vida.

Palma: Símbolo clásico de la fecundidad, regeneración y victoria. Es un excelente presagio que promete la realización de nuestros deseos, e incluso cuando todo parece ir mal nos anuncia que pronto recuperaremos el bienestar perdido.

Pera, peral: Símbolo de abundancia material y de fructificación espiritual si lo vemos cargado de peras. Soñarlo seco por falta de agua o con las peras caídas por los suelos, es indicio de que estamos descuidando nuestros asuntos, ya sean materiales, sentimentales o espirituales.

Pino, piña: El pino simboliza la longevidad y la inmortalidad. La piña simboliza la permanencia de la vida vegetativa, la exaltación de la potencia vital y la glorificación de la fecundidad.

Plátano: Símbolo sexual masculino.

 

Roble: Simboliza el poder y la fortaleza, augurio de una poderosa protección o de nuestra propia fortaleza que nos facilitará el éxito en nuestras empresas.

Los beneficios y calidad de dicha protección serán proporcionales al vigor, tamaño y exuberancia de su follaje; mientras que soñarlo de forma contraria o muerto, indicará la pérdida de un protector o la debilidad de nuestro carácter, lo que equivaldrá al fracaso de lo que proyectamos.

Sauce: Símbolo de tristeza e inmortalidad.

Tejo: Mal agüero en cuanto a pérdidas, accidentes y duelos.

Tilo: Símbolo de la amistad y de la tierna fidelidad.

Uvas: Soñadas en racimos simbolizan la fertilidad , la unión y el sacrificio. Es un sueño que promete toda clase de satisfacciones, materiales y espirituales.

 

 

 

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Última modificación: 25 de junio de 2002
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