Jorge Luis Borges, Escritor argentino
"He cometido el peor de los pecados / que un hombre puede cometer. No he sido /No he sido feliz... Mis padres me engendraron para el juego / arriesgado y hermoso de la vida, / para la tierra, el agua, el aire, el fuego / los defraud�. No fui feliz. Cumplida / no fue su voluntad. Mi mente / se aplic� a las sim�tricas porf�as / del arte, que entreteje nader�as".
Naci� el 24 de agosto de 1899 a los ocho meses de gestaci�n, en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno, en la calle Tucum�n, Buenos Aires. Hijo de Jorge Guillermo Borges y Leonor Acevedo, biling�e desde la infancia, aprender� a leer en ingl�s antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen ingl�s.
La familia del escritor viaja a Europa y, tras recorrer Londres y Par�s, se ve obligada a instalarse en Ginebra (Suiza) al estallar la Gran Guerra. A los siete a�os escribe en ingl�s un resumen de la mitolog�a griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del ingl�s "El pr�ncipe feliz" de Oscar Wilde. Curs� estudios en Ginebra y pas� alg�n tiempo en Espa�a, donde conoci� a escritores ultra�stas.
En 1921 regres� a su pa�s natal y particip� en la fundaci�n de varias publicaciones literarias y filos�ficas como Prisma (1921-1922), Proa (1922-1926) y Mart�n Fierro. Escribi� poes�a l�rica que qued� recopilada en vol�menes como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Mart�n (1929). De esta �poca datan sus relaciones con Ricardo G�iraldes, Macedonio Fern�ndez, Alfonso Reyes y Oliveiro Girondo.
Durante los a�os 30, a causa de una herida en la cabeza, fue progresivamente perdiento vista, hasta que qued� totalmente ciego. Trabaj� en la Biblioteca Nacional (1938-1947) de la que lleg� a ser director (1955-1973). Con Adolfo Bioy Casares public� Antolog�a de la literatura fant�stica (1940).
En 1955, a�o en que es derrocado el gobierno de Per�n, le nombran director de la Biblioteca Nacional, miembro de la Academia Argentina de las Letras, recibe el Premio Nacional de Literatura, es reconocido como Doctor Honoris Causa en la Universidad de Cuyo. Trabaj� en la Universidad de Buenos Aires impartiendo clases de Literatura inglesa. Poco a poco fue dejando la poes�a en favor de los relatos breves.
Aunque es m�s conocido por sus cuentos, sus primeros pasos en la escritura fueron con ensayos filos�ficos y literarios, algunos de los cuales se encuentran reunidos en Inquisiciones.
La historia universal de la infamia (1935) es una colecci�n de cuentos basados en criminales reales. Jorge Luis Borges nunca escribi� una novela en su larga vida.
En 1960 su obra era valorada universalmente como una de las m�s originales de Am�rica Latina. Una visita al oftalm�logo le confirma lo que para �l se convierte en una muerte anticipada: su vista est� muy cansada. "Prohibido leer", sentencia el doctor. El escritor se convierte en un inv�lido que depende de su madre, y de un escogido c�rculo de amistades, que no dudan en realizar con �l una solidaria labor amanuense.
Borges accedi� a casarse en 1967 con una ex novia de juventud, Elsa Astete, por no contrariar a su madre, pero el matrimonio dur� s�lo tres a�os y fue "blanco". La noche de bodas la pas� cada uno en su casa. Sus amigos coinciden en que el d�a m�s triste de su vida fue el 8 de julio de 1975, cuando tras una larga agon�a fallece su madre.
Borges publica en el diario La Naci�n su poema m�s triste: El remordimiento ("He cometido el peor de los pecados / que un hombre puede cometer. No he sido /No he sido feliz...) Aturdido por la soledad en la que le deja la ausencia de su mejor amiga, el escritor se lanza a una serie inagotable de viajes por el mundo. Le acompa�a Mar�a Kodama, que se ha convertido en su secretaria y su mano derecha. En 1961 comparte el Premio Fomentor con Samuel Beckett, y en 1980 el Cervantes con Gerardo Diego.
El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Naci�n de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo m�s tarde sobre por qu� no se hab�a suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobard�a". Ese mismo a�o la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding.
Sus posturas pol�ticas evolucionaron desde el izquierdismo juvenil al nacionalismo y despu�s a un liberalismo esc�ptico desde el que se opuso al fascismo y al peronismo. Fue censurado por permanecer en Argentina durante las dictaduras militares de la d�cada de 1970, aunque jam�s apoy� a la Junta militar.
Con la restauraci�n democr�tica en 1983 se volvi� m�s esc�ptico.
El 26 de abril de 1986 se casa por poderes en Colonia Rojas Silva, en el Chaco paraguayo, con Mar�a Kodama. El escritor de "Historia universal de la infamia" nunca lleg� a convivir con Kodama, con quien se cas� 45 d�as antes de su muerte. La apresurada boda, que levant� la suspicacia de algunos conocidos del escritor y de los medios de comunicaci�n, convirti� a Kodama en heredera de un gran patrimonio tanto econ�mico como intelectual. "Borges y yo somos una misma cosa, pero la gente no puede entenderlo", sentenci�. Kodama se convirti� en presidenta de la Fundaci�n Internacional Jorge Luis Borges.
Falleci� en Ginebra el 14 de junio de 1986.
Sus obras:
REGRESAR A MI LECTURA DE GERMAN DEHESA
Pintor y escultor espa�ol, uno de los m�ximos exponentes del movimiento surrealista en su pa�s.
Naci� en Figueras, Girona, el 11 de mayo de 1904. En 1921 ingres� en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), de donde fue expulsado en 1926. En esa �poca vivi� en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde se relacion� con Federico Garc�a Lorca, Luis Bu�uel, Rafael Alberti, Jos� Moreno Villa y otros artistas. En 1929, durante su estancia en Par�s, conoci� a Pablo Picasso y en 1930 se adhiri� al movimiento surrealista, del que m�s tarde fue relegado por sus ideas comerciales. La producci�n de Dal� de este periodo se basa en su m�todo 'paranoico-cr�tico', inspirado en buena parte en las teor�as de Freud: representaci�n de im�genes on�ricas y objetos cotidianos en formas compositivas insospechadas y sorprendentes, como los relojes blandos de La persistencia de la memoria (1931, Museo de Arte Moderno, MOMA, Nueva York).
Dal� se traslad� a Estados Unidos en 1940, donde permaneci� hasta 1948. Sus �ltimas obras, a menudo de contenido religioso, poseen un estilo m�s cl�sico, entre ellas cabe citar la Crucifixi�n (1954, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York) y La �ltima cena (1955, National Gallery, Washington).
La t�cnica pict�rica de Dal� se caracteriza por un dibujo meticuloso, una minuciosidad casi fotogr�fica en el tratamiento de los detalles, con un colorido muy brillante y luminoso. Dal� realiz� varias pel�culas surrealistas en colaboraci�n con Bu�uel como Un perro andaluz (1929) y La edad de oro (1930), libros ilustrados, dise�os de joyer�a as� como escenograf�as y vestuarios teatrales.
Tambi�n escribi� libros autobiogr�ficos como La vida secreta de Salvador Dal� (1942) y Diario de un genio (1965). Fue miembro de la Academia Francesa de Bellas Artes desde 1979.
Muri� el 23 de enero de 1989 en Figueras.
F�sico alem�n
"Me interroga sobre mi actitud ante la vida. Prefiero dar que recibir, en cualquier circunstancia; no doy importancia a mi persona, ni a la acumulaci�n de riquezas; no me averguenzo de mis debilidades, ni de mis errores y tomo instivamente las cosas con humor y equidad. Existen muchas personas como yo y no comprendo en absoluto que se haya hecho de m� una especie de �dolo. Es, sin duda, tan incomprensible como el misterio de una avalancha, donde un solo grano de polvo basta para desencadenarla, y que toma un camino bien determinado" Albert Einstein en una carta a Hedi Born, esposa de Max Born, con fecha del 12 de abril de 1949.
Naci� el 14 de marzo de 1879 en Ulm. Su padres se mudaron a Munich cuando Einstein era un infante. El negocio familiar, una f�brica de aparatos el�ctricos, quebr� en 1894, entonces la familia se traslada a Mil�n, Italia. Sin haber completado la escuela secundaria, fall� un examen que lo habr�a hecho recibir un diploma de ingeniero el�ctrico en el Polit�cnico de Zurich. Volvi� en 1896 al Polit�cnico y se gradu� en 1900 como maestro escolar de secundaria en matem�ticas y f�sica. Durante dos a�os se dedic� a la ense�anza sustituyendo a profesores suplentes o dando clases particulares. Finalmente en 1902 consigui� trabajar como examinador en la Oficina Suiza de Patentes en Berna. En el a�o 1905 se doctor� por la Universidad de Zurich presentando una tesis sobre las dimensiones de las mol�culas; adem�s escribi� tres art�culos te�ricos de gran valor para el desarrollo de la f�sica del siglo XX. Su tercera publicaci�n fue Sobre la electrodin�mica de los cuerpos en movimiento (1905), en la que expon�a la teor�a especial de la relatividad.
La hip�tesis que sosten�a que las leyes mec�nicas eran fundamentales fue llamada visi�n mec�nica del mundo. En cambio, la hip�tesis que manten�a que eran las leyes el�ctricas las fundamentales recibi� el nombre de visi�n electromagn�tica del mundo. Ninguna de estas dos concepciones eran capaces de dar una explicaci�n a la interacci�n de la radiaci�n y la materia al ser.
En 1905 lleg� a la conclusi�n de que la soluci�n no estaba en la teor�a de la materia sino en la teor�a de las medidas. Tr�s este razonamiento, comenz� desarrollar una teor�a que se basaba en dos premisas: el principio de la relatividad y el principio de la invariabilidad de la velocidad de la luz. Tras esto fue cap�z de explicar los fen�menos f�sicos observados en sistemas de inercia de referencia distintos, sin tener que entrar en la naturaleza de la materia o de la radiaci�n y su interacci�n. A pesar de los numerosos cient�ficos en contra de sus teor�as, eran reconocidos importantes seguidores. Como su primer defensor conocido hay que citar al f�sico alem�n Max Planck.
Asisti� durante cuatro a�os a la oficina de patentes, y m�s adelante comenz� a destacar en la comunidad cient�fica, ascendiendo de tal manera en el mundo acad�mico de la lengua alemana. Primero fue a la Universidad de Zurich en 1909; tras dos a�os all� se march� a la Universidad de Praga, de lengua alemana, y en 1912 regres� al Instituto Polit�cnico Nacional de Zurich.
Por �ltimo, en 1913 fue nombrado director del Instituto de F�sica Kaiser Guillermo en Berl�n. En 1907, comenz� a trabajar en la extensi�n y generalizaci�n de la teor�a de la relatividad a todo sistema de coordenadas. Comenz� con el enunciado del principio de equivalencia seg�n el cual los campos gravitacionales son equivalentes a las aceleraciones del sistema de referencia.
Esta teor�a fue publicada en 1916. Apoy�ndose en esta teor�a general de la relatividad, comprendi� las variaciones del movimiento de rotaci�n de los planetas y predijo la inclinaci�n de la luz de las estrellas al aproximarse a cuerpos como el Sol. A partir del a�o 1919, comenz� a ser reconocido internacionalmente consiguiendo premios de varias sociedades cient�ficas, como el Nobel de F�sica en 1922.
Durante la I Guerra Mundial, conden� p�blicamente la participaci�n de Alemania en �sta. Al finalizar la guerra continu� con sus actividades pacifistas y sionistas, lo que provoc� numerosos ataques por parte de grupos antisionistas y de derechas alemanes. En 1933 parti� hacia Estados Unidos. All� obtuvo un trabajo en el Instituto de Estudios Superiores en Princeton, Nueva Jersey.
Continu� con sus actividades en favor del sionismo pero decidi� abandonar su postura pacifista anterior debido a que pensaba que el r�gimen nazi de Alemania era una amenaza para la humanidad. En 1939 con otros f�sicos enviaron una carta al presidente Franklin D. Roosevelt pidi�ndole que fuese creado un programa de investigaci�n sobre las reacciones en cadena. Esta carta logr� acelerar la fabricaci�n de la bomba at�mica.
En 1945, cuando ya se sab�a de la existencia de la bomba, Einstein volvi� a escribir al presidente para convencerle de que no utilizase el arma nuclear.
Tr�s la guerra, Einstein se convirti� en activista del desarme internacional y del gobierno mundial, y sigui� contribuyendo a la causa del sionismo. A finales de la d�cada de 1940 y principios de la de 1950, defendi� en Estados Unidos la idea de mantener la libertad pol�tica.
Falleci� el 18 de abril de 1955 en Princeton. Las �ltimas palabras que dijo Einstein antes de morir, fueron en alem�n y no fueron comprendidas por la enfermera que estaba a su lado, ya que no entend�a el idioma.
REGRESAR A MI LECTURA EN EL ABUELO...DICE
Fil�sofo griego, quien sosten�a que el fuego era el origen primordial de la materia y que el mundo entero se encontraba en un estado constante de cambio. Naci� en �feso, una antigua ciudad griega en Asia Menor, que ahora pertenece a Turqu�a. Debido a su vida solitaria, y a la oscuridad y misantrop�a de su filosof�a, es llamado algunas veces el oscuro.
En cierto sentido, Her�clito fue uno de los iniciadores de la metaf�sica griega, aunque sus ideas se derivan de las de la escuela j�nica de la filosof�a griega. Consideraba el fuego como la sustancia primordial o principio que, a trav�s de la condensaci�n y rarefacci�n, crea los fen�menos del mundo sensible. Her�clito incorpor� a la noci�n de "ser" de sus predecesores el concepto de "devenir" o flujo, al que consider� una realidad b�sica subyacente a todas las cosas, incluso a las m�s estables en apariencia. Para aclararlo, afirmaba que una persona no pod�a ba�arse dos veces en el mismo r�o.
En �tica, Her�clito introdujo un nuevo �nfasis social, manteniendo que la virtud consiste en la subordinaci�n del individuo a las leyes de una armon�a razonable y universal. Aunque su pensamiento estaba influido por la teolog�a popular, atac� los conceptos y ceremonias de la religi�n popular de su tiempo.
S�lo una obra, De la Naturaleza de las cosas, se puede atribuir a Her�clito, aunque algunos autores sostienen que tambi�n escribi� un libro sobre las leyes. Numerosos fragmentos de su obra fueron preservados por escritores posteriores y se pueden encontrar recopilaciones de estos fragmentos en diversas ediciones modernas.
REGRESAR A MI LECTURA EN EL ABUELO...DICE
Pol�tico y h�roe nacional mexicano
Naci� el 21 de marzo de 1806 en San Pablo Guelatao, de la Sierra de Ixtl�n, Oaxaca. De extracci�n ind�gena, habl� solamente zapoteco durante gran parte de su ni�ez. Hijo de campesinos muy modestos, Marcelino Ju�rez y Br�gida Garc�a, qued� hu�rfano a la edad de tres a�os. En la ciudad de Oaxaca vivi� con su hermana Josefa, quien serv�a en la casa de don Antonio Maza. Estuvo protegido por un sacerdote espa�ol y curs� estudios de derecho en un seminario que continu� en el Instituto de Ciencias y Artes.
En el a�o 1847 fue nombrado gobernador del estado de Oaxaca, cargo en el que volvi� a ser elegido un a�o despu�s, para un periodo de 4 a�os. En 1854 promulg� el Plan de Ayutla, en el se ped�a la creaci�n de una asamblea constituyente en el marco de una Constituci�n federal. Al hacerse con el poder el general Antonio L�pez de Santa Anna en 1853, fue encarcelado y desterrado a La Habana.
Deportado a Nueva Orleans (Luisiana, Estados Unidos), volvi� en 1855 a su pa�s y particip� en la revoluci�n liberal que venci� a Santa Anna. Fue secretario de Justicia del nuevo gobierno y dio inicio a las 'Leyes de Reforma' (reformas liberales), que fueron incluidas en la Constituci�n de 1857. Un a�o despu�s comenz� a ejercer como presidente provisional tras estallar una rebeli�n encabezada por elementos conservadores.
Poco a poco le fueron comiendo terreno hasta verse en una situaci�n en la que deb�a huir de la capital, por lo que traslad� la nueva sede de su gobierno a Veracruz donde inici� una serie de reformas radicales, como la reducci�n del poder de la Iglesia cat�lica mediante el embargo de propiedades eclesi�sticas. Venci� en 1860 a las fuerzas conservadoras estableciendo de nuevo su gobierno en Ciudad de M�xico.
En 1861, y de acuerdo con la Constituci�n, le nombraron presidente. Debido a la mala situaci�n financiera, causada por cinco a�os de guerra civil, se vio obligado a suspender pagos a los acreedores extranjeros. Francia, Espa�a y Gran Breta�a, como medida de protesta, desembarcaron tropas en Veracruz. Negoci� con Gran Breta�a y Espa�a consiguiendo que sus tropas abandonaran M�xico, aunque los franceses continuaron en el pa�s y se hicieron con Ciudad de M�xico. Maximiliano, archiduque de Austria, impuesto por el emperador Napole�n III de Francia fue coronado emperador de M�xico en 1864.
Ju�rez movi� su capital al norte del pa�s y continu� con la resistencia militar. En 1867 venci� al gobierno de Maximiliano y fue reelecto presidente de la Rep�blica; se dedic� a organizar la situaci�n econ�mica del pa�s, redujo el ej�rcito, organiz� una reforma educativa, orden� sofocar los alzamientos militares y enfrent� la divisi�n de los liberales. Se mostr� respetuoso ante la organizaci�n de los obreros y artesanos. A pesar de todo, exist�an varios sectores en contra de su gobierno, entre ellos, Porfirio D�az, candidato pol�tico que encabez� una rebeli�n en 1871 y Ju�rez pas� sus �ltimos meses intentando acabar con las distintas rebeliones.
La noche del 18 de julio de 1872, repentinamente, en Palacio Nacional, donde entonces estaba la residencia familiar de los presidentes, falleci� rodeado de sus familiares.
Corrido:
En San Pablo Guelatao
nacio don Benito Ju�rez.
A los tres a�os qued�
hu�rfano de padre y madre;
y aunque se cri� de pastor
fue mucho muy honorable.
De todos se distingui�:
hombre cabal y valiente;
hasta la silla lleg�
DOS veces presidente,
y a nuestra patria dej�
una Reforma decente.
Fue mucho muy perseguido,
lo llegan a desterrar;
Benito Ju�rez les dijo:
"No se les vaya a olvidar,
Respeto al Derecho Ajeno,
si quieren vivir en paz..."
Esclavizar al Pais
buscaba Maximiliano,
pero don Benito Ju�rez
luch� contra aquel tirano;
y les prob� a los franceses
lo que vale un mexicano.
Por defender nuestra patria
peleo contra el invasor;
fue Benem�rito invicto
aquel humilde pastor,
que le donara a Oaxaca.
una corona de honor.
Fue mucho muy perseguido,
lo llegan a desterrar;
Benito Ju�rez les dijo:
"No se les vaya a olvidar,
Respeto al Derecho Ajeno,
si quieren vivir en paz..."
REGRESAR A MI LECTURA EN EL ABUELO...DICE
Seud�nimo, despu�s nombre legal, de Neftal� Ricardo Reyes Basoalto, poeta chileno considerado una de las m�ximas figuras de la poes�a escrita en lengua espa�ola durante el siglo�XX, galardonado con el Premio Nobel.
Nacido en el Parral, era hijo de un ferroviario y una maestra de escuela. Hu�rfano de madre al poco tiempo de nacer, su familia se traslad� a la ciudad de Temuco. De 1910 a 1920 realiz� estudios en el Liceo de Hombres y se dedic� a escribir poes�a en diversos diarios y revistas. Fue en 1920 cuando comenzar�a a utilizar el seud�nimo con el que pasar�a a la posteridad. La gran escritora chilena Gabriela Mistral, que en aquella �poca dirig�a el vecino Liceo de Ni�as, lo inici� en el conocimiento de los novelistas rusos, que el poeta admir� toda su vida.
En 1921 se traslad� a Santiago para estudiar pedagog�a francesa en la Universidad de Chile; sin embargo, abandon� los estudios poco despu�s.
Su primer libro, cuyos gastos de publicaci�n sufrag� �l mismo con la colaboraci�n de amigos, fue Crepusculario (1923). Al a�o siguiente, su obra Veinte poemas de amor y una canci�n desesperada se convirti� en un �xito de ventas (ha superado el mill�n de ejemplares) y lo situ� como uno de los poetas m�s destacados de Latinoam�rica. Entre las numerosas obras que le siguieron destacan: Residencia en la tierra (1933-1935), poemas impregnados de tr�gica desesperaci�n ante la visi�n de la existencia del hombre en un mundo que se destruye, Tercera residencia (1947) y Canto general (1950), poema �pico-social en el que retrata a Latinoam�rica desde sus or�genes precolombinos y que fue ilustrada por los famosos muralistas mexicanos Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
Despu�s publicar�a: Odas elementales (1954-1957), Estravagario (1958), Cien sonetos de amor (1959), Memorial de Isla Negra (1964), Fulgor y muerte de Joaqu�n Murieta (1967), Las piedras del cielo (1971) y La espada encendida (1972).
Como obra p�stuma, el mismo a�o de su fallecimiento se publicaron sus memorias Confieso que he vivido.
En reconocimiento a su valor literario fue incorporado al cuerpo consular chileno y, entre 1927 y 1944, represent� a su naci�n en diversos pa�ses de Asia y Latinoam�rica, y en Espa�a.
De ideas pol�ticas izquierdistas, fue miembro del Partido Comunista chileno y senador entre 1945 y 1948. En el a�o 1970 fue designado candidato a la presidencia de Chile por su partido, pero renunci� en favor de su amigo Salvador Allende y fue nombrado embajador en Francia, cargo que desempe�� durante 1971 y 1972. Un a�o despu�s, gravemente enfermo, regres� a Chile. Neruda gan� numerosos premios a lo largo de su vida; los m�s importantes fueron: el Premio Nacional de Literatura, que recibi� en 1945; el Premio Lenin de la Paz, en 1953, y el Premio Nobel de Literatura, en 1971.
Poeta de enorme imaginaci�n, fue simbolista en sus comienzos, para unirse posteriormente al surrealismo y derivar, finalmente, hacia el realismo, sustituyendo la estructura tradicional de la poes�a por unas formas expresivas m�s asequibles. Su influencia sobre los poetas de habla hispana ha sido incalculable y su reputaci�n internacional supera los l�mites de la lengua.
REGRESAR A MI LECTURA ENSAYOS
Poeta, dramaturgo y cronista mexicano
Naci� en la ciudad de M�xico. Fundador, junto con Xavier Villaurrutia, de las revistas Ulises (1927) y Contempor�neos (1928), fue activo participante en la renovaci�n de la literatura mexicana. Novo se distingui� por su iron�a .
Sus primeros escritos exponen la influencia vanguardista. Sus poemas manifiestan la burla del sentimiento modernista y la apertura hacia el paisaje de la primera posguerra: urbano, industrial, publicitario. Public� XX poemas en 1925, Espejo en 1933, Nuevo amor ese mismo a�o, Poes�as escogidas en 1938, Due�o m�o: cuatro sonetos in�ditos en 1944, Florido laude en 1945 y dos recopilaciones de su Poes�a, una en 1955 y otra en 1961.
Fue traductor de autores teatrales extranjeros, de adaptaciones para ni�os y autor, de La culta dama (1951), Yocasta o casi (1961), Ha vuelto Ulises (1962), El sof� (1964) y Di�logo de ilustres en la Rotonda (1966).
Falleci� el 13 de enero de 1974.
Junto a tu cuerpo
Junto a tu cuerpo totalmente entregado al m�o
junto a tus hombros tersos de que nacen las rutas de tu abrazo,
de que nacen tu voz y tus miradas, claras y remotas,
sent� de pronto el infinito vac�o de su ausencia.
Si todos estos a�os que me falta
como una planta trepadora que se coge del viento
he sentido que llega o que regresa en cada contacto
y �vidamente rasgo todos los d�as un mensaje que nada contiene sino una fecha
y su nombre se agranda y vibra cada vez m�s profundamente
porque su voz no era m�s que para mi o�do,
porque ceg� mis ojos cuando apart� los suyos
y mi alma es como un gran templo deshabitado.
Pero este cuerpo tuyo es un dios extra�o
forjado en mis recuerdos, reflejo de m� mismo,
suave de mi tersura, grande por mis deseos, m�scara
estatua que he erigido a su memoria.
REGRESAR A MI LECTURA EN ENSAYOS
S�focles naci� en Colono H�pico (hoy parte de Atenas) alrededor del a�o 496 a.C. Hijo de Sofilo, un acomodado fabricante de armaduras, S�focles recibi� la mejor educaci�n aristocr�tica tradicional. De joven fue llamado a dirigir el coro de muchachos para celebrar la victoria naval de Salamina en el a�o 480 a.C. En el 468 a.C., a la edad de 28 a�os, derrot� a Esquilo, cuya preeminencia como poeta tr�gico hab�a sido indiscutible hasta entonces, en el curso de un concurso dram�tico. En el 441 a.C. fue derrotado a su vez por Eur�pides en uno de los concursos dram�ticos que se celebraban anualmente en Atenas. Sin embargo, a partir del 468 a.C., S�focles gan� el primer premio en veinte ocasiones, y obtuvo en muchas otras el segundo. Su vida, que concluy� en el a�o 406 a.C., cuando el escritor contaba casi noventa a�os, coincidi� con el periodo de esplendor de Atenas. Entre sus amigos figuran el historiador Herodoto y el estadista Pericles. Pese a no comprometerse activamente en la vida pol�tica y carecer de aspiraciones militares, fue elegido por los atenienses en dos ocasiones para desempe�ar una importante funci�n militar.
S�focles escribi� m�s de cien piezas dram�ticas, de las cuales se conservan siete tragedias completas y fragmentos de otras ochenta o noventa. Las siete obras conservadas son Ant�gona, Edipo Rey, Electra, �yax, Las Traquinias, Filoctetes y Edipo en Colono (producida p�stumamente en el a�o 401 a.C.). Tambi�n se conserva un gran fragmento del drama sat�rico Los sabuesos, descubierto en un papiro egipcio alrededor del siglo XX. De estas siete tragedias la m�s antigua es probablemente �yax (c. 451-444 a.C.). Le siguen Ant�gona y Las Traquinias (posteriores a 441 a.C.). Edipo Rey y Electra datan del 430 al 415 a.C. Se sabe que Filoctetes fue escrita en el a�o 409 a.C.
Estas siete tragedias se consideran sobresalientes por la fuerza y la complejidad de su trama y su estilo dram�tico, y al menos tres de ellas Ant�gona, Edipo Rey y Edipo en Colono son consideradas un�nimemente como obras maestras. Ant�gona propone uno de los principales temas del autor: el car�cter de los protagonistas, las decisiones que toman y las consecuencias, a menudo dolorosas, de estos dictados de la voluntad personal.
Ant�gona relata el rito funerario de su hermano Polinice, muerto en combate al desobedecer el edicto de Creonte, gobernador de Tebas. El entierro del hermano acarrea para Ant�gona su propia muerte, la muerte de su amante, Hem�n, que no es otro que el hijo de Creonte, y la muerte de Eur�dice, esposa de Creonte.
�yax, Filoctetes, Electra y Las Traquinias, repiten, en mayor o menor grado, los temas ya expuestos en Ant�gona. Edipo Rey, merecidamente famosa por su impecable construcci�n, su fuerza dram�tica y su eficaz iron�a, fue considerada por Arist�teles en su Po�tica, como la m�s representativa, y en muchos aspectos la m�s perfecta, de las tragedias griegas. La trama gira en torno al h�roe mitol�gico Edipo, que poco a poco descubre la terrible verdad de haber ascendido al cargo de gobernador de Tebas tras haber asesinado involuntariamente a su padre, primero, y cas�ndose con su madre, la reina Yocasta, despu�s. Edipo en Colono describe la reconciliaci�n del ciego y anciano Edipo con su destino, y su sublime y misteriosa muerte en Colono, tras vagar durante a�os en el exilio, apoyado por el amor de su hija Ant�gona.
S�focles es considerado hoy por muchos estudiosos como el mayor de los dramaturgos griegos, por haber alcanzado un equilibrio expresivo que est� ausente tanto en el pesado simbolismo de Esquilo como en el realismo te�rico de Eur�pides. Se le atribuyen numerosas aportaciones a la t�cnica dram�tica, y dos importantes innovaciones: la introducci�n de un tercer actor en escena, lo que permite complicar notablemente la trama y realzar el contraste entre los distintos personajes, y la ruptura con la moda de las trilog�as, impuesta por Esquilo, que convierte cada obra en una unidad dram�tica y psicol�gica independiente, y no en parte de un mito o tema central. S�focles tambi�n transform� el esp�ritu y la importancia de la tragedia; en lo sucesivo, aunque la religi�n y la moral siguieron siendo los principales temas dram�ticos, la voluntad, las decisiones y el destino de los individuos pasaron a ocupar el centro de inter�s de la tragedia griega.
REGRESAR A MI LECTURA EN EL ABUELO...DICE
escritor, abogado y pol�tico mexicano.
Nacido en Guadalajara, Jalisco. Licenciado en Derecho, fue profesor universitario y gobernador de su estado natal. En 1945 fue nombrado coordinador de Humanidades de la Universidad Nacional Aut�noma de M�xico (UNAM) y en 1946 embajador universitario en Am�rica del Sur. Entre 1964 y 1970 fue secretario (ministro) de Educaci�n P�blica.
Agust�n Y��ez, al emplear t�cnicas narrativas nuevas como el mon�logo interior y la alteraci�n de planos temporales, inaugura con la publicaci�n, en 1947 de Al filo del agua, la novela mexicana moderna. En esta obra narra la vida de un pueblo rural del centro de la Rep�blica, en el estado de Jalisco, de donde es originario (como Mariano Azuela, Juan Rulfo, Juan Jos� Arreola).
Sus personajes, prisioneros de la religi�n y llenos de culpabilidad y deseos, se ven sacudidos por los presagios del cambio revolucionario de 1910.
A diferencia de los novelistas de la Revoluci�n Mexicana, Y��ez relata los acontecimientos desde la distancia de una prosa ce�ida y suntuosa, con intenci�n est�tica. Su aspiraci�n era lograr "una s�ntesis de nuestra historia. M�s a�n: la idea de la historia como eterno retorno".
Escribi� numerosos relatos y novelas: Flor de juegos antiguos (1942), Melibea, Isolda y Alda en tierras c�lidas (1945), La creaci�n (1959), La tierra pr�diga (1960), Ojerosa y pintada (1960), Las tierras flacas (1962).
Agust�n Y��ez fue miembro de El Colegio Nacional y de la Academia Mexicana de la Lengua.
REGRESAR A MI LECTURA ENSAYOS