¿Qué quiere decir ser ateo?
La religión parece ser una institución que siempre
ha existido. Está presente, por un lado, en muchas tradiciones,
feriados oficiales y festividades populares, algunas de ellas reforzadas
por la sociedad de consumo; y por el otro, persiste en la vida de
los pueblos por la arraigada relación entre el Estado y la
religión organizada, especialmente con la Iglesia Católica
en América Latina. Así, creer en alguna religión
parece un aspecto mandatorio de la condición humana, no siendo
extraño que los creyentes no tengan idea lo que significa
ser ateo. ¿Lo tendremos claro los ateos?

Como aparece en la Epístola a los Efesios (2:12) en el
papiro 49 del siglo III dC., la palabra "atheos" es
comúnmente traducida como "[aquellos que] no están
con Dios". |
Etimología
El término ateo es un adjetivo de origen griego, compuesto
por el prefijo de negación
(a-), que denota ausencia o carencia, y la raíz
(theos), el nombre del principal dios griego, Zeus, que se latinizó
en Theos y luego Teo o Deo, para finalmente castellanizarse en la
palabra Dios (*).
La palabra 
(atheos), que dio origen al adjetivo ateo, se usó originalmente
en la antigüedad para designar tanto a quienes no creen en
ningún dios, como a los que, sin negar su existencia, no
rendían culto
debidamente. Esta definición sitúa a los conceptos
contemporáneos de ateo y agnóstico
dentro del mismo marco del ateísmo, aunque quienes se denominan
agnósticos lo hacen para mantener una cierta distancia del
ateísmo, lo cual suele conducir al error de considerar el
agnosticismo un punto intermedio, o justo medio, entre teísmo
y ateísmo.
En un plano más amplio, el ateísmo puede extenderse
a aquellas personas que declaran creer en energías
o fuerzas espirituales como el Ki del Japón, el
Chi de los sistemas espirituales chinos, la filosofía
sankhya del hinduismo, el budismo, el jainismo, los universos paralelos
del chamanismo o incluso en la astrología, cuando se la entiende
como un sistema sin mediación ni intervención divina,
por tratarse de sistemas filosóficos que no sustentan la
creencia en ningún dios. Sin embargo, quienes en la actualidad
se consideran ateos suelen negar también los sistemas sustentados
en filosóficos y creencias ateístas cuando se los
considera sistemas irracionales y arbitrarios, dependiendo del compromiso
adquirido con el rigor científico del materialismo
en oposición a la metafísica.
Significado de Ateísmo
Lo que el ateísmo es
El ateísmo representa elemental y siplemente la no creencia
en uno o más dioses. La no adherencia a alguna religión
específica se desprende de ello y no al revés. Rechaza
cualquier creencia en dioses sin importat la forma en que estos
sean definidos o, incluso, si no se los define en absoluto.
Una definición correcta y sintética, para quien necesite
una definición atea de ateísmo para el diccionario,
es:
Ateísmo [del
latin atheus, y este del griego atheos, de raiz
a- (sin) y Theos (Zeus, que pasa al castellano
Dios)] m Posición filosófica
consistente en la ausencia de creencia en uno o más dioses.
Comprende tanto a quienes no adscriben al teísmo por desconocimiento
como a quienes rechazan o desaprueban el teísmo explícitamente.
|| ~ agnóstico ———>
Agnosticismo.
Luego:
Agnosticismo [del
griego a- (sin) y gnosis (conocimiento)] m
Posición filosófica de quienes rechazan la discusión
sobre la inexistencia o existencia de uno o más dioses. También
se le llama ateísmo agnóstico.
Clasificación del ateísmo
Una correcta clasificación de ateísmo evidentemente
debe excluir cualquier influencia de los prejuicios teístas.
George H. Smith, en su obra "Ateísmo: el caso contra
dios" sugiere una simple clasificación bajo los únicos
criterios aplicables, la forma en que las personas toman parte en
él: a conciencia o por desconocimiento del teísmo.
• Ateísmo implícito:
Debido a que el teísmo exige conocimiento y aceptación,
aquellos que no lo conocen evidentemente no pueden ser considerados
teístas.
El ateísmo implícito comprende a quienes desconocen
el teísmo y, en consecuencia, no pueden aceptarlo. Entre
ellos se encuentran tanto las personas que jamás oyeron hablar
de las suposiciones teístas, así como las niñas
y niños que, aunque capaces de comprender las proposiciones
teístas, no son conscientes de ellas.
• Ateísmo explícito: Supone
el conocimiento previo y el rechazo deliberado del teísmo.
Consideraciones
La palabra "ateo", desde la antigüedad, no ha sido
usada para definir, sino para acusar. La carga negativa que el teísmo
imprime al ateísmo persiste hasta el día de hoy, lo
que lleva a un número indeterminado no creyentes a hacerse
llamar agnósticos,
un concepto relativamente nuevo que no ha sido tan estigmatizado,
pero es frecuentemente tergiversado.
Muchas personas que se definen ateas no hacen mayor análisis
de su posición y, simplemente, lo religioso no es tema para
ellos. Otros adoptan una posición beligerante contra la religión
organizada, otros más tienen una visión recelosa de
las instituciones religiosas, que pude extenderse también
a la fe; también hay quienes consideran a la religión
un agente político rival, o bien, una combinación
de estas actitudes y otras que no hemos mencionado. No obstante
lo anterior, el ateísmo sólo define rechazo al teísmo.
El ateísmo es eso y no lo que los ateos hagan a partir de
esa convicción u otra.
El termino agnóstico, mal empleado por quienes lo usan como
si se tratase de un "justo medio" entre teísmo
y ateísmo, fue acuñado por el biólogo británico
Thomas H. Huxley (1825-1895), refiriéndose a su posición
opuesta al pensamiento de los gnósticos
de la Inglaterra del siglo XIX, que pretendían alcanzar el
conocimiento absoluto e intuitivo, especialmente de la divinidad.
Lo que el ateísmo no es
La gran mayoría de las ideas equivocadas de lo que significa
ser ateo provienen de la imagen que la religión forma, en
la mente de las personas, sobre lo que supuestamente involucra la
vida en sociedad. Erróneamente infieren que, ya que niega
la existencia de dios, el ateísmo ocupa su lugar de una u
otra forma. Esto los lleva a pensar que el ateísmo contiene
alguna doctrina pararreligiosa, una visión total de la vida.
El ateísmo sólo implica considerar el teísmo
como un sistema de falsedades. Al rechazar las herramientas mentales
del teísmo, el ateo enfrenta la realidad en forma directa,
gozando la libertad de ser el único responsable de sus actos,
lo cual podría ser interpretado como un "modo de vida",
pero no nos dice nada de lo que deba o no deba hacer un ateo, ni
sugiere al ateo que tal o cual cosa sea positiva o negativa. El
ateísmo podría sugerir una actitud, pero no hay forma
de que pueda inducirla.
Los detractores consideran que el ateísmo involucra intrínsecamente
propiedades negativas como maldad, inmoralidad, odio, sinsentido
de la vida, infelicidad, la facultad de destruir la sociedad, entre
otras muchas. Tales afirmaciones no tienen base racional alguna
y su origen se localiza en juicios odiosos hechos principalmente
en la Biblia, de la cual, a su vez, el clero y los intelectuales
religiosos desprenden vinculaciones ad hoc a sus necesidades.
Los teístas más sofisticados suelen denunciar cierta
asociación entre el ateísmo y las ideologías
marxista
y anarquista.
También vinculan ateísmo con existencialismo,
en tanto éste proyecta un punto de vista pesimista de la
existencia. Estas acusaciones, fuera de ser irracionales e injustas,
no aportan nada en absoluto, ya que el hecho de que un comunista,
un anarquista y un existencialista sean ateos no nos dice nada del
ateísmo. Es más, tanto un comunista
como un burgués capitalista
pueden ser ateos sin que pueda establecerse ninguna relación
entre ambos, ya que lo único incompatible con el ateísmo
es el teísmo, la creencia en uno o más dioses. |