LA CUEVA DE LA MORA  
     
 

INTRODUCCIÓN

Aventura para Ars Magica 4ª ed. basada en la leyenda de Bécquer La Cueva de la Mora, ambientada en Fitero (Navarra). Autor: Prisca Neronia.


Presentación de la situación

Llega a la alianza un campesino llamado Sancho. Ha huido de sus tierras y se dirigía al norte, alegando que los moros van a invadir el reino de Navarra y confía en que no pasen de los Pirineos.

Si le interrogan por qué piensa tal cosa, dirá que ha visto unos cuantos moros merodeando por los alrededores de Fitero, su pueblo natal, y desde entonces las ánimas de la cueva se han despertado. Cuenta que los sarracenos vienen a por los tesoros de su castillo abandonado, porque sólo ellos saben el lugar exacto de donde se encuentran. Dice que ni los propios monjes del monasterio quieren acercarse a la cueva sin ayuda.

Si le preguntan sobre los tesoros, o sobre los espíritus, o sobre el castillo abandonada, Sancho, asustado y en voz baja, cuenta la historia del castillo de Fitero:


Leyenda de Fitero

"Dicen que hace muchos años, hubo una gran batalla entre moros y cristianos, a orillas del río Alhama, donde ahora se ubica Fitero. En esos momentos era tierra sarracena, y por ello batallaban con ventaja. En esta batalla resultó prisionero el joven caballero Ramiro de Rocasolano, herido gravemente por sus enemigos, pero a fuerza de una cuantiosa recompensa en oro, plata y objetos de gran valía que pagó su padre, el muy dolido Isidro de Rocasolano, lo dejaron libre.

Una vez de vuelta a sus tierras, y recuperado milagrosamente de su herida, sus hermanos de armas y sus hombres de guerra se alborozaron al verle, creyendo llegada la hora de emprender nuevos combates; pero el alma del caballero se había llenado de una profunda melancolía, y ni el cariño paterno ni los esfuerzos de la amistad eran parte a disipar su extraña melancolía.

Durante meses Ramiro estuvo forjando proyectos arriesgados para asaltar el castillo árabe que lo había retenido durante un tiempo, y sus allegados creyeron que felizmente se había recuperado, sin que nadie sospechase que todo esto no lo hacía por venganza, sino por amor. Sí, amor hacia Soumiya, la hija del alcaide moro Ammar ibn al-Amir, a la cual había visto una sola vez en su cautiverio.

Con sus hombres de armas dispuestos a luchar y la bendición del cura, partió el ejército hacia las orillas del Alhama. Contando con la sorpresa y el sigilo, Ramiro y sus guerreros lograron hacer caer la fortaleza. Una vez tomado el castillo, con paciencia y palabras de amor logró hacer aflorar el amor correspondido de Soumiya, y decidieron casarse una vez acabado el asedio.

El alcaide Ammar y unos cuantos hombres lograros huir, y pronto aparecieron con una hueste de guerreros sarracenos. Rápidamente Ramiro pidió armas y todo se puso en movimiento en la fortaleza. Pero aunque las embestidas fueron cruentas, los moros no lograron expugnar el castillo, y por ello Ammar decidió sitiarlo para que sus ocupantes fuesen decayendo de hambre y sed, mas aguantaron tanto que Ammar, furioso, embistió de nuevo violentamente. Sin fuerzas, los cristianos se defendían como mejor podían, y rápidamente los árabes asaltaron el castillo.

Ammar corrió en busca de su hija y de su capturador, pero cuando los halló juntos no pudo contener la rabia por la traición de Soumiya y la atacó. Ramiro intercedió y comenzó una sangrienta lucha, en la cual finalmente cayó muerto el alcaide y quedó gravemente herido el caballero. Viendo moribundo a su amante, Soumiya cargó con él y, conocedora de los secretos del castillo, tocó un resorte en el muro y se abrió una discreta puerta. Aquel pasadizo daba directamente a una de las cuevas de la orilla del río, y hasta una de ellas llevó a Ramiro.

Una vez fuera de la batalla, el joven caballero pidió agua, y la doncella salió hasta la orilla del Alhama con el casco de su amado para recoger sus aguas, pero un arquero sarraceno, alertado por el movimiento cercano al río, disparó una de sus flechas, hiriendo gravemente a la joven. Mortalmente herida, Soumiya entró de nuevo en la cueva con el agua, y cuando Ramiro vio tanto su herida como la de su amada, sabiendo que iban a morir, recayó en el terrible pecado que estaban cometiendo, y por ello le preguntó si quería ser bautizada con aquel agua para morir en la religión cristiana y así salvar sus almas. Soumiya accedió, pero contrariamente a lo que había pensado, su alma quedó en la cueva sin tener el descanso que su amante le prometió."


Sancho sigue diciendo que el ánima de la Mora, como la llaman, ha despertado de nuevo desde que andan moros por la zona, y además de maldecir a todo joven cristiano que se acerca a la cueva, ya que muchos quieren entrar en la cueva para encontrar los maravillosos tesoros que se guardan en el castillo, ahora también está malcidiendo a las doncellas jóvenes que van a lavar al río o que andan por sus alrededores.

Si los pjs quieren ir hasta Fitero, Sancho les dirá que podrán hospedarse en el hostal Viña de Oro, que está enfrente de los restos del castillo. Él seguirá su camino para cruzar los Pirineos o podría ser aceptado como grog en la Alianza.

(Por ahora se presentan tres posibles argumentos para ir hasta Fitero: buscar los tesoros escondidos, investigar las maldiciones del espíritu de la Mora, o investigar la presencia de árabes tan al norte de la península.)


En Fitero

Fitero es una pequeña localidad a orillas del río Alhama, al sur de Navarra, donde cultivan mayoritariamente viñas, aunque es autosuficiente con sus cosechas. Su distribución se alza alrededor del monasterio cisterciense de Santa María (1140), construcción sobria con muros de defensa y sin apenas adornos.

El hostal Viña de Oro está a las afueras de Fitero, y cuenta con un apartado para baños termales de origen romano. Está muy cercano al río para aprovechar así las aguas son medicinales, por ello el pueblo tiene bastante afluencia de gentes de todas partes para beberlas o bañarse en ellas. El Viña de Oro está prácticamente completo, con bastantes clientes de los alrededores, la mayoría comerciantes de la zona.
A unos cien metros se encuentran las ruinas del castillo árabe. Aunque se deduce que fue abandonado hace quizá cien años o más, sus muros y las construcciones más resistentes, como la atalaya o algunos torreones, siguen en pie. Es una construcción magnífica, que denota fuerza y seguridad.

La cueva de la Mora se encuentra cercana al río, uno o dos kms más al sur. Es una entrada más bien pequeña, aunque cabe una o dos personas de pie sin dificultad. La entrada es oscura, y a simple vista no se ve nada.

Si preguntan a los aldeanos, todos contarán la leyenda de la cueva de la Mora, así como dirán que la Mora está maldiciendo al pueblo, sobre todo a sus gentes jóvenes: un agudo dolor en el estómago, e incluso heridas. Algunos comentarán que es por culpa de los moros que rondan últimamente los alrededores, que han despertado a la Mora para que les ayude a conquistar los reinos cristianos. Los pjs no verán a árabes por el pueblo, aunque sí en el Viña de Oro.


Hostal Viña de Oro

El hostelero, Bernardo, hombre de apariencia simple aunque muy enterado de todo a través de sus clientes, no tiene ningún inconveniente en alquilar sus habitaciones a árabes o cualquiera que pague lo que vale la habitación. Sabe de la leyenda, aunque él no la ha creído nunca, pues nunca ha visto a la Mora. En el hostal se hospedan:

ƒ Un noble y anciano matrimonio de Cervera del río Alhama, don Iñigo y doña Blanca de Matallanos, con su séquito de unas diez personas, entre ellos una doncella y un joven árabes, Salma y Abu. Han venido para reponerse en las aguas del río. Son distantes aunque educados.

ƒ Dos hermanos árabes, Malik y Absam ibn al-Abid, de apariencia tranquila. Son de mediana edad y visten de manera tradicional árabe, muy educados y responden a lo que se les pregunten. Son astrólogos que viajan hacia el este para llegar a Barcelona.

ƒ Un grupo de cazadores de Sastoya que venden pieles de ciervo y oso. Son bastante rudos beben bastante y violentos, no quieren saber nada de moros, pero están de paso. Entre ellos, Teófilo, Alonso y Ataulfo.

ƒ Algún otro cliente, aunque no tiene importancia para la historia (a no ser que el narrador necesite añadir algún pnj para el seguimiento de su saga).

El ambiente en el Viña de Oro es bueno, aunque los cazadores armen escándalo de vez en cuando. Cuando estos ven a los astrólogos los insultan y los amedrentan, aunque los árabes no hagan nada y aguanten las injurias. También suelen incordiar a las doncellas de doña Blanca.

En algún momento al atardecer Teófilo llega a la taberna aterrado contando que Salma ha invocado a un espíritu y le ha ordenado que lo atacase. (En realidad, Teófilo persigue a Salma para violarla mientras se lavaba los pies en el río, al correr se esconde en la cueva de la Mora y allí el espíritu le ataca. Por supuesto, con algún hechizo de InMe se puede saber la verdad o advertir la mentira u omisión de datos).

Salma se ha escondido en el interior de la Cueva, y nadie se atreve a entrar a buscarla, tan sólo los dos astrólogos. Remarcar que es de noche.

Si los pjs no van a buscarla, los astrólogos serán acusados por algún aldeano de ser los que invocan a la Mora, y serán apresados por algunos soldados. Los pjs se enterarán de esto a través de Bernardo, el hostelero, que a la mañana siguiente ha ido al pueblo a comprar algunas cosas.

Si los pjs van con los astrólogos, tanto ellos como los pjs serán vistos por unos pastores que vuelven a casa y serán acusados (tirada de Per + Alerta +9 vara ver a los pastores).

Si los pjs logran hablar con los astrólogos, ellos dirán que Soumiya sólo quiere descansar en paz y que sólo quiere proteger el tesoro de su padre.


Monasterio de Santa María

El monasterio (aura divina +5) está prácticamente cerrado para las gentes laicas, así que sólo pueden hablar con el hermano portero. Si le convencen (Com + Embaucar +6) podrán tener una entrevista con el padre Raimundo, un anciano delgado y pequeño de aspecto severo.

El padre Raimundo les dirá que lo de la cueva es verdad, y que su antecesor las exorcizó pero el espíritu no se va, así que prefieren no acercarse y dejar las cosas tal como están. No dice muchas cosas más y les invita a abandonar el monasterio.

Si los pjs van después del suceso de Salma con Teófilo o de la acusación contra los astrólogos, el padre Raimundo y algunos monjes salen del monasterio para ajusticiar a los astrólogos y conminan a las gentes para que entren en la cueva de la Mora para buscar a Salma y ajusticiarla también. Se llevarán a los astrólogos al monasterio sin dejar que nadie más entre con ellos.

(En realidad, los monjes están buscando la existencia de los tesoros y los caminos ocultos y el miedo de las gentes a la cueva les ayuda a investigar más tranquilamente, por eso quieren interrogar y torturar a Salma y/o los astrólogos por si han descubierto algún túnel o tesoro. Ya ha muerto un monje, y otro está perdido en las cuevas, desaparecido).


Cueva de la Mora

La cueva tiene un poder mágico de +2. La oscuridad que sale de la entrada es antinatural, pues incluso a la luz del día es oscura e inescrutable. Una vez dentro, ayudados con una fuente de luz mágica, podrán ver unos cuantos caminos a seguir, todos iguales. Si van con antorchas, no verán a más de dos dedos de luz, es como si la oscuridad absorbiese la luz.

A unos metros hacia el interior, el fantasma de Soumiya aparece. Es una muchacha vestida de manera típica árabe toda de blanco, menos una enorme mancha de sangre que gotea desde el estómago.

Si entran los pjs solos, intentará huir adentrándose en el túnel, si van los árabes les hablará en árabe de una manera educada y triste. Si entran con los monjes o otras personas cristianas, el fantasma atacará y confundirá los caminos.

Ya sea gracias a los astrólogos, a Abú o porque los pjs han convencido al fantasma de la Mora, Soumiya decide hablarles y les dice que ha escondido a Salma para que no le hagan daño. Hablando un poco más, el ánima les narrará su versión de la leyenda.


El castillo

Aunque todavía hay muchas paredes en pie, está abandonado, con muchas ruinas. Los pocos accesos que pudiesen ser secretos están derruidos u ocultos. Con una tirada de Per + Alerta de 15+ (puede sumarse la Segunda Visión o algún otro rasgo de percepción mágico) podrán encontrar la puerta por donde se supone que huyeron Soumiya y Ramiro.

Si se adentran, verán que hay una oscuridad tan absoluta que sólo con algún tipo de luz mágica puede verse. Entonces podrán ver una red de túneles laberínticos.

Si de todas maneras se atreven, serán atacados por el fantasma de Soumiya, aunque pueden intentar dialogar con ella.

Sucedería lo mismo como lo descrito en el apartado anterior La cueva de la Mora.


Versión de la leyenda según el fantasma de Soumiya

Durante el cautiverio del caballero Ramiro de Rocasolano, Soumiya se enamoró de él perdidamente mientras le atendía la grave herida que presentaba. Los dos se prometieron amor eterno, y cuando habían decidido huir del castillo del alcaide, don Isidro de Rocasolano pagó una apurada suma de oro para dejarlo salir.

Sí, Ramiro estaba enamorado, y por ello asaltó de nuevo el castillo, para buscar a su amada... y los tesoros del alcaide Ammar ibn al-Amir.

Por ello, cuando Soumiya cargó con Ramiro hasta los túneles secretos, y ella quedó mortalmente herida por una flecha sarracena, Ramiro la instó a que le contara cuál era el camino correcto para llegar a los tesoros. Llorando, la doncella se lo indicó, y entonces él le dijo que por el grave pecado que habían cometido, un amor prohibido por dos personas de diferente religión, la bautizaba para que fuera juzgada por Dios Misericordioso, y él intentaría salir para que al menos uno de los dos viviese por el otro.

Como pudo, Ramiro se deslizó hacia la entrada de la cueva, y gracias al rastro de sangre de Soumiya, sus fieles guerreros encontraron a su señor.

Mientras, Soumiya moría sola, en la oscuridad de la fría cueva, abandonada por el asesino de su padre, que era su propio amante. En esos momentos fue entonces cuando se percató de toda la estratagema. Ramiro de Rocasolano quizá la quiso, mas lo que realmente ansiaba era el cuantioso tesoro de su padre. Ella, de tradición islámica, murió sin el consuelo de su religión, bautizada por un profano, el cual tampoco le aseguró un entierro digno.

Condenada a permanecer en su propia tumba, su espíritu pudo comprobar que pasado un tiempo Ramiro volvía sano y salvo con sus hombres a la cueva, y aunque lloró sobre su cadáver, fue en busca de los tesoros, y por ello la doncella deseó venganza, deseó que tuviesen la misma muerte que tuvo ella, y así fue, pues en los estómagos de todos aquellos hombres apareció una horrible herida que los desangró.

Por todo ello, decidió proteger el tesoro de su padre, por ello ocultó las entradas con oscuridad absoluta, y ataca a todos los cristianos que intenten entrar en busca de los tesoros."


Final de la aventura

Si dialogan con Soumiya, les dirá que lo que quiere es tener una digna sepultura y morir en paz.

Aquí debería hacerse un monólogo contundente y dramático, el máster no debería escatimar en detalles sentimentales sobre cómo se siente Soumiya. Un ejemplo sería:

- "Nadie debería vivir sin vivir, morir sin morir, viendo cómo se rasga la mentira en la cual se ha estado viviendo y enfrentándose a la dura verdad, eternamente. Mi padre sacrificó su vida por salvarme de los brazos de quien después me dejó morir, además de condenarme a una no muerte, a una no vida, al quedar relegada de mi religión y a la vez sin entrar en la suya... no hay cielo, no, y lo único que he conocido es que el lugar donde tantos años felices he vivido se ha ido convirtiendo en mi infierno, cómo se ha ido deteriorando... yo nunca debí ver la degradación de lo que antaño formó parte de mi, yo debía sucumbir antes de todo esto. Por Alá,o por Dios, dadme sepultura y dejadme descansar en paz después de tanto tiempo, por fin..."

En este punto, si alguno de los monjes está presente, dirá que por supuesto deberá ser enterrada de acuerdo con el rito cristiano. Si están los astrólogos árabes, dirán que debe ser enterrada según las creencias árabes, y comenzará una disputa entre ellos.

Los pjs deberán decidir por qué rito se entierra el esqueleto de Soumiya.

Soumiya promete que, si su espíritu descansa en paz, todas las trampas desaparecerán y podrán encontrar una parte del tesoro, pero si no, ella continuará resguardándolo eternamente.

Si le preguntan por Salma, les dirá que está protegida del cristiano, que es lo único que importa. Si preguntan por el monje desaparecido, el hermano Humberto, les dirá que quizá no encuentre nunca la salida.

Si la entierran, tanto Salma como el hermano Humberto saldrán ilesos, aunque algo asustado el monje. Además, la oscuridad impenetrable desaparecerá y los pasillos se harán más claros. Una vez recorridos unos cuantos, los pjs encontrarán un maravilloso tesoro dentro de un cofre de madera de roble y ricamente remachado en plata. El tesoro se compone de:

ƒ Dos cimitarras gemelas, de empuñaduras en oro rojo y oro amarillo, finamente grabadas con cenefas andalusíes (sus valores son los mismos que para espada larga de una mano).

ƒ Una semiesfera de medio metro de diámetro de cristal con incrustaciones en plata, representando las constelaciones (+3 Astrología, +2 Orientación).

ƒ Un ajedrez de mármol verde y blanco.

ƒ Cuatro anillos con forma de animales enroscados, que contienen hechizos: serpiente (Colmillos de Víbora MuCo 20), araña (Trampa de la Tejedora CrAn 20), pájaro (Cabalgar los Vientos ReAu 20) y pez (La Libertad del Delfín ReAq 14).

La cueva deja de tener aura mágica, quedándose en mundana. Las ropas de Soumiya quedan en tierra al desaparecer.

 
  PERSONAJES

 
 
SOUMIYA EL ÁNIMA
Int: +1 Pre: +3 Fue: -1 Des: 0 Tamaño: 0
Per: 0 Com: +1 Vit: -1 Rap: 0 Poder Mágico: 10

Aguante: +7 Ataque: n/p Niveles de vida: Entero, 0, 0, -1, -3, -5, Desaparecida.

Personalidad: Melancólica +3, Vengativa +1

Poderes:
Herida Mortal Pe Co 20, 5 puntos. Pozo de Tinieblas Pe Ig 30, 3 puntos.
Igual como Herida Abierta, pero daña dos niveles de vida.

Dolor Mortal Pe Co 15, 2 puntos. Desaparecer Re Co 20, 0 puntos.
Pe Co 15. A: Cerca; D: Concentración; O: Individuo.
Causa un agudo dolor en el estómago. Durante cada turno el objetivo deberá tirar por Vit de 6+ o perderá un nivel de fatiga. El dolor no es real, no hace daño físicamente.

Vis: La sangre impregnada en sus ropas vale 3 peones de vis Corporem.


MALIK Y ABSAM IBN AL-ABID, astrólogos árabes
Int: +2 Pre: 0 Fue: -3 Des: 0 Tamaño: 0
Per: +4 Com: +1 Vit: -2 Rap: -2 Edad: 37 y 40

Virtudes y Defectos:
Adivinación +2 Instruidos +1 Extranjero (Moro) -3
Aptitud Predicciones +1 Debilidad (Ajedrez) -1
Vista Aguda +1 Destino Nefasto -3

Competencias:
Hablar árabe 5, Hablar castellano 4, Adivinación 6, Encanto 2, Don de Gentes 5, Escribir árabe 4, Escribir castellano 3, Concentración 3, Escribir latín 3, Hablar latín 3, Mitos y leyendas 4, Embaucar 3.

Personalidad: Culto +3, Violento -2 Reputación: Moro 3 Confianza 3

 
 
 

 

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