El Águila y la Doncella
por Prisca
 
     
 

INTRODUCCIÓN

Sencilla partida ambientada en la Cataluña central-norte, para Ars Magica 4ª ed. para 2-3 personajes. En esta partida se otorgarán 2 puntos de experiencia a los personajes.


La ira del barón de Cercs

Hace unos quince años, el barón Otger Tost, señor del feudo de Cercs, se casó con una Encantada (o al menos eso cree el pueblo, pero algo de extraño debía haber en ella, puesto que dicen que su hermosura era irreal) llamada Aurembiaix, que desde siempre iba acompañada de dos águilas.

Aurembiaix, libertina y hermosa, fue cogida por sorpresa por Roman, el anciano y fiel maestro de armas de Otger, en pleno escarceo amoroso con un joven juglar, Biel Festa, durante la larga ausencia de su marido, que estaba combatiendo en las tierras limítrofes contra los sarracenos.

Cuando Otger volvió a su castillo, Roman le contó lo sucedido con su mujer y el juglar, y el barón entró en cólera. Le cortó la mano derecha a Biel por haber tocado a su esposa y encerró a Aurembiaix en la torre más alta hasta el día que pudiese ajusticiarla en la horca, pues Aurembiaix anunció que estaba embarazada; el padre Guifré sentenció que debían esperar hasta que naciera el hijo, puesto que Dios no permitiría matar a un ser que no tuviese culpa de los pecados de su madre.

Prediciendo la suerte de su hija no nata, Aurembiaix pidió ayuda a su pareja de águilas, que siempre la habían acompañado a todas partes, para que cuidasen de la niña que llevaba en el vientre cuando ella ya no estuviese. Además, entre la paja rancia escondió un peine mágico en forma de pluma, para que su hija lo encontrase cuando tuviese uso de razón.

En cuanto nació la niña, Otger ahorcó a su repudiada mujer y la criatura fue abandonada en la torre, sin que nadie se preocupase por su vida. La niña fue criada por la familia de águilas mágicas, que se instalaron en la torre. La criaron como a un polluelo más, y al solo tener contacto con las águilas, solamente aprendió de los pájaros su idioma y su forma de actuar. Su nueva familia, en idioma de los pájaros, la llamaron Piik.

Con los años, la niña Piik se convierte en una joven de quince años que piensa y actúa como un pájaro. Uno de los polluelos, convertido ya en un águila macho hermoso y valiente, pedirá a los magos que conviertan en águila a la chica, para poder así compartir una vida juntos (porque están enamorados).


Un día normal en la alianza

Los personajes ven que, insistentemente, una hermosa águila, enorme y noble sobrevuela la alianza. El águila se posa en algún lugar visible de la alianza, como si esperase algo, mientras chilla insistentemente.

- Si la atacan, el águila huirá, pero no atacará.

- Si se acercan al águila tranquilamente, agachará la cabeza para dejarse acariciar.

Esto puede suceder durante los días que haga falta, hasta que los personajes hagan algo. Parece que el águila quiera decir algo, pero, por supuesto, no puede hablar.

- Si entienden lo que dice, dirá que se llama Kiil y les contará que quiere liberar a su amada de una torre donde la tienen encerrada.

- Si la siguen, volará hacia Cercs (a medio día de camino) y sobrevolará la torre donde Piik está encerrada y entrará por la pequeña ventana.

Por supuesto, lo mejor es hacer creer a los personajes que se trata de otra águila hembra, hasta que descubran quién es en realidad. Cuando descubran que es humana, Kiil les dirá que quiere que conviertan a Piik en águila, porque sus padres le dijeron que había humanos que podían hacer esas cosas (magos y brujos).


En Cercs

El pueblo es un núcleo parecido a la Pobla de Lillet: pequeño, típico de montaña donde ningún tipo de estructura sobresale de otra. Es un pueblo minero de carbón, extraído de la mina, aunque también vive de los pastos y las reses vacunas. Cerca de la mina, una pequeña ermita dedicada a Sant Salvador de la Vedella (aura divina de 6) en la cual los mineros oran para protegerse de posibles derrumbes.

En las afueras, una pequeño castillo fortificado protege el pueblo, donde vive el barón Otger Tost con su mujer Matilda y sus dos hijos pequeños, Hildegard y Taülf.

- Roman el armero murió hace tiempo, pero un nieto suyo, Redomir, sabe la "historia" de Aurembiaix, aunque solo la versión de su abuelo. Redomir es un joven sencillo, moreno, de unos 17 años, que no parece muy inteligente. Cuando Roman encontró a la mujer de Otger en brazos del juglar, tan sólo pensó en vengar de la injuria a su señor. Realmente quiso vengarse de Aurembiaix, puesto que Roman deseaba que Otger se casase con su hija Matilda, y con ella es con quien está casado ahora.

- El juglar Biel huyó y no se ha vuelto a saber nada de él por la zona.

- El padre Guifré, fue el único que quiso evitar su muerte. Él estaba enamorado de Aurembiaix, y fue una gran tristeza cuando le dijeron que la niña había muerto. Después, cuando tuvo que enterrar el cuerpo de la niña, se dio cuenta que tan sólo era un fardo de ropa con sangre, pero a petición de Otger tuvo que impartir el santo entierro, sin saber dónde estaba la niña. Cuando descubrió que Otger quería acabar con la vida de la niña, el padre Guifré lo evitó convenciéndole de que mancharse con la sangre de una niña inocente no era del agrado de Dios.

- Otger Tost es un hombre ya maduro, rudo y violento, al que la gente tiene miedo. No quiere hablar del tema de la niña ni de Aurembiaix, de hecho se enfadará mucho si alguien remueve su pasado. En principio los personajes no deberían llerar a hablar con él, puesto que no recibirá a nadie que sea villano. Otger no quiso ver a la niña, la repudió como hizo con Aurembiaix, y la dejó allí para siempre. Si los personajes le molestan mucho, podría apresarlos o echarlos de manera brusca y con amenazas de muerte.

- La mujer del barón, Matilda, es una mujer de unos treinta años, orgullosa y prepotente de su situación como señora de la villa, de fieros ojos y cabello castaño. Es tía de Redomir, que es hijo de su hermano Aureli, hombre de armas de Otger. No sabe nada más de lo que sepa la gente del pueblo, sólo sabe que su esposo no quiere que nadie merodee por las cercanías de la torre ni de los accesos a ésta, y defenderá a su marido a cualquier precio. Sabe que su padre, Roman, pagó una buena cantidad de dinero al juglar Biel Festa para que se dejara seducir fácilmente por Aurembiaix, y se quedara el suficiente tiempo como para que corriese el rumor de sus escarceos amorosos.

El pueblo en general opina que Aurembiaix era demasiado hermosa para ser humana, por eso en secreto la llamaban Encantada, y que le gustaba seducir a tantos hombres pasaban por el castillo. No se conocía su procedencia, aunque una de las vaqueras del pueblo, Serafina, muerta ya hace tiempo a causa de un fuerte resfriado de invierno, la encontró abandonada en el bosque junto a las dos águilas que siempre la acompañarían el resto de su vida, y la crió como a una hija, pero Aurembiaix era demasiado fina como para trabajar en el campo y prefería hilar y bordar.

Nadie sabe nada del hijo, porque Otger anunció que la niña había muerto, de hecho, para él es como si nunca hubiese nacido. Pero dicen que a veces se oyen extraños ruidos provenientes de la torre donde fue encerrada Aurembiaix, y el pueblo dice que es el fantasma de la esposa infiel que busca a su hija muerta. Realmente es Piik que de vez en cuando gime o intenta, en vano, romper los barrotes de la ventana.

La verdadera historia de Aurembiaix

Aurembiaix, era hija de una llufa, hada de los vientos, que fue raptada por unos duendes de la niebla, pero fue rescatada por las dos águilas mágicas, enviadas por su madre. La llufa, tan voluble como el viento en que vivía, se olvidó de ella y partió al son de una nueva corriente de aire, y las águilas, sin saber dónde buscarla, la cuidaron como a un polluelo, hasta que Serafina la encontró y la adoptó. Las águilas nunca la abandonaron y la acompañaron siempre.


Desenlace

Si los personajes preguntan mucho por el pueblo, los aldeanos pueden enfadarse o contestar de malas maneras. Pero si el señor Otger se molesta, puede incluso intentar encarcelarlos o echarlos de malas maneras.

Piik no entiende el lenguaje humano, además de ser salvaje, así que intentar sacarla puede ser algo muy cómico o terrorífico para los personajes, sobre todo si no desean enemistarse con el barón. Va desnuda, camina extrañamente y se comporta como un águila. Su pelo está muy enredado, largo y sucio, y teme a las personas.

Si ayudan a Piik y a Kiil, éstas estarán tan agradecidas que la alianza habrá ganado a unas águilas mágicas como aliadas. Además, el interior de la torre está llena de plumas de Kiil, que todas ellas forman 8 peones de vis Auram. Si cada año visitan el nido de las águilas (donde se ubiquen) podrán conseguir 2 peones de vis Auram por año (una pluma de cada uno).

El peine mágico tiene imbuido los hechizos de La belleza de la ninfa sonriente MuCo 10 de un uso al día, y se activa al peinarse, y Conversar con las Rapaces InAn(Au) 20, que se activa poniéndose el peine delante de los labios y hablar a través de éste, de un uso al día.

 
 
 
 

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