Varias terapias relacionadas con la liberacion de tensiones del tejido fascial |
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LOS QUIROPRACTICOS
Los quiroprácticos se encuentran muy cerca de los conocimientos y experiencias de los osteópatas, realizando casi un camino paralelo. Los quiroprácticos gracias a los estudios de Shuterland se van acercando a fenómeno cráneo-sacral y adjudicando sus axiomas o investigaciones sobre todo con su técnica occipito-sacral. Ya en 1936 el Dr. Nephi Cottam publico la historia de la craneopatía. Su principal premisa era que las suturas craneales hay que darles mas espacio, forzar la expansión y más expansión. El Dr. James R. Alberts también apoyaba y aconsejaba el tratamiento del cráneo mediante la expansión de las suturas, mediante una tracción mecánica, que a la vez que abría las articulaciones, ejercitaba los propioceptores suturales. Este señor en 1959 publicó su libro llamado “EL Síndrome de estrés meníngeo cerebral”, basado en la relajación del sistema nervioso central. Aquí se debate principalmente las relaciones entre el estrés emocional y la tensión meníngea y el cráneo. También trataba de desarrollar un modelo neurológico de la función craneal, para la reorganización neurológica de patrones defectuosos. Esto sirvió como base para que se desarrollara la kinesiología aplicada al concepto craneal. Otro quiropráctico el Dr. Leo L. Spears fundador del hospital quiropráctico en Denver, Colorado con más de 700 camas. Este señor desarrollo un sistema que llamo remodelación craneal en donde se analiza la distorsión craneal por cuadrantes sin tener encuentra las suturas. La corrección se hace aplicando una presión intermitente y rítmica al cráneo. Spears destacaba las malas manipulaciones en los nacimientos como la causa de los problemas craneales. Otro DR. El señor Dejarnette aporto su especial técnica sacro-occipital TSO a la escuela quiropráctica. Muy relacionado con los estudios de Shuterland, desarrollo un concepto corporal totalitario. Creó una técnica para el desbloqueo de la pelvis y tenía en cuenta la tensión reciproca de las membranas, mantuvo la unidad de la estructura y de la función postulada por Shuterland. Realizaba la estimulación neurorrefleja y la manipulación visceral, así como escribió sobre la función química, nutricional, neuromuscular, biomecánica, cráneo-sacral, neurológica y psicosomática. Su técnica sacro-occipital fue para muchos quiroprácticos su iniciación y su suspicacia al concepto cráneo-sacral. Un nuevo partidario del concepto cráneo-sacral en quiropráctica ha sido el Dr. George Goodheart, padre de la Kinesiología aplicada. Este señor expandió las bases de la quiropráctica y de la técnica sacro-occipital, a la vez que desarrollo la kinesiología aplicada. Parece que los quiroprácticos realizan un trabajo de fuera del cuerpo para llegar al interior de este, con manipulaciones más o menos físicas y fuertes. En muchos de los casos es posible que sea productivo este tipo de manipulaciones. Nosotros en el trabajo cráneo-sacral de John Upledger no ejerceremos casi presión o contacto alguno. Por ello los quiroprácticos antiguos usaban la simbología del triángulo equilátero. En el interior dibujaban un hombrecillo y representa el perfecto equilibrio entre la mente, la química y la estructura. Cada uno de estos componentes afecta directamente al otro. Una lesión de tobillo, afectará a la linfa y la sangre y producirá un resentimiento. Un trauma psíquico, o físico puede repercutir en el PH estomacal y producir una úlcera de estomago y a la vez producirá un bloqueo de la vértebra dorsal seis. Los quiroprácticos actuales usan éste símbolo del triángulo, pero ponen al lado una figura ovoide que representa el campo electromagnético de la persona en forma de huevo que es el símbolo del nacimiento, en forma de fuego. No estamos hechos sólo de mente, química y estructura, sino también de energía. Todo lo que afecte al campo electromagnético de nuestro Ser, afectará a nuestra mente, nuestra química e incluso a nuestra estructura.
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