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Continuación Identidad Cultural y Comunicación en los Aficionados al Béisbol de los Naranjeros de Hermosillo. Fuimos, miramos, escuchamos y sentimos La etnografía fue la técnica de investigación aplicada. A decir de Jesús Galindo “toda situación social puede ser descrita, puede ser percibida en detalle, eso es lo importante” (Galindo, 1998:350). “El etnógrafo hace apuestas de sentido, tiene que afirmar algún significado a todo aquello que ha pasado por su mirada y la interacción entre otros, incluyendo la percepción de la reconfiguración de su propia percepción (...) el etnógrafo toca los hilos invisibles del misterio de lo visible, muestra lo que estando más allá de lo evidente y le da forma y lo estructura ante nuestros ojos, en nuestros ojos” (Galindo, 1998:348). Se realizaron reportes de 22 de los 34 juegos efectuados durante la temporada regular 2000-2001 en el estadio “Héctor Espino”. Asistimos a los partidos con instrumentos de registro como libretas y bolígrafos para anotar todas aquellos comportamientos y expresiones de los aficionados que pasaban ante nuestros ojos, lo que escuchamos decir de ellos y hacia ellos, y también lo que sentimos al inmiscuirnos entre los sujetos de investigación. El autor referido nos indica que “el etnógrafo confía en la situación de observación, necesita confiar también en su capacidad de estar ahí, observando” (Galindo, 1998:347). Se miraron grupos sociales, objetos y prácticas de comunicación del público aficionado en torno al deporte observado y club de béisbol profesional local que los convoca. Se obtuvieron 753 viñetas de observación en 77 reportes de investigación, lo que representa un promedio de diez observaciones por reporte. Una vez concluida la temporada regular el 30 de diciembre del 2000, las viñetas se capturaron en una hoja electrónica y se formaron conjuntos de observaciones que produjeron lo siguiente.
Lo mirado Observamos de los aficionados los momentos cuando llegan y salen del estadio, ante el juego de los Naranjeros, ante el juego de los visitantes, las acciones de otros aficionados, los comportamientos de sexualidad, sus acompañantes y los rangos de edad del público. Miramos la relación de los aficionados con los ofertantes, aquí entendidos como la directiva y los patrocinadores en su función de administradores de la organización y en lo deportivo. Claudia Palma los nombra como productores, a quienes tienen relación con el deporte por interés en los medios de producción, ya sean dueños de equipos, patrocinadores, corredores de apuestas, etc. (Palma, 1997:6). Se observaron a los aficionados ante las promociones y facilidades del club, los espectáculos de Beto Coyote y las porristas, los objetos alusivos como souvenirs, las comidas, las bebidas y los juegos de azar. Hacer objeto el sentido de identidad en una cosa, es práctica común en los aficionados al deporte. La posesión por la compra o la adquisición no monetaria de algún objeto con los colores del equipo preferido, comunica y expresa la identidad y afinidad con el grupo y/o equipo. Las maneras de vestir observadas para asistir al estadio son: casuales, disfrazados, pintados, uniformados de trabajo o de escuela, alusivos a equipos deportivos. El ambiente que se vive y las cosas que utilizan y llevan al estadio para hacer ruido, o que compran ahí mismo, así sus actitudes, bailes y cantos ante la música del sonido local.
Los medios de comunicación La lectura de aficionados a los medios de comunicación observados en el “Héctor Espino” fueron los medios electrónicos: la pantalla gigante, los monitores de televisión, la radio y el sonido local del estadio. Se observó dentro del estadio a dos señores de edad madura quienes escuchaban el partido por la radio, así como a varios hombres jóvenes con audífonos y radios, tanto en la sección lateral izquierdo como en derecho numerado. Esto no es exclusivo de los varones, también en la parte alta de la sección central numerado se aprecia una jovencita, vestida con la chamarra de los Naranjeros quien mira el juego y escucha con unos audífonos la radio. Ella iba acompañada, al parecer, por su mamá. También están los aficionados que ven el partido con binoculares y escuchan la radio con sus audífonos. En los monitores de televisión, el juego se puede seguir desde la zona de comida. Miramos a niños vestidos de beisbolistas comiendo jícamas, sentados y viendo la televisión, así como a señores en pleno sol, comiendo tacos de carne y viendo el béisbol por la televisión dentro del estadio. El sonido local es otro medio de comunicación, así el locutor anuncia al equipo Naranjeros y la gente se pone de pie aplaude, silba y grita apoyando a su equipo. Cuando se entona el Himno Nacional al inicio de los partidos y la gente de pie lo entona, solo unos cuantos hacen caso omiso. |