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Identidad Cultural y Comunicación en los Aficionados
al Béisbol de los Naranjeros de Hermosillo.

Por: Enrique Rivera.

Introducción.

El 27 de octubre de 1945 se jugó el primer encuentro del béisbol invernal en Hermosillo. En el año 2000, la temporada XLIII de la Liga Mexicana del Pacífico, marca la etapa de transición del siglo XX al siglo XXI, en esta observamos elementos simbólicos manifestados y expresados por los públicos aficionados al equipo Naranjeros, como sentido de pertenencia hacia Hermosillo, su lugar de origen y residencia. Las características del béisbol, como son el juego de conjunto, el desempeño individual y el enfrentamiento entre dos equipos, es un deporte que exalta el sentido de identidad en los participantes, sean en su calidad de jugadores dentro del terreno de juego o como público que lo contempla desde fuera del diamante. El sentido de pertenencia al que nos referimos bien puede ser hacia alguno de los equipos y la entidad que representen y/o en plena identificación con el béisbol como deporte en sí, o en particular con algún pelotero. De esta manera, el deporte es un elemento incorporado en el sentido cultural de los habitantes con el que comunican su identidad y pertenencia con la ciudad.

Poseer la disposición inculcada y adquirida para ser público del béisbol de los Naranjeros de Hermosillo, la pensamos como un elemento simbólico para expresarse y comunicarse como ser integrante de la ciudad que representa este equipo: Hermosillo, capital del estado de Sonora al noroeste de México. La región posé características que la hacen propia y las expresiones de sus habitantes comunican identidad y pertenencia a su terruño, que se manifiestan en el estadio de beisbol cuando es ofrecido al público aficionado en su vida cotidiana. Un equipo compuesto por once alumnos de la escuela de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Sonora, coordinados por su profesor de la asignatura Cultura y Comunicación II, observamos con la técnica de investigación etnográfica a los públicos aficionados que asistieron a los juegos del equipo profesional de béisbol Naranjeros de Hermosillo jugados el estadio “Héctor Espino” durante la temporada regular 2000-2001[3]. Se presentan los resultados de esa observación, que son elementos para pensar sobre la sociedad hermosillense y elaborar una guía de entrevista con enfoque cualitativo, la que será aplicada en la segunda fase de esta investigación.

 

LA PELOTA COMO OBJETO DE ESTUDIO

Hacer investigación social en deporte requiere de la pasión de un aficionado, tanto como del rigor teórico y metodológico de un cientista social. La afinidad de la sociedad con sus deportes es “algo que se acerca a la pasión, y eso es algo que la ciencia no puede medir”.[4] El béisbol está arraigado histórica, cultural y cotidianamente en la región Noroeste del país. Uno de los factores es la historia. El historiador Joseph Arbena, de la Universidad de Clempson, asegura que el deporte norteamericano que ha tenido mayor impacto en América Latina por un largo período de tiempo ha sido el beisbol. “Surgido de entre una variedad de juegos con palo y pelota, el esbozo del juego moderno se vio por vez primera en la ciudad de Nueva York, a mediados de 1840” (Arbena, 2000)

La llegada del béisbol a Latinoamérica, prosigue: “evolucionó junto con la expansión poblacional y económica de Norteamérica, el béisbol fue traído a América Latina por un compendio de trabajadores estadounidenses - por ejemplo, navegantes, ingenieros, mineros, comerciantes, educadores, misioneros - de estudiantes latinoamericanos y otros viajeros y, en menor número, de empresarios estadounidenses tales como Albert G. Spalding” (Arbena, 2000).

Tomás Morales escribe en la Enciclopedia del Béisbol Mexicano 1992, sobre el momento histórico que representa el primer juego de este deporte ocurrido en suelo nacional, “el dato más exacto acerca de dónde se jugó por primera vez un partido de béisbol habla de que fue en Guaymas, Sonora, en 1877, y lo hicieron marineros norteamericanos que se encontraban de visita en el puerto” (Treto, 1992).

La presencia de la oferta cultural en la ciudad, es otro de los elementos, entendida como “la presencia en el ambiente geográfico de posibilidades de acceso y disfrute de los bienes culturales producidos por una red desigual de instituciones precisas y especializadas” (González, 1994). Es decir, existe la posibilidad de asistir y formarse como público, lo que sumado al imaginario social histórico antes señalado, se puede construir este arraigo cultural en la región en torno al béisbol. Un dato ilustrativo en la Enciclopedia del Béisbol Mexicano, es que hacia principios de 1990, casi un cuarto de los peloteros profesionales activos en la temporada 1990-91 de la Liga Mexicana, nacieron en Sonora. Estos son 88 sonorenses de 367 beisbolistas mexicanos. El presente trabajo de observación se basa en “describir y explicar realidades sociales de carácter deportivo, en lugar de criticar, enjuiciar o recomendar acciones transformadoras de dichas realidades” (García, 1998:10). Los objetivos son conocer los procesos de comunicación y construcción de identidades culturales locales y regionales en los públicos aficionados al béisbol profesional del equipo Naranjeros en Hermosillo, Sonora.

Los sujetos observados fueron los aficionados al béisbol, entendidos con el concepto de público cultural quienes son “el conjunto de agentes sociales que poseen las disposiciones (inculcadas o adquiridas) que los hacen capaces de evaluar, apreciar y valorar los discursos y objetos de una oferta cultural específica en un momento histórico dado" (González, 1994).

Coincidimos con Jeremy MacClency, cuando escribe que el deporte “no es un ‘reflejo’ de alguna esencia postulada de la sociedad, sino parte integral de la misma, más aun, una aparte que puede ser usada como un medio para reflexionar sobre la sociedad”

(Alabarces, 2000:11). Se observa en el béisbol de los Naranjeros, elementos para pensar sobre la sociedad hermosillense que se da cita en el estadio “Héctor Espino” cada año, en otoño e invierno. Las preguntas eje son ¿qué flujos de comunicación existen en los públicos aficionados al béisbol? Eduardo Archetti escribe en prologo de Deporte y Sociedad que “el deporte nos permite reflexionar sobre lo social y los mecanismos básicos de la creación de identidades” (Alabarces, 1998:11), así quue nosotros nos preguntamos ¿cómo construyen y expresan su sentido de identidad y pertenencia, a través de un club deportivo de béisbol, desde la perspectiva sociocultural?

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