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El sexo
TUT 69
El sexo es la vida. En él se encuentra el misterio de la vida en el hombre. Podemos considerarlo como el mantenedor de la llama vital en todo el cuerpo. Cuando se agota sobreviene la muerte.
Exotéricamente se considera al sexo
solamente como un centro del cuerpo destinado a la reproducción y que por ende
produce la diferenciación entre macho y hembra. Esotéricamente podemos
considerarlo como un poderoso centro acumulador y productor de energía
electromagnética, que vibra continuamente en una forma similar a la
electricidad. Esta energía emana directamente de la causa primera de todo
origen, o sea Dios, y su misión es el mantenimiento de la vida. Es por
esto que la vida emana del sexo y desde allí se transmite a los diferentes
centros del cuerpo.
Nada menos que el misterio de dios se
oculta en el sexo, al ser este capaz de crear y traer a la vida un nuevo ser
humano que porta en su interior la chispa divina. Si Dios es nuestro
padre necesariamente tiene que manifestarse a través del sexo.
Como producto de la educación religiosa
existe actualmente un concepto peyorativo del sexo que simboliza muchas veces
algo obsceno y perjudicial para el individuo. Esto ha sido la causa de
innumerables aberraciones de la libido. Es necesario devolver al sexo su
verdadero papel de mantenedor de la vida y separándolo definitivamente del “pecado
original”.
La educación sexual es importantísima, ya
que es indispensable que el ser humano aprenda a usar de su sexo concientemente
para crearse una vida mejor. Tanto los hombres como las mujeres sufren las
consecuencias de su escasa educación sexual cuando llegan al matrimonio con
errados y arcaicos conceptos que los imposibilitan, muchas veces, para lograr
una verdadera armonía sexual.
Esta falta de educación se manifiesta
especialmente en la juventud, que por carecer de una adecuada guía psicológica
sufre variadas desviaciones de la libido. Muchos se entregan a vicios
solitarios y otros piensan que la mayor muestra de hombría es entregarse a una
actividad sexual desenfrenada. De esto tienen en gran parte la culpa los
padres, para quienes generalmente es “tabú” hablar de sexo
delante de sus hijos. Esto los obliga a investigar por su propia cuenta,
formándose en la mayoría de los casos complejos e inhibiciones de diversa
índole.
Algo curioso es la poca importancia que se
le concede al aspecto sexual, considerando que es el culto móvil de una gran
parte de las acciones humanas, como muy bien lo supo comprender Freud.
Según el principio hermético de generación,
la vida es una eterna y continua generación. Nada puede existir sin que haya
sido creado por dos fuerzas, una pasiva o femenina y otra activa o masculina.
En el hombre se manifiesta con plena fuerza la parte activa o positiva de la
energía creadora y es causa de esto que no tiene control de sus estados
instintivos, lo que en ciertos momentos le sitúan en un nivel cercano al del
animal que procrea impelido por corrientes magnéticas.
El sexo es el gran productor, regulador y
director de la vida, pero es también el gran hipnotizador que mantiene a la
especie humana en el estado maquinal, del cual hemos hablado en paginas
anteriores.
Dice la Biblia que la serpiente tentó a
Adán y Eva para que comieran del fruto prohibido, y que a causa de haber cedido
a la tentación fueron expulsados del paraíso. El paraíso simboliza aquel estado
en que el hombre estaba en contacto permanente con su propio espíritu. La
expulsión del paraíso representa la perdida de contacto por la entrega alas
pasiones desenfrenadas. Al entregarse el hombre a las pasiones y hacer uso de
su sexo indiscriminadamente, fue perdiendo poco a poco la facultad de percibir
la realidad, ya que sus impresiones sensoriales fueron tantas y continuas que
perturbaron su función mental.
Es curioso el simbolismo bíblico de la
serpiente como causante directa de la expulsión del paraíso, ya que en esto se
oculta un secreto relacionado directamente con la triste condición de maquina
del hombre. Es muy conocida por los amantes de la literatura hindú y del yoga
la importancia que se le concede a Kundalini o a la serpiente “dormida”.
Se dice que es la energía que yace en estado latente en la base de la columna
vertebral y que cuando se puede lograr el despertar de esta energía proporciona
toda clase de mágicos poderes. Se ignora, sin embargo, que es justamente esta
energía la que esta actuando dentro del ser humano para mantenerlo hipnotizado
e impedirle ver la realidad.
Cuando el hombre comenzó a evolucionar como
tal en la tierra estaba dirigido por un espíritu colectivo que dirigía la
propagación de la especie, impulsando a las parejas a unirse en ciertas épocas
del año únicamente.
Cuando adquirió el poder de procrear a
voluntad en cualquier momento se libero del espíritu colectivo y empezó a tener
cierto grado de independencia y libre albedrío.
Desde el momento en que el objetivo del
acto sexual es el procrear un hijo, es un acto de creación, y da nacimiento
cada vez que se ejecuta, a una fuerza, buena o mala, de acuerdo con la calidad
de la unión que se ha producido, es decir, si ha sido puramente animal o
espiritual.
Cuando se produce solamente una unión de
cuerpos y no de almas, que es lo común, es lo mismo que si se produjera
mecánicamente el estimulo de los centros sexuales originándose una perpetua
insatisfacción. Solamente en la simultanea unión de cuerpos y almas reside el
verdadero goce intimo, espiritual y divino en la verdadera unión sexual. Esta
es la diferencia entre pecar y no pecar, es ahí donde radica el problema, pecan
solamente aquellos que se unen animalmente.
No basta que un matrimonio haya sido
legalizado por la iglesia para que este en gracia con dios, ya que para la
naturaleza no existe las leyes humanas. Desde el punto de vista de la
naturaleza, que es perfecta, es un matrimonio toda pareja en la cual se haya
formado el aura matrimonial, que es la unión en los planos invisibles de sus
cuerpos entéricos. Cuando no existe este aura matrimonial, un matrimonio puede
estar cien veces legalizado y bendecido por la iglesia, pero será de falsedad y
una mentira, ya que habrá solamente un acoplamiento de cuerpos. Para los
neófitos, explicare que el doble etérico es un cuerpo de materia sutil que
existe en forma invisible y que va indisolublemente ligado al cuerpo físico,
siendo su exacta replica. Todas las alteraciones que se producen en el doble se
manifiesta inmediatamente en el cuerpo.
Todo lo sexual gira en torno a una cosa: el
magnetismo etérico. En todo contacto sexual hay un gran intercambio de
magnetismo entre el hombre y la mujer. Esta vibración magnética influye
poderosamente en la felicidad o desgracia del individuo. Una persona que tiene
una vibración magnética de mala suerte, pesimismo, desgracia e infelicidad, la
transmitirá en el momento de la unión.
El magnetismo es lo que produce la atracción
sexual y el “enamoramiento”, y esto es lo que representa el
símbolo de Eros o Cupido. Es causa de esto que muchos supuestos enamoramientos
terminan en forma repentina, al producirse la descarga magnética, ya que el
amor en su vulgar manifestación es solamente una embriaguez o saturación de
magnetismo etérico. Por supuesto que esto no es el verdadero amor, sino
solamente una condensación magnética.
En el terreno de la atracción amorosa,
mientras mas magnetismo posea una mujer más atraerá al sexo opuesto, aunque su
físico sea poco agraciado. Lo que se ha llamado “sex-appeal” es
el poder atractivo del magnetismo que se manifiesta en una forma invisible e
impalpable. Es corriente ver mujeres muy bellas que no tienen poder atractivo
sobre el hombre por carecer de magnetismo etérico sexual.
Hay personas que por herencia, por llevar
una vida sana, y por disfrutar mucho autodominio, son grandes acumuladores de
magnetismo, son verdaderos imanes naturales con poderes atractivos, tanto en lo
económico como en lo sentimental.
Hay mujeres, en cambio, que viven siempre
huérfanas de amor, a pesar de ser agraciadas físicamente, por que les falta el
poder magnético atractivo. Si llegan a contraer matrimonio no son capaces de
retener al hombre por mucho tiempo y este termina abandonándolas.
Voy a dar aquí algunas claves para que
tanto hombres como mujeres puedan formarse un caudal de energía
electromagnética que les ayude a triunfar en la vida.
El poder magnético sexual se pierde por
tres causes principales que es necesario eliminar a fin de que se produzca una
gradual acumulación. Estos causes son: emociones negativas, deseos
desenfrenados, y estados imaginativos negativos.
Existe una estrecha relación entre el
estado emocional y el instintivo. Una mujer que atraviesa por una crisis de
celos, por ejemplo, esta derrochando su magnetismo en forma desmedida, con lo
cual pierde su atractivo ante el hombre y se envejece prematuramente, porque la
vida se esta yendo de ella. La mujer celosa, irritable y dominante, expulsa
energía sexual a través del corazón, quedando gradualmente vacía de atractivos.
Para que una mujer pueda atraer
poderosamente a los hombres debe conseguir antes que nada un gran dominio sobre
los sentimientos, a fin de que el corazón no disperse el magnetismo producido y
acumulado por el sexo. Una vez alcanzado el dominio sobre su ser anímico, debe
alcanzar control sobre su ser instintivo y su imaginación. Logrado esto, tendrá
todo al alcance de la mano. El hombre, por el contrario, debe dedicar
preferentemente atención a la educación y dominio de su aspecto sexual, que es
su punto débil o lado flaco.
En la educación de los deseos encontramos
también una gran fuente de energía. Si una persona rehúsa la satisfacción de su
deseo en forma transitoria y logra mantener viva esa corriente de fuerza
consigue con esto aumentar su caudal de energía magnética. Ilustrare esto con
un ejemplo: un sujeto recibe una buena noticia. Su primer impulso es correr a
contársela a sus amigos y familiares. Si pospone concientemente este deseo
durante algunos días, acumulara cierta cantidad de magnetismo.
Imaginativamente, es necesario lograr
cierto estado de control que elimine los cuadros negativos y morbosos, dando
cabida solamente al optimismo y la alegría.
El hombre que desea atraer a una mujer debe
ser sincero, galante, comprensivo, fuerte pero sensible, masculino y viril.
Debe tener una mente poderosa y despierta, ya que si en la mujer la belleza
esta en el físico y en el alma, en el hombre esta en su inteligencia. Mientras
más inteligente es un hombre, mas bello aparece a los ojos de la mujer.
La mujer busca antes que nada apoyarse en
el hombre en todo sentido, por lo tanto él debe estar presto a suministrarle la
fuerza de la cual ella carece. El hombre y la mujer encarnan los dos grandes
principios de fuerza y belleza.
La
mujer que quiera atraer y retener a un hombre debe desarrollar las siguientes
cualidades: profunda feminidad, dulzura, comprensión y belleza del alma. Debe
ser esposa, amante, amiga, hermana y madre. En ningún momento debe sentirse el
hombre atado a su compañera privado de libertad.
La clave de la felicidad en las parejas reside
en la tolerancia mutua, estando más dispuesto a dar que a recibir.
Sin
embargo, a fin de que pueda existir una perfecta armonía sexual en una pareja,
es necesario borrar o eliminar todas aquellas heridas instintivas y anímicas
que han recibido en el transcurso de sus vidas. Estas son las que causan el
mayor porcentaje de fracasos matrimoniales. Es corriente, por ejemplo, ver al
hombre que ha sido muy mimado por su madre en la niñez, buscar una mujer que
asuma dicho papel, a la que exige las mismas atenciones que la madre le dio.
También es común el caso de la mujer que busca un substituto del padre. En esto
influye mucho la primera experiencia sexual, que es la que marca el rumbo de la
futura vida. El hombre que se ha iniciado con una prostituta, por ejemplo,
buscara al contraer matrimonio una mujer equivalente a las vendedoras de amor.
Si en el hombre es importante la primera
unión sexual, en la mujer marca esta primera comunión el verdadero y decisivo
rumbo que seguirá su vida posteriormente, marca su felicidad o desgracia, ya
que la mujer en estado virginal es semejante a una pagina en blanco que
estuviera esperando ser escrita.
Un caso muy común es aquel en que la mujer
ha llagado muy ilusionada a la noche de bodas, pero que ha sido brutalmente
poseída por un hombre instintivo y pasional, lo cual ha creado en ella una
profunda aversión subconsciente al hombre. Si posteriormente busca la felicidad
con otro, surgirá siempre el fantasma de su primera experiencia, que puede
llegar a provocarle una completa frigidez.
Otra desviación de la libido muy
frecuentemente en la mujer es el autoerotismo, cuando busca excitarse a si
misma por medio de imágenes eróticas de celos para multiplicar el placer en el
acto sexual. Lo mismo busca aquella que provoca riñas para entregarse al hombre
en el momento supremo y pasar bruscamente al deleita amoroso.
Todos estos refinamientos o complejos
sexuales deben ser borrados del subconsciente por una higiene mental adecuada y
por medio de una rígida auto-disciplina. Cuando la voluntad no sea capaz de
conseguir esto, debe someterse el afectado a la influencia de una persona que
sepa cómo borrar estas impresiones de sus neuronas cerebrales, lo que en casos
difíciles puede lograrlo solamente un psiquiatra iniciado en el gran misterio
de la mente.
Las imágenes eróticas de una mujer influye
de tal modo en su compañero que este puede llegar a engañarla si la mujer lo
imagina, ya que le traspasa su vibración imaginativa, obligándole a actuar así.
Una vez desaparecidas todas las grabaciones
negativas, se produce una unión natural, sana y equilibrada, que es la única
que lleva a la armonía y ala felicidad.
Otro caso que debo citar por la importancia
que reviste es el de la mujer masculina.
La masculinización se produce en una mujer
cuando ésta se une a un hombre débil de carácter y ella es fuerte y dominadora.
Poco a poco se va haciendo más activa y masculina y el hombre más tímido y
opacado, ya que ella le va absorbiendo todo el magnetismo masculino, dejándolo
solamente con magnetismo pasivo o femenino. Lo masculino que esta mujer absorbe
va desarrollando en ella marcadas características masculinas: fuerza, poder y
dominio, agresividad, impulsividad, don de mando, audacia y decisión, y el hombre
se va haciendo cada vez mas femenino, hasta que llega el momento en que es
incapaz de tomar decisiones y le entrega totalmente las riendas del hogar a la
mujer. Si este matrimonio tiene hijos varones, también serán ellos victimas de
este torbellino de absorción en que se ha transformado esta mujer y caerán
totalmente bajo su influjo, acusando marcadas características femeninas, ya que
su magnetismo masculino ha sido tomado por la madre. Esta absorción puede
llegar a conducir a estos niños a la inversión sexual.
Ni el hombre ni la mujer se dan cuenta de
que exhiben en su carácter ciertos rasgos pertenecientes al sexo opuesto. El
hombre, por ejemplo, muestra los siguientes aspectos que deberían ser
privativos de la mujer: celos, indecisión, miedo, volubilidad, pasividad e
histeria, por citar alguno; la mujer, ansias de dominar al hombre, deseando
transformarlo y poseerlo.
Todo esto oculta un gran secreto de los
muchos relativos al magnetismo, y este secreto es que tanto el hombre como la
mujer tienen un cierto porcentaje del sexo opuesto.
Los verdaderos y sinceros estudiantes
sabrán comprender este arcano en toda su magnitud.
El correcto empleo del sexo es la base del
desarrollo espiritual oculto. Causa lástima ver a todos aquellos aprendices de
ocultistas que creen que basta cantar manstrams, hacer respiraciones yogas o
entonar plegarias al altísimo para alcanzar la iluminación. Es sensible
igualmente ver a aquellos que buscan el desarrollo a través de ciertas
tradiciones hindúes que imponen el celibato a los hombres como medio de
alcanzar su puestos poderes mágicos, terminando muchos de ellos por feminizarse
o invertirse por haberse despolarizado magnéticamente.
Prosiguiendo con el tema de lo sexual, es
necesario denunciar el crimen que se comete contra las criaturas durante el
periodo de embarazo de la mujer, ya que esta continua teniendo relaciones
sexuales con su marido después de haber quedado encinta.
Aquel ser que esta dentro de la madre
recibe en ese momento una fuerte corriente de energía sexual que queda
profundamente gravada en su frágil naturaleza, provocando después de su
nacimiento un despertar sexual prematuro y toda clase de desequilibrios
emocionales, como asimismo la inversión sexual.
En este delicado periodo, la mujer debería
abstenerse de todo tipo de emociones fuertes, de disgustos y malos ratos, y
alejarse de ambientes depresivos.
Es lamentable que el hombre no haya
estudiado a fondo el arte de mejorar su propia especie, dedicándose en cambio a
perfeccionar algunas razas de animales.
Para terminar este capitulo daremos la clave
del magnetismo sexual:
El hombre es el activo, aquello que
da, aquello que busca y necesita estar dando continuamente.
La mujer es lo pasivo que busca
continuamente absorberlo o tomarlo todo dentro de ella para concebirlo.
El es el creador y ella la coaguladora.
Estas dos fuerzas dan origen a una tercera
que es el hijo.
De la unidad nace el Binario y
posteriormente el Ternario
El binario para alcanzar la perfección debe
convertirse en Unidad.
Estudiando el magnetismo activo y pasivo se llegara
a comprender el verdadero sentido de la unión entre hombre y mujer.
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