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El Amor y la Entrega Asimétrica La ComunicaciónPuede que con mucha, muchísima suerte, en tu caso, ambos os comuniquéis, de forma natural, en el mismo código, ¡enhorabuena! por tan improbable circunstancia. Lo normal es que tu esperes oír de tu pareja una palabra que te indique algo, y que te quedes esperando pues el ya te lo ha hecho saber, pero que no lo ha hecho con una palabra como tu esperabas, sino con una acción o con un gesto. Algo perfectamente válido para él pues es su forma de responder, pero que de hecho, ni siquiera existió para tí que esperabas la palabra como respuesta. Parece la descripción de una pelea infantil, sin embargo, según los especialistas en comunicación interpersonal, es la descripción de la tragedia de la humanidad, y decimos algo tan enorme, porque por su magnitud y consecuencias verdaderamente así deberíamos considerarlo. La palabra concha no significa lo mismo para una persona española que para una argentina, imagínese que en la práctica, las posibilidades de comunicación entre la mayoría de las parejas, es la misma que si una hablará en chino mandarín y la otra en indio navajo. Y lo peor es que no tenemos conciencia de ello, por lo cual no nos esforzamos en aprender el idioma del otro. Le suena la frase, tras una discusión de pareja o entre madre y adolescente: ¡Es que tú no me entiendes! La vida en pareja se parece a las películas españolas previas al destape, que tenían que rodarse dos veces, pues se hacían dos versiones. De la misma manera, parece que cada miembro de la pareja está viviendo una versión diferente de los hechos y las conversaciones que tienen lugar entre ellos; que normalmente empiezan a ser divergentes tan pronto pasa la ceguera mutua propia del enamoramiento. Se tiende a olvidar las razones que los unió, lo que veían como divertidas particularidades se convierten en insoportables manías. La naturalidad se convierte en vulgaridad, la sofisticación en afectación y esnobismo, etc. Y lo peor viene cuando además se invita a los pases de tu vida a los padres, hermanos, cuñados y amigos; cada uno de los cuales aporta su particulares punto de vista, su versión e interpretación de los hechos y de los dichos. Así llegamos a un número enorme de versiones y de realidades que resultan incompaginables con el paso del tiempo. Es como si a la vida en pareja se entrara en un laberinto unidos y con sendas cintas tapando los ojos, se caminara de la mano hasta llegar a sentirse incómodos y soltarse; y se terminara por caminar por diferentes pasillos hasta salir por diferentes salidas; por las antípodas de un mismo mundo que habíamos compartido pero que se nos representaba tan distinto a cada uno, pues las visiones fueron divergentes, como los caminos. La Estrategia Del DelfínDesde el punto de vista de la comunicación eficaz, usted puede ser carpa, tiburón o delfín. La carpa sigue la ley de la menor resistencia. Es prácticamente ciega. Quien vive como una carpa (y realmente hay muchas personas con esas características) no está al corriente de lo que sucede. Está desconectada de la realidad. No le gusta autoafirmarse. Tiene miedo de decir ¨no¨. Y lo que piensa de su vida cotidiana es esto: “El Universo es un lugar donde reina la escasez. No jugaré porque no voy a ganar”... Si juego, perderé, sé que no ganaré”. La carpa no ve ni a corto ni a largo plazo, se sacrifica durante toda su existencia. Todas las víctimas del mundo lo son. El tiburón, por su parte, consigue ver a corto plazo, pero ignora las consecuencias a largo plazo. Siempre quiere sacar ventajas sobre los otros. Juega al juego del ganar - perder. No tiene confianza en sí mismo ni en los demás, y no inspira confianza a nadie. En su vida cotidiana piensa en un modo semejante a la carpa. “El Universo es un lugar de escasez, no hay suficiente para todos. Por lo tanto, yo lograré lo mío, cueste lo que cueste.¨ Existe una tercera manera de vivir y comunicarse con el mundo. Es una alternativa que sólo tienen las personas ricas de espíritu que se encuentran más allá de la preocupación por la mera supervivencia, y significa un cambio de paradigma. Es la estrategia del delfín, que cultiva la confianza en todos los sentidos: en sí mismo, en los demás y en el Universo entero. Juega el juego del ganar - ganar. Y sabe hacer más con menos. Vive a largo plazo, y al mismo tiempo vive atento al presente. El delfín piensa del siguiente modo: “El Universo es en potencia un lugar abundante, hay de todo para todos. Para que yo gane, nadie necesita perder, a no ser que insista en ello, y entonces es su problema”. ResilienciaEs la capacidad de sobrevivir –volver a empezar a vivir nuevamente- después de sufrir un trauma infantil y juvenil, valiéndose de una especia de “reserva” biopsíquica que les permite sacar fuerzas de flaqueza y esto es posible, sobre todo, si el entorno social está dispuesto a ayudarles. Es decir que en contra de la mayoría de las creencias y teoría aún en boga, los traumas infantiles, sus efectos no tienen que ser irreversibles. Cuando tu misma lo has padecido, es necesario actuar para reconocerlo, redefinirlo, resolverlo; algo que llevará más esfuerzo que el aparentemente aquí enunciado, pero hay herramientas que podremos a tu disposición para lograrlo, no sin esfuerzo de tu parte. Por otra parte el planteamiento sobre tu maternidad o el aprendizaje de la mejor forma de educar, desarrollar y dar forma a la vida de tus hijos, también requieren aprendizajes para cada etapa evolutiva tanto tuya como de cada uno de tus hijos. De la misma forma hay traumas con origen infantil o juvenil, inseguridades, miedos, limitaciones sobrevenidas que podrás superar en su debido momento en la forma de relacionarte con tu pareja, si la tienes, o con el sexo complementario y que reconocemos diferenciado. Además de entender los padecimientos de su propia individualidad. Disponer de un manual de instrucciones y manejo de comunicación y relaciones, pasando por el desarrollo del autocontrol y tu propia autoconciencia. Actuar de cara a la GaleríaEs muy pernicioso vivir sólo de apariencias, juzgar tus propios actos, tus logros, según los vean otros a tu alrededor, que te envidien tus conocidas tu vida, aunque tu sientas que no es nada envidiable. Centrarse en conseguir cosas materiales, visibles a los ojos de los demás es un síntoma de una cierta pobreza de espíritu, de falta de autoestima o de seguridad en los propios principios de lo que es realmente valioso para ti misma. Al final, a la única persona que no conseguirás engañar con las apariencias externas es la ti misma, y eso te hará sentirte mucho peor aún, pues además de con conseguir lo que verdaderamente deseas, no puedes culpar de ello a otros. Hay una diferencia enorme en estar supeditada a lo que es socialmente deseable que estar motivada por lo personalmente deseado. EgoístaEgoísmo, sacar ventaja de los demás. Hay muchas formas de experimentar el sentimiento de culpa, una muy normal es que al actuar según tu naturaleza, la humana, en la que nada influye el género, más tarde tu “educación” te haga sentir tu maldad por ponerte tú primera en la lista de receptores, ya que como decimos ese sentido de culpabilidad no es natural, no se da en todas las culturas anteriores o diferentes. Amar al prójimo como a ti misma, es la forma más sencilla de entender que no debes dar más a los demás de lo que a ti misma, por eso el amor a los demás han de ser secundarias y sólo en la medida de lo que para ti misma hallas hecho primeramente. El amor propio, el amor por si misma, es tratar primero de ser tu feliz, es imprescindible para luego estar en condiciones de darte y amar a los demás, según un orden de prioridades en el que sin lugar a dudas tu has de ser primera y máxima receptora de tu atención. De la misma manera deberás ser tratada tú en calidad de prójima de tus seres más cercanos e importantes, si es que tú lo eres en la misma proporción. Entiende que en su caso, ellos sean primero y nunca menos que tú misma, pero que luego tú seas relativamente importante. Siempre he pensado que quien desea recibir cartas ha de estar dispuesta a escribirlas primero o al menos a contestarlas prontamente. Recuerdos y OlvidosEn ocasiones el olor de una pastilla de jabón (u otra sustancia hogareña) nos devuelve un recuerdo vívido de nuestra infancia, algo que existió, no lo olvidó nuestro subconsciente, pero nuestra memoria lo había postergado. Cuando esto ocurre podemos calcular ¿cuántos otros recuerdos están agazapados voluntariamente en la profundidad del subconsciente? Quizá adentrarnos en este mundo tan próximo, tan íntimo y tan desconocido es la asignatura pendiente que podemos enfrentar con mayor ilusión y aprovechamiento. Para materializar los pensamientos, los recuerdos, las vivencias, para darles mayor carácter de realidad y de utilidad es imprescindible grabarlos de forma más indeleble en ciertas regiones cerebrales, y eso lo conseguimos de distintas maneras, unas más complicadas que otras. Quizá la más complicada sea la fijación de unos elementos sensoriales que complementen la vivencia, los olores, colores, tonos de sonidos, colores, intensidades de iluminación, etc. Elementos que cada uno por si mismos pueden actuar como desencadenantes de la recuperación futura de los recuerdos encadenados. Aunque la más fácil y por tanto la más útil de las formas de fijación en la descripción mediante lenguaje escrito de la experiencia vivida para ser fijada en el recuerdo de forma más intensa. Reconocer lo que pensamos a través del esfuerzo por describirlo hace que tome cuerpo dichos pensamientos, algo muy útil para que al final nos aproveche el acto de pensamiento y meditación; es como reafirmar la importancia que le damos a la labor de nuestro subconsciente, que se ve así pagado y valorado en sus aportaciones, lo que le anima a seguir guiándonos en el futuro con muchas nuevas aportaciones. Sentimiento de Culpa FemeninoA veces una mujer elige a su favor y en contra del gusto o los intereses de su pareja, entonces, en la cultura judeocristiana sobreviene el muy arraigado sentimiento de culpa. Se ha presentado una elección, o él o yo, y te has elegido a ti. En lo más profundo de tu corazón y de tu mente sientes el estigma, junto a los más perturbadores recuerdos reafirmantes de tu infancia, acerca de la imagen de la mujer ideal bíblica, poniendo la otra mejilla, sin necesidades ni deseos propios, sólo como útero procreador de hijos, varones a ser posible. Que ha de mostrarse comprensiva si su pareja la pega, pues algo habrá hecho ella para merecerlo. Cuando él enferma ella le cuida solícitamente, no así al contrario. Cocina, arregla la casa y compra comida y todo lo necesario para hacer cómoda la vida a su pareja y su prole; capaz de todo menos de cuidarse a si misma. Que debe correr donde su pareja desee marchar renunciando a sus deseos y necesidades. Bien tu has elegido saltarte el código, pero no te librarás del estigma del sentimiento de culpa, ese lo llevar grabado muy dentro de ti a sangre y fuego, de forma indeleble; eres libre pero al precio de ser mala mujer. El Amor y la Entrega AsimétricaDarlo todo, ofrecerlo y abandonarse, en cualquier relación, por lo general genera suspicacia y prevención, cuando no disminución del interés por nuestra pareja; por lo general esta vieja historia entre hombres y mujeres siguen un trillado guión de deseos e intereses exacerbados por lo inexpugnable de la ciudadela femenina, que una vez sucumbe, pierde casi todo el encanto del misterio prohibido. Esto lo han sufrido y aprendido las mujeres durante siglos, y algunas han adoptado este patrón masculino de comportamiento y han invertido los términos. El resultado es el mismo, la pérdida del interés y el desencuentro, porque cuando uno sube el otro baja y está de vuelta. El dinero no hace la felicidad pero la dependencia del dinero de tus padres, o de tu pareja, suele hacernos sentirnos involuntariamente sojuzgados. Aunque no deseáramos independizarnos, sabemos que estamos necesariamente atados a ellos y eso mortifica y hace que nos sintamos más inseguras e incapaces, cuando en la realidad nuestra capacidad casi no conoce límites. Ha veces en estas situaciones sentimos la imposibilidad de tener una vida propia, y en estos caso, no importa lo mal que seamos tratadas, nos falta el valor para dejarlo todo y ser libres. El dinero es una cadena que sirve para atraparnos demasiadas veces. Aptitud vs ActitudesLas siguientes 10 cualidades hacen a una persona ganadora, feliz y satisfecha. Patrick O'Dooley es un gran conferenciante en materia de motivación, se dirige a cientos de audiencias por año. En un momento dado de sus intervenciones les pide a los asistentes que le digan las palabras que emplean para describir a un "ganador". Se dirige a una pizarra a medida que el público le va diciendo las palabras que asocian con un ganador y él anota las primeras diez. A lo largo de los años, O´Dooley ha conservado estas listas de las 10 cualidades más resaltantes de un ganador y. recientemente, las reunió en una lista en orden de frecuencia. 1. Actitud positiva. 2. Entusiasmo 3. Determinación 4. Motivación 5. Confianza 6. Optimismo 7. Dedicación 8. Alegría 9. Capacidad de escuchar. 10. Paciencia. La utilidad de esta lista radica en lo que dice, y en lo que omite. Por ejemplo, observe que ninguna de estas cualidades superiores de un ganador esta relacionada con la capacidad física o mental. Como O'Dooley señala, esto indica que cualquier persona en el mundo puede ser un ganador, puesto que ganar depende más de la actitud que de la aptitud. La persona determina si será un ganador o no en su vida, independientemente de sus habilidades innatas. Al escribir la lista de las cualidades de un ganador que el público le va diciendo, O'Dooley siempre escribe mal una de las palabras, y alguien se lo indica. Entonces, O'Dooley revela que es disléxico y que, a menudo, invertía las letras al leer o escribir cuando estaba en la escuela. Sus maestros pensaban que tenía una aptitud baja, por lo que O'Dooley desarrollo lo que podía controlar, es decir, su actitud, él ha logrado mucho más de lo que podía obtener como un simple deletreador perfecto con una actitud pobre. Para explicar esto de otra manera, O'Dooley también sugiere a los asistentes que se imaginen que algunos de ellos vuelvan a nacer como una barra de hierro bruto de 8 kilos (con un valor de aproximadamente de 5,00 €) y otros como barras de oro de 8 kilos (con un valor de aproximadamente 50.000 €). Las barras de oro son mucho más valiosas que las barras de hierro. Sin embargo, si las personas de oro son complacientes, y las personas de hierro trabajan en si mismas y se transforman, por ejemplo, en resortes de reloj, pueden pasar de un valor de $5,00 a cientos de miles de dólares aprovechando al máximo lo que son. Aun cuando no podamos cambiar en mucho nuestra "materia prima", O'Dodley señala que el "proceso de refinamiento es algo que si podemos controlar” Fuente: Patrick O'Dooley, Fliqht Plan for livinq: The Art of Self Encouragement. Sugerencia: No considere el potencial en términos de aptitudes físicas o mentales- es la actitud lo que marca la diferencia.
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