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La Belleza


Con los años el rostro del hombre se construye y el de la mujer se destruye. Goethe

Sobre la belleza, y en general las llamadas armas de mujer, por lo general son utilizadas contra sus congéneres, otras mujeres, algo que al final, en la mayoría de los casos, va en perjuicio de si mismas a título individual.

Las mujeres que se esclavizan por su aspecto se autodeterminan, le ponen fecha de caducidad a su autovaloración y su autoestima; algo que con el paso del tiempo y los estragos que sufre de forma imparable su físico, tiende a afectarlas y a disminuir, en la medida que resultan cada vez menos atractivas, pues su atractivo se basaba casi exclusivamente en lo físico y lo estético.

Felicidad, salud y ejercicio son términos que muy bien pueden ir unidos de forma armónica, pero sin que el último tenga una finalidad que mine la salud física ni emocional. No puede encontrarse soluciones a la baja auto valoración de una mujer, algo que no debería depender de juicios externos ni internos equivocados. Hay que gustarse a si misma y mejorarse en lo que en cada momento es razonable y saludable, de otro modo no sería factible ser feliz de una forma mas o menos estable y continuada.

España es el país de la UE, y uno de los primeros del mundo, con mayor apego a la cirugía plástica, y eso es sólo un síntoma de las carencias y necesidades de la mujer en España. Cada día casi mil personas pasan por el quirófano, gastando mil millones de euros cuando en Sanidad gastamos tres mil. En todos los casos, la necesidad de cirugía ¿es más emocional que física? Aunque como casi todo en la vida, esto puede tener una lectura positiva, lo planteamos porque a su vez España también ostenta otro record, somos uno de los países europeos con mayor consumo de antidepresivos, mayoritariamente ingeridos por mujeres, y esto, creemos que resiste menos cualquier intento de una lectura positiva, pues trata de maquillar un alto grado de insatisfacción e infelicidad.

Las tiendas de cosmética y las secciones especializadas de los grandes almacenes ocupan un espacio privilegiado y enorme en relación a otras necesidades como son el vestido o la alimentación[1], hay miles y miles de productos de belleza y un gasto que supera los 600 € por habitante y año ... ¿Cuantas veces pensamos si verdad necesitamos todas esas cremas y afeites? ¿cuál es el beneficio de tanto gasto a juzgar por los resultados? ¿logramos ser más felices de forma frecuente gracias a nuestros esfuerzos? si dedicáramos tanto tiempo y dinero a mejorarnos en otros aspectos más satisfactorios y que dependan de nosotras en su valoración final... si somos nosotras, nuestra voluntad o la de otras personas, las que nos obligan a tantos esfuerzos para retener la belleza física....en una batalla constante que sabemos perdida de antemano.

Sobre la propia Imagen Física


Que las mujeres casi nunca están satisfechas de si mismas en este aspecto es público y notorio, la ciencia adelanta que es una barbaridad.

Por ejemplo hoy en día se sabe que la anorexia está relacionada con una disminución del riego sanguíneo en cierta zona cerebrar relacionada con la visión, lo que parece que influye en la forma de verse al mirarse en un espejo de las mujeres, principalmente, que la sufren. ¿Piensas que estás gorda?, o lo más improbable, ¿piensas que estás flaca? ¿Crees que es imposible que le resultes atractiva a tu pareja, si es que la tienes? Que sepas que lo importante son las proporciones. Si tu cintura está entre un 67 y un 80 % de tu cadera, atraerás la atención de los hombres, ya que las curvas son lo esencial. Y no, no importa que tengas 5 o 10 kilos de más.[2]

Mi Vida Es Mía.- 2363 Mujeres Descubren su Intimidad a partir de sus Diarios Personales. Págs. 25 y 27

P 25

"Nuestra idea es que la mujer ha sido, es, en muchos sentidos, objeto de diversos dominios o invasiones que de algún modo la convierten en un ser okupado. Okupado por una fisiología que condiciona su forma de estar en el mundo; okupado por las servidumbres de un atractivo físico al que las mujeres dedican, si pueden, cientos de horas de su tiempo vital;"

P 27

Todas las mujeres se muestran muchísimo más sensibles que los hombres a considerar su apariencia física, a mirarse ante el espejo, a insinuar en la escritura su grado de belleza o su falta de atractivo, sus kilos de más -«soy bastante gruesa y no demasiado guapa. La única virtud, mis hoyuelos» (2096)-, los esfuerzos para estar en forma, su vestido favorito (el que saben que nunca falla). Este protagonismo del cuerpo, y la escritura del cuerpo, se podría oponer a la escasa presen­cia que adquiere en los textos autobiográficos escritos por hombres: en ellos, el cuerpo es un tema ausente. Leemos sus diarios sin saber si el autor es grueso o delgado, si eso le preocupa, si se tiñe el pelo, o cuál es su indumentaria preferida. No sabemos cuándo se encuentra a gus­to con su cuerpo o en qué ocasión memorable sintió el mundo bajo los pies de su atractivo físico. Pero, en cambio, son cuestiones muy presentes en las autobiografías y diarios de mujeres. Y la explicación es compleja porque tiene que ver con varios factores. En primer lugar, su de­seo de sentirse a gusto con ellas mismas. La belleza es algo que importa mucho a las mujeres, y así se comprende que registren, por ejemplo, en sus diarios los cambios de imagen que llevan a cabo, datos de una metamorfosis quizá más profunda y que de algún modo debe permanecer. Una profesora, por ejemplo, de 25 años le escribe a su novio, que murió cuando estaban a punto de casarse:

«Te confieso que sigo mordiéndome las uñas. Es algo de lo que no me siento nada orgullosa; pero ahora ya no estás aquí para enfadarte conmigo. Creo que la idea repentina de ir al gimnasio me la voy a pensar. Es mi asignatura pendiente. Lo que sí he hecho es cortarme el pelo. He cambiado totalmente de imagen.» (349)

Los cambios de peinado..., la peluquería como refugio cuando se tiene un mal día, las cosas no van bien o se busca algo diferente. Pero también hay que subrayar la importancia de los ritos en el arreglo per­sonal, sobre todo si hay una cita de por medio. Es como un avance de la felicidad que se espera de inmediato y que la mujer saborea sensual­mente: exfoliantes, mascarillas, limpiezas de cutis, maquillaje, polvos faciales, corporales, ropa, accesorios, perfume...

Algunos diarios hacen referencia a la competencia femenina como un factor que las impide relajarse en su dedicación y cuidados a su aspecto físico. El problema de fondo lo clavó la escritora Virginia Woolf: «Las mujeres son duras con las mujeres. A las mujeres no les gustan las mujeres.» ¿Será verdad?

Eres lo que Comes.

Mann ist was mann isst. La guerra entre los sexos empezó con el macho hincando el diente en una manzana femenina”. Miedo a volar. Erika Jong

“Retrocedí para examinar mi cuerpo. ¿Dónde acababa mi cuerpo y empezaba el aire que le rodeaba? En alguna parte de un artículo sobre la imagen del cuerpo había leído que en momentos de tensión -o de éxtasis- perdemos los límites de nuestros cuerpos. Olvidamos que nos pertenecen. Era una sensación que había sentido a menudo y la reconocía como una parte significativa de mi pánico. También el dolor constante podía provocar aquello. Una pierna rota me había hecho perder contacto con los límites de mi cuerpo. Resultaba una paradoja: un gran dolor corporal y un gran placer corporal te hacía sentir como si te escurrieras de tu cuerpo.

Intenté examinar mi yo físico, hacer un inventario de manera que pudiera recordar quién era..., si se podía decir, en realidad, que mi cuerpo era mío.

Recordé una anécdota referida a Theodore Roethke solo en su casa vieja e inmensa, vistiéndose y desvistiéndose delante del espejo, examinando su desnudez en los intervalos de los ataques de composición. Tal vez la anécdota es apócrifa, pero me sonaba a cierta. El cuerpo de uno está íntimamente relacionado con lo que escribimos, a pesar de que la naturaleza precisa de la relación es sutil y nos cuesta años comprenderla. Algunos poetas altos y delgados escriben poemas bajos y gordos. Sin embargo, no es una sencilla ley de inversión. En cierto sentido, cada poema constituye un intento de extender los límites de nuestro cuerpo. Nuestro cuerpo se convierte en el paisaje, el horizon­te y, finalmente, el cosmos. Tal vez ésta sea la razón por la cual a veces me encuentre escribiendo desnuda.

Había perdido peso durante nuestro extraño viaje, pero aún estaba bastante gorda según los cánones de la moda; no obesa, sólo con cuatro kilos y medio de más para que me sentara bien un bikini. Pechos de tamaño medio, culo grande, ombligo hundido. Algunos hombres aseguraban que les gustaba mi cuerpo. Sabía (como uno sabe cosas que no acaba de creer) que me consideraban bonita y que algunos, incluso, consideraban atractivo mi culo grande, pero yo despreciaba cada gramo de más. Había sido una lucha eterna: aumentar peso, perderlo, volver a ganarlo con intereses. Cada gramo extra era una prueba de mi debilidad, desidia y autoindulgencia. Cada gramo extra probaba cuánta razón tenía despreciándome, qué vil y asquerosa era. La carne excesiva estaba relacionada con el sexo...: hasta aquí llegaban mis conocimientos. A los catorce, cuando me maté de hambre para llegar a perder casi veinte kilos, fue por sentimiento de culpabilidad debido al sexo. Incluso después de haber perdido todo aquel peso quería perder -y más-, y no me permitía ni beber agua. Quuería sentirme vacía.

Cuando los ataques de hambre vencían, me odiaba por mi indulgencia. Claramente era una fantasía de embarazo -como mi esposo el psico diría- o, tal vez, una fobia de embarazo. Mi inconsciente creía que al hacerle una paja a Steve me había dejado embarazada y me adelgaza­ba más y más para intentar convencerme de que no era así. O también podía ser que deseara estar embarazada, creyendo, de una manera primitiva, que todos los orificios del cuerpo eran uno, y temiendo que cualquier alimento que ingiriera sembraría mis intestinos como el semen, y crecería fruto dentro de mi cuerpo.

Salud

He aquí una lista de algunas actividades sencillas que están directamente relacionadas con nuestra salud y bienestar, conocerlas y saber cambiar fácilmente nuestros hábitos puede hacer la diferencia.

·         La Nutrición adecuada nos da mejor Calidad de Vida y más larga. Si te gusta comer comerás más si vives muchos más años. Por ejemplo, desayunar diariamente nos hace 1.1 años más jóvenes.

·         Vivir felizmente con una pareja también alarga nuestra existencia.

·         Tener amigos y frecuentarlos es mejor para la salud que vivir solos e incluso sin mascota.

·         Usar teléfonos móviles, ordenadores, etc. sin protección disminuye en 3.5 años la esperanza de vida.

·         La actividad sexual no sólo mejora la respiración y la circulación, sino que fortalece el corazón.

·         Saber usar cosas como la respiración, o el hilo dental puede ser la diferencia entre estar sano o enfermo.

·         Leer, estudiar y seguir preparándose intelectualmente, ser mentalmente activo, es una característica de las personas que siguen disfrutando la vida, incluso después de cumplir los 90 años.

·         Creer y participar de forma activa en algo trascendente, es altamente saludable. La fe da un sentido de esperanza y control a nuestras vidas; no importa quien sea tu Dios, tu creencia o tu causa.

·         La risa reduce la ansiedad, la tensión y el estrés.

·         Hacer ejercicio regularmente fortalece la salud mental y física y mantiene la circulación sanguínea en óptimas condiciones.

·         El descanso verdaderamente reparador es esencial para recargarse de energía cada noche.

La clave del envejecimiento saludable consiste en mantener activo el cerebro y vivir sanamente.

Mi Vida Es Mía.- 2363 Mujeres Descubren su Intimidad a partir de sus Diarios Personales. Págs. 33 y 34

P 33

Muchos de los relatos arrancan de muchachas inteligentes, estudiosas y sobre todo con un acusado sentido de la responsabilidad ante la vida. Quieren ser las mejores en todo lo que hacen o se les inculca de forma irresponsable esta necesidad de destacar. Un día algo se quiebra en su interior perfeccionista y exigente y empieza un proceso de autodestrucción: no pueden más, así de simple. A partir de ese momento una sola preocupación invade su mente: estar más delgadas que nadie. Y nunca tienen suficiente.

«Siempre he luchado por ser perfecta -escribe en forma de carta a una amiga una joven de 17 años que lleva meses ingresada en un hospital-, y como eso es imposible, pues ser lo mejor posible, la hija que todo padre desea, la mejor amiga de un montón de gente, el orgullo de los profesores... y así todo.» (873)

O: «Nadie hubiera sospechado que mi afán de perfección se iba a convertir en una amenaza para mi propia vida.» (1093)

P 34

Resulta enternecedor, hablando de madres, el relato de una joven, otra perfeccionista, que padece una anorexia a la que los médicos no encuentran paliativo. Ha vuelto a casa, es un saco de huesos y evoca una experiencia que es el origen de su curación:

«Una noche del mes de agosto, el calor sofocante me hacía dar vueltas en la cama y no había forma de dormir. Me levanté a beber un poco de agua pero un sollozo amortiguado me atrajo hacia el dormitorio de mi madre. Detrás de la puerta pude escucharla: mi madre lloraba en silencio, furtivamente, por mí.» (1007)

Y la autora del relato de pronto reacciona y comprende todo el dolor que está causando a su alrededor, se dirige a la cocina y saca de un armario un tarro de frutos secos. Le cuesta toda la noche engullir poco a poco unas cuantas almendras y pasas:

«Al levantarse mi madre me encontró en la cocina, sentada, comiendo. Nunca lo olvidaremos, ni ella ni yo.»

Cambiar los malos hábitos por otros mejores

La vida no sólo sucede. La vida consiste en elegir, y reaccionar ante cada situación. Si siempre elige mal, con frecuencia le ocurrirán desastres. Lo que elija todos los días determinará en última instancia si usted será rico o pobre, saludable o enfermizo, feliz o resignado. De cualquier forma, en la vida nunca se cierran por completo las puertas de las oportunidades.

“Primero hacemos nuestros hábitos, y luego nuestros hábitos nos hacen a nosotros” John Dryden

“Cualquier cosa que la mente pueda concebir y creer, la puede también lograr” Napoleón Hill

“Pueden los que piensan que pueden” Virgilio

“Si piensas que puedes o piensas que no puedes – estás en lo cierto.” Henry Ford

El principio del hábito es como un hilo invisible, pero cada vez que repetimos el acto, fortalecemos la hebra, agregándole otro filamento, hasta que se convierte en una gran cuerda que nos ata irrevocablemente –Pensamiento y Acto- Orison Swett Marden

“Somos lo que pensamos. Todo lo que somos surge de nuestros pensamientos. Con nuestros pensamientos hacemos nuestro mundo.” Buda

Las personas tenemos éxito en aquello que nos propongamos, gracias a los hábitos positivos ¡Las personas que no lo consiguen también tienen hábitos pero de signo contrario a lo que desean!

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[1] El producto que más invirtió en publicidad es el sector de la alimentación, seguido por los productos de belleza y los automóviles. Según un estudio de Sofres de marzo 2005

[2] Estudio de la Universidad de Cambridge con hombres de distintas nacionalidades, pues está grabado en su estructura cerebral, y lo interpretan como síntoma de fertilidad, salud  y capacidad procreadora.

 

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