SOCIEDAD DE LA VIDA DIVINA EN ESPAÑOL

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Charlas del libro "Un llamado a la liberación" de Swami Chidananda

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¿HAY UN SENTIDO DE URGENCIA EN VOSOTROS?


La vida del Espíritu, la vida de sadhana, la vida de contraponer los tesoros eternos a las tonterías perecederas, fue demostrada con claridad en la declaración de Jesús, el divino maestro de Medio Oriente, en la forma de pregunta: "Cuál es la ganancia si un hombre gana el mundo entero pero pierde su vida espiritual?" Esta fue una de las grandes preguntas a la que se enfrentó la entera humanidad de todos los tiempos. Esta pregunta sirve al hombre para medir las cosas.
Adi Sankaracharya de manera descriptiva, muestra la misma verdad en la última línea de cada verso de su Guru Paduka Stotra: "Podéis tener la riqueza del mundo entero, todo lo que deseéis, pero de qué sirve si vuestra mente entera y vuestro corazón no se encuentran completamente absorbidos en Dios y en seguir al maestro espiritual?
Esto sin dudas es algo que deberíamos considerar seriamente. ¿En qué estamos comprometidos? En tesoros eternos o en coleccionar frivolidades a medida que la vida pasa tan rápido como el fluir de un río? Gurudev lo dijo de esta manera: "La vida es corta, el tiempo vuela." Con cada inhalación y exhalación el período de vida de cada jivatman en este cuerpo terrestre se va deteriorando rápidamente.
Es debido a eso el llamado Upanishádico: uttishthata jagrata prapya varan nibodhata (Levántate, despierta, habiendo llegado los sabios logran la iluminación). Este llamado debe sonar en el oído de cada alma verdaderamente aspirante, de cada buscador verdadero, de cada sadhaka verdadero. Solo entonces es posible el logro, no en la indiferencia, no en pramada (en el descuido).
No faltan las amonestaciones. Santos, sabios, siddhas, mahapurushas, escrituras, srutis, smritis, puranas, en todos resuena este llamado. Todos nos llaman a ser precavidos; nos advierten: más rápido de lo que podamos imaginar, el tiempo pasa. "Dinamapi rajani sayam pratah sisiravasantau punarayatah; kalah kridati gacchatyayus tadapi na munchatyasavayuh (Día y noche, por la mañana y por la tarde, en otoño y primavera, estos vienen y van, una y otra vez. En tanto que el tiempo juega, nuestra vida se desvanece. A pesar de ello, el viento de los vanos deseos del hombre no cesa, continúa soplando insaciablemente)." Este sloka debería resonar en nuestro corazón una y otra vez.
Hace muchos años, para hacernos comprender con qué seriedad, con qué sentido de urgencia deberíamos emprender la práctica en la vida espiritual, Gurudev escribió: "Cuando nuestra casa está incendiándose, con qué coraje, sin pensar en nada entramos en ella para rescatar aquello que es más precioso." Y lo que nosotros tenemos que rescatar aquí es nuestro propio nija svarupa (verdadera naturaleza) de las garras del deseo y maya.
Estas grandes enseñanzas no deben echarse a perder. ¿Terminarán siendo meros gritos en el vacío? ¿Serán en vano? Serán en vano si nuestra mente se interesa tan solo en los pequeños y vanos placeres de los sentidos. En su Gitanjali, Rabindranath Tagore compara esto a niños jugando a orillas del mar de la vida, juntando conchillas, construyendo castillos de arena, y jamás pensando en las inestimables perlas que yacen en la profundidad. ¿Y qué sucederá al fin del día? Las conchillas serán abandonadas y los castillos de arena barridos por la marea.
Será vuestra vida de esta manera? Transcurriréis la vida entera puerilmente, infantilmente corriendo detrás de cosas sin valor? Considerad esto! ¡Responded! Cual es vuestra respuesta a la gran pregunta: "¿De que le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su vida espiritual?" ¿Cual es vuestra respuesta? ¿Estamos respondiendo?
Cuando alguien hace sonar la hora en el Bhajan Hall, ¿se estremece vuestro corazón? Una hora menos; mi vida se desvanece. ¿Escucháis las campanas, meditáis y reflexionáis sobre su significado? Tanto es nuestro pramada (descuido), tanta es nuestra preocupación por pequeñas cosas que no sabemos qué está sucediendo. No somos conscientes. No sabemos que los días pasan, que cada entrada de sol es un día que se fue y no vuelve.
Nuestra percepción es grosera, llena de tamas y rajas inútil. Es tan grosera que no percibimos lo que es correcto para nosotros. No percibimos la implicancia interior de las cosas. La vida nos elude, su significado se pierde. ¿Podría haber una mayor tragedia, una mayor pérdida, una mayor locura que perder esta dorada oportunidad, esta rara oportunidad que nos ofrece Dios? ¿A quien podemos culpar si desperdiciamos lo que Él nos da por correr tras pequeñas tonterías?
La vez que Jesús demostró ira fue cuando entró al templo y vio comerciantes ahí. Él los echó diciendo: "La casa de mi Padre es casa de oración, pero vosotros la habéis convertido en casa de ladrones." ¿Estáis haciendo eso con vuestro cuerpo-templo donde se encuentra vuestro Padre? ¿Estáis haciendo lo mismo, alejando de este templo móvil del Dios vivo todo lo que es sin valor?
¿Estáis haciendo eso? ¿Estáis haciendo esta limpieza? ¿Tenéis ese espíritu dentro de vosotros? Dios nos perdone si rechazamos el gran regalo que Él nos ha dado en su infinito amor y compasión. El remordimiento no nos servirá si permitimos que la vida pase sin comprender su valor, si no usamos este precioso regalo de Dios.
No permitamos que ese sea nuestro destino: vivir en la locura, con remordimientos al final. Por lo tanto, escuchad el llamado "Levantáos, despertad, lograd la iluminación." No existe otra manera de probar nuestro valor, nuestro temple, de probar de qué substancia estamos hechos. ¿Estamos hechos de acero o paja?
Si nos llamamos sadhakas, personas espirituales, si creemos verdaderamente que somos hijos de la Inmortalidad, amritasya putrah, debe ser esto probado con el hacer, con nuestra vida, no tan solo con la palabra.
La vida no se detiene, si sujetamos el tiempo por el mechón y lo utilizamos, es nuestro. Si no, no es nuestro; se terminó. La vida no es para que la desperdiciemos, para abandonarnos a sueños y tontas imaginaciones. Es algo que debe ser sujetado con ambas manos y utilizado.
Comprended esto con claridad. Solo entonces seréis constructores de un glorioso futuro. Solo entonces diseñaréis vuestro bienestar. ¡Que Dios os ayude! ¡Que la inspiración perenne de Gurudev os permita progresar hacia arriba, hacia Dios día a día!

Actualizada el martes 11 de junio de 2002

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