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Charla del 1ero. de Octubre de 1999
En la tradición monástica occidental, los
miembros del monasterio hacen tres votos:
voto de pobreza, voto de castidad, y voto
de obediencia. ¿Cuál es la razón por la que
se les piden estos tres votos, si a ellos
les interesa solo Dios y están preparados
para abandonar su vida mundana? La razón
es que abandonar la vida mundana y desear
a Dios no es suficiente. Debemos antes que
nada conocernos a nosotros mismos. Abandonar
el mundo puede o no ser esencial, pero disciplinarnos
a nosotros mismos, sí.
En muchos círculos hay un sentimiento que
todo lo que tenemos que hacer es querer suficientemente
a Dios y así llegaremos a Él. Esa no es la
enseñanza de la Sociedad de la Vida Divina
o de la tradición monástica occidental. Ellos
nos aseguran que si queremos a Dios, necesitamos
aspiración, pero esa aspiración debe ser
construida sobre la base de ser una buena
persona. Pero, más importante que eso es
construir sobre una vida de negación.
Nuestro ser natural quiere hacer lo que quiere
y cuando quiere. Le gusta que lo consideren
bien, tener confort físico y también disfruta
de las satisfacciones de los sentidos. Toda
nuestra conciencia puede encontrarse atrapada
en esas metas. Y a pesar que debido a nuestra
aspiración por Dios logramos ciertas experiencias,
incluso yoga, Swamiji dice que a menos que
hayamos construido una base apropiada, nuestro
yoga no será estable.
Después de todo, ¿cuál es el propósito de
la vida espiritual? ¿Es llegar a tener grandes
experiencias espirituales que vienen y van?
¿ O es transformar nuestra vida? Si miramos
a Gurudev como ejemplo e ideal, vemos un
ser humano que actuaba como Dios en la tierra.
Él no vivía en la cima de alguna montaña,
inalcanzable, él se encontraba en el valle
sirviendo al prójimo.
No se requiere de nosotros que entremos al
reino en tanto seamos meros seres humanos,
sí, seres humanos llenos del espíritu y conocimiento
de Dios, para que nuestras acciones y actitudes
sean transformadas con el toque divino.
Esto solo puede pasar si nuestra vida espiritual
se encuentra construida sobre una base de
ahimsa, satyam y brahmacharya (pobreza, castidad
y obediencia). La negación debe ser el núcleo.
El auto-control debe ser nuestra expresión.
Debemos encontrar lo Divino, adentro, dejar
que llene nuestro entero ser, para asi llegar
a expresarlo externamente.
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