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Charla del libro "Un llamado a la liberación"
de Swami Chidananda
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MORIR PARA VIVIR
Homenaje a la Realidad que se encuentra por
doquier, en todo momento, en toda Su plenitud-adentro
y afuera, arriba, abajo y alrededor de nosotros,
la Verdad una que mora sin cambio-que es
causa, origen y fuente de incontables millones
y billones de universos que se manifiestan
desde Su interior, existen dentro de Él y
son absorbidos nuevamente en Él.
Ese Ser no es ni Él, ni Ella, ni Ello. Nuestros
ancestros decían que ese Ser no es esto;
es Aquello. Y encontrando incluso una falla
al referirse a ese Ser, el gran Dakshinamurti
eligió no hablar.
¿Qué puede saber el río de la inmensurabilidad,
lo ilimitado, lo insondable del océano, hasta
que finalmente cesa de ser río y deviene
el océano. Solo entonces, cuando ha perdido
su condición de río, significa algo la inmensurabilidad,
lo ilimitado e insondable para aquello que
fue un río-significativo no como concepto,
sino como experiencia. La inmensurabilidad
se experimenta a sí misma como inmensurabilidad;
lo ilimitado se experimenta a sí mismo como
ilimitado, y lo insondable se experimenta
a si mismo como insondable.
Pues no hay otro que comunique la experiencia,
pues no hay río. "No lo sabía pero ahora
lo sé." Para declarar esto, no hay más
río. Es por eso que Gurudev solía citar esa
frase significativa: "Entonces seré
libre, cuando Yo cese de ser."
Cuando hayamos cesado de ser, no tiene sentido
explicación alguna ni decirlo a alguien,
pues no hay otro a quien decírselo. Tan solo
la siempre presente Realidad que se encuentra
presente por doquier en toda Su plenitud,
adentro y afuera, penetrando cada célula
de nuestro ser.
Sin embargo, mientras nos amemos mucho y
nos sintamos tremendamente importantes, seremos
esclavos de nosotros mismos, estaremos atados
a nosotros mismos, sufriremos y cargaremos
un gran peso. Es solo cuando estamos preparados
a entregarnos que se aligera la carga, que
desaparece la prisión. Solo entonces dejaremos
de ser esclavos, seremos libres. No sufriremos
más, estaremos en paz, sentiremos gozo.
Si algo estaba presente vibrantemente, vitalmente
en el corazón de Swami Sivananda, era, que
pudiéramos romper las cadenas de la ilusión
a la que nos encontramos atados, pues somos
finitos e imperfectos, sufriendo, penando
y lamentándonos, llenos de agitación y problemas.
Él deseaba que pudiéramos superar la ilusión
y conocer y sentir la experiencia, que dentro
de nosotros se encuentra una luz escondida,
dentro nuestro se encuentra Dios escondido,
dentro nuestro se encuentra el Alma Inmortal,
dentro nuestro se encuentra un océano de
bienaventuranza, y una fuente de gozo.
Gurudev dijo: "Debéis dar muerte a este
pequeño 'yo'. Muere para vivir. Lleva una
vida divina." Pues el gran 'Yo' no tiene
problemas. Vuestro verdadero 'Yo' no tiene
problemas. Nija svarupa (vuestra propia y
verdadera naturaleza) es bienaventuranza.
Nija Svarupa es paz. Nija svarupa es la Luz
de luces que se encuentra más allá de toda
oscuridad. Es el pequeño "yo" lo
que este plano terrestre trae consigo e indica.
Siempre, sufre el pequeño 'yo': janma, mrityu,
jara, vyadhi, duhkha (nacimiento, muerte,
vejez, enfermedad y dolor).
Es por esa razón que Gurudev quería que lleváramos
una vida divina, lo cual implica naturalmente
llevar una vida de gozo, donde el ego ha
sido completamente eliminado, enterrado;
y brilláis con la refulgencia de vuestra
propia identidad. Cuando él canta, "Dentro
vuestro se encuentra Dios, dentro vuestro
se encuentra el Alma Inmortal, dentro vuestro
se encuentra un océano de bienaventuranza,
dentro vuestro se encuentra una fuente de
gozo. Debéis dar muerte a este pequeño 'yo'.
Muere para vivir. Lleva una vida divina,"
él quería decir que a menos que este pequeño
'yo' estuviera muerto, el llevar una vida
divina se encuentra lejos de vosotros.
Por lo tanto, para llevar una vida divina
es necesario prestar atención a este sadhana
que nos lleva más allá de este pequeño 'yo'
para llegar a ser el verdadero "Yo".
Es necesario despertar a la conciencia, que
a menos que os comprometáis a aniquilar el
falso ser, tal vez, todas las ideas de llevar
una vida divina serán tan solo una trivialidad,
una fantasmagoría. Pues ésta es la esencia:
Cuando yo estoy ahí, Yo no estoy ahí. Si
Yo debo estar ahí, yo debo desaparecer.
Kabir dijo: "Prem ki gali ati sankari,
isme do na samai (El camino del amor es muy
estrecho; no hay lugar para dos)."Un
solo Ser puede ocupar el sendero del amor
que lleva a la bienaventuranza que se encuentra
más allá del sufrimiento. Debemos entonces
despertar al hecho que es imposible llevar
una vida espiritual a menos que cesemos de
ser. Este es el mayor bien, la suprema bendición,
pues es tan solo cuando cesamos de ser que
SOMOS realmente. Si no cesamos de ser, no
SOMOS.
Dios me ayude, para que comparta con vosotros
esta luz, difícil de percibir, pues no es
luz terrena tan solo. Es una luz que brilla
cuando no hay otra luz, cuando hay oscuridad.
En la oscuridad, la única luz que brilla
es una conciencia despierta que no ilumina
nada afuera, mas ilumina nuestro propio Ser,
ilumina el interior.
Podéis estar rodeados de densa oscuridad,
mas brillaréis dentro si os habéis despertado
a esta luz que ve claramente que la verdad
en lo que respecta al camino hacia la bienaventuranza
yace a través del no-ser-debido al cual es
experimentado el verdadero Ser que se encuentra
ahí eternamente. En no-ser puede ser conocido
el Ser. Y en tanto no hayáis reconocido esto
y abrazado al no-ser, en tanto que no hayáis
decidido aniquilar el pequeño 'yo', el Ser
continuará desconocido.
Por lo tanto, que el supremo, eterno, radiante
Brahman y amado y reverenciado Maestro Santo
nos bendiga para que reconozcamos la necesidad,
la importancia, la indispensable necesidad
de despertar esta Luz en nuestro interior,
que disipa la oscuridad del pequeño 'yo',
prolífica fuente de todo problema, sufrimiento
y aflicciones. Que ellos nos bendigan y derramen
su gracia sobre nosotros para que surja la
Luz Divina interior y haga de nosotros centros
de esa gran Luz de luces que se encuentra
más allá de toda oscuridad.
"Yo soy la Luz. La Luz se
encuentra
en mi interior." El místico
no se detuvo
en estas dos líneas, añadió una
tercera y
muy importante: "Yo soy
la Luz."
¡Que todos tengamos la aspiración
y urgencia
para meditar esta gran verdad,
para reflexionar
profundamente y morar en esta
gran verdad
para así coronarnos de bendición,
no en un
futuro distante, sino hoy mismo,
en esta
hora, en este mismo momento!
La presencia de Gurudev no se
encuentra confinada
tan solo al Samadhi Hall, no
solo impregna
este sagrado ashram; vive y se
mueve en vosotros.
Lleváis con vosotros su presencia,
cuando
os adherís a la verdad. Lleváis
su presencia
cuando sois buenos, considerados
y compasivos.
Lleváis su presencia cuando os
rehusáis desviar
del camino de pureza. Lleváis
con vosotros
su presencia vibrante, dinámica,
esforzadamente,
cuando vivís vuestra vida de
manera divina
con determinación, intención
humilde, firme
resolución, seriedad y sinceridad.
Cuando tratáis de llevar una
manera divina,
de vivir vuestra vida en pensamiento,
palabra
y acción, estáis manifestando
a Gurudev,
sois centros vibrantes de lo
que el mundo
conoce como Swami Sivananda.
Llegáis a ser
lámparas en las que brilla su
luz; llegáis
a ser recipientes que contienen
las aguas
vivas de su espiritualidad, sus
sublimes
enseñanzas espirituales.
Por lo tanto, no confinéis a
Swami Sivananda
al Samadhi Hall. Haced de vosotros
un vehículo
de su viva presencia para que
a través de
vuestras vidas otros puedan despertar
e iluminarse-ellos
sienten su divina presencia a
través de vuestra
vida, y su vida también se diviniza.
Debéis
vivir entre este mundo de hombres
como una
vela que imparte luz a todas
aquellas personas
con las cuales Dios os pone en
contacto.
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