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Charlas del libro "Un llamado a la Liberación"
Se dice que sin la Divina Gracia
no es posible
la proximidad de una personalidad
espiritual,
ni su bendición activa en este
plano terreno.
Nuestras excepcionales y raras
circunstancias
de encontrarnos provistos de
un entorno ideal
y todo lo necesario y beneficioso
para nuestra
evolución espiritual nos da la
prueba de
ser afortunados recipientes de
la gracia
de Dios, y que la gracia de Dios
está presente
en abundancia en la vida de cada
uno de nosotros.
Si reconocemos esta verdad, nos
sentiremos
elevados; no habrá lugar para
la desesperación.
En esta Era de Hierro, en este mundo nuestro,
en la situación en la cual se encuentra hoy
la sociedad humana, nos daremos cuenta cuan
benditos somos al encontrarnos rodeados de
una atmósfera espiritual con la muy rara
bendición de estar en compañía de otros buscadores.
Todas estas cosas y más, las debemos a la
divina gracia, las bendiciones de los santos
y nuestro meritorio pasado.
Dadas estas circunstancias y estas facilidades,
si hacemos uso de todo nuestro tiempo y energía
y dirigimos nuestra atención hacia la Meta
Suprema, haremos de cada día un proceso ascendente
hacia la experiencia de Dios.
Por lo tanto, debemos llevar una vida espiritual,
una vida divina. Debemos ser esencialmente
un aspirante y sadhaka. No debemos tener
otra identidad. Debemos sentir en nuestra
conciencia subjetiva: "Soy un buscador
de la gran Realidad. Esa es la Verdad, esa
es mi verdadera identidad. Soy un buscador
y mi meta es la experiencia Divina, mi camino
es vivir divinamente."
Por ello, con la ayuda de Dios, fe absoluta
en las palabras de Gurudev y, sobre todo,
dominio sobre nuestro propio ser, nos debemos
sentir seguros de nuestra habilidad para
llegar a la Meta, con esfuerzo correcto.
Esa es la manera de reconocer la preciosa
naturaleza del regalo que hemoss recibido
de Dios.
Auto-conciencia en contraposición a Conciencia
del ego
¿Cuándo estáis sentados cerca
de Gurudev,
por qué oráis, qué le pedís a
la Divina Presencia,
próximos a la cual os encontráis?
¿Qué le
pedís a la Divinidad que se encuentra
siempre
dentro vuestro, ni distante ni
próxima, que
se encuentra siempre a vuestro
lado?
En la proximidad de Bhagavan Sri Krishna,
Arjuna preguntó: "sishyas te'ham sadhi
mam tvam prapannam (Yo soy Tu discípulo.
Instrúyeme pues he encontrado mi refugio
en Ti)." El Señor Krishna le dijo que
próximos a una divinidad iluminada debemos
rendirle culto, servirla y buscar saber,
ser un jijnasu. Un jijnasu es aquel que está
en busca de conocimiento.
La búsqueda de conocimiento surge cuando
Yo siento que mi presente conocimiento es
inadecuado, y, por lo tanto, deseo saber,
deseo perfeccionar mi conocimiento. Esta
sensación que mi conocimiento es inadecuado
puede surgir tan solo si nuestra naturaleza
es básicamente simple y humilde. Si hay autosuficiencia,
si la conciencia del ego es autosuficiente,
es un obstáculo para la búsqueda, es contrario
a tal ella..
Gurudev solía decir: "Si una persona
sedienta quiere beber del grifo, debe inclinarse.
Por lo tanto, si queréis tener conocimiento,
debéis aceptar vuestras insuficiencias, sed
humildes y atenuar vuestra autosuficiente
conciencia del ego." Se le dijo a Arjuna
que debía reverenciar a su maestro, servirlo,
y buscar saber, preguntando con humildad.
Este es el proceso para recibir conocimiento,
iluminación.
Conciencia egoísta es una cosa, auto-conciencia
es otra cosa. Auto-conciencia o conciencia
despierta es deseable. La conciencia egoísta
no es deseable; es un obstáculo. Debemos
distinguir entre ellas. Arjuna devino un
buscador cuando despertó su conciencia. Él
sabía que se encontraba en una situación
muy mala. Como príncipe al mando de un ejército,
tenía un deber, svadharma. Se dio cuenta
que se encontraba en un estado deplorable,
y en ese estado, consciente de su verdadera
condición psicológica, ruega al Señor Krishna:
"Muéstrame el camino, estoy confundido.
Maestro, no sé."
Esto es conciencia del ser. Él se dio cuenta
de su debilidad en un momento en que necesitaba
fortaleza. Se dio cuenta que su conocimiento
era inadecuado. Se dio cuenta que necesitaba
guía. Por lo tanto, tomó conciencia de ser
un discípulo.
La conciencia de discípulo es también un
cierto ego. Mas, no es asertivo ni conciencia
del ego rajásica. Es conciencia de nuestro
interior. Sin una conciencia del ego individualista,
se dio cuenta de una condición, de una necesidad.
Es así como en este estado de conciencia
pudo acercarse al Señor Krishna.
Los Upanishads dicen: "uttishthata,
levántate," y después dice: "jagrata,
despierta." ¿Por qué no dice, "jagrata,
uttishthata?" Porque uttishthata simboliza
el sacudimiento para eliminar tamas, y jagrata
significa estar despierto, atento, consciente-en
estado de sattva. Y al mismo comienzo del
Gita, el Señor Krishna dice a Arjuna: "kshudram
hridayadaurbalyam tyaktvottishtha parantapa
(Deshecha esta mezquina debilidad del corazón.
Levántate, oh terror de los enemigos). Por
lo tanto, Él repite el llamado Upanishádico
de uttishthata-levántate.
Al fin del Gita, Arjuna nos da la llave de
cual debería ser nuestra respuesta a este
llamado Upanishádico: "sthitosmi...karishye
vachanam tava (Estoy firme...actuaré de acuerdo
a Tu palabra)." Esa debería ser vuestra
respuesta. "He eliminado tamas. Ahora
me encuentro en un estado de jagriti, pues
he despertado a la verdad de las cosas. Me
encuentro ahora en un estado de conciencia
interior. Llevaré a cabo Tu palabra."
Así es como este estado interior de jagriti
es la llave para una vida espiritual exitosa-para
estar siempre en constante estado interior
de jagriti, de atención, sin importar donde
nos encontremos. Nos proporciona un cierto
estado mental: "Si soy consciente de
haber obtenido el estado elevado de un manava-un
animal pensante, racional-entonces basaré
mi vida en la razón, pensando antes de hacer
algo, y elegir aquello que es noble, bueno,
sreyas. Debo intentar ser un ser humano ideal
y no dar rienda suelta a los impulsos animales.
Debo dar a esta condición el más elevado
y mejor uso, para así beneficiar a la humanidad
y a mí mismo." Esta conciencia siente
urgencia de luchar por la perfección, urgencia
hacia lo ideal.
Esta conciencia no es egoísta. Es una conciencia
no-egoísta. Si, somos conscientes que somos
Brahmines, entonces, esta conciencia, si
está llena de sattva, no se degenerará en
superioridad de casta; mas, por el contrario,
os mantendrá siempre alertas y conscientes.
Os mantendrá sobre el camino correcto: "Soy
un Brahmin. Por lo tanto, no haré nada que
esté contra los ideales y dharma (deberes)
de un Brahmin." Es así como esta conciencia
nos conduce a la evolución, al progreso,
hacia el ideal, a elevarnos y mejorarnos
cada vez más, día a día.
Esta auto-conciencia, por lo tanto, no es
egoísmo. Es un ingrediente esencial para
el progreso. Es jagriti. Nos mantiene despiertos
adentro. Es una respuesta al llamado Upanishádico,
jagrata. Y esta conciencia que nos urge hacia
el ideal está acompañada de conocimiento
humilde. "Yo soy Brahmin, mas sé que
no soy un Brahmin perfecto. Hay mucho para
hacer. Yo tengo muchos defectos, muchas imperfecciones,
muchas debilidades que debo eliminar para
llegar a ser un verdadero Brahmin."
De la misma manera como con un aspirante
espiritual. Si nuestra auto-conciencia es
sattvica, somos también conscientes, "Soy
un aspirante espiritual, pero no un aspirante
ideal. Debo mejorar constantemente, día a
día." Esto es conciencia, porque es
sattvica, y está acompañada también de humildad.
Conciencia de nuestras imperfecciones, por
lo tanto, nos llena con una urgencia de luchar
para alcanzar mejores niveles de ser y hacer.
No estamos tocando la dimensión espiritual
más elevada de nuestra divinidad: ser conscientes
que somos divinos, conscientes de nuestro
divino destino. En cualquier lugar en donde
nos encontremos viviendo nuestra vida, la
conciencia en ese nivel es importante-conscientes
de ser estudiantes, buscadores, un grihasta,
un sannyasi, un discípulo. Todas estas conciencias,
incluso a un nivel menor de vida, son deseables.
De hecho, son estados preliminares de conciencia
que pueden llevarnos a despertar en una dimensión
más elevada, un plano más elevado de nuestra
divinidad esencial. Eso puede esperar hasta
que hayamos completado nuestra tarea de evolución
en auto-perfección en los niveles inferiores
del ser.
Pues, si practicamos conscientemente ahora
ese tipo de conciencia, nos llevará naturalmente
al estado de atención, de conciencia en la
divina dimensión, más elevada de nuestra
naturaleza espiritual esencial. Ella le seguirá
naturalmente; por lo tanto, puede esperar.
Se le debe dar prioridad a la
conciencia
de como somos, donde estamos.
Esa es la llave
hacia la evolución, la llave
hacia el progreso,
hacia un ascenso seguro de nuestra
personalidad.
¡Dios os bendiga! ¡Dios os ayude
para que
os lleguéis a liberar de tamas
y os despertéis!
¡Dios os haga conscientes y os
mantenga continuamente
conscientes interiormente!
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