NEURALGIA DEL TRIGÉMINO, SEGUNDA RAMA:
En la Ilus. 144, Paciente E.D. Madrid., Vemos la punción de la cavidad maxilar, que solo fue posible en un punto. Un punto donde existía una osteítis residual de una extracción anterior. Solo aquí, localmente, pudo cortarse la neuralgia de trigémino en la segunda rama, las demás terapias neurológicas fueron totalmente inútiles. (La aguja, difícilmente reconocible en la radiografía, es una aguja normal, como las que usualmente se utilizan en anestesias funcionales). También aquí se practicó la mista terapia, es decir, se vació la zona ósea patológica.
Ya al principio debíamos mencionar que nosotros mismo no hemos visto todavía una curación solamente mediante eliminación de zonas de irritación en el área del trigémino.
COXARTROSIS:
Indicaremos lo siguiente: En cuanto se refiere al dolor, en las diferentes formas de artritis tratadas siempre pudimos constatar una mejoría tras la eliminación de los focos. Se trata en la mayoría de casos de restos de raíces, dientes desvitalizados, casi expulsados o osteítis difusas. Por tanto estamos a favor de que también aquí y por lo que respecta a las zonas sépticas, se realice una higiene. Traeremos solamente un ejemplo de esta eliminación pero que trataremos con mas detalle en el capitulo XIX "Tratamiento quirúrgico de los campos de irritación".
PACIENTE: Sra. T.C., 55 años. Vidreras (Girona).
ANAMNESIS: La coxartrósis diagnosticada por el médico solo se trató sintomáticamente, lo que no impidió que los dolores fueran constantemente en aumento. Una operación radical realizada simultáneamente en la cavidad maxilar (empiema) según Caldwell-Luc no produjo mejoría (solo en el lado derecho). Los fuertes dolores que sufría la paciente eran en el lado izquierdo. La exploración neuro-focal de la cavidad bucal mostró un molar inferior izquierdo avital, cuya pulpa necrosó a causa de un profundo empaste de amalgama sin replesión de base. La radiografía mostraba en el mismo lado una osteítis residual (el 2° y 3er. molar inferior ya habían sido extraídos) que alcanzaba hasta la zona retromolar. (Imagen nº 145). A causa de una sensible mejoría del dolor tras la extracción del primer molar, se eliminó asimismo la osteítis residual. La imagen nº 146 muestra la intervención en esa zona. Tras la cicatrización de la herida se produjo un incremento de la mejoría hasta llegar a la total ausencia de dolor. Por tanto aconsejamos la eliminación de los campos de irritación, pero solo tras una completa información al paciente, para que este no se haga falsas expectativas. Además que, otras terapias dan mejor resultado.
Aunque en comparación con las osteítis estas no son tan frecuentes, es necesario señalarlas. Radiológicamente se ve en la cresta alveo-lar desdentada una mayor zona clara con estructura esponjosa poco clara. La localización casi siempre se encuentra en todos los casos al final del maxilar, es decir; en la tuberosidad. La membrana mucosa que la recubre es totalmente normal, de manera que el reconocimiento clínico no da ningún indício. Como diagnóstico diferencial sirve una radiografía del otro lado, pero únicamente si allí se dan las mismas circunstancias. En este caso, carencia de dientes. Las dolencias relatadas por el paciente son en su mayoría dolores de cabeza unilaterales y restricción de la movilidad de las cervicales, unido a dolor. Para establecer el diagnóstico, como ya relatamos bajo el título osteítis, nos servimos del siguiente método: tras anestesia de esta zona, que sirve simultáneamente de prueba, desaparecen los dolores de cabeza con el ya conocido fenómeno en segundos según Huneke. Con la inyección odontológica con soporte para la mano y aguja corta, se pincha esta zona, bajo presión para poder traspasar la fina cortical. Con ello pudimos constatar una localización.