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PACIENTE: J. Q, 31 años, Barcelona. Se trata de una joven que
desarrolló una psicosis a lo largo de 17 años, de origen
exógeno según opinión de los especialistas, presentando
aspectos paranoicos, depresivos, y alucinatorios.
Aparte de una cierta inestabilidad durante la niñez, al producirse
la menarquia*, a los 13 años, se experimentaron ligeros trastornos
psíquicos que se significaron bajo el nombre de "niña
nerviosa". En el transcurso de los últimos años se
interrumpió la menstruación, aumentando las molestias,
de manera que se llevó a cabo primero un examen ginecológico,
pero sin resultados visibles. Su estado hizo aconsejable un internamiento
en centro psiquiátrico, donde fue tratada con electroshocks y
otros métodos. Estos tratamientos, con sus altibajos, se prolongaron
hasta la edad de 31 años, cuando nos la trajeron a la consulta.
Aquí quisiéramos decir que, a la vista del estado de la
paciente, no queríamos iniciar ningún tratamiento, pero
por los padres, desesperados (era hija única), echamos mano de
una terapia de distracción. Lo que más nos hacía
dudar de una mejoría, aparte del diagnóstico del especialista
Psiquiatra, era que la paciente continuamente daba un paso adelante
y uno atrás mientras se tocaba la nariz, es decir; tenia un tic
que certificaba lo muy avanzado de su enfermedad.
(* "Menarquía": aparición de la menstruación).
EXPLORACIÓN NEURO-FOCAL: En cuanto a boca y cervicales mostraba
lo siguiente: en C2 y C3, especialmente a la derecha, los puntos dolorosos
eran hipersensibles (corresponden, respectivamente, al maxilar y al
mandibular).
DIENTES: Caries superficial en el cuello de los dientes por falta de
higiene.
RADIOGRAFÍA: 4 muelas del juicio impactadas y un molar de los
7 años parcialmente destruido por la presión.
TERAPIA Y COMENTARIO: A pesar de que en este caso todo parecía
inútil, se procedió a la intervención. Bajo anestesia
(operador Prof. Dr. E.P., Barcelona) se eliminaron en una sesión
las 4 muelas del juicio impactadas así como la muela vecina corroída.
Postoperatorio sin novedad, sin provocación de la situación
general.
Tras la cicatrización de la herida ocurrió lo siguiente:
volvió la menstruación desaparecida hacía años.
Además, la paciente adiposa perdió 5 Ks. de peso. Su estado
general se tornó más tranquilo. Una cosa no mejoró,
y era la alteración de la parte derecha de las vértebras
cervicales. Pero este misterio se solucionó rápidamente:
se trataba de un traumatismo producido en el parto (fórceps).
Tenemos por lo tanto aquí dos factores que se potencian: primero,
la alteración de las vértebras cervicales a causa del
parto con fórceps y, segundo, la erupción patológica
de las muelas del juicio (mediciones eléctricas cutáneas
muestran a menudo alteraciones en este punto a partir de los 14 años).
Aparte de la terapia psiquiátrica general, se trató también
el ámbito ginecológico, así como una profunda cicatriz
de apendicitis por nuestro colega (Dr. V), y, además, se practicó
durante largo tiempo un masaje especializado de las vértebras
cervicales.
Se pudo prescindir del tratamiento de electroshocks (durante el plazo
de dos años; aún sufrió alteraciones periódicas),
el tic desapareció por completo y la paciente pudo realizar pequeñas
labores domésticas, atender el teléfono, etc.
Si, como en otros casos citados, no podemos hablar aquí de una
curación al 100%, y no podría serlo nunca, la evolución
corresponde primero al desarrollo y más tarde a la mejoría
a un factor coadyuvante respecto a los campos de irritación en
el área del trigémino.
(*Actualmente,
existen tratamientos en el área alternativa que aplicados de
forma coadyuvante o posteriormente al tratamiento descrito por Adler,
pueden determinar mejorías casi resolutivas en pacientes con
procesos como el descrito).
Muchos de los actuales problemas juveniles están estrechamente
vinculados a esta circunstancia, ya que esta región del maxilar
representa una zona de irritación de primera magnitud.
(*
La aparición de las muelas del juicio, tanto en el exterior como
cuando todavía se encuentran dentro del hueso, que de por sí
ya se trata de una circunstancia patógena, junto a prácticas
odontológicas como puede ser la colocación y uso de ortodoncias,
problema reiterativamente mencionado en el libro, pueden producir una
proliferación de problemas en el comportamiento y el psiquismo
de los jóvenes usuarios, además de la aparición
de cualquier otra síntomo-patología que, en ocasiones,
puede ser grave, debido a la extrema irritación a que se encuentra
sometido el sistema neuro-vegetativo. Luego, por esta razón,
estos pacientes pueden tardar mucho más en resolver los problemas
de salud que puedan padecer).
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