V - QUISTES Y DIENTES DESPLAZADOS (excluidas las muelas del juicio)
A este respecto hay poco que decir, siempre y cuando se haga antes que nada la evaluación del estado de la radiografía, lo que lamentablemente no ocurre en la práctica, ya que en estos casos se pretende ver todo por macroscopia. Si está en relación con la enfermedad o si la provoca, con otras palabras, si es su cau-sante, lo mencionaremos a continuación.
Los quistes deben ser eliminados tanto sí momentáneamente tienen relación o no con la enfermedad, ya que aumentan de dimensión, representan un peligro para el paciente -primero localmente, y más tarde generalizado-. Demostraremos algunos ejemplos casuísticos mediante radiografías. (Imagen nº. 71).
Por lo que respecta ahora a los dientes "desplazados", es más difícil emitir un juicio. No tenemos en ello la experiencia de cientos y miles de casos, como por ejemplo la tenemos con las muelas del juicio, pero no debemos olvidar jamás que conforman un campo de irritación en el sentido de la fisiología normal, y solamente bajo el punto de vista neural.
El problema se encuentra ante todo en la dificultad de la operación en sí, debido a la propia posición, a menudo "imposible", de los dientes (Imagen nº. 72).
COLITIS ULCEROSA:
PACIENTE: J.A., 45 años, apicultor, Tossa de Mar.
ANAMNESIS: Graves molestias digestivas desde hacía años, que ter-minaron en una colitis ulcerosa. Paciente en estado totalmente caquéctico, delgado hasta los huesos. Fue enviado por su especia-lista para una revisión odontológica, que finalizó sin dar resul-tado. Además, padecía de fortísimas alergias.
ANÁLISIS FOCAL-NEURAL DE LA CAVIDAD BUCAL: en la dentadura, sin caries, faltaba únicamente un diente, el segundo premolar infe-rior.
RADIOGRAFÍA DENTAL: Gran quiste radicular (Imagen nº. 73)
TERAPIA:
Eliminación operativa del quiste con la pared ósea bucal,
que era muy fina. Taponamiento.
PROCESO POST-OPERATORIO: Por la noche 39 grados de fiebre, fuertes
dolores en la región hipogástrica, localmente, en el
punto de la operación, sin dolor ni edema.
EPICRISIS: El paciente desarrolló en el transcurso de las siguientes
semanas una fuerza considerable que le permitía realizar labores
en el campo, de las que antes era incapaz. Algo muy interesante para
los "alergólogos": El paciente, apicultor (su miel
es famosa en Tossa de Mar), no podía catar ni la más
mínima cantidad de miel durante su enfermedad sin provocarle
inmediatamente diarreas, con hemorragia, que le mantenían en
cama durante días. Tras la curación de su quiste (era
un quiste infectado) pudo comer toda la miel que quisiera (periodo
de observación 25 años).
¿Portadores de focos "sin molestias"?
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