ALGUNOS CASOS DE ESTUDIO DE NUESTRA CONSULTA - EPILEPSIA - CEFALGIA:
Uno de nuestros pacientes, que venía únicamente por una extracción, nos dijo antes del tratamiento: "En caso de que sufriera un ataque, le debo decir que padezco de epilepsia, y que estoy en tratamiento neurológico desde hace años sin resultado." A la vista de esta circunstancia, hicimos una radiografía panorámica* y vimos 4 muelas del juicio impactadas. En este caso, y bajo anestesia (practicada por el Dr. P.) se eliminaron las 4 muelas, y tras esta intervención el joven quedó liberado para siempre de su síndrome epiléptico.
(* La clásica radiografía "panorámica" dental técnicamente se denomina Ortopantomografía).
Bajo ningún concepto quisiera que estas citas terapéuticas, junto a sus resultados, fuesen entendidas en términos absolutos, como algunos podrían pensar, sino que éstos deben servir como casos de estudio, como lo muestra el caso de una mujer de 46 años (que parecía tener 70).
Esta mujer, desde hacia tres años venía padeciendo de una cefalalgia en la mitad izquierda, que, en un principio, fue tratada por su médico de cabecera con todos los medios de que disponía. Como quiera que no se producía ni la más mínima mejoría, mandó a la paciente a una clínica neurológica especializada en Barcelona.
Como allí tampoco se obtuvieron resultados positivos, la enviaron al "Centro de Investigación Médico Quirúrgico" de Madrid. Pero al cabo de seis días le diagnosticaron una "Cefalea Funcional" combinada con la personalidad de la paciente.
TERAPIA: Paliativos con analgésicos.
Meses después, tras una recaída, realizó un nuevo viaje a Madrid. Tras 15 días de exámenes y análisis se propuso la siguiente terapia: seccionar quirúrgicamente el nervio suboccipital.
Después de este diagnóstico, el autor tuvo la oportunidad de ver a la paciente, a la que se le había presentado además un temblor en una de las dos piernas. Resultó ser la pierna opuesta a la muela etiológica.
RADIOGRAFÍA DENTAL: Arriba, a la izquierda, muela del juicio impactada en posición lateral con sección* de la raíz de la muela vecina (como en Imagen nº. 15)
(* "Sección de la raíz": invasión del espacio de la raíz de la muela vecina, con desplazamiento y rotura de su raíz).
Para ver si existía relación entre el síntoma y la muela, se realizó en primer lugar una prueba neural mediante inyección de anestesia alrededor de la muela impactada.
RESULTADO: eliminación de todo tipo de dolor en la re-gión de la cabeza, y del temblor en la pierna del lado opuesto.
TERAPIA: Se quitaron la muela impactada y el molar adyacente con la raíz destrozada. En la operación se pudo constatar que toda la parte ósea estaba destruida (como serrín), únicamente la cortical era dura. Según explicaciones de la paciente, nunca tuvo dolor local en este punto.
Profundizando en los detalles de todo este caso, podríamos hallar aspectos que podrían interesar, como un caso de estudio especial para colegas, aun que no tengan experiencias en este sentido.
Al día siguiente vino la familia muy asustada y dijo: "Ahora no ve nada, está ciega". Mi pregunta: ¿ciega de un ojo o de ambos?. Contestación de ambos. Yo me reí y les dije: váyanse tranquilos a casa que ahora paso yo a verla.
¿Qué había pasado? Mediante la eliminación de la parte ósea patógena, se produjo lo que pudiéramos llamar un vertido de toxinas en este tejido bastante vascularizado*, y en las vías linfáticas. Era una manifestación puramente alérgica, por tanto, la mujer no estaba ciega sino que tenía conjuntivitis (por lo que estaban afectados ambos ojos); el "síndrome" desapareció en tres días. Y curada quedó también la paciente de sus muchas dolencias.
(* "Vascularizado": se refiere a que en la zona anatómica descrita aparecía una importante cantidad de vasos sanguíneos).
COMENTARIO:
¿Por qué esta paciente se encontraba en peores condiciones
que todos los demás pacientes? A saber: cuando un factor puramente
neural (muela del juicio) se une a uno tóxico (descomposición
de raíz y hueso), no se produce una suma de sus efectos sino
que se potencian. Esto puede observarse frecuentemente en amígdalas
sépticas y muelas del juicio. Por esto se producen a veces
complicaciones después de operar las muelas del juicio. Ténganlo
en cuenta.
Si en el caso concreto de esta mujer de 46 años, consideramos
que ya antes de la erupción de la muela en situación
anormal, existía una zona de irritación que durante
todos esos años irradió sus interferencias patológicas,
no es de extrañar, sino más bien natural, que se produjeran
estos gravísimos síntomas.
Comparémoslo con un joven paciente (12 años), Ch.K (Viena),
que a muy temprana edad ya sufría de ataques de tipo epiléptico,
habiendo pasado por las manos de todo tipo de especialistas, hasta
por la Clínica Mayo de Rochester*; según explicaciones
de la madre del chico, había sido visitado por 60 médicos
en diversos países. En otros casos, se daban circunstancias
semejantes, como pudimos comprobar por los diferentes resultados,
en diagnósticos y recetas que nos fueron facilitados. El motivo
era, como casi siempre, la muela de la desgracia*. Seguramente no
se pecará de exageración cuando se pide que, aparte
de todos los análisis, pruebas, exámenes, etc., se adjunte
en general una radiografía panorámica, y se exija que
estas muelas sean eliminadas cuanto antes mejor.
(*
La Clínica Mayo de Rochester se encuentra situada en el Estado
de Minnesota, E.E.U.U.).
(* "La muela de la desgracia": como es habitual en Adler,
se refiere a la muela del juicio).
Anterior
|
Seguir