EL HOMBRE DE ACERO
PARTE 3
"REMONTANDO EL VUELO"
En algún lugar de las Montañas Rocosas...
"¿Clark? ¿Me oyes Clark?"
- L... ¿Lois?
"Levantate hijo, no te hemos educado para que te rindas..."
- ¿Papá? No consigo... no consigo recordar...
"Levantate Kal, eres el último de la casa de El ¡Levántate!"
- No recuerdo que...
"Luz verde. Dolor. Kryptonita. Te han disparado con Kryptonita... No, no es exactamente Kryptonita, parece una sintetización... pero es igual de mala para ti que la natural."
Se levanta poco a poco, dolorido. Siente el entumecimiento en sus musculos tras... ¿cuanto? ¿uno o dos días sin moverse? ¿semanas? Poco a poco se examina y busca las heridas en los lugares donde fue impactado por los rayos de los alienígenas. Tiene leves quemaduras en su abdomen y en el pecho.
"Kryptonita... rayos de kryptonita ¿y no me han matado? No puede ser... Pero algo no va bien...", pensó, y miró hacía arriba, hacía el sol "Su luz me está dando de lleno, estas heridas deberían haber desaparecido... algo no va bien"
Usó su visión de rayos X en su organismo
Lo que vió lo aterró.
"Estoy saturado... saturado de Kryptonita... y me estoy muriendo."
* * *
Washington
Su nombre es Doble J. Ya no tiene otro.
Ha pasado una semana y media. Su madre ha muerto, su hermana ha quedado paralítica y ahora él, apenas un crio, se encuentra en un lugar alto, con un rifle, apuntando a una patrulla Rasen que lleva consigo a un grupo de esclavos humanos a una factoría de trabajo.
- Eh, Doble J...
Doble J miró a su izquierda, donde se encontraba Runciter, un ex-soldado, uno de los principales organizadores de la Resistencia en Washington... ¡Ja! , Resistencia... lo es si se puede llamar así a un puñado de personas ante un ejercito invasor unos dos millones de veces mayor.
- ¿Qué quieres Runciter?
- Ben ha llamado... han cambiado la señal de aviso. Ahora usaran solo una bengala verde. Cuando la veas, dispara.
- Hecho.
En apenas unos instantes la bengala apareció a unos cien metros de distancia. Doble J apuntó y acertó al piloto del 'aerotransporte' Rasen, provocando que se saliera de su ruta y que el vehículo cayera los diez metros que lo separaban del suelo.
- ¡¡Ahora!! - exclamó Runciter.
De todas partes, ocultos bajo el subsuelo, comenzaron a salir las escasas tropas de Runciter... la mayoría de ellos gente normal y corriente hasta hace unos días, pero que se había visto metida de lleno en una guerra. Del vehículo comenzaron a salir dos docenas de soldados Rasen... de repente unos diez cayeron al suelo sangrando profusamente por sus orificios nasales y sus oidos tras recibir el choque de lo que parecía ser una fuente onda de aire.
Pero no fue el viento lo que los golpeó. Fue el ataque psiónico de Doble J.
* * *
Gotham
Las cosas no iban todo lo bien que querrían las tropas Rasen en Gotham... no cuando muchos de sus soldados aparecían literalmente destrozados y mutilados en diversas zonas de la ciudad.
Para los Rasen también se hacía inexplicable el comportamiento de muchos de aquellos humanos. Un grupo de esclavos se había fugado hasta subir a lo alto de uno de los edificios de la ciudad (recordemos que en Gotham la ciudad seguía intacta) donde encendieron un enorme foco que proyectó un extraño simbolo cuyo significado los Rasen desconocían.
Pero no lo desconocía la criatura que lo observó desde lo alto de una vieja y abandonada mansión a las afueras...
- Tranquilos, ya estoy en ello...
El símbolo era mucho más que un símbolo. Era un murciélago que no se veía en Gotham desde hace tres décadas.
* * *
Washington
El refugio de la Resistencia terrícola, el subsuelo de un viejo hotel...
- ¿Qué tal ha ido?
- Ha ido.
- Entiendo.
Doble J se volvió hacía su hermana, que permanecía acostada en una pequeña cama: - ¿Y tu que tal estas?
- Bueno, tengo dos piernas rotas y una fractura en la columna vertebral que impedirá que vuelva a andar... por lo demás estoy bien.
- ¿Como te lo puedes tomar asi? Tan...
- ¿Optimista? Porque no vamos a salir de esta hermanito... ya me da igual todo.
- No digas eso.
- ¿Y que quieres que diga? Ya no nos queda nada... estamos solos, ni siquiera sabemos como están las cosas en otras ciudades, o en otros países.
Doble J bajó su mirada, su hermana se recosto en su cama y miró hacía el techo. Una lágrima recorría su mejilla derecha.
- Estamos solos hermanito... nadie puede ayudarnos. Nadie... ¡aaaargh!
- ¿¡Kate?! ¿¡Qué ocurre?!
- Otra... otra de esas visiones... he visto a un hombre rodeado de llamas verdes... con una enorme 'S' roja en el pecho, pintada con sangre...
- ...
* * *
Montañas Rocosas
"Me estoy muriendo"
El problema de ser invulnerable, el problema de ser lo más cercano a un semidios entre los mortales y sobrevivir a tantas batallas, el problema de haber muerto una vez y volver a vivir es que te crees inmortal... y cuando la Parca llama a tu puerta te quedas paralizado de terror ante algo que creías que jamás ocurriría.
"Me estoy muriendo"
Clark alzó la mirada hacía el cielo y afinó sus sentidos. Oyó gritos, oyó voces en un extraño lenguaje, los gémidos de los moribundos, la risa y el regodeo de algunos invasores al maltratar a un grupo de esclavos... Y por primera vez en mucho tiempo Clark Kent sintió odio, miedo y rabia.
Y no se contuvo.
- ¡¡AAAAAAAAAAAAARRRRH!!
En todo el globo, invasores e invadidos oyeron una voz que era como el armaggedon, una voz que parecía pronunciada por millones de gargantas... gritando.
Clark alzó el vuelo. Hacia la Luna.
"Ya no tengo nada que perder, nada. Son ellos o la Tierra. Yo solo soy un peón más"
* * *
Gotham
- Señor, se presenta el recluta Kro'zzyr, señor.
El oficial rasen se volvió hacía el joven soldado que tenía ante él. Detras de éste pudo ver a unos veinte humanos en fila de dos. Esclavos.
Kro'zzyr entregó una pequeña placa negra al oficial.
- Permiso D-20, solicito la entrada en el puesto avanzado para el traslado de prisioneros.
- Bien, hagalos pasar y...
De repente el batir de unas alas, el sonido de algo vivo que respira... y exhala. Un luchador antiguo con la sangre de otros luchadores corriendo por sus venas, bajando desde las alturas...
- ¡¡SKRRRREEEEEE!!
Kro'zzyr alzó su arma y disparó contra la criatura... pero ésta esquivó los verdosos haces de luz que surgieron del cañón del rifle del rasen. El ser salto sobre Kro'zzyr, destrozando su garganta. A su espalda, el oficial desenfundó otra arma más pequeña, pero la criatura, moviendo una de sus alas se la arrebató para acto seguido volverse hacía él y con sus garras cortarle el cuello. La amarillenta sangre del Rasen surgió a borbotones, como de un surtidor.
Murciélago retrocedió un paso, y observó a los prisioneros humanos que le observavan, aterrorizados. Uno se adelanto un poco y preguntó:
- ¿Eres... uh... eres Batman?
- No del todo...
* * *
La Luna
"Nunca crei que usaría esto... como nunca creí que usaría muchas de mis herencias de Krypton, pero mi estado lo exige, no se cuanto aguantaré, o cuanto durarán mis poderes... es mejor tomar precauciones, y usar algo de armamento"
Ante él se alzaba una armadura blanca, construida con un metal único en el universo, un metal que solo podía hallarse en el desaparecido Krypton.
"La armadura de guerra de la casa de El... recuerdo de eras bárbaras en Krypton, pero en las que un hombre podía marcar la diferencia si se lo proponía"
Se enfundó la armadura y tomó un viejo sable del mismo metal y un rifle protónico, que había sido usado en el antiguo ejército kryptoniano.
"Es la hora", pensó, y partió una vez más hacía la Tierra.
* * *
- Los informes no son del todo favorables señor...
- Ya me he dado cuenta, Soo'ruut... pero el que existan complicaciones e imprevistos al conquistar otra provincia para el Sacro Imperio es normal.
- Pero mi Señor Ur'laya, hemos perdido más tropas de las previstas a manos de pequeños y reducidos grupos... esa raza de insectos vertebrados está demostrando ser más resistente de lo que creiamos.
- Caerán, tarde o temprano. Siempre caen.
- Pero no es solo eso, en una de sus ciudades varios de nuestros soldados han sido asesinados de forma brutal... y parece ser que por una criatura distinta a la raza dominante, no sabemos si hay más.
- ¿Cuantos soldados asesinados?
- Unos 30.
- ¿¿30??
- Si mi Señor...
- Preocupante, en verdad es preocupante... creía que ya habiamos superado la sorpresa de ésta conquista al abatir a aquel extraño ser volador.
- Si, pero...
De repente, un oficial entró en la sala de Ur'laya. Estaba visiblemente alarmado.
- ¡¡Mi Señor!! ¡¡Hemos perdido tres puestos avanzados en el hemisferio norte del planeta y unas doscientas aeronaves han sido inutilizadas!!
- ¿¿Qué?? ¡Es imposible! ¿Como han...?
- Fue el mismo ser que nos atacó hace dos ciclos... el volador. Ha sido identificado por su armadura. Es un kryptoniano.
- ¿Un kryptoniano? ¿Aqui?
Ur'laya se dejó caer pensativo en su silla flotante. Aquel asunto se complicaba por momentos.
CONTINUARÁ...