EL HOMBRE DE ACERO

PARTE 2

"MÁS DURA SERÁ LA CAIDA"

 

"De todo el mundo llegan noticias sobre avistamientos de..."

 

"Las más mportantes naciones del mundo se encuentran en estado de alerta desde..."

 

"...presidente no ha anunciado aun una rueda de prensa. En Moscu y otras capitales el pánico se ex..."

 

"... en diversas ciudades ya son visibles a simple vista, las aeronaves siguen descendiendo."

 

"... en todo el mundo. Devolvemos la conexión"

* * *

Washington

- Es enorme...

- Déjame los prismáticos, quiero verla.

Doble J ignoró la petición de su hermano y fijó la vista una vez más en la enorme construcción metálica que descendía desde los cielos "¿Cuanto debe medir? Se diria que parece capaz de cubrir toda la ciudad... y sigue bajando"

- Chicos ¿habeis preparado vuestras cosas? -preguntó su madre desde otra habitación.

- Si mamá - contestó Doble J dandole los prismáticos a su hermana "Aunque sigo sin entender porque nos vamos de la ciudad... si esas cosas tienen malas intenciones no importa el lugar en el que nos encontremos, nos hallarán de un modo u otro"

Pero la gente se iba de la ciudad. Era un éxodo.

* * *

Seguimos en Washington

- ¿Tenemos ya un plan de acción?

- Me temo que no Sr. Presidente.

- Diablos... ¿que vamos a hacer si... si toman tierra? ¿habrá que establecer alguna clase de contacto, no?

- Eso plantea una serie de preguntas... cual será su morfología, su lenguaje, sus intenciones...

- Gracias por la observación Dr. Scollum, pero no nos ha dicho nada que no supieramos

- ¿Y sin son hostiles?

- No sabemos si son hostiles general.- dijo Scollum.

- De todas formas creo que deberiamos considerar la propuesta soviética- afirmó el general- En caso de un ataque de esas cosas deberiamos estar preparados.

- Podemos poner las tropas en Defcon 2, e imponer ley marcial en Metropolis, New York, Washington y L.A.

- ¿Ley marcial? - dijo el presidente - ¿Quieren que cunda el pánico? La gente creería que es una invasión.

- Ahí está la cuestión Sr. Presidente... ¿y si lo es?

- ...

Tres horas despues de esa reunión en la Casa Blanca se instauró el estado se sitio en las ciudades de Metropolis, New York, Washington y L.A.... las únicas ciudades de los EE.UU. a las que se dirigían los visitantes. En Rusia, Moscu y San Petersburgo se encontraban en la misma situación. Y Paris, y Londres, y Tokyo...

* * *

La Luna

"Quizá sean imaginaciones mías... pero diría que es una estrategia de ataque"

Kal El, Clark Kent... el hombre conocido como Superman mantenía fija su vista en la tierra, esperando y rezando para que no fuera necesario intervenir.

"Porque tengo miedo, porque estoy solo... y comienzo a hacerme viejo. No creo que pudiera con todos ellos. Con todos no"

* * *

Gotham

Murciélago mantenía la vista fija en el cielo. A su ciudad no habían venido, pero podía sentirlos. En cierto sentido sabía que no importaba en que lugar se encontrase... aunque Gotham no fuera uno de sus primeros objetivos sin duda lo sería a largo plazo.

Cuando no salía de la cueva de su 'padre', Murciélago se pasaba horas con los ordenadores, aprendiendo...

Allí aprendió a jugar al ajedrez.

Y en su mente estaba muy claro que aquellas naves, aquellas moles de metal se estaban preparando.

- Jaque Mate... - siseó, y no pudo evitar estremecerse.

* * *

En todo el mundo...

Para algunos fue el preludio del Apocalipsis. Las naves seguían descendiendo sobre las ciudades y no se detenían.

Los edificios más altos comenzarón a ser aplastados, en explosiones de metal y cristal. Así, poco a poco, las ciudades comenzarón a desmembrarse en la más total y absoluta destrucción. Las tropas posicionadas en las ciudades atacaron, intentando frenar a las naves, pero fue inútil.

Siguieron descendiendo.

Miles de muertos, la mayoria soldados. Fue una suerte que la mayoría de la población hubiera abandonado las ciudades cuando la llegada de las naves se hizo pública. En medio de la destrucción, en New York, algunos soldados aún se atrevían a bromear diciendo que "los hombrecitos verdes tienen problemas de aparcamiento"

Y las naves siguieron descendiendo hasta tocar suelo. Hasta que la mitad de la ciudad bajo ellas fue un amasijo de hierro, metal y carne... Así en todo el mundo.

Y en todo el mundo pudieron ver como en las naves se abrían diversas compuertas. De la primera salió el primer alienígena, humanoide, de piel azul y sin boca, al menos visible, ojos negros... enfundado en una armadura de alta tecnología de color verde y llevando una bandera, que clavó en el suelo mientras pronunciaba unas palabras que podriamos traducir del siguiente modo: "Este planeta es ahora una provincia del Imperio Rasen"

Los ejercitos humanos de todo el mundo atacaron, los Rasen respondieron.

En media hora, la mitad de los ejercitos terrestres había sido aniquilada.

* * *

La Luna

"¡No! ¡No No NO NOO!"

Clark calló de rodillas al oir los gritos de los muertos "¿Porqué no he hecho nada? ¿Porqué me he quedado mirando?"

Se levanto poco a poco, casi como si se encontrara malherido. Había esperado hasta el último momento, había sido hipnotizado por toda la destrucción que habían presenciado sus ojos de forma simultanea por todo el planeta. Ya de pie, se volvió y atravesó la habitación hasta llegar a una puerta similar a un armario. Dentro se encontraba la capa... el traje.

En su interior pudo oir una voz, la voz de Lois: "¿Qué vas a hacer ahora Clark? Has pasado los últimos 50 años apartado, la gente no se acuerda de ti, y por muy poderoso que seas tu solo no podrás detener una invasión a esa escala ¿Qué harás Clark? ¿Qué?"

- Lo que sea preciso, maldita sea... lo que sea preciso.

* * *

En algún lugar de Canada un grupo de soldados y civiles está a punto de ser borrado de la faz de la tierra por una división de soldados Rasen. Entonces ocurre algo con lo que los Rasen no contaban... un borrón azul y rojo... los humanos ya no están allí.

Una nave patrullera Rasen, no más grande que un furgón, sobrevuela lo que queda de Moscú eliminando desde el aire a los pequeños grupos de soldados rusos... hasta que es atravesada por algo que cae del cielo a una velocidad pasmosa.

En Londres, una división Rasen persigue a un grupo de solados y civiles armados que retroceden hasta llegar a Hyde Park. De repente, un camión cisterna que llevaba horas ardiendo parece levantarse del suelo como impulsado por un golpe hasta caer sobre los Rasen.

Diversos sucesos como estos se produjeron en todo el mundo, con escasa diferencia de tiempo de un lugar a otro. Los Rasen comenzarón a sospechar que había algo que no estaba dentro de sus cálculos. Los más viejos entre la población humana al enterarse de los hechos comenzaron a recordar... Pero Clark sabía que aquello no sería suficiente.

Se elevó hacía las estrellas... hacia la nave nodriza.

Los Rasen, considerablemente sorprendidos ante aquel especimen, detectaron su llegada y activaron sus defensas, comenzando a disparar a través de sus cañones unos rayos de energía de color verdoso. Clark en un primer momento no se molestó en esquivarlos... despues de todo era invulnerable ¿no? Cuando se dió cuenta de lo que eran aquellos rayos ya era demasiado tarde y dos lo alcanzarón de lleno, haciendolo caer de nuevo hacia el planeta.

Eran kryptonita.

* * *

Cayó en un lugar indeterminado de las Montañas Rocosas, fundiendo la nieve donde debería estrellarse. Ardía como un asteroide.

Allí llacería durante una semana, herido, inconsciente... mientras la Tierra comenzaba a ser un campo de esclavos. El enfrentamiendo directo ya no era viable, y a la humanidad solo le quedaba una posibilidad: Resistir.

 

CONTINUARÁ

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