HOTEI, MANIFESTACION DE MAITREYA
Lo que a continuación van a leer, es producto de una minuciosa investigación que inicialmente tuvo motivaciones personales.
Sin embargo, me agradará compartirla con todas las personas interesadas en conocer más sobre este peculiar personaje
                                                                     
¿QUIEN ES HOTEI?
Es frecuente oír que esa figura afable y rechoncha con la cabeza rapada y gran barriga es Buda. Pero, ese personaje es el enigmático Hotei.
Este monje, se conecta históricamente con Qi Ci o Chi Tzu, que vivió en la dinastía T'áng. de China en el Siglo X. Al parecer no estaba interesado en reunir discípulos a su alrededor o ser reconocido como un maestro Zen. En lugar de predicar en el templo como era la usanza, recorría las calles con un gran saco a sus espaldas,(Hotei significa literalmente saco de tela o glotón), en el cual llevaba regalos para los niños, tales como frutas, caramelos, etc. No es extraño que los pequeños se reuniesen en torno a él. Hotei estableció una auténtica guardería callejera.
La peculiar prédica de Hotei era... La risa. En mitad del mercado  comenzaba a reír y reír. Su risa era mágica, contagiosa; de esas risas profundas y auténticas. Su gran barriga se estremecía y saltaba con las carcajadas. Caía rodando por tierra con la risa, contagiando a todos a su alrededor con su jovial humor. Todos reían, llevando la onda expansiva de la risa del monje a cada uno de los habitantes del poblado. Todas las aldeas esperaban ansiosas la visita de Hotei, para ser bendecidos por su risa, portadora de bienestar y prosperidad. Esa era la prédica de Hotei.
Si le preguntaban por Buda, reía. Si le preguntaban por la verdad, la iluminación, el conocimiento, él reía, siempre reía. La risa era su
mensaje.
Hotei mendigaba para dar. Si veía un seguidor del Zen, le decía "dame una moneda". Igual respuesta recibía el que le conminaba a ir a predicar al templo. Y cuando alguien le preguntaba por el contenido de su saco, él contestaba: El mundo entero.
Cuenta una historia que un día mientras jugaba con los niños, un estudiante de Zen, le preguntó: ¿Qué es el Zen?. Como respuesta Hotei bajó el saco que llevaba al hombro y cuando el estudiante le dijo: ¿Y cual es la encarnación del Zen?, el monje se limitó a volver a poner el saco sobre su espalda y continuar jugando con los pequeños.
Algunos afirman que Hotei es
Mi Lo Fo, Maitreya, el Buda futuro.
Hay una leyenda que dice que siendo ya un hombre viejo, Hotei se sentó a predicar en un templo y afirmó: Bien queridos hombres. Uds. Nunca me han reconocido, pero yo soy el Buda Maitreya. También encontramos a Hotei, desde el Siglo XVII (para algunos el SigloXV), formando parte de los
Sichi-Fuku-Jin, los siete dioses japoneses de la fortuna dentro de la tradición del Shinto. En Viet-Nam se le conoce como Ong Dia y también está relacionado con Ong Thanh. El primero tiene exactamente las mismas características físicas de Hotei. Es un dios de la tierra que según la tradición, ve y sabe todo y da la bienvenida al dragón en casa, para echar fuera el mal, los espíritus y traer en cambio, energía positiva al hogar.
Pero la aproximación que más nos interesa a Hotei, está relacionada con el papel arquetípico que hoy por hoy representa el rechoncho monje en el mundo tanto oriental como occidental.
Hotei es especialmente propicio a los débiles y los niños. Dios de celebración y prosperidad, con un mensaje sencillo pero esencial: amor, vida y risa.
En el Budismo chino es conocido como el cariñoso y cómodo. Los que le ven como
Maitreya, ven en el una armonización del Universo, en una era futura de prosperidad, bienestar y vida feliz para todos. Es la personificación de la alegría y la felicidad, así como una deidad propicia para la comunicación.
Como Dios de la tierra está íntimamente vinculado al mundo de los hombres y asiste a quienes buscan su ayuda para satisfacer sus deseos. Con su Oogi (abanico), esparce fortuna a su alrededor. Es en definitiva, una entidad para apoyar la vida plena y feliz. El equilibrio entre dar y recibir entre deseo y contentamiento.
Se a popularizado tanto su culto -aunque a menudo confundido con Buda, a quién se sincretiza con dioses indígenas-que las ofrendas que se presentan son muy variadas:
Incienso, monedas, billetes, signos de fortuna, whiskey, pasteles, naranjas, cerveza,, y algunos le honran realizándose tatuajes con su imagen.
Queda patente que la naturalezas de las ofrendas -algunas terrenas-dicen mucho de lo abierto y popular del culto.
Pero lo mejor de Hotei, es que es una experiencia abierta a la fe de cada creyente. Le encantan los juegos y lo inesperado. En occidente, el mito de Santa Claus, puede ser una buena aproximación al carácter de este ser. También el Dios con Cabeza de Elefante de la India (Ganesha), es una imagen que ofrece semejanzas con Hotei, no solo en el aspecto, sino en su caracter accesible, bondadoso y simple.
Permítanos por último invitarle a visitar el templo virtual de Hotei
Visite el Templo Virtual de Hotei
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