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Patrocinio
y conflicto de intereses:
cuál puede ser un patrocinio éticamente
inapropiado, qué obligaciones tiene
el investigador con el patrocinador y
qué constituye un conflicto de
intereses.
Comunicación, publicación,
propiedad intelectual y educación:
responsabilidad a la hora de comunicar
resultados de una investigación,
obligación de publicar los resultados,
propiedad intelectual de los datos, papel
de los medios de comunicación a
la hora de difundir información
sobre aspectos de salud pública.
El
profesional de la epidemiología
como testigo en procesos legales: se
debería discutir la necesidad de
conocer de qué intereses depende
o defiende un epidemiólogo cuando
actúa como experto en procesos
legales (gobierno, empresas, organizaciones
de consumidores o proteccionistas, etc.).
Los temas que aquí se han entresacado
pueden formar parte de un curso habitual
de ética y epidemiología
en las escuelas de salud pública.
Además de esta oportunidad académica
existen otras formas complementarias de
formación, como son los cursos
de postgrado en las facultades de medicina
y los encuentros periódicos de
las sociedades científicas específicas.
Esta última vía ha sido
utilizada en la Sociedad Española
de Epidemiología en sus encuentros
anuales de 1995 y 1996.
MANIPULACIÓN
DE DATOS Y RESULTADOS
El
objetivo de toda investigación
es con-seguir resultados válidos.
Además, existe el acuerdo tácito
de que los datos sobre los que éstos
están basados puedan ser sometidos
a verificación independiente por
parte de otros investigadores, en el caso
de que lo consideren oportuno. En general,
se consigue este objetivo al utilizar
los estándares científicos
habituales (tests estadísticos
de significación, ensayos controlados
doble ciego, cuestionarios previamente
validados, etc.) y mediante la comunicación
de los métodos y resultados en
la prensa científica con sistema
de revisión por pares. Los investigadores
tienen la responsabilidad de ser especialmente
claros sobre los métodos que han
utilizado al recoger y analizar la información.
Esto no excluye el que se puedan utilizar
métodos que posteriormente sean
superados. Pero, mientras la comunicación
de métodos y resultados sea transparente,
el investigador puede ser rectificado
de su error, más nunca acusado
de conducta éticamente reprobable.
Ser consciente en cada momento del posible
límite o falibilidad de los instrumentos
de medida disponibles es un poderoso acicate
para el sano escepticismo que debe acompañar
a la interpretación de datos experimentales
u observacionales.
VALORES
Y OBJETIVIDAD CIENTÍFICA
El investigador aporta
a su trabajo, aparte de aspectosque escapan
a la descripción racional, como
son la intuición, creatividad o
curiosidad, el rigor de su método,
los conocimientos adquiridos y una particular
forma de entender el mundo como consecuencia
de sus experiencias e intereses individuales,
así como los compartidos por el
grupo en el que se ha desenvuelto.
Estas influencias pueden ser filosóficas,
religiosas, culturales, económicas
o políticas e influir en su forma
de interpretar los datos, seleccionar
los problemas a investigar, relacionarse
con los demás investigadores e
intercambiar información. La investigación
científica mantiene un nexo empírico
con el mundo físico, biológico
y social que limita la posible influencia
de los valores individuales o grupales
en la ciencia. Por otra parte, los propios
mecanismos de replicación, validación
y crítica, a los que se somete
cualquier investigación científica,
hacen que, antes o después, se
rectifiquen las desviaciones del mundo
tal y como se manifiesta. Es útil
ser consciente de los valores que conforman
el propio universo y, a través
de la autocrítica, tratar de conocer
a qué condicionamientos se puede
haber sometido el propio trabajo, utilizando
este autoconocimiento no como una limitación,
sino como un impulso para tratar de llegar
más lejos. Puede aparecer parcialidad
cuando existe una desviación debida
a la inclusión de determinados
valores o creencias, de la exactitud,
objetividad y equilibrio en el juicio
sobre los resultados de una investigación
y no meramente cuando se realiza una distorsión
inadvertida de los hechos.
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CONFLICTO
DE INTERESES
Como
conflicto de intereses se entiende aquella
situación en la que el juicio de
un profesional concerniente a su interés
primario (v.g. la integridad de una investigación)
tiende a estar influido por un interés
(5) secundario (v.g. beneficio económico)
. En estas ocasiones, las expectativas
habituales de alcanzar objetividad e imparcialidad
pueden estar (6) comprometidas. Siguiendo
a Camí , que realiza una cuidadosa
revisión del tema, para el análisis
de un conflicto de intereses, el procedimiento
a seguir es diferente al de la bioética,
donde diferentes principios pueden competir
por su prioridad, ya que aquí ningún
otro interés debe dominar al principal.
Las investigaciones son, a veces, financiadas
por agencias e instituciones gubernamentales
o privadas que, al mismo tiempo, dan empleo
a los investigadores.
En el área ocupacional y medioambiental
existen grupos de intereses especiales
que pueden entrar en conflicto: empresarios,
sindicatos, agencias o empresas gubernamentales,
grupos de consumidores, etc. Si los investigadores
trabajan para alguno de estos grupos,
les puede ser difícil evitar presiones
que puedan llegar incluso a distorsionar
la interpretación de los resultados.
Algo similar puede ocurrir al probar nuevos
medicamentos o nueva tecnología
médica. Por el mero
hecho de su situación de empleo,
un investigador que trabaje para la industria,
la universidad o el gobierno, no se encuentra
en situación de conflicto de intereses.
Sin embargo, puede existir un conflicto
siempre que las obligaciones o intereses
personales del investigador para situarse
dentro de la empresa, mantener su puesto
de trabajo o desarrollar sus expectativas
profesionales comprometan la objetividad
e imparcialidad que de él se espera.
Los investigadores deberían hacer
explícitos sus actuales y potenciales
intereses económicos y su participación
financiera (o percepción de honorarios),
en empresas que promuevan investigación
biomédica (7). Esta es la principal
medida para evitar conflictos (5,8) .
Al mismo tiempo, se debería evitar
participar en investigaciones donde existan
conflictos de intereses con colaboradores
o patrocinadores. Algunas instituciones
que se dedican a la investigación
(6) , así como los consejos editoriales
de las revistas que la publican(9) , suelen
tener normas para actuar en caso de conflicto
de intereses que comprometan la integridad
del proceso investigador. Es necesario
que estas normas se conozcan y se mantengan.
En el caso de intervenciones que se lleven
a cabo para modificar las
conductas de riesgo en grupos de población
puede parecer que existe un conflicto
de intereses entre las personas que no
desean cambiar su conducta y los investigadores,
que creen que deberían hacerlo
por el bien de su salud. Sin embargo,
éste no es un conflicto de intereses
real, siempre que el investigador se mueva
interesado por la mejora de la salud de
las personas y de acuerdo con las evidencias
científicas más consolidadas.
PUBLICACIÓN
Y DIFUSIÓN DE RESULTADOS
La investigación no es una experiencia
individual, sino que se basa en compartir
los conocimientos aceptando unas convenciones
preestablecidas. Dos de estas convenciones
son las publicaciones científicas
y la revisión por pares. El objetivo
final es facilitar la comunicación
ágil de resultados contrastados,
al mismo tiempo que se garantiza la propiedad
intelectual de los hallazgos. En general,
el investigador que recibe el mayor crédito
por el hallazgo es aquel que publica en
primer lugar, no el que primero realiza
el
descubrimiento. La publicación
es, por tanto, una suerte de recompensa
que recibe el investigador por hacer públicos
sus hallazgos.
En el caso de que el descubrimiento pueda
ser económicamente rentable, el
proceso de difusión se mantiene,
al mismo tiempo que se aseguran los derechos
de autor gracias al registro de patentes.
De
los autores se espera, una vez publicada
una investigación, que compartan
tanto los datos como, ocasionalmente,
los materiales de la investigación
con otros investigadores que pudieran
demandarlos.
Muchas sociedades científicas,
revistas especializadas e instituciones
investigadoras tienen regulada esta accesibilidad
y un investigador que no responda a solicitudes
de este tipo será visto, posiblemente,
con recelo por el resto de sus compañeros.
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