| Soluciones.
Nueve pasos hacia un cuidado de la salud ambientalmente
responsable
Toda actividad del cuidado de la salud puede
adoptar medidas inmediatas relacionadas a la
elección y compra de insumos y la disposición
final adecuada del residuo. Con estas medidas
se puede lograr un inmediato beneficio económico,
aumentar la seguridad de los trabajadores de
la salud, educar y entrenar al personal, normar
segura y adecuadamente y fortalecer la relación
con al comunidad.
Paso uno:
Organizar un equipo de trabajo entre los administradores,
personal de maestranza y todos aquellos que
se encuentren actualmente relacionados en la
institución al manejo de residuos. Con este
equipo primero identificar el camino del residuo
desde su formación hasta la disposición final
actualmente seguido determinando que es lo que
se incinera y que se recicla o reusa. En segundo
término realizar una auditoria con el equipo
de la casa 8 o con un consultor externo) para
identificar las prácticas mas productoras de
residuos y diseñar una estrategia de manejo
de residuos que incorpore los pasos necesarios
para la reducción.
Paso
dos: Designe un encargado.
Asigne un equipo con dedicación completa para
desarrollar e implementar un nuevo programa
de manejo de residuos. Este programa debe incorporar
desde la elección y compra de insumos, la segregación
del material, la reutilización de elementos
para reducción del residuo hasta la evaluación
de las prácticas que utilizan elementos tóxicos
o potencialmente tóxicos según su disposición
final.
Paso tres:
Entrene al personal respecto del manejo y disposición
final de residuos y sus consecuencias. El personal
de maestranza, de enfermería, personal de administración
y compras, directivos, médicos, paramédicos,
personal de cocina y todos los equipos del hospital
(esterilización, seguridad, sanidad hospitalaria,
etc) todos necesitan tener información, entrenamiento
y estar advertidos sobre los problemas y costos
innecesarios. Es importante implementar a un
sistema integral menos caro y mas seguro de
disposición final de residuo.
Paso cuatro:
No tire lo que puede reciclar. Implemente o
expanda un programa de reciclado. Identifique
el papel, cartón, vidrio, latas, diarios y revistas
y plásticos que se pueden recuperar. Implante
un programa de compra que favorezca los productos
provenientes de recuperación y reciclado, que
provengan de procesos limpios, sin contenido
de cloro o que utilicen cloro en sus procesos.
Infórmese entre sus proveedores sobre esos productos
y sobre el envase y embalaje que los contienen
o presentan. Los envases y embalajes también
pueden ser reutilizables, reciclables o de materiales
de fácil disposición final (por ejemplo cartón
prensado en vez de telgpor).
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Paso
cinco: No tire lo que puede reutilizar.
Diseñe un plan de evaluación, de seguimiento
continuo de factibilidad de utilización de productos
reutilizables y cuando sea posible substituya
los productos descartables (por ejemplo: vasos,
ropa de quirófano, envases de PVC).
Paso seis:
No mande a incineración lo que se puede disponer
por otros métodos. Identifique y evalúe el residuo
infeccioso del hospital que se puede tratar
por autoclave o microondas u otras alternativas
de esterilización.
Paso siete:
Comience un programa para identificar y eliminar
materiales que contengan mercurio en la institución
y busque substitutos. Se encuentra mercurio
en las baterías, termómetros, tubos de Miller-Abbot,
tubos de Cantor, esfingomanómetros, equipo eléctrico,
lámparas fluorescentes, reactivos de laboratorios
y desinfectantes. Hoy en día existen alternativas
para casi todos ellos. Cuando no la haya (por
ejemplo en los bulbos de los tubos fluorescentes)
ocúpese de la recuperación del mercurio y la
disposición final adecuada para que no sea liberado
al ambiente.
Paso
ocho:
Cree un plan para reducir el uso de plásticos
clorinados como PVC. Puede encontrar PVC en
los tubos de los respiradores y de oxigenoterapia,
tubos endotraqueales, bolsas, mascarillas, equipo
de diálisis, material para identificación, guantes,
cubiertas protectoras plásticas, bandejas, etc.
Paso nueve:
De la posibilidad de encontrarse e intercambiar
ideas entre las personas del equipo del hospital
y los proveedores para buscar elementos de substitución
en los materiales usados (soluciones de esterilización,
elementos de limpieza, biocidas) para reducir
la utilización de sustancias tóxicas, proteger
la salud y seguridad de los empleados y reducir
la emisión de contaminantes y el impacto de
la actividad. La campaña Cuidado de la Salud
sin Daño está dispuesta a brindar ayuda a los
hospitales y entidades interesadas en seguir
estos nueve pasos. Podemos proveer de materiales
para educación y difusión, facilitar información
sobre expertos a contactar o identificar entidades
que quieran compartir su experiencia. |