| Cuándo
el Cuidado de la Salud daña
Un
poco de historia.
En
1994 un informe dado a conocer por la Environmental
Protection Agency (EPA) de Estados Unidos sorprendió:
se identificaba la incineración del residuo
patológico (medico u hospitalario) como la fuente
más importante de eliminación de dioxinas al
ambiente. Las dioxinas son sustancias carcinogenéticas
que ha sido identificadas también como causa
de defectos congénitos, de disminución de la
fertilidad, depresora del sistema inmune y de
interferir con el normal funcionamiento hormonal
(disruptores o interceptores endócrinos). En
respuesta a este serio problema se inicio la
campaña Cuidado de la Salud Sin Daño (CSSD)
en USA en 1996 que luego hemos extendido internacionalmente
en virtud de compartir conocimientos y recoger
experiencias para llevar adelante los objetivos
que nos hemos propuesto.
A través de trabajos realizados desde CSSD se
ha detectado que los hospitales no son solo
una fuente importante de dioxinas sino también
del mercurio que se introduce en el ambiente.
El mercurio es una potente neurotoxina y afecta
también a la reproducción. Puede interferir
con el desarrollo del cerebro del feto siendo
efectivamente tóxico para el sistema nervioso,
los riñones y el hígado.
Considerando un análisis costo-beneficio en
la industria de la salud, las soluciones para
las emisiones contaminantes son posibles.
El Juramento Hipocrático promete primo non nuocere.
Debemos
tener clara la premisa de que los que estamos
relacionados al arte de curar tenemos la responsabilidad
de trabajar en pos de prevenir, disminuir o
eliminar los daños al ambiente que puedan impactar
sobre la salud de las personas.
El trabajador de la salud tiene la obligación,
por estar preparado para ello, de trabajar para
la preservación de la salud y la eliminación
del daño ambiental.
En septiembre de 1996, representantes de
28 organizaciones se encuentran para crear una
campaña que encuentre una respuesta a la contaminación
producida por las actividades relacionadas al
cuidado de la salud. Para abril de 1999, 178
organizaciones de diferentes países, incluyendo
41 hospitales se sumaron a la campaña. La coalición
ya ha tenido un significativo impacto sobre
el sistema de cuidado de la salud, medidas regulatorias
y la industria en varios lugares. La coalición
se basa en el desarrollo de una campaña internacional
para identificar y reformar las prácticas de
la industria del cuidado de la salud que tienen
fuerte impacto ambiental.
La
campaña propone una revisión de los procesos
médicos para hacerlos ambientalmente amigables
incorporando conceptos de prevención ambiental,
adhiere a las acciones para la eliminación de
la incineración indiscriminada del residuo médico,
propone un análisis de los insumos de acuerdo
a su composición y disposición final (con una
evaluación costo beneficio), que permita prevenir
daños ambientales y que repercutan, a su vez,
sobre la salud.
¿Quiénes
somos?
Al
compartir los problemas y experiencias podremos
modificar el sistema de cuidado de la salud,
perverso actualmente y lograr regularlo a través
de una nueva reglamentación interna y una nueva
propuesta industrial.
Proponemos eliminar la incineración indiscriminada
del residuo médico, tender a cambiar el modus
operandi de compra y selección de materiales
y analizar y replantear las prácticas que conlleven
el uso de materiales descartables o altamente
contaminantes o de difícil disposición final.
Se debe verificar cual es la alternativa de
disposición final segura para cada material
e informarnos y educarnos acerca del impacto
de la liberación al ambiente de metales pesados
como el mercurio, dioxinas y otras sustancias
químicas que puedan tener actividad endócrina.
Es importante entender las relaciones entre
la salud publica y la contaminación ambiental:
impacto sobre la salud publica y la calidad
de vida de la liberación de contaminantes al
ambiente y de los cambios ambientales.
Creemos que los profesionales de la salud, a
medida que aprendan a limpiar su propia casa
o a mantener su casa limpia, reclamen una política
de salud ambiental más clara, fuerte y con programas
sociales más importantes.
Cuidado de la Salud Sin Daño es una campaña
internacional que propone una revisión con visión
ambiental de los procesos de la industria de
la salud.
Nuestras
metas:
1-
Trabajar en pos de la implementación de un sistema
de cuidado de la salud ecológicamente sustentable.
2- Eliminar la incineración que no sea absolutamente
necesaria de residuo médico y promover a la
utilización de materiales y tratamientos ambientalmente
seguros.
3- Ir relegando progresivamente el uso de PVC
y contaminantes orgánicos persistentes (Cop´s)
en la industria de la salud y poco a poco ir
llevando este concepto al plano general.
4- Ir relegando el uso de mercurio en todos
los aspectos de la industria de la salud.
5- Desarrollar estándares de salud para el manejo
del residuo médico y reconocer e implementar
el derecho público de información sobre las
sustancias utilizadas en la industria de la
salud.
6- Ninguna comunidad debe ser expuesta a tóxicos
originados por el tratamiento o disposición
final del residuo médico.
7- Revisar la generación industrial y el transporte
de los elementos que se utilizan en el cuidado
de la salud.
8- Desarrollar una colaboración efectiva y una
estructura de comunicación entre las diferentes
áreas del arte de curar, la comunidad, la industria
y los niveles de formación y de decisión. Trabajar
por un sistema ecológicamente sustentable de
cuidado de la salud.
¿Cómo
llegamos aquí?, ¿Qué podemos hacer?
EL
RESIDUO HOSPITALARIO SE ACUMULA:
Desde 1995 el residuo generado por la actividad
médica se ha duplicado (utilizamos datos del
gobierno de EUA). Los cambios en la tecnología
y el aumento del uso de materiales plásticos
y descartables ha aumentado la generación de
residuos médicos sustancialmente.
Se ha observado el uso indiscriminado de bolsas
rojas para residuos que no son infecciosos por
ineficiencias en los programas y la organización
en las instituciones y actividades médicas.
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Si
analizamos los contenidos de las bolsas rojas
encontraremos que el método de descarte y disposición
final del residuo médico esta siendo mal usado
y sobrecargado en la mayoría de las instituciones
y de las actividades médicas.
La supervisión de la actividad muestra que pocas
instituciones monitorean los contenidos de las
bolsas, poseen un plan de seguimiento de la
producción de residuos con entrenamiento del
personal y relevamiento continuo para verificar
una apropiada disposición final de los contenidos.
LA
REALIDAD DE LAS BOLSAS ROJAS:
En estudios realizados por la Sociedad de Epidemiología
Hospitalaria de EUA se encontró que la basura
domiciliaria contiene mayor cantidad de micro-organismos
que la hospitalaria.
Solo el 15% del residuo médico puede ser descripto
como infeccioso y material de bolsa roja. El
resto es material de escritorio, plástico, residuos
de comida, metal, vidrio, madera y otros materiales
no peligrosos.
Según estudios realizados por el Centro de Control
de Enfermedades en EUA, no más del 2% del residuo
hospitalario debe ser indefectiblemente incinerado
y está compuesto en su mayor parte por residuo
patológico en sí mismo o sea partes humanas.
La incineración innecesaria de PVC, otros plásticos,
papel, baterías y otros materiales no infecciosos
acarrea emisiones indeseables al ambiente como
dioxinas, mercurio y otros contaminantes (plomo,
furanos, arsénico, cadmio, litio) creando cenizas
tóxicas.
Actualmente los incineradores de residuos hospitalarios
son una de las principales fuentes de dioxinas
y mercurio eliminados al ambiente que se incorporan
a los alimentos.
DIOXINAS:
TOXICO PERSISTENTE Y UBICUO.
Dioxinas es el nombre común por el que se reconocen
75 sustancias químicas. No tienen uso comercial.
Es un residuo tóxico generado cuando se quema
un material que contiene cloro o cuando se sintetiza
un material que contiene cloro.
Los plásticos que contienen PVC son la mayor
fuente de cloro en el residuo médico. El PVC
en medicina se encuentra principalmente en bolsas
y guías.
Las dioxinas se eliminan al ambiente y son transportadas
por el aire incorporándose a la cadena alimentaria
afectando regiones a mucha distancia de donde
son liberadas. Pueden ser localizadas en los
alimentos como la carne, leche, huevos y pescado
y sus derivados.
Las dioxinas se bio-acumulan en los tejidos
grasos y se concentran en el los organismos
moviéndose hacia arriba en la cadena alimentaria.
Según los últimos estudios se estaría ingiriendo
con la dieta actualmente entre 300 a 500 veces
la dosis diaria recomendada.
Debido al contenido alto en grasas de la leche
materna los niños alimentados a pecho están
expuestos mas de 50 veces el promedio de dosis
que reciben los adultos y puede que reciban
el 10% de la exposición total calculada para
su vida durante el período de amamantamiento.
En este período en que los niños son altamente
vulnerables a los efectos de las dioxians.
LAS
DIOXINAS PUEDEN CAUSAR:
Cancer: Las dioxinas están clasificadas como
carcinogenéticas de acuerdo a la Oficina Internacional
para Investigación sobre Cáncer (International
Agency for Research on Cancer (IARC) y por un
reciente informe de la a Oficina de Protección
Ambiental de los Estado Unidos (US Environmental
Protection Agency: EPA). Se las asocia con cáncer
de hígado, pulmón, estómago y tejido conectivo
como también con linfoma no Hodgkin.
Efectos sobre la reproducción y el desarrollo:
En animales causa disminución en el conteo espermático,
malformaciones congénitas (paladar fisurado
y malformaciones renales), disminución del tamaño
testicular, pubertad precoz, feminización y
endometriosis. En humanos se ha comprobado que
están ligadas a disminución del tamaño de los
genitales y endometriosis. En hijos de veteranos
de Vietnam, que fueron fuertemente expuestos
al Agente Naranja (3,4,5-T), se observó una
importante incidencia de espina bífida. Efectos
sobre el neuro-comportamiento: La exposición
a dioxinas afecta la habilidad psicomotora,
produce defectos en la audición, cognitivos
y alteraciones del comportamiento en los niños
(hiperquinesia y falta de atención y concentración).
Efectos hormonales: En trabajadores expuestos
a dioxinas se encuentran niveles de testosterona
descendidos. Los niños con exposición prenatal
muestran niveles de hormona tiroidea menores
que el promedio.
Efectos sobre el sistema inmunitario: En adultos
expuestos se encuentra un sistema inmune levemente
deprimido (aumentando la susceptibilidad a infecciones
bacterianas, virales y parasitarias). Este efecto
se hace más marcado en niños expuestos desde
la concepción.
PVC (clorhidrato de polivinilo)
PLASTICO
PRECURSOR DE DIOXINAS:
Para frenar la producción de dioxinas es necesario
disminuir la cantidad de residuo que es incinerado
minimizando la compra, utilización y disposición
final por incineración de sustancias que contengan
cloro ya que éstos producen dioxinas. En el
residuo hospitalario el PVC es la mayor fuente
de producción de dioxinas. Se utiliza en la
fabricación de bolsas para suero, guías, bolsas
para sangre, tubos endo-traqueales, en envases
y envoltorios, materiales de oficina, etc.
Las dioxinas son liberadas en los procesos de
fabricación y en la disposición final por incineración.
La producción de PVC en sí misma involucra muchos
insumos, aditivos y subproductos tóxicos resultando
un producto (PVC) con 75% de su peso en cloro.
Cuando se incinera el PVC el cloro es liberado
al ambiente combinándose con materia orgánica
y produciendo dioxinas.
LOS
FTALATOS Y EL PVC:
Aún durante su utilización médica el PVC puede
ser peligroso para los pacientes. Para aplicarlo
en la fabricación de sondas, bolsas y materiales
necesariamente flexibles para su uso en medicina
se le agrega di-etil-hexil-ftalato (DEHP). Los
ftalatos han sido identificados por la Agencia
de Protección Ambiental de EAU (US EPA) como
posible cancerígeno. Migra a temperatura ambiente
y se acelera su migración a medida que la temperatura
aumenta.
Estudios científicos realizados ligan a los
ftalatos con daño a los tejidos renales, cardíaco,
hepático y testicular e interfiere con la generación
de esperma.
Las bolsas de PVC IV de laboratorios Abbot y
Baxter Healthcare llevan etiquetas que informan
(en USA) que contienen sustancias que pueden
migrar al paciente a través de las soluciones
administradas en forma endovenosa. |