| Soluciones:
nuevos parámetros para la selección de insumos
-
Considerar la composición de los productos y
su manufactura cuando se elige y compra insumos
para su uso en el área de salud.
- Priorizar las alternativas de productos con
compuestos libres de cloro y ftalatos (PVC).
- Los elementos de plástico rígido (PVC rígido)
pueden ser reemplazados por los de metal o elementos
de polipropileno o policarbonato.
- Exigir la formulación en el etiquetado de
los elementos y la aprobación de la empresa
para las normas ISO 14000.
- Aprobación de una legislación que exija la
exhibición de la formulación de los elementos
y la disposición final recomendada en el envase.
- Informar y entrenar al personal del hospital
para poder distinguir cuales productos tienen
menos impacto sobre el ambiente y la salud.
- Exigir a la industria de insumos hospitalarios
el desarrollo de alternativas para productos
actualmente desarrollados en base a PVC.
- Verificar que los envases y embalajes de materiales,
medicamentos, insumos y productos no contengan
materiales tóxicos y sean de fácil y barata
disposición final.
MERCURIO:
CONTAMINANDO DESDE LA CONCEPCIÓN
El
mercurio se encuentra en los termómetros, esfingomanómetros,
guías de dilatación y de alimentación, baterías
y lámparas fluorescentes. Debido al uso de estos
elementos en los hospitales el 20% del mercurio
que se vierte al ambiente en los Estados Unidos
proviene de esta fuente. La EPA informa que
el 10% del mercurio emitido al aire proviene
de la incineración de residuo médico. Lamentablemente
no hay datos para casi ningún país de para América
Latina.
El mercurio no es destruido por incineración
y se deposita como inerte o se transforma en
metil mercurio, su forma orgánica, que interactúa
con las células y daña los tejidos. Se bioacumula
en el tejido muscular (pescado) subiendo en
la cadena alimentaria. Es ambientalmente ubicuo
y se detecta en ríos y lagos lo que ha llevado
a limitar el consumo de pescado.
El mercurio es neurotóxico y exquisito en su
acción sobre el SNC en desarrollo (fetos y niños).
Atraviesa la barrera hematoencefálica y daña
además, riñones y pulmones.
SOLUCIONES:
ELIMINAR EL MERCURIO DE LA PRACTICA MEDICA
-Reemplazo
por elementos electrónicos.
-Utilización de tungsteno en vez de Hg.
-Usar baterías recargables.
-Aconsejar reemplazo de termómetros de mercurio
de uso familiar e institucional.
-Preocuparse por la recuperación y disposición
final adecuada.
NUEVAS
NORMAS PARA INCINERACIÓN DE RESIDUO MÉDICO:
La
campaña Cuidado de la Salud sin Daño destaca
que se debe haber un control estricto de las
emisiones cuando se incinera, siendo el objeto
del mismo fundamentalmente evitar la exposición
de la población y el ambiente. El control de
la emisión y el equipamiento necesario para
realizarlo tiene un costo mucho más alto que
la reducción y segregación del residuo.
SOLUCIONES:
REDUCIR, SEGREGAR Y REUSAR:
Actualmente
se ofrecen incineradores de una tecnología de
avanzada y son muy caros como solución al problema
del residuo médico. Los filtros de control de
emisión y los equipos de monitoreo hacen las
emisiones menos tóxicas. La tecnología de laboratorio
para determinación de sustancias contaminantes
(como dioxinas) no se encuentra instalada en
América Latina siendo además muy cara y suponer
en un control de emisión de los incineradores
está absolutamente fuera del alcance económico
de esta región.
Todas estas propuestas cuestan mas y hacen menos
que las acciones preventivas integradas desde
la provisión, análisis de los procesos y decisiones
de disposición final enfatizando la recuperación
de materiales no tóxicos reciclables y reutilizables.
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Reducir:
La
parte más importante del tratamiento de residuos
es siempre la reducción que comienza por la
compra. La elección de insumos debe siempre
ser evaluada también desde el residuo que va
a generar luego de ser utilizado, y también
si será tóxico o emitirá tóxicos. Se encuentran
el mercado productos mas durables, con menos
embalaje y con formulas menos tóxicas que repercutirán
en la resultante final del proceso.
Segregar:
La
segregación del residuo es fundamental para
la reducción del volumen total y la toxicidad.
El papel, cartón, vidrio, algunos plásticos,
metales pueden reciclarse. La clasificación
del residuo requiere educación y entrenamiento
pero con un poco de tiempo se puede lograr si
el sistema funciona adecuadamente. Por ejemplo
la distribución de bolsas rojas solo a los sectores
necesarios y en los lugares adecuados puede
ser fundamental para la reducción del volumen.
Puede utilizarse un sistema de señales claras
indicando cual es el residuo que debe ir a la
bolsa roja. El personal no cambiará su actitud
si no se realiza un adecuado trabajo de educación,
información persuasión y control sistemático.
Para los administradores hospitalarios que no
estén convencidos de las ventajas de los procesos
ambientalmente amigables la certeza del ahorro
de dinero será un dato importante. Por suerte
ya hay abundantes ejemplos de que una administración
hospitalaria ambientalmente ordenada puede ahorrar
mucho dinero anualmente (por ejemplo la experiencia
del Beth Israel Medical Center New York).
Controle
su residuo:
Los
hospitales producen más residuo sólido que otras
instituciones generado específicamente como
resultado del cuidado del paciente. Un control
del residuo puede identificar los diferentes
tipos de residuo y crear un patrón para cada
área determinando las áreas que pueden mejorar
el proceso.
El control del residuo puede ir desde la información
al personal para que comprenda cual es la importancia
de esta actividad hasta la contratación de un
experto o auditoría externa. Lo importante es
crear en el personal del hospital la conciencia,
la importancia de la tarea individual y sus
implicancias.
Reciclar:
Reciclar
y comprar productos hechos con materiales reciclados
reduce el impacto ambiental en la fuente de
extracción (minería y deforestación) y la de
la fabricación de productos reduce la contaminación
asociada a incineración innecesaria, enterramientos
y otros métodos de disposición final.
En la industria de la salud se pueden utilizar
muchos materiales reciclados por métodos convencionales,
no solo se trata de insumos como agujas, sondas
y vendajes, también usamos papel, cartón, metales,
elementos varios de plástico, vidrio que también
se utilizan reciclados en, por ejemplo: hotelería,
oficinas y restaurantes. Esto también requiere
información y entrenamiento de los administradores
hospitalarios y puede reducir mucho los costos.
Reutilización:
Se
debe hacer una consciente evaluación de los
insumos de cada sector y verificar que elementos
deben ser descartables y cuales pueden ser utilizables
varias veces. Un ejemplo interesante para analizar
son los elementos de vidrio y los de tela que
van siendo reemplazados por destacables (por
ejemplo camisolines, barbijos, botas, vasos,
botellas, envases y bandejas de plástico, etc.).
Alternativas
a la incineración:
Por
supuesto que aún los hospitales con la mejor
metodología de reducción, segregación y reutilización
de residuos producirán residuo infectado. No
todo el residuo infectado debe ser necesariamente
incinerado. Hay tecnologías para esterilizar
este residuo y reducir su volumen sin incinerar.
El autoclave y el microondas pueden ser una
alternativa para algunos residuos infecciosos,
los materiales no son quemados y no se producen
emisiones tóxicas. Cualquier alternativa debe
ser evaluada según seguridad y efectividad del
residuo a tratar y el lugar a utilizarla. Todas
deben estar bajo normas regulatorias que evalúen
los riesgos para la seguridad del trabajador,
la salud pública y los impactos ambientales.
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