| 10. Introducción al Nuevo Testamento |
| EL
MUNDO HELÉNICO Y ROMANO: ADMINISTRACIÓN Y ECONOMÍA. Ese cristianismo en expansión suponemos que se dirige en todas las direcciones, pero los datos que disponemos son algo más escasos. Apenas podemos contar con los testimonios de evangelización que nos ofrece el NT. Conocemos bien la evangelización de las regiones de Cilicia, Capadocia, Galacia, Asia, Bitinia, Grecia y Macedonia... regiones donde misiona el apóstol San Pablo y de los que disponemos buena documentación. De otros datos, evangelización de Palestina, Egipto, Roma, Armenia,... sabemos que muy pronto hay cristianos, pero las fuentes de los Hechos son dudosas y no siempre aportan información fidedigna, en otros supuestos nos guiamos de la tradición cristiana, las leyendas y relatos de esos primeros siglos. De lo que sí podemos estar seguros es que el evangelio se expande rápidamente por todas las regiones circundantes, y que en no muchos años todas las partes del Imperio cuentan con algún tipo de comunidad, es verdad que más en las ciudades que en el campo, y en ocasiones grupos muy reducidos, pero son gérmenes de una nueva religión en expansión. El Imperio Romano proporcionaba una relativa paz y facilidad para la expansión de la fe. Las persecuciones no fueron generalizadas hasta pasados unos siglos, en los que el cristianismo ya estuvo asentado, hasta entonces las persecuciones eran parciales y localizadas en algunas regiones en concreto. El poder romano había llegado ya a un punto de máxima expansión, no crecerá mucho más desde estos siglos. La cuestión era afianzar el poder romano, el control de las regiones más levantiscas, como Judea, y mantener las fronteras inaccesibles del centro y norte de Europa. Para esto dividirá el territorio sometido en Provincias Senatoriales o Imperiales, en función de la institución que tuviera el control y de los problemas que diera. De hecho, el cristianismo se expande por las regiones con una mayor estabilidad política y social. Económicamente estamos en un momento de fáciles intercambios comerciales, el Mediterráneo es un mar interior que facilita, en verano y con buen tiempo, el transporte de mercancías y personas. Podía cruzarse en buenas condiciones en un mes de punta a punta. También las condiciones de transporte son buenas por carretera, las vías romanas salpican toda la geografía facilitando en zonas agrestes el traslado. Estas rutas, cuya primera intención era el control militar, dieron paso a un intercambio de productos de unas regiones a otras. En este ambiente los cristianos no tuvieron dificultades para circular libremente por el Imperio. El Imperio estaba estabilizado y podemos hablar de una relativa paz. Los primeros años tras la resurrección coinciden con el final de la dinastía de los Julio Claudios, Nerón será el último de ellos, y ya entonces el cristianismo estaba en Roma con cierta fortaleza. En esa persecución, fechada en el 58, murieron Pedro y Pablo. Poco después el Imperio vio sucederse a una nueva familia imperial, Vespasiano, Domiciano y Tito, dinastía de los Flavios, que de nuevo se extinguirá hacia el año 100 d. C. Sucederán los Antoninos: el Imperio está asentado y consolidado, Nerva,... Con Trajano se alcanzará la máxima expansión del Imperio, y a partir de ahí, la decadencia y el ocaso. Es no obstante, el final ya anunciado y definitivo de una República Romana convertida en una Imperio con tintes monárquicos y con restos institucionales como el Senado, cada vez más testimonial. La dinastía de los Severos se iniciará con Septimio Severo a finales del año 200 d. C. Coinciden estos periodos con un crecimiento económico, una abundancia de esclavos y una vida centralizada en las ciudades. Con la crisis y el final de la expansión, se iniciará una "ruralización". Para entonces el Imperio Romano será cristiano, y estará dividido administrativamente en dos grandes bloques, con dos Emperadores distintos en Oriente y Occidente. San Pablo evangelizó en la región de Asia, pero los datos que disponemos sobre la economía de las regiones es bastante desigual. Algunas ciudades costeras eran especialmente ricas, tenían recursos y vivían relativamente conformes; otras eran bastante más deficitarias. Dentro del grupo de creyentes de esta primera hora, encontramos de todo. Hasta no hace mucho se pensaba que esta expansión se había hecho preferentemente sobre clases más desfavorecidas, pero hoy sabemos que entre las nuevas comunidades también hay familias bien asentadas y en posición social de privilegio. Esto dio lugar a disputas, conflictos cuyo reflejo encontramos en Hechos, como Pablo trabaja a favor de las comunidades más pobres, para no encarecer su estancia,... o los enfrentamientos de 1 Cor 11, una comunidad desigual. Lo que es cierto, es que la sociedad está muy estratificada socialmente, los grupos nobles y privilegiados en general son minoritarios en número. Los esclavos hacen el trabajo de la sociedad, y son proporciones amplias de la población. Una mayoría libre está compuesta por los llamados "peregrinii", personas sin derechos pero que gozaban de la libertad. Los ciudadanos romanos eran poquísimos en proporción y gozaban de una plenitud de derechos. En posición intermedia estaban los soldados, colonos,... El Imperio Romano evolucionará hasta llegar a una equiparación jurídica de todos los ciudadanos con el Edicto de Caracalla en el 222 d. C. Su intención era económica, más que social; la decadencia del Imperio se iba agudizando con los siglos. Sabemos que en el cristianismo primero hubo obispos y presbíteros de la comunidad cristiana que fueron esclavos. Conocemos y creemos que el cristianismo afectó a todas las clases sociales, trayendo un cambio significativo, "los hombres son iguales ante la recepción del Espíritu Santo", eso significaba que eran iguales ante Dios; si lo extendemos culturalmente deducimos que son iguales ante la Ley, ante la justicia. Esto está plasmado claramente en Gal 3, 28, "ya no hay judío ni griego; ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer, ya que todos vosotros sois uno en Cristo Jesús". |
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