| 3. Introducción a la Historia de la Iglesia desde la Patrología |
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PATROLOGÍA EN OCCIDENTE. PATROLOGÍA LATINA. Occidente tenía otros problemas. Hay que recordar además que Roma, la sede del patriarcado más grande, la cuna del cristianismo será saqueada por los visigodos en el 410. Este suceso dio mucho que hablar y que pensar en la época. De hecho ninguno de los Padres Latinos estuvo en los cinco primeros Concilios Ecuménicos. Tampoco se articuló ninguna escuela propia de pensamiento. Lo que hay son grandes pensadores y escritores cristianos independientes, que combaten a las herejías y a los movimientos secesionistas del interior de la Iglesia. Los grandes enfrentamientos doctrinales tienen que ver con posturas prácticas. Por ejemplo, un problema fue la cuestión de los "lapsi", es decir, cristianos que habían apostatado en la persecución y querían volver a la Iglesia, se debatía sobre si debían volverse a bautizar o no. Otro gran debate fue la articulación de la gracia y la libertad, que tendrá como mentores a San Agustín y a Pelagio en contra. Los escritores Occidentales destacarán por su trabajo exegético, catequético y pastoral, tratan de organizar un derecho para la iglesia. La excepción la tenemos seguramente en San Agustín, donde encontramos un genial filósofo y un teólogo único y excepcional, quizás el más grande en este periodo de la historia. Occidente también tenía sus problemas con el lenguaje teológico que ayudara a definir los dogmas, la terminología griega no era adecuada, por lo que se buscará dentro del contexto latino. Tenemos que indagar acerca de los precursores de la edad de oro de la patrología latina. Son autores que escriben en latín y en griego, pero que ya inician una formulación del dogma en latín, de la que somos deudores. Occidente fue olvidando progresivamente y cada vez más el griego, aceptando el latín como lengua cultural. De todos los autores latinos del siglo II destaca sobre los demás Tertuliano. Nacido en Cartago hacia el 155 de padres paganos. Adquirió gran fama como jurista y abogado en Roma, es citado de hecho en el "Corpus Iuris Civilis", la obra maestra de compilación de todo el derecho privado romano. Parece que fue sacerdote, desplegando una gran actividad literaria desde el año 195. Su muerte tuvo que suceder sobre el 220. Tertuliano es para nosotros el más importante y original escritor latino, exceptuando a San Agustín. Es conocedor del latín, el griego, y la cultura clásica, posee una retórica inflamada y una sátira mordaz. Es un gran luchador y polemista que tuvo enfrente a paganos, judíos, herejes y más tarde cristianos. Es esencial su contribución al lenguaje teológico usando la palabra "personae" para referirse al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, pero su significado será todavía subordinacionista, son aspectos o máscaras de Dios. Más tarde el contenido de este término indicará al "ser personal". Tertuliano escribió gran cantidad de libros, casi todos en clave polemista y de debate. Si bien su evolución le lleva a alejarse de la Iglesia desde la herejía, nos encontramos, con una gran autor, convencido de lo que dice y hace. Encontramos dos autores del siglo III dignos de mención: Hipólito y Novaciano. Hemos de destacar que hasta edades muy tardías no encontramos textos de los padres latinos escritos en latín, hasta entonces el griego será la lengua de la Iglesia. La razón podemos hallarla en que la comunidad cristiana primitiva era eminentemente oriental, de ahí su vinculación con la lengua y la liturgia griega. Hacia el 250 se inicia un cambio que llevará, en no mucho tiempo, a un desconocimiento del griego. Nuestros dos autores están a caballo entre el uso del latín o del griego para expresarse. Hipólito de Roma es el primer antipapa de la historia, pero al morir mártir, ha sido venerado hasta nuestros días (235). Se trataba de un sacerdote que conocía perfectamente las controversias griegas de oriente, por lo que posiblemente hemos de determinar su origen como no latino. Sus escritos se dirigen a combatir las herejías, "Refutación de todas las herejías", "contra las herejías", "el anticristo", tiene también obras de carácter exegético, homilías,... Destacamos también que se perdieron gran cantidad de las obras que escribió. Otro curioso personaje fue Novaciano. Le encontramos hacia el año 250 ocupando cargos altos entre el clero de Roma. Inició un ataque feroz contra la iglesia, debido posiblemente a sus deseos, que no se cumplieron, de ser Obispo de Roma. Su pensamiento determinó un mayor rigor moral y espiritual, organizo un cisma que llegó a tener una cierta fuerza y que duró varios siglos. Se desconoce después lo que pasó con este escritor, lo encontramos como mártir de la Iglesia y venerado como santo por el pueblo. Tenemos que decir que este autor estaba formado en el estoicismo y en la retórica clásica. Su lenguaje es culto, esmerado y refinado. De él conservamos los escritos "sobre la Trinidad", "los alimentos de los judíos", "los espectáculos" (que condena) y "ventajas de la castidad". Al igual que Oriente, la Edad de Oro de los Padres Latinos se extenderá durante los siglos IV y V. Coincide con las fechas del fin de las persecuciones y del inicio de una etapa de esplendor cultural y teológico en la Iglesia. Tenemos aquí varios autores que vamos a examinar algo más detenidamente. Hablamos de Hilario de Poitiers, San Ambrosio, San Damaso Papa, San Jerónimo, San León Magno, san Gregorio Magno y finalmente el más extraordinario, San Agustín de Hipona. Todos ellos pertenecen al siglo IV y V. Escritor de la Galia es Hilario de Poitiers. Este autor pertenece a la periferia del imperio, sin embargo, mantiene un gran nivel y altura. Conoció el mundo oriental cristiano gracias a que fue desterrado a oriente por no firmar una fórmula arriana. Allí profundizó y se puso al día en teología. Hace una teología algo más especulativa que la que habitualmente se hacía en occidente. Escribe una "historia de los sínodos", siendo un hombre ecuménico y conciliador; iluminará la teología del momento aportando algo que faltaba que era claridad entre occidente y oriente. Escribió dentro de sus obras dogmáticas "De Trinitate", (de gran altura teológica), esto supuso un cambio, por ser el primer occidental que tradujo bien el término hipótasis como persona. Su gran laguna será que no trata nada sobre el Espíritu Santo. Tiene además otras obras de tipo exegético de tipo alegórico generalmente. Y destacará fuertemente como autor de himnos litúrgicos y religiosos. Con una fuerte personalidad tenemos a San Ambrosio de Milán. Es un perfecto conocedor del griego, lo cual ya dejaba de ser algo normal en Occidente. Nacido en una familia noble e influyente, fue consagrado Obispo siendo todavía catecúmeno. Leyó y conoció perfectamente a los autores orientales. Si la exégesis de Hilario era alegórica, la de San Ambrosio lo será aún más. Es una alegoría de tipo muy moral. Fue también un gran compositor de himnos litúrgicos. Tiene interés, más que como teólogo, como moralista y pastor, demuestra un profundo conocimiento de la Biblia. Tuvo un papel destacado desde el punto de vista político y gubernativo. Eliminó el arrianismo prácticamente de occidente. Señaló dentro de las relaciones Imperio-Iglesia varias teorías en torno al sometimiento que debía tener el Imperio a la Iglesia. Para este autor son diferentes las dos instituciones, siendo superior la Iglesia. El emperador no debe oponerse nunca a ella, porque como cualquier otro miembro de la Iglesia debe someterse. Fue admirado y temido por los emperadores. En Occidente el Imperio estuvo más lejos de dominar a la Iglesia que en Oriente, quizás en parte por la labor de San Ambrosio de Milán. El Papa San Dámaso. Fue Obispo de Roma (Papa) a la vez que San Ambrosio Obispo de Milán. Quizás de origen español. Es un hombre con afanes culturales e intelectuales, escribió unos epigramas sobre los mártires. Estos epigramas son textos hechos para ser esculpidos, grabados,... con gran valor litúrgico, más que literario. Es el primer Pontífice que tiene conciencia de intervenir más allá de Roma, con una autoridad universal. Tiene conciencia de Papado. Cometió, no obstante, algunos errores en sus relaciones con Oriente. Estos errores provocaron la ruptura, y tuvieron su causa en la distancia cultural, cada vez mayor entre latinos y griegos. Otro interesante hombre de la Iglesia Occidental fue San Jerónimo. Hablamos de un gran viajero, perfecto conocedor tanto del griego como del hebreo. Vivó parte de su tiempo en Oriente, donde se relacionó con las Escuelas Antioquenas, volvió a Roma para ser secretario del Papa, con la intención de sucederle cuando falleciera. Al no producirse este hecho, parece que se enfadó, regresando de nuevo a Oriente, donde se dedicó entre otras muchas cosas a la fundación de monasterios y a la vida retirada. No estamos ante un teólogo, Jerónimo es un filólogo. Tuvo mucho amor al ascetismo, tanto como a la Sagrada Escritura, destacando en ambos campos. Llama la atención la traducción al latín de la Biblia, obra llamada comúnmente "La Vulgata", empleada en la Iglesia Romana durante siglos. Tradujo otras obras y autores. Añadió a la obra de San Eusebio de Cesarea, en su "historia de la iglesia", la historiografía latina. También tradujo a Dídimo el ciego y a Orígenes. Jerónimo es un autor que buscaba más el aspecto filológico del texto, analizando y dando valor a los términos. Aprovecha los datos de la historia interpretando finalmente de una manera más o menos alegórica. Es también un gran polemista destacando en sus obras enfrentamientos con un lenguaje muy fuerte y violento. Fue también historiador recogiendo por primera vez un manual de patrología que tituló "De viris illustribus". Escribió también numerosas cartas. Nos vamos acercando al final de una época para Roma en Occidente, presentamos al Papa San León Magno. Fue Obispo de Roma del 440 hasta el 461. Este autor fijó el Derecho Canónico y la Liturgia de la Iglesia. Participó en el Concilio de Calcedonia en el 451, siendo valorada su opinión como decisiva en la refutación al monofisismo. Se le considera el gran doctor sobre la encarnación de Jesús. En el tema de la gracia recopiló la doctrina de San Agustín. Tuvo conciencia de ser el Papa, también desde el punto de vista jurisdiccional, siendo junto con Dámaso creador del papado con lo que significaba. Un escritor eclesiástico de transición entre dos mundos sería el Papa San Gregorio Magno. Tiene un pie en el mundo antiguo y otro en el medieval. Murió en el 604, después de haber consolidado el papado como alternativa al poder civil. Recordemos que Roma cayó en el 476, desapareciendo la figura del Emperador. Envió evangelizadores a Inglaterra y ya administró un territorio amplio, lo que serían luego los Estados Pontificios. Fue un cultivado e interesante escritor, más espiritualista y moralista que sus predecesores. Es el fundador de los benedictinos, posiblemente es el creador incluso de la figura y leyenda de San Benito, discusión que continúa hoy sobre la historicidad de este personaje. En todo caso, se acepta universalmente que San Gregorio Magno fomentó y dio gran prestigio a esta Orden Monástica. Teológicamente destaca en pastoral y moral, es un hombre contemplativo que añora el mundo del retiro y del monacato. Con este autor despedimos nuestra selección de patrología. En los siglos siguientes bebieron de esta literatura antes de llegar a la oscuridad de unos siglos de hierro. No florecerá la teología en Occidente de nuevo hasta la llegada de la Baja Edad Media con la Escolástica. En Oriente, no obstante, seguirá habiendo autores y teólogos hasta adentrarse en el primer milenio de historia cristiana. A algunos autores de estos periodos de transición se les incluye en la lista de Padres, a gusto del patrólogo que lo investigue. |
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