2. Intro. Sagrada Escritura. Interpretación y hermenéutica en la Biblia.
2. Introducción a la Sagrada Escritura  

INTERPRETACIÓN Y HERMENÉUTICA EN LA BIBLIA.

¿Cómo debemos interpretar la Biblia? ¿Vale cualquier interpretación que se haga? ¿Qué tipos de interpretación podemos dar a la Biblia?

En los puntos anteriores hablábamos de problemas y argumentos racionales para intentar comprender lo que nosotros afirmamos de la Biblia como libro inspirado, canónico, revelado, escrito por hombres inspirados,... Ahora todos los argumentos anteriormente expuestos concurren aquí para intentar resolver la tarea de interpretar correctamente la Biblia. Es una tarea que, a poco que nos hayamos acercado a la Sagrada Escritura, comprenderemos como ardua y no sencilla.

Hermenéutica es un término que significa interpretar, traducir, explicar o aclarar. Procede de la palabra "Hermes", que era el mensajero de los dioses y navegación en la mitología griega. Es el que nos lleva de un sitio a otro. Las preguntas del intérprete giran en torno a lo que dice el texto, si lo que dice es verdad, y cuál es el mensaje que nos revela hoy Dios en ese texto.

La DV 12 dice que Dios habla en la Escritura por medio de hombres y en lenguaje humano, por lo tanto, el interprete de la Escritura, para conocer lo que Dios quiso comunicarnos, debe estudiar con atención lo que los autores querían decir y Dios quería dar a conocer con dichas palabras. Es una afirmación clave, porque no podremos indagar en el texto buscando verdades, será nuestra primera tarea indagar por los contenidos del texto. Da el Concilio en este número de la DV otras pistas: "Pues la verdad se presenta y se anuncia de modo diverso en obras de diversa índole histórica, en libros profético o poéticos, o en otros géneros literarios". Sigue este mismo párrafo afirmando que el intérprete indagará lo que el autor sagrado dice e intenta decir, según su tiempo y cultura, por medio de los géneros literarios propios de su época. Para comprender exactamente lo que el autor propone en sus escritos, hay que tener muy en cuenta los modos de pensar, de expresarse, de narrar que se usaban en tiempos del escritor, y también las expresiones que entonces más se solían emplear en el lenguaje ordinario. Por tanto, los géneros literarios son imprescindibles para interpretar lo que el autor quiso decir.

La tarea del exégeta no será que el texto diga lo que nos convenga, sino que diga lo que verdaderamente el autor quiso decir. Esto nos será fundamental para poder seguir respondiendo a la pregunta: ¿Qué quiso decir Dios con eso? En este sentido, (DV 12) la Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita; por tanto para descubrir el verdadero sentido hay que tener muy en cuenta el contenido y la unidad de toda la Escritura.

Metodología exegética. A lo largo de la historia de la Iglesia se ha buscado interpretar la Biblia de múltiples maneras diferentes. En otros momentos de la historia de la Iglesia interesó mucho la interpretación espiritualista, apologética de los textos y alegórica, que buscaba significados ocultos en la Biblia, o textos parciales que ayudaran a rebatir a los Judíos o Gentiles.

Hoy nos decantamos por una metodología que se hace dos primeras preguntas esenciales: qué dice el texto y cuál es la verdad de este texto. Estos métodos, en conjunto, los denominamos histórico-críticos. Son métodos de tipo científico y racional que han ido perfeccionándose poco a poco, y se pueden ir completando a medida que avance la cultura contemporánea. Integran en sus formas los mismos componentes que los utilizados para cualquier otro libro antiguo. Por ser científicos y racionales van a la historia con una perspectiva objetiva y hacen desde ahí, una crítica y una exposición juiciosa para averiguar la verdad, destruyendo y construyendo el texto bíblico y lo que concierne a él.

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