Dr. Ernesto Arturo Guidos
Cirujano
Director Presidente Hospital de Especialidades La Medalla Milagrosa, San Miguel El Salvador, C.A.
CURRICULUM POETICO
Millonario de naufragios
Nací un diez y ocho de agosto, bajo una fuerte tormenta, en un mes en
que
los cipotes se preparan para ir a las "ruedas" y a estrenar
una nueva
"mudada" . Mi padre un mecanino de automóviles , sus brazos
eran mas fuertes
que la noche, reia como el mar. Un hombre que conocia los almacenes de
recuerdos y de las bellas estaciones olvidadas. Un conductor de las
noches
extraviadas, un hombre que no supo de los ponientes amaestrados ni
conoció
el camino de los polos únicos. Finalmente terminó perdiendo las
llaves de lo
eterno. Ahora el viento esta lleno de sus palabras.
Mi madre una secretaria con una profunda mirada de mariposa , tenia el
cabello negro , hablaba como el nuevo día, era tierna como la luz.
Fui el
único hijo de la cosecha, el único que comio sus frondosas espigas .
Cuando
me enfermaba ella bordaba lagrimas desiertas, en plantaciones de
plegarias,
las primeras gotas de rocio que bebi fueron de sus cabellos. De sus
gotas
de sudor nacieron muchos de mis astros , de alli mudaron mis pajaros
en
estrellas. Para esos dulces días desconocia la ruta de la fatiga .
Cuando
las cosas se me ponian difíciles y la aurora se veia inestable y
buscaba
donde guarecerme de la lluvia , sus suave pecho siempre me cobijo .
Hasta
ahora comprendo la paloma encerrada en sus palabras. Despues de vagar
de
noche en noche y de nube en nube he conocido el hueco en el que
quedaron las
miradas de los ciegos , he comprendido que si solo hago una locura
por año
me volveré cada dia mas loco. Desde esas épocas ya soñaba que algun
día yo
me expresaria en una lengua que no fuera la materna, desde entonces
vengo
caminando sobre las rocas de los sueños, sobre las nubes de la muerte.
Aprendi que los puntos cardinales solo son cuatro: norte y sur, que la
utopia es una cosa que nunca es pero que debiera de ser , que la
felicidad
es algo que nunca ha sido y que nunca podrá ser . Aprendi a decir
adios pero
siempre me quedo. Ahora soy un hacendado por tener montañas de
suspiros,
un millonario de naufragios .
El que en las noches escucha los
martillos de
dolor de los enfermos. El que llora por esos pajaros sin corazon. El
ausente
en el fondo de la ausencia.
Dr.Ernesto Guidos
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