
Las montañas que rodean la larguísima playa de
Sotavento son las responsables de que el viento del noreste se canalice y desemboque
en el mar con toda su fuerza. El viento entra de tierra y un poco de lado, pero
con una intensidad y regularidad que han llevado a este spot a ser conocido
en todo el mundo. Aquí se han batido récords de velocidad, se
han visto las caras los mejores windsurfistas del mundo y es un punto de reunión
siempre lleno de velas en el agua cuando el viento sopla. El centro de windsurf
que allí se encuentra es uno de los mejores del mundo.
El viento en Sotavento es siempre tres o cuatro puntos mayor que en cualquier
otro spot de la isla.
El viento terral aplana las olas, pero con marea baja siempre se levanta una
ola en la orilla que hace las delicias de los amantes de los saltos y son perfectas
para los primeros surfs.
En invierno, cuando las olas son más habituales, Sotavento se beneficia
de ese plus de viento y se convierte en el único spot navegable de la
isla.
