Pedro sacó de su mochila una pequeña manta en la que había tejido: 

 

Recuerdo - 1993/1997

 

Con mucho cariño la extendieron en la arena. Sirena la adornó con flores.

Pedro colocó semillas y piedrecitas de colores. Antonia acomodó el sol y la luna, en monedas de oro y plata. Las hojas de coca cayeron despacio sobre el tejido. Con voz serena y profunda, Antonia leyó:

Otro tiempo se inicia.

La vida reverdece en estas hojas intactas y sedosas.

Las hojas quebradas están en el pasado.

Nos esperan algunas tristezas, todavía.

Volveremos.  

 

 

 

Salir

Anterior

Siguiente

Hosted by www.Geocities.ws

1