|
Tejo
japonés Taxus cuspidata (Fam.Taxaceae)
Origen: Japón.
Descripción y
características: Conífera que se presta admirablemente
a adoptar cualquier tamaño y forma. Fructifica bayas de color rojo
y carnosas. Produce brotes sobre la madera vieja.
Situación:
Bonsai de exterior. El tejo soporta todas las exposiciones, desde el sol
directo a la semisombra, pero para conservar sus brotes requiere mucha
exposición al sol.
Riego: Requiere un
riego moderado. Es sensible al exceso de agua y soporta, en cambio, una
pequeña sequia. Segar cuando el suelo este ligeramente seco. Le
gusta que le pulvericen el follaje.
Suelo: Se puede utilizar
100% tierra especial Akadama pero le es bastante indiferente ya que crece
sobre un viejo muro calcáreo como en una tierra ácida. Buen
drenaje.
Trasplante: El tejo
se trasplanta cada 2 o 3 años, en primavera, antes de que recomience
el período de crecimiento (marzo-abril). Se suprimen las viejas
raíces.
Abonos: En primavera
abono líquido 1 vez al mes. En verano no se pone. En otoño
abono orgánico japonés y en invierno no se pone. Se puede
complementar con vigorizante cada 15 días.
Pinzado: Se efectúa
durante todo el periodo de crecimiento, con las puntas de los dedos pellizcando
y arrancando las puntas que sobresalen del perfil de las copas.
Alambrado: Se alambra
cuando el árbol se encuentra en período de reposo. En invierno.
Poda: El tejo tiene
dos períodos de crecimiento, uno en primavera y otro en verano.
Se reducen las ramas al largo deseado.
Parásitos:
Es propenso a tenerlos. Cochinilla, araña roja y pulgón.
Estos parásitos producen una secreción dulce sobre la que
se desarrolla un hongo negro, la fumagina. Se trata preventivamente.
|
|