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Me
siento deprimido.
(Depresión
1)
Posiblemente
todo el mundo ha observado en algún momento que un familiar
cercano, amigo, conocido o uno mismo se siente deprimido. Si esto
sucede observamos que la persona afectada está triste,
sin ganas de hacer nada, con un sentimiento de vacío interior,
y
sin ánimos para salir de tan delicada situación.
Por lo tanto nos preguntamos si la depresión es sólo
un estado de ánimo negativo que desaparece cuando logramos
poner fin a la causa que lo provoca. Es evidente que la respuesta
no es tan sencilla, aunque quizás en algunos casos no sea
tan complicada.
Hay muchas
formas de describir lo que es una depresión, cada persona
la describe de acuerdo a lo que sentimos, lo que siente el amigo,
familiar, o porque alguien nos explica en que consiste la enfermedad,
o lo leemos en algún libro por lo tanto, cada persona la
describe de acuerdo a sus propia experiencias. Aun cuando los
especialistas hablan de trastornos o estados depresivos, Debemos
impedir algunos errores que normalmente todos cometemos, al creer
en algunos casos que padecemos una depresión, porque nos
sentimos desmoralizados o desanimados.
Es frecuente
escuchar a mucha gente decir que está deprimida o tiene
depresión, incluso se utiliza normalmente la abreviación
estoy "depre". Es evidente que no es lo mismo sentirse
depresivo, a padecer la depresión. Mucha gente se puede
sentir depresiva por los problemas cotidianos a los que tenemos
que enfrentarnos, o por diversas situaciones ambientales, como
las exigencias del trabajo, problemas económicos, problemas
en el matrimonio etc. pero eso no significa tener
una depresión.
De cualquier
forma es importante que si nos sentimos mal, y tenemos algunos
de los síntomas de la depresión, por los motivos
que sean, no debemos dudar en acudir al médico o al especialista,
quienes deben hacer una valoración
y sugerir el tratamiento correcto.
En cualquier
caso si la persona afectada sufre los síntomas de una depresión,
debemos ayudarla, y su familia debe intentar
comprender su situación, porque no siempre hay una causa
que explique el porqué de estos síntomas depresivos
y en muchas ocasiones
nos equivocamos al intentar ayudar a la persona depresiva. Especialmente
nos equivocamos si creemos que la persona que padece estos síntomas,
es capaz de controlar sus actuaciones y emociones.
Características
generales del deprimido.
Normalmente cuando nos enfrentamos a una persona que
padece una depresión, la mayoría piensa que
no le ocurre nada, que ya se le pasará, o que si hace un
esfuerzo saldrá de esa situación. Desde fuera es frecuente que no nos demos cuenta de lo que sufre
esa persona, para alguno es un verdadero tormento que nadie a
su alrededor comprende. Cuantas veces hemos visto a un familiar
o amigo con algunos de éstos síntomas y le hemos
dicho que ya se le pasará, o pensamos que está exagerando,
o simplemente no le hacemos caso. O cuantas veces nosotros mismos
hemos sentido todo esto.
Si observamos a la persona con algunos síntomas
depresivos, podemos comprobar su aspecto de abatimiento y postura
alicaída. Manifiesta insomnio, tristeza, inactividad, sentimientos
de culpa y remordimientos. Nada anormal en el sentido que no manifiesta
síntomas de dolor físico, razona y su inteligencia
no queda afectada.
El abandono de las actividades físicas y psíquicas,
es junto a la tristeza el otro síntoma fundamental de la
depresión. La sensación de sentir cansancio a todas
horas, y la sola idea de tener que realizar una actividad rutinaria
le cansa o le abruma. El peor momento para estas personas es por
las mañanas, al despertar ya que le resulta un tormento
enfrentarse con un nuevo día. Generalmente se quedan sentados
al borde de la cama, pensativos, cabizbajo e inactivo.
En la depresión, las ideas delirantes (también
conocidas por falsas) aparecen ciertas necesidades que son las de explicar a los demás
su estado de ánimo es decir, su tristeza y desesperación,
sus enfermedades, con el único objetivo de encontrar un
motivo o justificación a su estado de ánimo, o bien
la búsqueda de alguna solución a lo que le está
pasando.
Aparecen también las alucinaciones que se caracterizan
por ser falsas percepciones de los sentidos es decir, ver algo
que no existe, aunque en la mayoría de los casos esto es
menos frecuente.
La duración media de una fase depresiva sin
tratamiento es de dos a cuatro meses en la primera fase. A continuación
se van alargando las fases depresivas y pueden durar largos períodos.
Si se tratan siempre estos períodos pueden durar menos
tiempo.
Los síntomas generales más frecuentes
que podemos apreciar en las personas deprimidas son:
§
El insomnio, que aparece como un síntoma
inicial y es de los últimos síntomas en desaparecer.
§
La anorexia, trastorno relacionado con la pérdida
de apetito.
§
El estreñimiento hipotónico que
disminuye la motilidad intestinal.
§
La disminución de la libido y de la capacidad
sexual.
§
La fatigabilidad muscular, excesivo cansancio.
¿Qué
debemos hacer con una persona depresiva?
Primero debemos tener en cuenta que hay una serie de
medidas psicoterapéuticas, que unidas a los tratamientos
farmacológicos, permiten ayudar efectivamente a estas personas.
Por lo tanto la intervención de los profesionales en estos
casos es fundamental, una vez que se ha realizado un correcto
diagnóstico y en el que se debe indicar además un
correcto tratamiento, en el que como familiares o amigos del paciente debemos también participar. Algunas
de las siguientes sugerencias pueden orientarnos a como debemos
actuar:
·
Debemos apoyar al enfermo a que logre entender
que su estado es transitorio es decir, que con cierto tiempo y
paciencia estos problemas desaparecerán.
·
Es importante que hagamos ver a la persona afectada
que con sus propios esfuerzos está consiguiendo determinados
logros en superar sus problemas.
·
Se le debe hacer ver que no padece estos trastornos
por su voluntad.
·
Debemos favorecer los comportamientos positivos
que el paciente demuestre es decir, por ejemplo si quiere ir a pasear a un parque,
o ir al cine, es importante que se le ayude a que comprenda que
esto es positivo, pero no debemos insistir en que lo haga repetidas
veces.
·
Las personas depresivas tienden a aislarse especialmente
en la primera etapa del tratamiento, lo que en cierto modo debe
admitirse, por lo difícil que le resulta relacionarse con
otras personas. Una vez pasado los primeros días en los
que suponemos que la medicación ya debe hacer sus efectos,
debemos intentar que poco a poco se vaya relacionando, que realice
algunas salidas, etc.
·
Es importante que los familiares no intenten
dirigir a la persona que sufre la depresión.
Qué no deben hacer
los familiares de una persona depresiva.
La familia tiene un papel importante en la recuperación
de estos pacientes, muchas veces sin querer, las familias adoptan
ciertos comportamientos que perjudican a la persona depresiva.
En todo caso es aconsejable que el médico o especialista
indique el comportamiento que deben adoptar las familias. Lo que
en cualquier caso se aconseja algunas de las actuaciones siguientes:
· No se le debe decir que haga un esfuerzo para
salir adelante, no porque la persona depresiva no puede hacer
un esfuerzo.
·
Nunca se le debe obligar a que salga y vea a
sus amigos. Esto a veces resulta muy negativo, porque la persona
depresiva solo está preocupada por su malestar, y con sus
amigos debe aparentar que se encuentra bien.
Lo más importante que debemos tener en cuenta
ante una persona depresiva, es que la mayoría de las veces
estos problemas son transitorios y que en la mayoría de
casos tienen solución si se hace un buen diagnóstico
y un correcto tratamiento. Si nuestro familiar, o amigo se siente
deprimido. Debemos ante todo ayudarle a que vaya a un especialista
y realice un tratamiento, por nuestra parte debemos comprenderlo,
no sobreprotegerlo, ni someterlo a grandes exigencias. Quizás
estas sean algunas de las ayudas, que contribuyan a que estas
personas logren ver las cosas diferentes, y por lo tanto sentirse mejor.
Autor: Alexander Knuckey S
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