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Adaptación escolar: Mi hijo no quiere ir a la escuela.
Para el niño es un gran cambio tener que asistir a la escuela
por primera vez. Por lo tanto debemos intentar que desde el primer
día, el niño vea a la escuela como algo positivo
En muchos casos esto no es así, sino más bien todo
lo contrario. Para muchos niños sus primeros días
en la escuela pueden marcar su futuro escolar. Es decir que hay
muchas situaciones que pueden destruir todos los intentos por
conseguir una buena adaptación de nuestro hijo en la escuela.¿Que
supone para los niños tener que asistir a la escuela ?
Para muchos niños supone un gran cambio De encontrarse
viviendo una feliz situación junto a sus padres y hermanos
pasan a tener que asistir a la escuela, cambiando su forma a la
que estaba acostumbrados a vivir: jugando desde la mañana
hasta la noche, durmiendo muchas horas, y comiendo a su antojo.
No todos los niños se adaptan de igual forma, muchos lo
hacen sin problemas en cambio otros niños lo hacen con
dificultad y en algunos casos no logran adaptarse a esta nueva
vida, a estas nuevas exigencias. Las dificultades comienzan para
ese niño cuando debe enfrentarse a determinadas situaciones,
a las que no está acostumbrado y en las que no encontrará
el apoyo de sus padres, no encontrará a sus verdaderos
protectores. Todo esto dependerá de la actuación
que han tenido los padres, desde el nacimiento de su hijo.
Y quizás sería importante hacernos las siguientes
preguntas:
- Como padre. ¿Ud. protege excesivamente a su hijo ?
- Como madre, ¿Ud. protege excesivamente a su hijo ?
- Como padres, ¿Dejáis que vuestro hijo haga lo que quiera
?
- Como padres, ¿Os preocupáis de que vuestro hijo aprenda
a resolver
algunos de sus problemas? (en el juego, en sus cosas).
Como padres, ¿Qué debemos hacer?
- Debemos exigir ciertas normas de disciplina. Por ejemplo, el
niño debe saber sus horas de comer, cenar o ducharse, esto
permite que desde pequeño aprenda a respetar ciertas normas
establecidas. Por lo tanto cuando llegue el momento de asistir
a la escuela, todo le resultará más fácil.-
Debemos intentar que el niño resuelva algunos de sus pequeños
problemas, especialmente cuando se enfrenta a otros niños,
esto le permite aumentar su independencia personal.
Quizás son muchas las preguntas que, como padres, debemos
hacernos antes de que llegue el momento que vuestro hijo asista
por primera vez a la escuela, momento en que verdaderamente tendrá
que separarse de los
padres y soportar así la separación especialmente
de la madre. Supone para el niño el inicio de un gran tormento,
tener que someterse a situaciones en las que se encontrará
solo, en las que deberá cumplir con ciertas normas que
la escuela impone: como sentarse y tener que controlar sus movimientos,
observar a la profesora, poner atención, entender lo que
se le explica es decir, una serie de exigencias para las que el
niño no está preparado. Posiblemente por su edad,
el niño no logra muchas de las acciones que deberá
poner en marcha, es decir no está acostumbrado a mantenerse
mucho tiempo sin moverse, y esto lo tendrá que realizar
en la escuela. Deberá mantenerse sentado por algún
tiempo, atender a lo que dice la profesora, es decir poner atención,
por lo tanto, todo esto resultará nuevo para el niño.
De ahí, la importancia que tiene la escuela para captar
la atención del niño, combinando las actividades
relacionadas con los aprendizajes y determinados juegos. De esta
forma y progresivamente, el juego se va convirtiendo en una actividad
de trabajo en la que quedará implicada la concentración
y la disciplina pero de una forma bastante más satisfactoria,
menos exigente, lo que facilita la permanencia del niño
en la escuela.
Si por el contrario, el niño encuentra en la escuela un
ambiente que además de desconocido es hostil, y
encuentra una actitud autoritaria de los adultos, el problema
de adaptación se agrava, convirtiéndose en algunos casos
en el inicio de un proceso de ansiedad en el niño (enlace
con ansiedad 1) lo que significa, un trastorno del comportamiento,
y seguramente el inicio del retraso y posteriormente el fracaso
escolar. Por lo tanto, depende de los padres intentar evitar que
todo esto suceda, está en nuestra manos conseguir que nuestro
hijo reciba una correcta protección, pero no una sobreprotección.
Los padres ¿Cómo debemos actuar ?
Desde que el niño nace debemos tener en cuenta que el niño
no nace sabiendo, es decir somos los padres y los que rodean al
niño, los que de una u otra forma se encargarán
de enseñar, educar y preparar al niño. En esta preparación
no sólo entra lo que le enseñamos sino que también
como actuamos. Por lo tanto debemos saber lo siguiente: En muchos
casos los padres se limitan a proteger a su hijo, a darle todo
lo que pide, sin darnos cuenta que no le estamos ayudando
a que aprenda a resolver y enfrentar sus pequeños problemas,
no nos damos cuenta y el niño consigue siempre hacer lo
que quiere, de esta manera no le estamos enseñando a respetar
una cierta disciplina. No lo estamos preparando, para el día
que tendrá que asistir por primera vez a la escuela, en
donde deberá enfrentarse a otras personas, compañeros.
Los padres ¿Qué debemos preguntarnos?
- Nuestro hijo después de un tiempo. ¿sigue llorando
cuando asiste a la escuela ?
- Nuestro hijo cada día, ¿ no quiere asistir a la
escuela?
Si esto sucede, debemos recurrir a la ayuda de un especialista,
quien debe ayudarnos a buscar y encontrar el motivo de este comportamiento.
Muchas veces, la solución de estos problemas está
en tratarlos a tiempo.
Son muchos los aspectos que debemos considerar, pero el mas importante
es seguramente el interés de los padres por conocer estos
temas, quizás sea el comienzo para asegurarnos que vuestro
hijo logre una correcta adaptación escolar y social. la
que se inicia desde que el niño nace, y no cuando asiste
por primera vez a la escuela o se enfrenta por primera vez a sus
compañeros.
Autor:
Alexander Knuckey S
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